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Por qué las películas ya no lucen como en los 90?
#81
Pues como está este debate... 

Como estamos por recibir el año nuevo...

Les paso una de las entradas de mi libro que ya está en fase de edición y que es una de las varias veces que ustedes son los protagonistas:

De antemano, perdonen el ladrillo inmenso:

PELÍCULA 320: "Medianoche en París" (2010/Woody Allen)

Y hablando de romanticismo…
 
Creo que fue Walter Benjamin quien dijo que cada generación, desde la anterior hasta llegar a la primera de nuestra historia como especie, siempre tuvo un anhelo, una añoranza por las épocas anteriores asumiendo que la generación pasada vivió mejores tiempos…
Eso lo podemos ver en la manera en que actualmente se nos vende nostalgia y los consumidores suelen, solemos, picar el anzuelo con singular alegría.
Llevo un tiempo reflexionando sobre eso gracias a mis amigos “los huérfanos”. Te cuento: hace ya varios años, existía una página web española de origen, denominada “Las horas perdidas”. Dicha página estaba organizada, administrada y dirigida por un grupo de cineastas, críticos y grandes conocedores que escribían continuamente sobre los estrenos, también reseñaban películas de una manera divertida y concienzuda. Nos divertían con sus predicciones a ganar el Oscar cada año. Nos mantenían al tanto de las últimas noticias del mundo del cine y en fin… eran un oasis para muchos cinéfilos. Yo fui muy feliz visitando diario ese sitio web, enterándome y desde mi terruño, carcajeándome con las ocurrencias y sobre todo con los comentarios de varios que, como yo, eran asiduos visitantes de ese paraíso para los cinéfilos de habla hispana. A veces estaría de acuerdo con ellos, otras ocasiones, su opinión era totalmente divergente a la mía. Pero ahí estábamos y salvo algunos parásitos hijos de mala madre y de ochenta padres, todos nos respetábamos y era un lugar de armonía a pesar del desmadre que solíamos echar.
Yo casi nunca comentaba, la tecnología digamos que no suele ser mi campo de acción. Yo tardé en unirme a los blogs y esas cosas… a la fecha las redes sociales son utilizadas más para cuestiones del podcast, charlas y funciones que para llevar una vida paralela ahí (¡Qué asco!). El chiste es, que no comentaba, pero los leía… me aprendí algunos nombres de los usuarios y juntos pero separados por el anonimato, por las distancias y las circunstancias estábamos ahí con asiduidad y entusiasmo.
Pero un día… “Las horas perdidas” dejó de existir. ¡No sabes! Yo prácticamente lloré porque un grupo de desconocidos dejarían de hacer algo que se volvió parte de mi día a día… y sé que varios de esos anónimos beneficiados de esta santa página estaban igual.
Ninguna hora con ellos, fue perdida, cada una valió significativamente la pena.
Pero entonces… sucedió un milagro.
Algunos de los damnificados por la desaparición de “Las horas perdidas” crearon un foro. Luego luego algunos de los usuarios más asiduos unieron sus esfuerzos y sus talentos.
Así nació: “Los huérfanos perdidos”.
Resulta que varios de esos usuarios, hoy administran, llevan, aportan y comentan en un esfuerzo que además de titánico, es completamente altruista, es una verdadera belleza la paciencia, la constancia, la entrega y las maravillas que escriben continuamente esos señores que, a riesgo de olvidar a alguno, menciono a Peckinpah, Manuwar, Gatorock, Grijaldo, Greywolf, Sabandija, MaxCady, Punkrunner, Dr. Fronkensteen, Davesanchoo, rafaelgg, Naxeteeee, Leto83, Marveler, Coco, Gunzalobill, Chuachefan, Digweed, Raziel Monsalud, Javi Berdey, Hunk39…
Ellos han sido los creadores de un foro, yo que ni sigo, ni entro, ni pertenezco, ni me gusta acceder a esas cosas… Pero a este sí, ¡Y diario! Ellos son los desconocidos que se han vuelto mis amigos, sin tener la más pajolera idea de quiénes son, dónde o de qué viven.
Pero a veces, también escribimos sobre lo que nos pasa, me he enterado de las enfermedades, las dolencias, los retos y las penas de varios de ellos. Asimismo, me han leído y acompañado en mi propia vida sucediendo y muchas veces, pareciendo más empáticos y cercanos que los humanos que se supone que están físicamente cerca.
¡Porque esa es otra! Ahora me leen, no soy ni de lejos, de los grandes contribuyentes a tan bonito foro, pero ahora escribo más seguido. En ocasiones comparto opiniones e incluso algunas reseñas habré subido. Incluso les compartí que estaba haciendo este librote y sus palabras me resuenan cada que me agoto y quisiera ya terminar. Entonces recuerdo lo bonito que ellos escriben, las faenas que tienen que desempeñar para hacer sus respectivas vidas y con todo y todo, enterarnos de la taquilla semana a semana, brindar críticas de aquellas cosas que ven ya sea en cine o en plataformas. Otras ocasiones creando temas bien divertidos que dan para debate de varios días.
Y uno de esos debates, que cada de vez en cuando vuelven a llenar las entradas de ese foro que somos “los huérfanos perdidos”, casi siempre es el de “¿era mejor el cine de antes que el actual? Acaso habría más cosas rescatables antes o simplemente estamos cegados ante la nostalgia, nos vemos a nosotros y asumimos que ciertas películas, como formaron parte de nuestra educación sentimental, son mejores e indispensables en la historia de la cinematografía que los muchos productos de “contenido” que llegan diariamente a nuestras casas gracias a esta posmodernidad a la que, al menos yo, no le acabo de agarrar el tono ni el punto.
