Rocky (1976) es, seguramente, mi película favorita. Desde luego, es la que más veces he visto. Además, conozco prácticamente todas las anécdotas de su gestación porque el propio Stallone siempre ha sido muy generoso hablando de aquella época en entrevistas. No en vano estamos hablando de la ganadora del Óscar a la Mejor Película de 1976, imponiéndose a títulos como Network, Taxi Driver o All the President's Men.
Y, sin embargo, este tráiler me ha dejado una sensación bastante extraña.
Por un lado, me ha despertado toda la nostalgia y la mitomanía del mundo. El casting es espectacular y el parecido físico con los protagonistas reales resulta casi inquietante. Pero, por otro, da la impresión de que estamos viendo una recreación plano por plano de Rocky más que un biopic sobre cómo se gestó la película.
Es como si el filme quisiera convencernos de que Rocky es Stallone, cuando en realidad siempre fue justo al revés: Stallone terminó convirtiéndose en Rocky. El personaje acabó devorando a la persona, y precisamente el interés de esta historia debería estar en mostrar el proceso mediante el cual un actor prácticamente desconocido acabó creando uno de los iconos más grandes de la historia del cine, no en volver a representar las escenas que ya conocemos de memoria.
No sé, me ha dejado una sensación un poco rara. La veré sin ninguna duda, aunque solo sea por curiosidad y por comprobar si consigue aportar algún detalle nuevo sobre una historia que creía conocer casi al dedillo. Pero, de momento, el tráiler me transmite más la sensación de estar viendo un remake disfrazado de biopic que un verdadero retrato de cómo nació este milagro.
Y, sin embargo, este tráiler me ha dejado una sensación bastante extraña.
Por un lado, me ha despertado toda la nostalgia y la mitomanía del mundo. El casting es espectacular y el parecido físico con los protagonistas reales resulta casi inquietante. Pero, por otro, da la impresión de que estamos viendo una recreación plano por plano de Rocky más que un biopic sobre cómo se gestó la película.
Es como si el filme quisiera convencernos de que Rocky es Stallone, cuando en realidad siempre fue justo al revés: Stallone terminó convirtiéndose en Rocky. El personaje acabó devorando a la persona, y precisamente el interés de esta historia debería estar en mostrar el proceso mediante el cual un actor prácticamente desconocido acabó creando uno de los iconos más grandes de la historia del cine, no en volver a representar las escenas que ya conocemos de memoria.
No sé, me ha dejado una sensación un poco rara. La veré sin ninguna duda, aunque solo sea por curiosidad y por comprobar si consigue aportar algún detalle nuevo sobre una historia que creía conocer casi al dedillo. Pero, de momento, el tráiler me transmite más la sensación de estar viendo un remake disfrazado de biopic que un verdadero retrato de cómo nació este milagro.
“Gentlemen, you can't fight in here! This is the War Room!"

