Bien sabe Crom, fuerte en su montaña, que el año no está empezando como para ser optimista.
Cierto señor naranja secuestra a otro señor de otro país porque sus cojones de risketo y su petróleo para mí. Las nuevas Camisas Pardas han asesinado con tres tiros en la cabeza a una madre de 37 años, que tenía la guantera llena de peluches y quiso saltarse un control ilegal, llevada por el pánico, mientras tres trastornados le apuntaban con las armas retiradas de la ocupación de Afganistán. Nos queremos anexionar Groenlandia, con billetes o a la fuerza. Estamos secuestrando petroleros rusos en aguas internacionales. Tocamos los cojones a los dos países más grandes del mundo a sabiendas. Europa está desnortada. Cosas, vaya.
Lo mismo no acabamos 2026 sin ver algo mucho más trágico que cualquier cosa que hayamos vivido antes, y no es este momento ni lugar para hablarlo, en realidad, pero tampoco me parece inteligente querer tapar el sol con un dedo. No obstante… me apetece hacer un listado de supervivencia personal a la locura generalizada, porque, de verdad, necesito razones para creer.
Así que, mientras escucho esto, y así, a vuelapluma.
Sin tener en cuenta las fechas de estreno.
Sin ningún orden particular.
He aquí lo que opino de lo que se viene.
Me llaman la atención
-Dune 3 (Denis Villeneuve). ¿Una tercera parte que creí que nunca llegaría a ver? ¿De la mano de este director? ¿Adaptando una parte de la saga que ya empieza a ponerse… digamos… diferente? Deme dos.
-Enviad ayuda (Send Help, Sam Raimi). El tráiler me deja frío, pero sigue siendo un Raimi y veo todo lo que hace.
-Street Fighter (Kitao Sakurai). Una deuda con la infancia y un avance tróspido me obligan a verla. No espero menos que una gloria friki o una mierda como una catedral. Cualquier cosa intermedia será un meh para mí.
-The Mandalorian & Grogu (Jon Fravreau). Un cierre de ciclo, a nivel personal, de muchas cosas. Algunas tienen que ver con lo friki. Otras, con lo mundano. Son más las del segundo tipo que las del primero, a decir verdad.
-Super Mario Galaxy (Aaron Horvath/Michael Jelenic). Supongo que antes debería verme la primera, ¿no? ¿No?
-Masters of the Universe (Travis Knight). Cuando escribo esto, aún no se han visto más que un par de fotos de rodaje y una con un trozo de pechera. Ni un avance. Ni una imagen de arte oficial o de diseño de producción. Pero la dirige un tipo que hizo Bumblebee y del que me han gustado todas las películas que he visto. La van a estrenar en junio, enfrentándose a Steven Spielberg. Es echarle muchos cojones. De momento, tengo fe.
-Good Luck, Have Fun, Don’t Die (Gore Verbinski). La premisa parece loca loca. Y diez años sin el tío que hizo La cura del bienestar me parecen demasiados para un mundo cuerdo. Ya, ya lo sé. No vivimos en un mundo cuerdo. Precisamente.
-Dog Stars (Ridley Scott). La próxima película de un señor esencial para el cine desde su debut el año que yo nací. Y, además, adaptando la novela La conspiración del perro. Must have for me.
-Mortal Kombat 2 (Simon McQuoid). Me gustó la anterior. Repite el mismo director, se van a centrar más en los personajes del videojuego, está Karl Urban y sigue estando ella. Dentro. Así de fácil.
-Supergirl: Woman of Tomorrow (Craig Gillespie). Puede ser, muy fácilmente, la película que termine de bajarme del carro del cine de superhérores actual (The Batman 2 está exenta de toda ley). Pero sale Lobo. Y esa deuda personal tengo que saldarla. Lo he dicho una y mil veces. Para mí, ver pelis no es algo trascendental la mayor parte de las veces. De hecho, lo es muy pocas veces. Con esta voy en esa línea.
-Resident Evil (Zach Cregger). Antes de ver Weapons, me sudaba la polla que se hiciera una nueva versión fílmica de este videojuego (las de animación están bastante bien, por cierto), pero, después… quiero ver qué cojones va a hacer este tío con ese material. Sí o sí.
-The Adventures of Cliff Booth (David Fincher). ¿Qué cojones habrá hecho Fincher con este personaje de Quentin Tarantino? No lo sé, pero tengo que verlo.
