02-11-2020, 12:19 AM
Si algo ha demostrado Francis Ford Coppola es su capacidad para romper convenciones con decisiones soprendentes que desconciertan tanto a la industria como el público, siendo la ristra toma de decisiones que desembocaron en el demencial rodaje de "Apocalypses Now" el ejemplo más evidente. Afortunadamente eran los setentas y un gran estudio como United Artist todavía no dudaba en financiar excentricidades como un rodaje en e n lo más profundo y frondoso de la selva filipina, construir allí decoradados enormes, o pagar al gobierno de ese país para esceneficar "set pieces" con toda una escuadrilla de helicópteros y multitud de explosiones el asalto a una aldea vietnamita e incluso arrasar con un bombardeo de napalm una enorme superficie selvática.
Esa extravagancia y falta de apego a lo convencional se volvió a notar a la hora de decidir el compositor para la película. Copolla presentaba una carísima versión sobre el mito vampírico creado por Bram Stoker, en el que se jugaba el futuro de sus estudios Zoetrope, y que a pesar de ser una película "R" con gran cantidad de sangre y erotismo se había gastado la muy alta para la época cantidad de 40 millones de dólares(A pesar de que Columbia Pictures le obligara de prescindir de colaboradores habituales como el diseñador de producción Dean Tavoularis o el director de fotografía Vittorio Storaro por "excesivamente caros" por lo que las partituras para el film no solo debían de estar a la altura de la ambiciosa producción, sino que debían de ser lo suficientemente atractivas de cara al público como para que su edición en CD se vendiera bien, ya que las ediciones de las bandas sonoras, en una época en que no existía tanto merchandising asociado a las películas como ahora, se habían erigido desde ya los 80 en una importante fuente de ingresos extras, y en los primeros 90 el coleccionismo de dichas bandas sonoras entre cinéfilos y aficionados a la música estaba en auge.
En estas circunstancias lo lógico hubiera sido contratar a un nombre popular como Jerry Goldsmith, un Ennio Morricone, James Horner, un Danny Elfman(Que había demostrado con Tim Burton que las temáticas góticas se le daban bien) o incluso hacer que John Williams por segunda vez se encargara del "score" de una película de "Dracula". Hasta hubiera sido plausible que explotara el prestigio adquirido con la trilogía de "El Padrino" y tirara de su padre Carmine Coppola que había musicalizado la tercera entrega ante la imposibilidad de contar con Nino Rota fallecido en 1979 y que compuso la música de las dos primeras entregas. Sin embargo el señor Coppola sorprendió a todos contratando a un compositor polaco de nombre difícil de escribir y pronunciar Wojciech Kilar, que tenía muchísimo prestigio en su país de origen por haber trabajado con directores de culto como Kiesloswski, Zannussi, o Wajda y que había hecho alguna incursión en alguna cinematografía como la francesa, pero absolutamente desconocido para el gran público. Con un aspecto físico algo peculiarque recordaba a un "mad doctor" de un film de la Universal de los años 30, en especial al profesor Petrorius de "La novia de Frankenstein"(1935):[url=https://es.wikipedia.org/wiki/Andrzej_Wajda][/url]
![[Imagen: 640px-Wojciech_Kilar_2.jpg]](https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/6/60/Wojciech_Kilar_2.jpg/640px-Wojciech_Kilar_2.jpg)
Pero el viejo zorro de Coppola sabía perfectamente lo que se hacía porque el compositor polaco de aspecto excéntrico acabó entregando una absoluta obra maestra dentro del género de las bandas sonoras(Incomprensiblemente ignorada en las nominaciones de los oscars del año siguiente, pero ya sabemos lo que pasa con la Academia y el género fantastico). Una banda sonora con toques operísticos("The Beggining", que ilustra el prólogo inicial y donde se percibe cierto homenaje a James Bernard compositor de casi todos los Drácula de la Hammer o "The Storm" con esos impresionantes coros que inevitablemente recuerdan al trabajo de Jerry Goldsmith para "La Profecía") que contratas con otros como el minimalista tema "Lucy´s Party"(Que casi suena como música new age) por no hablar de la sensualidad inquietante de "The brides" que acompaña el intento de seducción y posesión de Harker por parte de las concubinas de Drácula, o el romantícismo lírico de "Love remembered".
Un trabajo tan brillante que hubiera obtenido igualmente el éxito de ventas que tuvo entre los aficionados sin la necesidad del gancho de la canción "pop" para los títulos finales de Annie Lennox(Aunque es evidente que el impacto en las listas de ventas de dicha canción ayudó a vender aún más el CD).
