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Efemérides cinematográficas y televisivas en 2026
#1
Da miedo pensarlo, pero algunas de las películas y series de TV. que marcaron la infancia de un servidor ya están acumulando 50 años. Ya ha pasado con producciones como "Tiburón" o series como "Starky & Hutch", que si bien uno ya era muy joven como para haberlas conocido en aquel lejano 1975, dejaron suficiente poso como para que en años posteriores aún se hablara de ellas(En el caso del film de Spielberg) o bien llegaran con retraso a España permitiendo que aquí uno tenga recuerdo de ellas de sus primeros años de infancia.

   Así que hagamos una recopilación de las efemérides audiovisuales de cine y TV que nos espera en los próximos 12 años. Eso sí a través de varios poste, porque intentar resumirlo todo en uno lo haría extensisimo. Por supuesto cualquiera de vosotros podeis hacer vuestras aportaciones:

  "ROCKY" (1976)

   La película que convritió a Sylvester Stallone en estrella de Hollywood y le hizo un nombre conocido cumplirá 50 años el 3 de diciembre del próximo año. Una película que instauradora de una franquicia que aún colea, a través de su "spin off", "Creed", lo cual no deja de ser paradójico porque el film original, que no es el tipíco film de acción bombastica en base al cual Stallone consolidó su estrellato en los 80 sino un drama íntimo y crudo sobre un perdedor con el boxeo como telón de fondo, hoy en día sería difícil que lo avalara un estudio, y más como protagonista a un actor desconocido autor del libreto.

[Imagen: 61EKHOwV7wL._AC_SL1050_.jpg]

     "INDEPENDENCE DAY" (1976)

   Aunque ahora nos de vergüenza admitirlo, todos en su momento picamos el anzuelo de la apabullante campaña publicitaria de la película y de los ecos que nos llegaban de su fulminante éxito en USA. Además encabenzaban el cartel, un Will Smith que en la España de los 90 tenía una gran popularidad por la emisión de "El principe de Bell Air" en una Antena 3 que daba sus primeros pasos y un Jeff Goldblum asociado al megaéxito previo de "Jurassic Park". Al final nos encontramos con un mamotreto yanky ultrapatriotero(Quien lo diría viniendo de un director alemán como Roladn Emmerich) sin el menor sentido del ridículo(A los alienigenas le ganabamos con un virus informatico porque usaban sistema operativo Windows 95), que ofendía a la inteligencia pero que por lo menos no aburria y tenía (Para la época) buenos efectos especiales. Esos sí décadas más tardes, la gente pasó como de la mierda de la tardía secuela. El 4 de julio cumplirá 30 años

[Imagen: s-l1600.webp]

   "Misión Imposible". (1996).

   Unas pocas semanas antes del cumpleaños de "Indpendence Day", concretamente el 22 de mayor, se cumplirán también 30 años de uno de los títulos más aplaudidos de Brian de Palma. Uno que no llega a estar al mismo nivel que otras obras suyas como "Los intocables de Elliot Ness" o "Atrapado por su pasado", porque el director, nos entrega más de una hora y media de un thriller de espías hitchcockiano, estilizado y elegante, para luego joderla en la parte final, final plegándose a las exigencias del Hollywood noventero y rubrica la película con una escena de acción ridículamente delirante, la del tren y el helicóptero, que desentona totalmente dentro de la película. Aún así la película fue un éxito rotundo, siendo la tercera más taquillera a nivel mundial, ratificando el poderío que tenía Tom Cruise por aquel entonces, un poderío, que con el tiempo se ha ido desvaneciendo.