-Return to Silent Hill (Christophe Gans). Siento una simpatía particular por este gabacho. Hizo Criying Freeman y El pacto de los lobos, con lo que se ganó mi amor eterno. Y la primera me sigue pareciendo una peli de terror bastante decente (huid de la segunda como de la peste). Esta quizá sea un chorongo, no lo sé. El productor Samuel Hadida fue esencial para que las mejores pelis de Gans salieran adelante, y hace tiempo que murió. Pero amor es amor, y nos ata.
Aunque me la pelan bastante, igual caen
-El día de la revelación (Steven Spielberg). Empiezo fuerte. El avance me ha parecido una chorrada que roza lo ridículo, sobre todo cuando Emily Blunt empieza a hacer ruiditos cloqueros. Escribe Koepp, que lleva décadas viviendo de cubrir el expediente. Si la veo, será por lo que estos dos un día fueron, no por lo que ahora son. Apedreadme. Puedo soportarlo.
-Werwulf (Robert Eggers). Antes de ver Nosferatu, una de hombres lobo dirigida por el tío que hizo The Northman me habría puesto palote. Ahora tengo ganas y miedo a partes iguales. No sé qué sentimiento se acabará imponiendo. Hoy por hoy, el miedo gana.
-El botín (The Rip, Joe Carnahan). Por mucho que se junten el Damon y el Affleck, este thriller supuestamente prometedor me da más frío que calor. Pero ya veremos. A pesar del pareado. Copshop estuvo chula, no obstante.
-Clayface (James Watkins). Que esta peli vaya a hacerse antes que una versión oficial del Batman del nuevo Universo DC me parece raro de cojones. Me hace pensar que no hay una verdadera intención de construir universo, sino un ir sacando lo que se pueda del modo en que se pueda mientras se intenta vender la tostada. Se supone que el guion escrito por Mike Flanagan era la leche. Pero Hossein Amini ha metido también mano. Y este tío escribió Blancanieves y la leyenda del cazador. Lach chochpechach de que puede cher una cocha pocha chon fuertech. ¿A qué viene echto de Alechia? ¿Eh? ¿Qué queréis de Alechia? ¡No chabemos dónde echtá Alechia!
-28 años después, el templo de los huesos (Ni DaCosta). La anterior no me gustó. El cine de DaCosta tampoco me gusta, aunque cierto sector de la sociedad me dice que tiene que gustarme por cojones, o de lo contrario soy un nazi machirulo tóxico de mi puta madre. Claro que sí, guapis. Si la acabo viendo, será en casa y por la curiosidad de ver qué han hecho con ese villano basado en Jimmy Savile, un verdadero monstruo de la vida real del que no se hablado ni se hablará lo suficiente. Incomoda saber que, como sociedad, estamos podridos por dentro.
-La Odisea (Sir Nolan). Sé que en cine no la voy a ver. Sé que, muy probablemente, la acabaré viendo en casa. No me gusta nada de lo que he visto. Quizá luego me cambie la opinión. Hoy por hoy, lo dudo. Ya he dicho otras veces lo que opino de Nolan. Sobrevalorado y en proceso de endiosamiento. A mi humilde entender. Y sé que no soy nadie. Tampoco pretendo serlo.
-La pasión de Cristo: Resurrección (Mel Gibson). Por el morbo. Y por las risas. El título ya parece una parodia. Christ: Resurrection. Cagonmivida.
-Scream 7 (Kevin Williamson). Tiene todas las papeletas para acabar siendo un truñaco. Con todo lo que ha estado pasando detrás de cámaras alrededor de esta peli, mi olfato ventea choque de trenes. Y eso me afila el colmillo.
-Spider-Man: Brand New Day (Destin Daniel Cretton). Porque es Spider-Man, personaje con el que aprendí a leer antes de ir a la guardería. Y por Punisher y Sadie Sink, que, creo, va a ser la compañera femenina de Frank Castle en cierta etapa de los cómics. Pero tampoco es que me esté muriendo por verla, por mucho que prometa ser «mucho más urbana». No me fío de Marvel. Ya no.
-La novia (Maggie Gyllenhall). Tiene pinta de ser una versión videoartística de Bonny & Clyde, con Frankenstein y su novia como excusa. Me repele más que me atrae. A lo mejor para una tarde tonta. No sé.
-John Rambo (Jalmari Helander). El director de Sisu está haciendo un reboot con un actor joven para encarnar al personaje. Po bueno. Por fale. Po malegro.