El trabajo de Kilar acabó siendo tan icónico en lo referente a música para terror y suspense que a lo largo de muchos años siguientes fue usado "prestado" para poner música a los trailers de muchas películas de terror, thriller o incluso de acción que aún estaban pendientes de que se les otorgara su propia banda sonora.
Lo dicho una obra maestra absoluta y un título esencial para todos los coleccionistas de BSO, y más aún la edición expandida de lujo que salió no hace mucho:
![[Imagen: Ds4gyTpXcAAd_H9.jpg]](https://pbs.twimg.com/media/Ds4gyTpXcAAd_H9.jpg)
Esa extravagancia y falta de apego a lo convencional se volvió a notar a la hora de decidir el compositor para la película. Copolla presentaba una carísima versión sobre el mito vampírico creado por Bram Stoker, en el que se jugaba el futuro de sus estudios Zoetrope, y que a pesar de ser una película "R" con gran cantidad de sangre y erotismo se había gastado la muy alta para la época cantidad de 40 millones de dólares(A pesar de que Columbia Pictures le obligara de prescindir de colaboradores habituales como el diseñador de producción Dean Tavoularis o el director de fotografía Vittorio Storaro por "excesivamente caros" por lo que las partituras para el film no solo debían de estar a la altura de la ambiciosa producción, sino que debían de ser lo suficientemente atractivas de cara al público como para que su edición en CD se vendiera bien, ya que las ediciones de las bandas sonoras, en una época en que no existía tanto merchandising asociado a las películas como ahora, se habían erigido desde ya los 80 en una importante fuente de ingresos extras, y en los primeros 90 el coleccionismo de dichas bandas sonoras entre cinéfilos y aficionados a la música estaba en auge.
En estas circunstancias lo lógico hubiera sido contratar a un nombre popular como Jerry Goldsmith, un Ennio Morricone, James Horner, un Danny Elfman(Que había demostrado con Tim Burton que las temáticas góticas se le daban bien) o incluso hacer que John Williams por segunda vez se encargara del "score" de una película de "Dracula". Hasta hubiera sido plausible que explotara el prestigio adquirido con la trilogía de "El Padrino" y tirara de su padre Carmine Coppola que había musicalizado la tercera entrega ante la imposibilidad de contar con Nino Rota fallecido en 1979 y que compuso la música de las dos primeras entregas. Sin embargo el señor Coppola sorprendió a todos contratando a un compositor polaco de nombre difícil de escribir y pronunciar Wojciech Kilar, que tenía muchísimo prestigio en su país de origen por haber trabajado con directores de culto como Kiesloswski, Zannussi, o Wajda y que había hecho alguna incursión en alguna cinematografía como la francesa, pero absolutamente desconocido para el gran público. Con un aspecto físico algo peculiarque recordaba a un "mad doctor" de un film de la Universal de los años 30, en especial al profesor Petrorius de "La novia de Frankenstein"(1935):[url=https://es.wikipedia.org/wiki/Andrzej_Wajda][/url]
Pero el viejo zorro de Coppola sabía perfectamente lo que se hacía porque el compositor polaco de aspecto excéntrico acabó entregando una absoluta obra maestra dentro del género de las bandas sonoras(Incomprensiblemente ignorada en las nominaciones de los oscars del año siguiente, pero ya sabemos lo que pasa con la Academia y el género fantastico). Una banda sonora con toques operísticos("The Beggining", que ilustra el prólogo inicial y donde se percibe cierto homenaje a James Bernard compositor de casi todos los Drácula de la Hammer o "The Storm" con esos impresionantes coros que inevitablemente recuerdan al trabajo de Jerry Goldsmith para "La Profecía") que contratas con otros como el minimalista tema "Lucy´s Party"(Que casi suena como música new age) por no hablar de la sensualidad inquietante de "The brides" que acompaña el intento de seducción y posesión de Harker por parte de las concubinas de Drácula, o el romantícismo lírico de "Love remembered".
Un trabajo tan brillante que hubiera obtenido igualmente el éxito de ventas que tuvo entre los aficionados sin la necesidad del gancho de la canción "pop" para los títulos finales de Annie Lennox(Aunque es evidente que el impacto en las listas de ventas de dicha canción ayudó a vender aún más el CD).
El trabajo de Kilar acabó siendo tan icónico en lo referente a música para terror y suspense que a lo largo de muchos años siguientes fue usado "prestado" para poner música a los trailers de muchas películas de terror, thriller o incluso de acción que aún estaban pendientes de que se les otorgara su propia banda sonora.
Lo dicho una obra maestra absoluta y un título esencial para todos los coleccionistas de BSO, y más aún la edición expandida de lujo que salió no hace mucho:
![[Imagen: Ds4gyTpXcAAd_H9.jpg]](https://pbs.twimg.com/media/Ds4gyTpXcAAd_H9.jpg)