[Imagen: mission-impossible_fc119e26-scaled.jpg]

   "Star Trek: La serie original" (1966-1969)

   Dejemos momentaneamente la pantalla grande y pasemos a la pequeña. He comentado antes "Independence day", ejemplo de la ciencia ficción más vacua y descerebrada. Pero 3 décadas antes, un señor llamado Gene Roddenberry demostró a través de la televisión cual era el mayor atractivo de la ciencia ficción: El usar sus historias como metáfora o vehículo para reflexionar sobre temas profundos relativos al ser humano como la relación de este con la tecnología, la política, la religión, el conflicto entre diversos grupos sociales o el dilema de interferir en el desarrollo de civilzaciones "inferiores" para asegurar su bienestar y/o purgar las problemáticas que la hieren, o bien abstenerse de intervenir y dejar que la evolución de dicha civilización siga su curso, un conflicto en que quién decide (El capitán Kirk de la nave Enterpirse), ha de decidir entre la voz de la razón(Representada por un extraterrestre de orejas puntiagudas, oficial científico de la nave) o del corazón(Representada por el visceral y gruñón médico de la tripulación). 

   Puede que la serie fracasara en su primera emisión y no fuera hasta su pase a sindicación y a ser emitida por emisoras territoriales en los 70, para conseguir ser un éxito y puede que hoy en día, sus guiones nos parezcan ingenuos y superados. Pero hoy por hoy es una de las mitologías más importantes de la cultura pop y "geek" y  en su momento fue lo más sofisticado en ciencia ficción en cuanto a guiones que había dado la mal llamada "caja tonta". El 15 de septiembre del próximo año se cumplirán 60 años desde la emisión de su primer capítulo. Los "trekkers" ya están preparados para los faustos de las celebraciones.

[Imagen: MV5BMmIyYjI0YzUtOWRiZS00NDJhLThiZTktNDky...@._V1_.jpg]   
     
    "Todos los hombres del presidente"
   
   Reflejo del cine adulto que imperaba en el Hollywood de los primeros 70 y que fue barrido por el blockbuster masivo, de historias sencillas, adecuada para público de todas las edades, que ha acabado monopolizando la política de producción de Hollywood y por ende la cartelera de las salas de cine. Ni siquiera en el "streaming" donde se supone que es más fácil llegar al público de más de 35 ó 40 años ha encontrado refugio este tipo de producciones, como demuestra el fracaso de producciones como "Mank" de David Fincher, "El irlandés" y "Los asesino de la luna" de Martin Scorsese o "El juicio de los 7 de Chicago" de Aaron Sorkin(Brillante guionista, pero cuyas inquietudes no tienen cabida en la pantalla grande de hoy. 

  Es por todo esoque muy probablemente nadie se haga eco el 9 de abril de 2026 que en ese día se cumple el 50 aniversario del estreno de "Todos los hombres del presidente"(1976). Película con alma de reportaje perodistico, que en un estilo prácticamente documental, se nos mostraba la investigación de los periodistas Carl Bernstein (Dustin Hoffman) y Bob Woodward por descubrir los entresijos del caso Watergate, cuando, prácticamente, aún había gente que conservaba ejemplares de periódicos o revistas que informaban sobre el tema en sus casas o en las clínicas donde pasaban consulta. La película fue una de las más taquilleras del año, ¿Creeis que un film de estas caracteristicas podría repetir la hazaña en estos tiempos actuales con el tipo de público que va masivamente al cine?. Imposible.

[Imagen: 71e0Kz6VPKL._SL1500_.jpg]

   "King Kong" (1976)
  
   Pero no todo el cine de Hollywood de los años 70 era sesudo y de temática adulta. Antes de que "Star Wars" impusiera el cine más puramente escapista como la piedra angular sobre la que orbitase el cine de los grandes estudios, ya había películas que buscaban el puro entretenimiento. Así pues un Dino de Laurentiis que había empezado con buen pie en Hollywood con éxitos como "Serpico" y "Los 3 días del cóndor" , quiso subirse a la recién inaugurada era del moderno "blockbuster" siguiendo los pasos del film que la inauguró "Tiburón" con su propia película de animal gigante. Para ello decidió rescatar al más emblemático de los monstruos gigantes del cine de Hollywood, sin importarle la respuesta airada de cinéfilos y críticos, ante la idea de profanar todo un clásico del Hollywood de los años 30.