-El médico 2 (Philipp Stölzl). Trece años después de la anterior. ¿Por qué existe esto? ¿Tan bien funcionó la primera? Yo la vi en el cine, pero… joder. ¿Hacía falta?
No pienso verlas ni de coña
-Avengers Doomsday (Russo Bros.). Va a aglutinar todo lo que más odio del cine de superhérores. El fanservice por el fanservice. La acumulación de personajes y elementos porque no hay nada más detrás. La necesidad desesperada de hacer un gritón de billones de dólares en taquilla SÍ O PUTO SÍ. Los actores cada vez más envejecidos, apelando a una nostalgia cada vez más hueca. Me alegra que muchos de vosotros estéis emocionados con ella. De hecho, os envidio por conservar un corazón. A mí se me secó hace mucho.
-Marty Supreme (Jos Safdie). Un biopic de un jugador de pimpón, protagonizado por el chaval de moda, que me provoca la misma emoción que una zapatilla vieja. El actor, digo. Bueno, y también el biopic, qué cojones. Odio los biopics.
-Toy Story 5 (McKenna Harris/Andrew Stanton). Para mí, esta saga terminó con la 3. Ni siquiera he visto la siguiente. Además, me parece que, artísticamente hablando, Pixar está muerta. Si bien fue bonito mientras duró, hace mucho que se acabó, it’s over, murió. Pasé página.
-Fast X, part 2 (Luis Leterrier). La última ya era un cadáver andante. Me importa un carajo cómo acabe esto. Y creo que, al resto del mundo, salvo a Vin Diesel, también.
-Vaiana (Ron Clements/Don Hall/john Musker). Tres directores para el enésimo remake de una peli de animación en imagen real. Ni siquiera entiendo por qué existe este nicho de negocio. Pero, claro… las originales me la pelaron casi todas siempre, así que supongo que eso influye.
-Torrente presidente (Santiago Segura). Anda ya, hombre.
-Aída y vuelta (Paco León). Ni. Con. Un. Palo.
Y hasta aquí. Seguro que me dejo alguna en el tintero, pero esto es un esbozo más o menos fiable.
Finis chapa today. Perdón por el tostonaco.
Cierto señor naranja secuestra a otro señor de otro país porque sus cojones de risketo y su petróleo para mí. Las nuevas Camisas Pardas han asesinado con tres tiros en la cabeza a una madre de 37 años, que tenía la guantera llena de peluches y quiso saltarse un control ilegal, llevada por el pánico, mientras tres trastornados le apuntaban con las armas retiradas de la ocupación de Afganistán. Nos queremos anexionar Groenlandia, con billetes o a la fuerza. Estamos secuestrando petroleros rusos en aguas internacionales. Tocamos los cojones a los dos países más grandes del mundo a sabiendas. Europa está desnortada. Cosas, vaya.
Lo mismo no acabamos 2026 sin ver algo mucho más trágico que cualquier cosa que hayamos vivido antes, y no es este momento ni lugar para hablarlo, en realidad, pero tampoco me parece inteligente querer tapar el sol con un dedo. No obstante… me apetece hacer un listado de supervivencia personal a la locura generalizada, porque, de verdad, necesito razones para creer.
Así que, mientras escucho esto, y así, a vuelapluma.
Sin tener en cuenta las fechas de estreno.
Sin ningún orden particular.
He aquí lo que opino de lo que se viene.
Me llaman la atención
-Dune 3 (Denis Villeneuve). ¿Una tercera parte que creí que nunca llegaría a ver? ¿De la mano de este director? ¿Adaptando una parte de la saga que ya empieza a ponerse… digamos… diferente? Deme dos.
-Enviad ayuda (Send Help, Sam Raimi). El tráiler me deja frío, pero sigue siendo un Raimi y veo todo lo que hace.
-Street Fighter (Kitao Sakurai). Una deuda con la infancia y un avance tróspido me obligan a verla. No espero menos que una gloria friki o una mierda como una catedral. Cualquier cosa intermedia será un meh para mí.
-The Mandalorian & Grogu (Jon Fravreau). Un cierre de ciclo, a nivel personal, de muchas cosas. Algunas tienen que ver con lo friki. Otras, con lo mundano. Son más las del segundo tipo que las del primero, a decir verdad.
-Super Mario Galaxy (Aaron Horvath/Michael Jelenic). Supongo que antes debería verme la primera, ¿no? ¿No?
