(15-03-2026, 02:25 PM)Naxeteeee escribió: Pues ya leído hace unos días, lo cierto es que el libro me ha gustado bastante principalmente y como ya dije por la habilidad Tarantino con la pluma y por supuesto por su amplio conocimiento cinematográfico (real o inventado) que convierte a la novela de Érase una vez en Hollywood en una enciclopedia de apoyo para ver la película.Cuando lo leí en su momento lo de Cliff Booth siendo aficionado al cine europeo y asiatico me pareció una completa gilipollez y una automamada de Tarantino proyectándose en el personaje para hacerse una autohomenaje a sí mismo por ser un cinéfilo (Tendrás que reconocer que el bueno de Quentin, es aún menos humilde que James Cameron que ya es decir), porque uno sabe más o menos como era el perfil personal de los "stuntmen" de esa era dorada de Hollywood, gente cogida del mundo del rodeo, de las carreras de coche y de los gimnasios, no muy sofisticada en el plano intelectual y a los que ver una película de Bergman o una de Kurosawa les hubiera supuesto una tortura insoportable. No me imagino a Hal Needham, príncipal inspiración del personaje de Booth, viendo que en lo profesional sus inquietudes fueron ser director de cosas como "Los locos de Cannobal", aplaudiendo en una sala de cine "El séptimo sello".
Aunque el libro no carece de errores, como esa rara forma de usar los saltos temporales destrozando en ocasiones la agilidad narrativa o la torpeza de meter el final antes en un anticlimax de manual, Tarantino supera con gran nota su debut oficial en el mundo de las letras.
Estos son las diferencias más destacadas, por supuesto con SPOILERS SPOILERS SPOILERS:
-La cinefilia de Cliff Booth (Brad Pitt) reflejada en su cita con la secretaria de Marvin Schwarz (Al Pacino) a la que lleva al cine a ver Soy curiosa (Amarillo), un film sueco pseudoporno revolucionario entre el circuito amateur de los cines de los 60 y otras reflexiones de Booth sobre su fascinación por el cine europeo (más arriesgado y libre que el norteamericano) y por Akira Kurosawa y concretamente el actor Toshiro Mifune. Ni que decir tiene que los pensamientos de Booth son los propios de Tarantino.
-Rick Dalton (Leonardo DiCaprio) descubriendo con otro actor que sufren de trastorno bipolar (muy poco diagnosticado en esa época) y que por eso beben en cantidades industriales hasta caer inconscientes. Con esto Tarantino parece justificar a otros alcohólicos legendarios como Lee Marvin, William Holden o Richard Burton.
-Cliff Booth matando a un ex compañero especialista por obligarle a usar a su perra en peleas de perros, explicando así el cariño que le tiene a su pitbull Brandy y que no es la primera vez que asesina. Se confirma que mató también a unos mafiosos que intentaron extorsionarle y, sobretodo, a su mujer, acabando con una de las dudas que la película (muy inteligentemente) dejaban al aire.
-Pussycat (Margaret Qualley) asaltando una casa de ancianos como prueba de fidelidad hacia Charles Manson y la familia.
-Se aportan bastantes datos de la personalidad del director Roman Polanski (Rafał Zawierucha), de sus dudas y complejos, de su odio hacia el actor Steve McQueen (Damian Lewis) por probablemente haberse acostado con Sharon Tate (Margot Robbie) y de su status de niño prodigio en la industria del cine analizando su exitazo del momento, La Semilla del Diablo.
-Análisis del intento frustrado de Charles Manson (Damon Herriman) de entrar en el panorama musical con ayuda del componente de Los Beach Boys Dennis Wilson y el productor musical Terry Melcher, ambos muy ligados a la contracultura hippy, al abuso de sustancias y al beneficio de las chicas de la familia Manson.
-Genuino momento de metacine con la actriz infantil ficticia Trudi Frazer (Julia Butters), la niña que le da lecciones de vida a Rick Dalton durante el rodaje de Lancer, siendo imaginariamente nominada al Oscar por participar ficticiamente en Gente Corriente, Agnes de Dios o "la película de Quentin Tarantino" La Dama de Rojo (dirigida en la realidad por Lewis Teague) escrita por John Sayles.
-Narración menos lineal que en la película: se adelantan en el tiempo acontecimientos futuros como el éxito del protagonista y su boda en Europa mucho antes del final o el ataque mortal de los hippies a la casa de Dalton en donde suprimen la subtrama del cigarrillo de LSD como también la previa pelea de Booth con el hippy al que le obliga a puñetazos a cambiarle una rueda. Además le dan una continuación a la historia de la película contando que la masacre de Dalton defendiéndose de los hippies le convirtió en héroe nacional, volvió a despegar su carrera y los caminos de él y Booth se separaron.
-Una escena de los protagonistas con el actor de moda James Stacy (Timothy Olyphant) bebiendo en un "club de bebedores para artistas" donde se vuelve a justificar a los borrachos más legendarios de la historia del cine y donde aparecen a modo de cameo el propio padrastro de Tarantino (antiguo pianista) y en donde éste menciona al propio director en otro gran gesto de cine dentro del cine.
-Puesto que lo de los hippies ya se contó previamente, el final es una llamada telefónica entre Rick Dalton y la niña Trudi Frazer abriéndole los ojos y marcando su camino futuro en la industria.
Aunque respeta la estructura y personajes de la película, hay que reconocer que el libro aporta las suficientes novedades y "escenas añadidas" como para considerarlas como 2 experiencias diferentes de la misma historia. Para completistas y fans de la película, es un aliciente lo suficientemente jugoso como para hacerse con ambas versiones.
Lo cierto es que el personaje de Cliff Booth por cosas como lo de la perra(Típica gilipollez de la cultura yanky, los animales son sagrados y sus vidas valen más que la de un ser humano) me pareció, en su retrato en la novela, un psicópata bastante despreciable del que, en la vida real, huiría como de la peste.