Porque por lo que puedo ver en el foro éste de marras, es que la mayoría de los que entramos y participamos somos señores de entre treinta y cincuenta años. Crecimos con ciertos programas, hay directores muy específicos que nos enamoraron del cine, tenemos nuestras personales filias y fobias pero casi siempre, coincidimos en nuestro asombro con las “moderneces” tanto tecnológicas como ideológicas, regresamos a los directores que ahorita son sexagenarios en el mejor de los casos, la mayoría de los que más comentamos son los que le están pegando a la séptima y octava década: los ya muy paseados por estas páginas: Scorsese, Spielberg, Coppola, Cameron, Scott, Allen, De Palma y un largo etcétera de creadores de cine con los que nosotros los huérfanos, crecimos y nos convertimos en cinéfilos de hueso colorado.
Y esa sensación que luego me acompaña, ese sentimiento de que el mundo contemporáneo me es muy ajeno o por lo menos muy lejano, es lo que le ocurre al protagonista de “medianoche en París”, una de las últimas obras maestras de ese controvertido, pero sin duda talentoso escritor, cineasta, ícono y referente intelectual del siglo XX que es todavía: Woody Allen.
Nunca fui particularmente asiduo a su cine, vi muchas de sus películas y me parecen interesantes. Pero sus dramas existenciales como judío intelectual neoyorkino y neurótico me resultan tan lejanos como las broncas de los influencers y demás problemas virtuales de la llamada “generación Z”, y sus tribulaciones contemporáneas. Ni me identifican, ni me preocupan y voy más lejos: no me podrían valer más madre.
Así que… con cierta desgana recuerdo cuando hace ya quince años se estrenó la nueva película de este señor Allen, como la anterior que vi de él “Match point” me gustó, estaba yo además en una fase de filosofía pesimista y nihilismo cultural que ya nunca abandoné del todo, pero en ese periodo yo andaba macizo con el sufrimiento y la miseria humanos… estando pues como estaba, fui a ver “Medianoche en París”.
Creo que es de sus películas más poéticas. Es toda una alegoría a esa “añoranza del pasado” de la que hablaba Walter Benjamin. Que si el arte de antes era mejor, que si las películas pasadas eran más profundas, que si la manera en que se hace lo que nos entretiene era más interesante, artesanal, estética, perfeccionista y, en resumen: si lo pasado era más “arte” que el “arte” actual.
De botepronto, mi respuesta es un rotundo sí. Pero me vienen a la mente las muchas discusiones que he leído de “los huérfanos perdidos” y debo reconocer que un buen porcentaje de mi juicio de valor viene sesgado porque no hay manera en que valore igual a Harrison Ford, por poner un ejemplo, que a Timotheé Chalamet, (o como se escriba). ¡No y mil veces no! Pero es que con uno crecí y al otro, ya desde mi madurez, no puedo evitar verlo como diría mi abuelo: “como un pinche escuincle nalgas miadas”.
Pero debo reconocer que el segundo es casi seguro que tenga más rango actoral que el primero, me da vergüenza reconocerlo, pero es verdad. Pero el señor Ford creó a ese personaje que me definió en la infancia y con el que encontré la persona que quería ser, él fue Indiana Jones. Por lo tanto, la nostalgia y la añoranza siempre inclinarán mi balanza de la apreciación para allá. Y no para el muchachito que, se ha esforzado, no lo niego, pero como no soy muchacha de quince años, como que, si hoy su carrera se acaba, me va a dar más risa que preocupación.
El caso es que el escritor protagonista de esta fantasía romántica sueña con ese pasado del primer cuarto del siglo XX en el que vivieron, justo en París, los artistas que él aprendió a admirar. Lo que sigue es magia y de momento a otro se encuentra en medio del círculo intelectual de esos locos años 20 parisinos… ahí se codea con los artífices y los pilares de las vanguardias del arte de hace cien años… también conoce el amor.
Se enamora de una chica que se la pasa añorando una época que tiene idealizada, la “belle epoque”, justo ese periodo de finales del siglo XIX y la primera década del XX.
Y así, entre cartas de amor a los artistas que nos dieron identidad cultural y referencias intelectuales, literarias, cinematográficas, plásticas y musicales, en medio de un entorno surrealista cuando el surrealismo estaba naciendo… se va desarrollando esta fantasía en la que pude extraer, como mensaje, que siempre sentiremos añoranza por épocas pasadas pensando que eran más poéticas, más bohemias, más sencillas y mejores en general. Pero siempre es un espejismo. Vemos con melancolía la fotografía en blanco y negro porque hoy podemos tenerlas y también las sepia, así como las multicolores, con filtros y en la comodidad de nuestros teléfonos celulares.
A lo mejor era más poético, pero era una monserga tener que ir a revelar las fotos.
Un viaje de descubrimiento en una película que me parece reúne las mejores características del cine de ese genio complejo que es Woody Allen.
Y de paso, podré renegar mucho de los tiempos actuales, pero sólo hoy podría haber tenido acceso a un foro como “los huérfanos perdidos” en el que individuos de las más diversas cataduras y condiciones podemos compartir nuestros pareceres y sentires sobre algo que nos encanta: el cine.
Algo bueno siempre tendrá el presente. 
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#82
[Imagen: applause-applaud.gif]