-Masters of the Universe (Travis Knight). Cuando escribo esto, aún no se han visto más que un par de fotos de rodaje y una con un trozo de pechera. Ni un avance. Ni una imagen de arte oficial o de diseño de producción. Pero la dirige un tipo que hizo Bumblebee y del que me han gustado todas las películas que he visto. La van a estrenar en junio, enfrentándose a Steven Spielberg. Es echarle muchos cojones. De momento, tengo fe.
-Good Luck, Have Fun, Don’t Die (Gore Verbinski). La premisa parece loca loca. Y diez años sin el tío que hizo La cura del bienestar me parecen demasiados para un mundo cuerdo. Ya, ya lo sé. No vivimos en un mundo cuerdo. Precisamente.
-Dog Stars (Ridley Scott). La próxima película de un señor esencial para el cine desde su debut el año que yo nací. Y, además, adaptando la novela La conspiración del perro. Must have for me.
-Mortal Kombat 2 (Simon McQuoid). Me gustó la anterior. Repite el mismo director, se van a centrar más en los personajes del videojuego, está Karl Urban y sigue estando ella. Dentro. Así de fácil.
-Supergirl: Woman of Tomorrow (Craig Gillespie). Puede ser, muy fácilmente, la película que termine de bajarme del carro del cine de superhérores actual (The Batman 2 está exenta de toda ley). Pero sale Lobo. Y esa deuda personal tengo que saldarla. Lo he dicho una y mil veces. Para mí, ver pelis no es algo trascendental la mayor parte de las veces. De hecho, lo es muy pocas veces. Con esta voy en esa línea.
-Resident Evil (Zach Cregger). Antes de ver Weapons, me sudaba la polla que se hiciera una nueva versión fílmica de este videojuego (las de animación están bastante bien, por cierto), pero, después… quiero ver qué cojones va a hacer este tío con ese material. Sí o sí.
-The Adventures of Cliff Booth (David Fincher). ¿Qué cojones habrá hecho Fincher con este personaje de Quentin Tarantino? No lo sé, pero tengo que verlo.
-Return to Silent Hill (Christophe Gans). Siento una simpatía particular por este gabacho. Hizo Criying Freeman y El pacto de los lobos, con lo que se ganó mi amor eterno. Y la primera me sigue pareciendo una peli de terror bastante decente (huid de la segunda como de la peste). Esta quizá sea un chorongo, no lo sé. El productor Samuel Hadida fue esencial para que las mejores pelis de Gans salieran adelante, y hace tiempo que murió. Pero amor es amor, y nos ata.
Aunque me la pelan bastante, igual caen
-El día de la revelación (Steven Spielberg). Empiezo fuerte. El avance me ha parecido una chorrada que roza lo ridículo, sobre todo cuando Emily Blunt empieza a hacer ruiditos cloqueros. Escribe Koepp, que lleva décadas viviendo de cubrir el expediente. Si la veo, será por lo que estos dos un día fueron, no por lo que ahora son. Apedreadme. Puedo soportarlo.
-Werwulf (Robert Eggers). Antes de ver Nosferatu, una de hombres lobo dirigida por el tío que hizo The Northman me habría puesto palote. Ahora tengo ganas y miedo a partes iguales. No sé qué sentimiento se acabará imponiendo. Hoy por hoy, el miedo gana.
-El botín (The Rip, Joe Carnahan). Por mucho que se junten el Damon y el Affleck, este thriller supuestamente prometedor me da más frío que calor. Pero ya veremos. A pesar del pareado. Copshop estuvo chula, no obstante.
-Clayface (James Watkins). Que esta peli vaya a hacerse antes que una versión oficial del Batman del nuevo Universo DC me parece raro de cojones. Me hace pensar que no hay una verdadera intención de construir universo, sino un ir sacando lo que se pueda del modo en que se pueda mientras se intenta vender la tostada. Se supone que el guion escrito por Mike Flanagan era la leche. Pero Hossein Amini ha metido también mano. Y este tío escribió Blancanieves y la leyenda del cazador. Lach chochpechach de que puede cher una cocha pocha chon fuertech. ¿A qué viene echto de Alechia? ¿Eh? ¿Qué queréis de Alechia? ¡No chabemos dónde echtá Alechia!