  Al final la película quedó muy lejos de ser el espectáculo de alta calidad que el productor italiano ambicionaba crear (Barajando directores como Sam Peckinpah, Steven Spielberg  o Roman Polanski) por culpa de un guion que con su tono "camp" y condescendiente desmitificaba en exceso la historia del simio (Su guionista Lorenzo Semple Jr. se defendió esgrimiendo que el público de los 70 era más ingenuo y más descreído de los 70 y por tanto había que contar la historia de una manera más distante y solemne). Tampoco ayudó que la lucha por estrenar el film antes de que Universal lanzara su propia versión titulada "La leyenda de King Kong" conllevara una producción apresurada que redundó en un trabajo de efectos especiales mal acabado, fruto de trabajar contrarreloj e improvisando.  Por último aunque fue un éxito sin taquilla, se quedó lejos de "Tiburón", el film al que De Laurentiis quería obsesivamente superar.

   Sin embargo este fue el primer King Kong que muchos de la "Generación X" conocimos, en sala de cine(Como fue mi caso) emisiones en TV o en el videoclub. Por eso seguro que alguno le dedicará un recuerdo cuando el 17 de diciembre de 1976 cumpla 50 años desde su estreno en salas.

[Imagen: king_kong_1976_original_film_art_5add3ff...1561135238]
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#2
"Excalibur" (1981).
[Imagen: 11963.jpg]

   No había que ser demasiado perspicaz para darse cuenta de que "Star Wars", el film de los 70 que marcaría el futuro devenir del cine comercial norteamericano bebía más de J. R. R. Tolkien que de Arthur C. Clarke, que bajo los ropajes superficiales de una ciencia ficción espacial, lo que en realidad ofrecía era una fantasía heroica de tintes medievales.

  Es por eso que la fantasía heroica vivió un "boom" en la cultura popular desde finales de los años 70 y que se postergó durante toda la década siguiente, que cubrió  no solo el cine, pues no olvidemos que es a finales de los 70 cuando surge el título fundacional de los juegos de rol: "Dragones y mazmorras", pero sí es cierto que en el séptimo arte obtuvo una especial visibilidad con títulos como "El señor de los anillos" versión animada de Ralph Bakshi (Que ya estaba en producción cuando se estrenó el film de Lucas, pero que se benefició en gran medida de su éxito), "Conan el bárbaro" (Proyecto que desde los primeros 70 estaba en el llamado "development hell", pero que gracias a "Star Wars", recibió por fin la luz verde), la posterior secuela "Conan, el destructor",  "Furía de Titanes, "Krull", "Lady Halcón", "Willow", amén de algunas muestras dentro de los más modestos confines de la serie "B" o incluso "Z" como "Cromwell, el rey de los bárbaro", "El señor de las bestias" o la saga "Deathstalker".

   "Excalibur" fue la más adulta y  cultureta-gafapastera de toda esta ola de fantasía heroica, lo cual no sorprende viniendo de un director como Jon Boorman, un realizador que con títulos como "Zardoz" o la primera secuela de "El exorcista", había demostrado ya cierta tendencia a la pedantería y al tono farlopero críptico de difícil digestión para el público promedio y más aún para el infantil. Seguro que los despistados padres que llevaron a sus hijos a ver "Excalibur" con la idea de una aventura medieval familiar, como cuando ellos en los 50 vieron con sus padres  "El príncipe valiente" o la adaptación del mito artúrico de Richard Thorpe,  se arrepintieron nada más empezar el film.

  Sin embargo John Boorman supo sacarle partido a toda la filología medieval de la que se había empapado, años antes, para preparar una versión en imagen real de "El señor de los anillos" que nunca vio la luz, y por eso,  por muy pedante  que pueda resultar, por muy teatrales que resulten los diálogos y las interpretaciones y por muy avejentada que nos pueda parecer ahora su estética (Esa cueva de Merlín con su metacrilato y sus luces psicodélicas discotequeras) hoy por hoy sigue siendo la mejor plasmación en celuloide del mito artúrico, a pesar de las múltiples versiones que este ha conocido en el cine. El 10 de abril cumplirá 45 años.