Tremendisimo e hipnotico tocho, la verdad es que se nota que hay mucho talento y prosa ahi vertido, no se de que va a tratar exactamente tu libro, pero sin duda me ha sabido tocar un poco la fibra sensible. Espero que te vaya bien con el libro para cuando por fin sea publicado, animo y ya que estamos por ahi, deseo un feliz año nuevo a todos por anticipado!:
  Responder
#83
(31-12-2025, 10:04 PM)domdemil escribió: Pues como está este debate... 

Como estamos por recibir el año nuevo...

Les paso una de las entradas de mi libro que ya está en fase de edición y que es una de las varias veces que ustedes son los protagonistas:

De antemano, perdonen el ladrillo inmenso:

PELÍCULA 320: "Medianoche en París" (2010/Woody Allen)

Y hablando de romanticismo…
 
Creo que fue Walter Benjamin quien dijo que cada generación, desde la anterior hasta llegar a la primera de nuestra historia como especie, siempre tuvo un anhelo, una añoranza por las épocas anteriores asumiendo que la generación pasada vivió mejores tiempos…
Eso lo podemos ver en la manera en que actualmente se nos vende nostalgia y los consumidores suelen, solemos, picar el anzuelo con singular alegría.
Llevo un tiempo reflexionando sobre eso gracias a mis amigos “los huérfanos”. Te cuento: hace ya varios años, existía una página web española de origen, denominada “Las horas perdidas”. Dicha página estaba organizada, administrada y dirigida por un grupo de cineastas, críticos y grandes conocedores que escribían continuamente sobre los estrenos, también reseñaban películas de una manera divertida y concienzuda. Nos divertían con sus predicciones a ganar el Oscar cada año. Nos mantenían al tanto de las últimas noticias del mundo del cine y en fin… eran un oasis para muchos cinéfilos. Yo fui muy feliz visitando diario ese sitio web, enterándome y desde mi terruño, carcajeándome con las ocurrencias y sobre todo con los comentarios de varios que, como yo, eran asiduos visitantes de ese paraíso para los cinéfilos de habla hispana. A veces estaría de acuerdo con ellos, otras ocasiones, su opinión era totalmente divergente a la mía. Pero ahí estábamos y salvo algunos parásitos hijos de mala madre y de ochenta padres, todos nos respetábamos y era un lugar de armonía a pesar del desmadre que solíamos echar.
Yo casi nunca comentaba, la tecnología digamos que no suele ser mi campo de acción. Yo tardé en unirme a los blogs y esas cosas… a la fecha las redes sociales son utilizadas más para cuestiones del podcast, charlas y funciones que para llevar una vida paralela ahí (¡Qué asco!). El chiste es, que no comentaba, pero los leía… me aprendí algunos nombres de los usuarios y juntos pero separados por el anonimato, por las distancias y las circunstancias estábamos ahí con asiduidad y entusiasmo.
Pero un día… “Las horas perdidas” dejó de existir. ¡No sabes! Yo prácticamente lloré porque un grupo de desconocidos dejarían de hacer algo que se volvió parte de mi día a día… y sé que varios de esos anónimos beneficiados de esta santa página estaban igual.
Ninguna hora con ellos, fue perdida, cada una valió significativamente la pena.
Pero entonces… sucedió un milagro.
Algunos de los damnificados por la desaparición de “Las horas perdidas” crearon un foro. Luego luego algunos de los usuarios más asiduos unieron sus esfuerzos y sus talentos.
Así nació: “Los huérfanos perdidos”.
Resulta que varios de esos usuarios, hoy administran, llevan, aportan y comentan en un esfuerzo que además de titánico, es completamente altruista, es una verdadera belleza la paciencia, la constancia, la entrega y las maravillas que escriben continuamente esos señores que, a riesgo de olvidar a alguno, menciono a Peckinpah, Manuwar, Gatorock, Grijaldo, Greywolf, Sabandija, MaxCady, Punkrunner, Dr. Fronkensteen, Davesanchoo, rafaelgg, Naxeteeee, Leto83, Marveler, Coco, Gunzalobill, Chuachefan, Digweed, Raziel Monsalud, Javi Berdey, Hunk39…