-28 años después, el templo de los huesos (Ni DaCosta). La anterior no me gustó. El cine de DaCosta tampoco me gusta, aunque cierto sector de la sociedad me dice que tiene que gustarme por cojones, o de lo contrario soy un nazi machirulo tóxico de mi puta madre. Claro que sí, guapis. Si la acabo viendo, será en casa y por la curiosidad de ver qué han hecho con ese villano basado en Jimmy Savile, un verdadero monstruo de la vida real del que no se hablado ni se hablará lo suficiente. Incomoda saber que, como sociedad, estamos podridos por dentro.
-La Odisea (Sir Nolan). Sé que en cine no la voy a ver. Sé que, muy probablemente, la acabaré viendo en casa. No me gusta nada de lo que he visto. Quizá luego me cambie la opinión. Hoy por hoy, lo dudo. Ya he dicho otras veces lo que opino de Nolan. Sobrevalorado y en proceso de endiosamiento. A mi humilde entender. Y sé que no soy nadie. Tampoco pretendo serlo.
-La pasión de Cristo: Resurrección (Mel Gibson). Por el morbo. Y por las risas. El título ya parece una parodia. Christ: Resurrection. Cagonmivida.
-Scream 7 (Kevin Williamson). Tiene todas las papeletas para acabar siendo un truñaco. Con todo lo que ha estado pasando detrás de cámaras alrededor de esta peli, mi olfato ventea choque de trenes. Y eso me afila el colmillo.
-Spider-Man: Brand New Day (Destin Daniel Cretton). Porque es Spider-Man, personaje con el que aprendí a leer antes de ir a la guardería. Y por Punisher y Sadie Sink, que, creo, va a ser la compañera femenina de Frank Castle en cierta etapa de los cómics. Pero tampoco es que me esté muriendo por verla, por mucho que prometa ser «mucho más urbana». No me fío de Marvel. Ya no.
-La novia (Maggie Gyllenhall). Tiene pinta de ser una versión videoartística de Bonny & Clyde, con Frankenstein y su novia como excusa. Me repele más que me atrae. A lo mejor para una tarde tonta. No sé.
-John Rambo (Jalmari Helander). El director de Sisu está haciendo un reboot con un actor joven para encarnar al personaje. Po bueno. Por fale. Po malegro.
-El médico 2 (Philipp Stölzl). Trece años después de la anterior. ¿Por qué existe esto? ¿Tan bien funcionó la primera? Yo la vi en el cine, pero… joder. ¿Hacía falta?
No pienso verlas ni de coña
-Avengers Doomsday (Russo Bros.). Va a aglutinar todo lo que más odio del cine de superhérores. El fanservice por el fanservice. La acumulación de personajes y elementos porque no hay nada más detrás. La necesidad desesperada de hacer un gritón de billones de dólares en taquilla SÍ O PUTO SÍ. Los actores cada vez más envejecidos, apelando a una nostalgia cada vez más hueca. Me alegra que muchos de vosotros estéis emocionados con ella. De hecho, os envidio por conservar un corazón. A mí se me secó hace mucho.
-Marty Supreme (Jos Safdie). Un biopic de un jugador de pimpón, protagonizado por el chaval de moda, que me provoca la misma emoción que una zapatilla vieja. El actor, digo. Bueno, y también el biopic, qué cojones. Odio los biopics.
-Toy Story 5 (McKenna Harris/Andrew Stanton). Para mí, esta saga terminó con la 3. Ni siquiera he visto la siguiente. Además, me parece que, artísticamente hablando, Pixar está muerta. Si bien fue bonito mientras duró, hace mucho que se acabó, it’s over, murió. Pasé página.
-Fast X, part 2 (Luis Leterrier). La última ya era un cadáver andante. Me importa un carajo cómo acabe esto. Y creo que, al resto del mundo, salvo a Vin Diesel, también.
-Vaiana (Ron Clements/Don Hall/john Musker). Tres directores para el enésimo remake de una peli de animación en imagen real. Ni siquiera entiendo por qué existe este nicho de negocio. Pero, claro… las originales me la pelaron casi todas siempre, así que supongo que eso influye.
-Torrente presidente (Santiago Segura). Anda ya, hombre.
-Aída y vuelta (Paco León). Ni. Con. Un. Palo.
Y hasta aquí. Seguro que me dejo alguna en el tintero, pero esto es un esbozo más o menos fiable.
Finis chapa today. Perdón por el tostonaco.
Soy una puta, pero una puta muy cara.



. Terrifier 4 sí me consta que inicialmente la idea es sacarla este año si no hay retrasos. Es de las que estoy pendiente a cualquier noticia que sale.