     "El crack" (1981)
[Imagen: cartel_el_crack.jpg?itok=xueL0-BQ&c=dfc3...ff52973072]

   Pocos días antes de que "Excalibur" llegara a las pantallas norteamericanas, a nuestras salas llegaba uno de los títulos más míticos, no ya del cine de la transición, sino de toda la Historia de nuestra cinematografía. Sin duda la mejor película de Jose Luis Garci, que creó un mito nacional, El detective privado Germán Areta, alias "El piojo". personaje que merecería ser más explotado más allá de las secuela (Excelente) y la precuela (De calidad más discutibles aunque muchos la alaban)  que generó este título. Porque si habláramos de un personaje surgido de una cinta de Hollywood, el "piojo" ya habría protagonizado novelas, cómics  e incluso algún "spin off" televisivo.

   Garci demostraba que se podía hacer cine "noir" en nuestro país, un género que durante 40 años, apenas existió en nuestra cinematografía, porque ¿Cómo podía existir un género que consiste en retratar el lado más oscuro de una sociedad, cuando existe una férrea censura por parte de un régimen que vende una visión idílica de dicha sociedad a los ciudadanos?. Es cierto que tuvimos algunos ejemplos de "noirs" ibéricos en los años 50, pero o bien estaban encorsetados por un obligado tono moralista (El delincuente obligatoriamente debía de ser castigado por situarse en contra del "orden establecido" al terminar el film) o bien tenían que ambientarse la historia fuera de nuestro país, generalmente en films realizados en régimen de colaboración con otras cinematografías, como la excepcional "El cebo" de Ladislao Vadja.

  Pero, desaparecida la férrea censura, Garci se permitió adaptar los códigos del género negro a la realidad carpetovetónica española, con un detective que no se pasea por la quinta avenida de Nueva York o por Chicago, sino en la Gran Vía de Madrid, donde el whisky es sustituido por el  Brandy,  el póker por el mus, y en la radio no suena ningún partido de fútbol americano o de beisbol, sino a Jose María García (Supuestamente) encabezando una cruzada contra la corrupción en el fútbol español (Hoy parece ser que "el butanito" ayudó en los primeros 90 a tapar dicha corrupción por lo que comentan). 

   Pero lo más importante, ya no teníamos a Humphrey Bogart, a Alan Ladd  o al más apuesto James Garner interpretando al encallecido detective protagonista. Sino a un tipo bajito, con bigote, parco en palabras, pero con una mirada tan penetrante y dura como su código de honor y su determinación a mantenerlo. Un magistral Alfredo Landa que con este film, culminaba su transición de principal espada de la comedia costumbrista  estereotípica tárdofranquista a actor dramático de primera categoría, y en el proceso, tapando las bocas de los que se reían ante la idea de quien interpretaba a españolito sexualmente reprimido perseguidor de suecas, como intérprete a un tipo duro. Y las tapaba desde el mismo inicio del film con una escena de un bar, que muchos sospechan que estaban en la mente de Quentin Tarantino mientras escribía "Pulp Fiction". El 1 de abril de 2026 se cumplirán 45 años de su estreno en Barcelona y el 6 de abril de su debut en la cartelera madrileña.
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#3
Pónganse en pie señores, porque vamos a hablar de una obra magna:

  "Centauros del desierto" (1956).

   [Imagen: The_Searchers-432717129-large.jpg]

   John Ford tenía una excepcional habilidad para, adaptando mediocres novelitas del oeste que eran pura literatura "de kiosco", conseguir autenticas obras maestras del séptimo arte. Parece ser que aquí partía de materia prima más noble, porque la novela de Alan Le May es considerada, al menos por algunos, como una obra maestra del género (Novela que podéis encontrar publicada por Editorial Valdemar en su sello "Frontera", dedciado al western). Quizás esa mayor calidad literaria del relato redundó en que esta película destacara dentro de una filmografía ya de por sí mpresionante.