Ellos han sido los creadores de un foro, yo que ni sigo, ni entro, ni pertenezco, ni me gusta acceder a esas cosas… Pero a este sí, ¡Y diario! Ellos son los desconocidos que se han vuelto mis amigos, sin tener la más pajolera idea de quiénes son, dónde o de qué viven.
Pero a veces, también escribimos sobre lo que nos pasa, me he enterado de las enfermedades, las dolencias, los retos y las penas de varios de ellos. Asimismo, me han leído y acompañado en mi propia vida sucediendo y muchas veces, pareciendo más empáticos y cercanos que los humanos que se supone que están físicamente cerca.
¡Porque esa es otra! Ahora me leen, no soy ni de lejos, de los grandes contribuyentes a tan bonito foro, pero ahora escribo más seguido. En ocasiones comparto opiniones e incluso algunas reseñas habré subido. Incluso les compartí que estaba haciendo este librote y sus palabras me resuenan cada que me agoto y quisiera ya terminar. Entonces recuerdo lo bonito que ellos escriben, las faenas que tienen que desempeñar para hacer sus respectivas vidas y con todo y todo, enterarnos de la taquilla semana a semana, brindar críticas de aquellas cosas que ven ya sea en cine o en plataformas. Otras ocasiones creando temas bien divertidos que dan para debate de varios días.
Y uno de esos debates, que cada de vez en cuando vuelven a llenar las entradas de ese foro que somos “los huérfanos perdidos”, casi siempre es el de “¿era mejor el cine de antes que el actual? Acaso habría más cosas rescatables antes o simplemente estamos cegados ante la nostalgia, nos vemos a nosotros y asumimos que ciertas películas, como formaron parte de nuestra educación sentimental, son mejores e indispensables en la historia de la cinematografía que los muchos productos de “contenido” que llegan diariamente a nuestras casas gracias a esta posmodernidad a la que, al menos yo, no le acabo de agarrar el tono ni el punto.
Porque por lo que puedo ver en el foro éste de marras, es que la mayoría de los que entramos y participamos somos señores de entre treinta y cincuenta años. Crecimos con ciertos programas, hay directores muy específicos que nos enamoraron del cine, tenemos nuestras personales filias y fobias pero casi siempre, coincidimos en nuestro asombro con las “moderneces” tanto tecnológicas como ideológicas, regresamos a los directores que ahorita son sexagenarios en el mejor de los casos, la mayoría de los que más comentamos son los que le están pegando a la séptima y octava década: los ya muy paseados por estas páginas: Scorsese, Spielberg, Coppola, Cameron, Scott, Allen, De Palma y un largo etcétera de creadores de cine con los que nosotros los huérfanos, crecimos y nos convertimos en cinéfilos de hueso colorado.
Y esa sensación que luego me acompaña, ese sentimiento de que el mundo contemporáneo me es muy ajeno o por lo menos muy lejano, es lo que le ocurre al protagonista de “medianoche en París”, una de las últimas obras maestras de ese controvertido, pero sin duda talentoso escritor, cineasta, ícono y referente intelectual del siglo XX que es todavía: Woody Allen.
Nunca fui particularmente asiduo a su cine, vi muchas de sus películas y me parecen interesantes. Pero sus dramas existenciales como judío intelectual neoyorkino y neurótico me resultan tan lejanos como las broncas de los influencers y demás problemas virtuales de la llamada “generación Z”, y sus tribulaciones contemporáneas. Ni me identifican, ni me preocupan y voy más lejos: no me podrían valer más madre.
