02-02-2026, 10:24 PM
¿Por qué no colocamos aquí un video que sirva para avisar de la viabilidad de títulos interesantes en la plataforma gratuita?. Es algo que llevo mucho tiempo pensando. Porque pagamos un dineral en plataformas de pago, cuando cada vez más en Youtube encuentras películas (Y series) buenas, algunos auténticos clásicos, sin que, soprendentemente, haya denuncia de por medio para que sean retirados. El cine clásico ya no interesa ni aquellos que poseen los derechos de este.
Empiezo con una delicatessen. La primera película de la entonces ultrapoderosa MGM rodada en Cinemascope. Película que entonces se consideraba cine medieval, pero que vista con los ojos de hoy en día es fantasía heroica, por mucho que los elementos fantásticos, místicos y esotéricos de la leyenda artúrica se redujan aquí a la mínima expresión. Vale que vista hoy en día pueda resultar ingenua y muy de cartón piedra, pero dadme mil veces esta versión que "gameplay" de videojuego con sobredosis de digital que firmó Guy Ritchie hace poco, aunque solo sea por la banda sonora del gran Miklos Rózsa. Pero es que aquí hay más mimo cariño hacia el arte de contar historias con una cámara que en muchos blockbusters actuales.
De la épica medieval de la vieja Europa a la época moderna del western norteamericano, de la mano de su más ilustre cultivador: John Ford. Una de sus películas más notables con unos excelentes Richard Widmark y James Stewart, este último insolitamente alejado de sus papeles de hombre honesto, interpretando a un sheriff corrupto que acompaña a un oficial de caballeria (Widmark) en una misión para conseguir de los comanches la liberación de blancos que llevan años cautivos desde hace años. Una película con un fondo amargo sobre el racismo sobre el que siempre se ha cimentado los Estados Unidos, tan amargo como su desolador final.
Empiezo con una delicatessen. La primera película de la entonces ultrapoderosa MGM rodada en Cinemascope. Película que entonces se consideraba cine medieval, pero que vista con los ojos de hoy en día es fantasía heroica, por mucho que los elementos fantásticos, místicos y esotéricos de la leyenda artúrica se redujan aquí a la mínima expresión. Vale que vista hoy en día pueda resultar ingenua y muy de cartón piedra, pero dadme mil veces esta versión que "gameplay" de videojuego con sobredosis de digital que firmó Guy Ritchie hace poco, aunque solo sea por la banda sonora del gran Miklos Rózsa. Pero es que aquí hay más mimo cariño hacia el arte de contar historias con una cámara que en muchos blockbusters actuales.
De la épica medieval de la vieja Europa a la época moderna del western norteamericano, de la mano de su más ilustre cultivador: John Ford. Una de sus películas más notables con unos excelentes Richard Widmark y James Stewart, este último insolitamente alejado de sus papeles de hombre honesto, interpretando a un sheriff corrupto que acompaña a un oficial de caballeria (Widmark) en una misión para conseguir de los comanches la liberación de blancos que llevan años cautivos desde hace años. Una película con un fondo amargo sobre el racismo sobre el que siempre se ha cimentado los Estados Unidos, tan amargo como su desolador final.