   "Centaruos del desierto" es muchas cosas a la vez: Es un relato de aventuras de tintes homéricos que rezuma épica, pero épica de la autentica, es decir aquella que muestra al ser humanos inmerso en una lucha tanto contra factores externos, como internos que habítan  en el interior de su alma (Esa es la auténtica épica y no las orgías de explosiones, tiros y peleas que el cine actual vende como tal) es el relato de un antihéroe desarraigado que en la búsqueda de su sobrina, raptada pos los comanches, busca un hogar pérdido al que ya no puede pertenecer, porque años de desarraigo le han convertido en una especie de holandés errante, solo que sus maras son las vastas extensiones desérticas del medio oeste norteamericano. Es también una reflexión sobre como, en el fondo, ese país se edificó sobre una base de odio, violencia y racismo entre los primitivos nativos y los descendientes de europeos que llegaron para conolizarla, y de esa manera anticipa el western crepuscular que antecederá a la muerte de este como género popular (El pesonaje de John Wayne rompe la figura del héroe sin mácula tradicional del western clásico y anticipa los ambigüos antihéroes que nos brindaran directores como Sergio Leone o Sam Peckinpah)
  
  Despreciada en su momento, sobre todo por la cinefilia y la crítica europea que vio en ella una película racista y antiindia, como siempre pasa, esa generación de cinéfilos y críticos tuvo que ser relevada por otra más joven, criada al abrigo del cine de John Ford para que consiguiera el "status" que tiene actualmente. Gente como Martin Scorsese o Robert de Niro, admiradores totales de este film (Cuya visión desencantada de las relaciones entre blancos e indios muy bien puede haber inspirado su "Los asesinos de la luna", proto tendrá una edición restaurada, el próximo 16 de mayo de 2026 cumplirá 70 años. Pero claro, dado el desprecio y el ninguneo que sufre hoy en día el cine clásico, os seguro que dicha efemérides tendrá mucho menos eco que cuando son de algún producto palomitero ramplón de los 80.

  "Aliens" (1986)

[Imagen: Aliens-6301LB-scaled.jpg]

   Todo pinta a que la tercera entrega de la saga "Avatar" va a seguir confirmando la condición de rey de la taquilla de James Cameron, un "status" que ni siquiera el que fuera el considerado Rey Midas de Hollywood Steven Spielberg, ha conseguido mantener. Como ya comenté en otro hilo, James Cameron es el último director dinosaurio del cine de los 80, el único que al día de hoy se mantiene en el candelero y crea expectación masiva entre el gran público con cada estreno, mientras que otros directores míticos de los 80 siguen estrenando pero de forma renqueante (Rim Burton, que ha remontado el vuelo de forma momentánea con la secuela de "Beetlejuice" pero que antes llevaba un buen número de fracaso críticos y artísticos), otros siguen intentado infructuosamente a la cima del éxito (Ridley Scott, Ron Howard), se han retirado del sistema de los estudios de Hollywood (Joe Dante, John Carpenter, Paul Verhoeven) o ya han fallecido (Richard Donner, Tonny Scott).

  Además James Cameron ha demostrado ser un tio con los testículos como el caballo de Espartero, capaz de luchar contra capa y espada contra todos por sacar adelante sus proyectos personales, consiguiendo una hazaña como que en plenos años 90, en que los estudios solo costeaban superproducciones de gran presupuesto si eran susceptibles de generar secuelas y juguetes (El llamado "toyetic") conseguir que Fox y Paramount le dieran el mayor presupuesto de la Historia para producir un film como "Titanic", que carecía de ambos parámetros. Sabiendo hacer valer el poder que se ha granjeado en Hollywood con sus continuos éxitos de taquilla.
 