Así que… con cierta desgana recuerdo cuando hace ya quince años se estrenó la nueva película de este señor Allen, como la anterior que vi de él “Match point” me gustó, estaba yo además en una fase de filosofía pesimista y nihilismo cultural que ya nunca abandoné del todo, pero en ese periodo yo andaba macizo con el sufrimiento y la miseria humanos… estando pues como estaba, fui a ver “Medianoche en París”.
Creo que es de sus películas más poéticas. Es toda una alegoría a esa “añoranza del pasado” de la que hablaba Walter Benjamin. Que si el arte de antes era mejor, que si las películas pasadas eran más profundas, que si la manera en que se hace lo que nos entretiene era más interesante, artesanal, estética, perfeccionista y, en resumen: si lo pasado era más “arte” que el “arte” actual.
De botepronto, mi respuesta es un rotundo sí. Pero me vienen a la mente las muchas discusiones que he leído de “los huérfanos perdidos” y debo reconocer que un buen porcentaje de mi juicio de valor viene sesgado porque no hay manera en que valore igual a Harrison Ford, por poner un ejemplo, que a Timotheé Chalamet, (o como se escriba). ¡No y mil veces no! Pero es que con uno crecí y al otro, ya desde mi madurez, no puedo evitar verlo como diría mi abuelo: “como un pinche escuincle nalgas miadas”.
Pero debo reconocer que el segundo es casi seguro que tenga más rango actoral que el primero, me da vergüenza reconocerlo, pero es verdad. Pero el señor Ford creó a ese personaje que me definió en la infancia y con el que encontré la persona que quería ser, él fue Indiana Jones. Por lo tanto, la nostalgia y la añoranza siempre inclinarán mi balanza de la apreciación para allá. Y no para el muchachito que, se ha esforzado, no lo niego, pero como no soy muchacha de quince años, como que, si hoy su carrera se acaba, me va a dar más risa que preocupación.
El caso es que el escritor protagonista de esta fantasía romántica sueña con ese pasado del primer cuarto del siglo XX en el que vivieron, justo en París, los artistas que él aprendió a admirar. Lo que sigue es magia y de momento a otro se encuentra en medio del círculo intelectual de esos locos años 20 parisinos… ahí se codea con los artífices y los pilares de las vanguardias del arte de hace cien años… también conoce el amor.
Se enamora de una chica que se la pasa añorando una época que tiene idealizada, la “belle epoque”, justo ese periodo de finales del siglo XIX y la primera década del XX.
Y así, entre cartas de amor a los artistas que nos dieron identidad cultural y referencias intelectuales, literarias, cinematográficas, plásticas y musicales, en medio de un entorno surrealista cuando el surrealismo estaba naciendo… se va desarrollando esta fantasía en la que pude extraer, como mensaje, que siempre sentiremos añoranza por épocas pasadas pensando que eran más poéticas, más bohemias, más sencillas y mejores en general. Pero siempre es un espejismo. Vemos con melancolía la fotografía en blanco y negro porque hoy podemos tenerlas y también las sepia, así como las multicolores, con filtros y en la comodidad de nuestros teléfonos celulares.
A lo mejor era más poético, pero era una monserga tener que ir a revelar las fotos.
Un viaje de descubrimiento en una película que me parece reúne las mejores características del cine de ese genio complejo que es Woody Allen.
Y de paso, podré renegar mucho de los tiempos actuales, pero sólo hoy podría haber tenido acceso a un foro como “los huérfanos perdidos” en el que individuos de las más diversas cataduras y condiciones podemos compartir nuestros pareceres y sentires sobre algo que nos encanta: el cine.
Algo bueno siempre tendrá el presente. 
  Joder, porque ya me habia bebido la botellita de cava que me he traído al trabajo que si no ahora mismo levantaba mo copa y brindaba por ti y tú magistral comentario.