  Pero ese "status" de poder no existía en 1985 cuando se le permite, gracias al éxito de "Terminator" ser él mismo el que dirigiera el guion para una secuela de "Alien" de Ridley Scott. Entonces solo era un joven director que había tenido éxito con una pequeña película independiente (éxito con más repercusión en el mercado del video que en las salas de cine aunque en estas últimas "Terminator" había funcionado bien). Es por ello que Fox no creía en exceso en dicha seculea (Ni siquiera Ridley Scott veía como se podía continuar de forma exitosa su propio film) hasta el punto de que para ellos "Aliens" era una producción "secundaria", y apostaban más por la cinta de ciencia ficción y aventuras "S.O.S. Equipo azul" (Spacecamp) como la cinta estrella del estudio para el verano de 1986. Puede que incluso le tuvieran más fe a "Golpe en la Pequeña China" de John Carpenter, a pesar de, para la época,  lo excéntrico del tono  la película del director de "La Cosa". Es por ello que al bueno de Cameron le otorgaron un presupuesto de 18,5 millones, que si bien era bastante mayor al de su antecesora (11 millones) no era demasiado en una época donde lo habitual es que un " blockbuster" de ciencia ficción lleno de fx´s superaran los 25 millones minimos, y en el caso de "Aliens" lo escrito por Cameron implicaba muchísimo trabajo de efectos especiales.

  Sin embargo el director se lió la manta a la cabeza y se propuso sacar el máximo partido al ajustado presupuesto. Rodó en el Reino Unido, para abaratar costes, e inyectó al proyecto de todo su perfeccionismo puntilloso, ultraexigencia hacia sus colaboradores (Y hacía si mismo)y cabezonería. Esto inevitablemente le llevó a un enfrentamiento constante con los miembros del equipo de rodaje británico, que no soportaban que un Don Nadie ("Terminator" era una cinta que había llegado poco antes a los cines británicos y por tanto casi nadie del equipo la había visto aún) que además cometía la osadía de "usurpar" la silla de director de su compatriota Ridley Scott. Cualquier cosa que podía ser fuente de conflicto, como las pausas para tomar el té, acababa siéndolo y si la cosa salió adelante fue en gran medida gracias a labor diplomática de Sigourney Weaver, cuya figura era respetada por todo el equipo.

  Pero valió la pena, no solo porque "Aliens" fue la raiz a partir de la cual James Cameron se convertiría ya en un director asenatado en el éxito y en el sistema de las "majors" de Hollywood, sino porque además tuvimos una obra que consiguió la hazaña de aguantar las comparaciones con la obra maestra original de 1979 :  Una obra maestra "ciberpunk" y de cinta bélica futurista de acción trepidante y terror  bajo el que se esconde un celebración épica del matriarcado, consagrando a la teniente Ripley como uno de los grandes heroinas e iconos feministas del cine, pero huyendo al tono panfletario que caracteriza al cine de hoy en día. El 14 de julio de 2026 cumplirá 40 años.
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#4
(28-12-2025, 05:50 PM)rafaelgg escribió:  Pero claro, dado el desprecio y el ninguneo que sufre hoy en día el cine clásico, os seguro que dicha efemérides tendrá mucho menos eco que cuando son de algún producto palomitero ramplón de los 80.

     En un mundo donde hay grupos de presión que amenazan muy en serio en borrar de la historia del cine una película como "Lo que el viento se llevó", dudo mucho que haya un homenaje a "Centauros del desierto" como le correspondería por sus méritos artísticos. No sólo es olvido al cine clásico, en muchos casos es también inquina por no saber entender que el arte es un testigo de tiempos en los cuales muchas cosas no se hacían como ahora (con todo lo bueno y malo que ello implica).  
    En cualquier caso @rafaelgg muchas gracias por estos homenajes y recordatorios.
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#5
(28-12-2025, 06:12 PM)Raziel Monsalud escribió:
(28-12-2025, 05:50 PM)rafaelgg escribió:  Pero claro, dado el desprecio y el ninguneo que sufre hoy en día el cine clásico, os seguro que dicha efemérides tendrá mucho menos eco que cuando son de algún producto palomitero ramplón de los 80.