   Siento sama envidia por tu prosa como han dicho ya hipnótica.
  Responder
#84
Jo, qué bonito

[Imagen: hermoso-eo-fue-hermoso.gif]
  Responder
#85
Tengo la lagrimita cayendo mejilla abajo. Qué texto tan bonito, leñe
Ilumínanos, oh Cohen el bárbaro, ¿qué es lo mejor de la vida?

-Buenoz dientez, zopa caliente y papel higiénico zuave.
  Responder
#86
Gran y emotivo texto!.

PD: Por un buen año de cine ( se han olvidado de Snyder o los Russo, que Dios les perdone...)
[Imagen: G9ifQEoWQAAB1FP?format=png&name=large]
[Imagen: 0b8b0c3b43dae898b0379b6647e16847.gif]
Ausente
  Responder
#87
@domdemil No hay mejor forma de empezar el año que leyendo un texto así. Muchísimas gracias y un fuerte abrazo Smile
Quaranta putes sagrades...
  Responder
#88
@domdemil fantástico texto, caballero! Una gozada leerlo. Gracias por compartirlo.
¡Estúpido hombre sabio!
  Responder
#89
@domdemil
[Imagen: applause-27.gif]
  Responder
#90
(01-01-2026, 11:55 AM)PUNKRUNNER escribió: Gran y emotivo texto!.

PD: Por un buen año de cine ( se han olvidado de Snyder o los Russo, que Dios les perdone...)
[Imagen: G9ifQEoWQAAB1FP?format=png&name=large]
  Y de Tajashi Yamazki que merecía estar  en la lista al vencer a carísimas producciones de Hollywood en su propio terreno con una modesta producción japonesa de 15 millones de dólares.
  Responder
#91
@domdemil la parte del texto dedicas a nuestra querida lashorasperdidas lo he leído con el corazón encogido, y es que seguirá avanzando el tiempo pero su simple mención hace que me recorra un sentimiento agradable por todo el cuerpo (aunque ya no esté disponible, aún la tengo en Marcadores, por encima del enlace a está página).

Mucha suerte con el libro, ya nos irás contando.

Os deseo un feliz año a todos.
Encontrado... y adoptado
  Responder
#92
Deberiamos de tirar de la time machine de archive.org y tratar de recuperar muchos de sus articulos y alguna que otra critica memorable. Aun recuerdo lo grandes que fueron esos articulos en plan coña en donde hacian mencion a a visita de Ton Hanks al reactor de hadrones, el enorme "poema" que fue la reseña a ese clasico de sudor y cervezas que fue Maximo Riesgo o ese articulo de pura julandrada que fue el de los zumbaos del reggeton o los aspirantes a cantantes con cero talento que abusaban muchode autotune...que tiempos aquellos joder!!!
  Responder
#93
Muchas gracias a todos.

Me la pensé mucho para compartirlo (¡Ja! "Mucho", como quince minutos). Ya luego me decidí pensando, que sea lo que dios (o sea, Spielberg), quiera.

Un abrazo para todos, les deseo lo mejor...

Sigue para mí, una de las mejores temporadas cinéfilas, tratar de ver las nominadas y ganadoras de este periodo.

Como siempre, espero seguir leyéndoles y a veces, también comentando.
  Responder
#94
Llego tarde (como siempre), pero quería dejar constancia de la lagrimita que me ha dejado tu texto, @domdemil

Bonito homenaje el que nos haces ahí, y hermoso recuerdo el que evocas con Las horas perdidas (ay). Y muy inteligente tu reflexión sobre el tema de la nostalgia relacionado con la peli de Medianoche en Paris. Inmejorable forma de comenzar el año, caballero.
  Responder
#95
No se me ocurre mejor canción como banda sonora de acompañamiento del hermoso mensaje de domdemil y creo que refleja muy bien el espíritu de lo que se ha convertido este foro

  Responder
#96
Revisitando el primer capítulo de la serie "Yo, Claudio" no puede evitar acordarme, en un momento determinado de este hilo.

  Un orador griego en mitad de una fiesta del César Augusto para entretener a la audiencia la historia de la batalla que significó la derrota de Marco Antonio a manos de Augusto y Agripa. 

  El maestro de ceremonias, con su bastón, pide silencio a la audiencia para que el griego pueda empezar su actuación. Sorprendido el griego ante la potencia de su voz, el griego le comenta que tal vez deberían de cambiar los roles, que solo los romanos pueden permitirse a sirvientes con semejante voz, el maestro de ceremonias le comenta que en el pasado fue actor, pero que ahora todo el mundo se cree actor Roma y ya no hay trabajo para todos y asiente cuando el griego le pregunta si todo el trabajo que hay es para amigo y parientes. A continuación viene este intercambio de frases.

  Sirviente: "El teatro ya no es lo que era".
  Recitador griego: "No, y te diré algo más, el teatro nunca fue lo que era".

  No puede evitar asociar ese momento al dialogo continuado que hemos tenido aquí sobre el cine de ahora y el de antes.
  Responder
#97
Y yo vi hace poco How Green Was My Valley (1942) de John Ford y The Magnificent Ambersons (1942) de Orson Welles, y me pasó algo parecido a lo que comentas. Pero en mi caso, sin ironías ni dobles sentidos. A veces el ser humano es capaz de crear algo valioso —una comunidad, una tradición, un gremio, una industria— y, por su propia naturaleza (ambición, codicia, innovacionismo desmedido, hibris tecnológica), acabar echándolo a perder.

Eso mismo se está percibiendo hoy en este foro con la compra de Warner por parte de Netflix, dejando la exhibición en salas pendiendo de un hilo. Personalmente, me resulta muy difícil creer que esta fusión no vaya a tener un impacto directo en la calidad intrínseca de los contenidos futuros. No parece arriesgado pensar que el peso recaerá todavía más en IPs, franquicias y secuelas.

Te lo dije hace tiempo, @rafaelgg  el postulado de que "valorar lo pasado como mejor es pura nostalgia y miedo al cambio" es válido en muchos casos, porque el ser humano es emocional y selectivo con sus recuerdos. Pero no es un principio universal ni infalible. En numerosos ámbitos —sociales, culturales, políticos— lo pasado no estaba idealizado, simplemente aún no se había pervertido. En algunos aspectos concretos era sencillamente mejor.

Algunos foreros vemos un declive claro y estructural en el cine de Hollywood desde hace décadas; otros sostenéis que esa percepción es puramente subjetiva y generacional. Sin embargo, yo veo cine que no es de mi generación y me parece ostensiblemente superior a la mayoría de estrenos actuales. Precisamente porque desde la meca del cine hace ya décadas que han decidido captar a los nuevos televidentes a través de tropos y recursos manidos sin aportar un gramo de riesgo u originalidad. Como si sólo contase el contenido de plataforma digital. Como si todo el cine en formato físico nunca hubiese existido o se hubiese quemado hace milenos en la biblioteca de Alejandría.

Dicho esto, seguir discutiendo cuando las posturas son tan claramente opuestas e inamovibles me resulta cansino y poco productivo. Cuando abrí este hilo no esperaba ni de lejos esta repercusión, y me alegra que la haya tenido. Pero mi postura creo que ha quedado meridianamente clara. Yo, al menos, aquí me bajo del carro.
“Gentlemen, you can't fight in here! This is the War Room!" 
  Responder
#98
@gatorock en los huérfanos perdidos sabes dónde empiezas cuando abres un hilo, pero no dónde acabas XDD
¡Estúpido hombre sabio!
  Responder
#99
(05-01-2026, 09:48 AM)gatorock escribió: .....Sin embargo, yo veo cine que no es de mi generación y me parece ostensiblemente superior a la mayoría de estrenos actuales.....
   Una puntualización a ese respecto, que algo sea anterior a tu generación no quiere decir que no forme parte de tu educación emocional. Mi sobrino nació en 2007 y ha crecido amando la trilogía original de Indiana Jones, "Los Goonies", "Alien" y "Aliens", los dos Terminators de James Cameron  o el Batman de Tim Burton desde que a una muy tierna edad se los dí a conocer (Bueno por razones obvias los de la saga Alien esperé un poco más). El cine de Alfred Hitchcock se convirtió en parte de mi educación sentimental cuando lo disfruté en mi adolescencia en un ciclo que TVE puso los martes a finales de los 80.

  Porque la clave no es tanto "tener una actitud sesgada a los productos que surgieron con tu generación", sino más bien "Actitud sesgada hacia aquello con lo que te criaste".

  Además los que consideramos el cine como algo más que un mero pasatiempo, sino un arte con el que entretenernos, pero también emocionarnos y llevarnos a la reflexión, no tenemos prejuicios contra lo añejo y además por mero principio de autoridad en la materia, no solemos cuestionar en nuestra juventud, los juicios y valoraciones de los críticos y cinéfilos que son de más edad que nosotros y por tanto se le presupone más experiencia  rodaje como espectador, en lo referente a sus opiniones sobre el cine anterior a nosotros.

Dicho de otro modo, yo no fui testigo en su momento del estreno de "Doctor Zhivago" en los años 60, pero si en los 80 los críticos de 30 y muchos ó 40 y tantos años de edad me decían que esa película era la polla en cebolla, yo le daba presunción de veracidad, y hasta me creía que siempre se pensó eso de la película, cuando lo cierto es que de haber vivido en los 60, hubiera sido testigo de que la crítica no la recibió con demasiado entusiasmo, o al menos eso dicen las crónicas.

Dicho esto, yo creo que me voy a bajar del carro, porque creo que las opiniones ya están todas expresadas y no creo que se pueda añadir nada más.
  Responder
Justamente en el grupo de telegram algunos se han llevado las manos a la cabeza al ver cuales fueron las peliculas mas taquilleras en España, hablamos de estrenos recientes:
[Imagen: photo-2025-12-30-15-54-42.jpg]
Y la verdad yo no se donde ven el problema, esto solo demuestra que es algo simplemente generacional y ya esta. Incluso dentro de lo que cabe, veo que alguna que otra pelicula que esta en estos momentos en taquilla no es perse mala. Aunque es verdad que en estos momentos lo preocupante es que imperan muchas secuelas y remakes o versiones de imagen real de producciones animadas. Pero vamos, que tampoco sorprende, es algo que estamos teniendo desde hace años y esto solo evidencia que es una fase mas.

Aunque eso, si,es mas que evidente que el cine tal y como lo conocemos, el de las grandes salas, va a terminar siendo algo muy testimonial. Para bien y para mal es el streaming el que esta ganando la batalla cultural y ahi no podemos hacer nada Esto perse no deberia tener nada mal, siguen dandose propuestas de calidad dentro del streaming, aunque a nosotros los coleccionistas del formato fisico va a suponer un duro reves. Nada de esto lo podiamos evitar, si la generacion actual ha cedido a estas comodidades y ya no le interesa tanto ir a las grandes salas, no se puede hacer nada, solo tenemos que aceptar que la generacion actual tiene otra mentalidad muy diferente a la nuestra.

Esto no es ni bueno ni malo, para nosotros en cierto modo sera todo lo malo que querais, pero para los que llegan ahora es algo totalmente normal. Solo viene a demostrar que en el fondo todo esto es purament subjetivo y generacional. En cuanto a lo que menciona @gatorock sobre la meca del cine...supongo que se refiere a Hollywood, pero amos que yo creia que aqui se hablaba de todo el cine en general. Es decir, si es verdad que ahora mismo el cine de EE UU, el mas comercial, pues no es que sea perse muy creativo, al menos en lo que es el cine mas comercial, pero nos olvidamos de que por ahi siguen habiendo destellos de cine mas autoral como la de Una batalla tras Otra, qu haber cuando me animo a verla por cierto. El cine de autor y mas personal nunca va a desaparecer por completo, esto es asi en general, no solo en Estados Unidos.

Por otro lado, no le veo sentido a quejarse de que el cine actual esta lleno de tropos y que ya no hay riesgo y creatividad...Esto aunque muchos no se lo crean es asi en general. Nos olvidamos de que ya esta todo inventado y que todo lo que consumimos no es mas que un cumulo o mezcla de idas mas vistas que el tebeo y no tiene nada de malo que esto ocurra. Esto lleva siendo asi desde que el genero literario existe, todos los tropos y todas las ideas narrativas empezaron ahi, lo que vemos en la actualidad no es mas que la repeticion constante de todo aquello que se inicio en la ficcion literaria.

La originalidad como tal hace tiempo que dejo de existir, aquello que vemos, leeos o interactuamos, cualquier entretenimiento que nos parece original, no es mas que la suma de ideas ya vistas con anterioridad. Lo que pasa es que cuando nosotros hemos ido creciendo y consumiendo cada vez mas y mas contenido, hemos sido cada vez mas consciente de que ciertas pautas y tropos se han reciclado una y otra vez.

Para nosotros el remake de imagen real de Como entrenar a tu Dragon, poco nos va a sorprender si ya hemos visto la pelicula animada, mas si encima esta version live action es un copiar y pegar de la pelicula animada, pero para uno que viene de nuevas esta puede que con el tiempo se convierta en su pelicula favorita y le parecera tremendamente original y hasta arriesgada.

Para mi todo esto, solo viene a reforzar lo que vengo diciendo desde hace tiempo, esa idea de "todo tiempo pasado fue mejor", no es realista ni es honesta, deberia de cambiarse a "aquello con lo que creci me resulta mejor que muchas de las cosas que veo hoy dia", aunque incluso esto parece querer dar a entender que nuestro pasado viendo peliculas o series, es mejor que lo que hay ahora, pero al menos se deja mas en claro que es mas subjetivo que algo que sienta catedra, como algunos los quieren poner.

En realidad, esto no es tan diferente de cuando viene un latino tratando de demostrar que sus doblajes son mejores que los nuestros. Es pura subjetividad.
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