     En un mundo donde hay grupos de presión que amenazan muy en serio en borrar de la historia del cine una película como "Lo que el viento se llevó", dudo mucho que haya un homenaje a "Centauros del desierto" como le correspondería por sus méritos artísticos. No sólo es olvido al cine clásico, en muchos casos es también inquina por no saber entender que el arte es un testigo de tiempos en los cuales muchas cosas no se hacían como ahora (con todo lo bueno y malo que ello implica).  
    En cualquier caso @rafaelgg muchas gracias por estos homenajes y recordatorios.
  Hace años, leí que uno de los principales candidatos para hacer de Hannibal Lecter en "El silencio de los corderos" fue el ya fallecido Lou Gossett Jr. pero se echaron atrás por miedo a que dirían los ofendiditos de piel muy sensible  si le daban el papel de un asesino caníbal a un hombre de color(Ofendiditos que aunque la gente crea que son algo propio de estos tiempos, ya existían entonces, por eso películas como "A la caza" de William Friedkin en 1980 o "Instinto básico" de Paul Verhoeven en 1992 sufrieron campañas de boicot bajo la acusación de homófobas y estigmatizadoras del colectivo LGTB).
 
   Estoy seguro de que el señor Lou Gossett Jr. que a pesar de su oscar por "Oficial y caballero" nunca tuvo mucha suerte a la hora de conseguir buenos papeles, se murió "muy agradecido" con estos ofendiditos porque gracias a ellos no interpretó a uno de los papeles más icónicos y jugosos del cine americano de finales de siglo que convirtió en estrella y dio un oscar a Anthony Hopkins.
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#6
Aunque no al nivel del mítico 1984, el año 1981 fue prolijo en cuanto a películas que formaron parte de la educación emocional de los que hoy son cincuentones o incluso sesentones. Vamos con dos que se estrenaron el mismo día en USA.


  "Furia de Titanes" (1981).

[Imagen: 22630.jpg]
.........Un momento. ¿¿¿"Music by John Barry"???. Pero si la (excelente) banda sonora de la película es de Lawrence Rosenthal. Es la segunda vezz que veo que pasa algo parecido con Barry porque  en el texto explicativo  de la contraportada de la edición en DVD del "Drácula" de John Badham le otorgaban la autoría de la banda sonora cuando es de John Willliams.

  El estreno este año de "La Odisea" de Nolan servirá para paliar el hecho del escaso interés que Hollywood ha mostrado históricamente hacia la mitología mediterránea grecorromana antigua, ya sea en films  rodadas en el propio Hollywood o producidas en otros países (Como aquí que es británica) pero con un fuerte patronazgo de una "major" norteamericana como MGM. Y es que se nota que los principales colonizadores/fundadores de Estados Unidos fueron anglosajones y gente de centroeuropa (Alemania, Paises Bajos y países eslavos), por lo que siempre ha mostrado preferencia hacia mitologías medievales  de tintes celticos,(Como los mitos artúricos), germánicos y escandinavos (Siendo la trilogía de Tolkien el culmen al respecto). La mitología grecorromana clásica casi siempre tuvo que conformarse con producciones italianas, a veces en régimen de coproducción con otros países europeos, muy baratas como las de "Hercules" de Steve Reeves o las de Maciste, donde los elementos mágicos y fantásticos se ignoraban por la falta de medios para recrearlos (La excepción sería "Ulises" de Mario Camerini y Mario Bava con Kirk Douglas).

   Ray Harryhausen ya había sido la excepción al producir en los 60  junto con su socio , Charles H. Schneer, la maravillosa "Jasón y los argonautas", y volvió a los relatos fantásticos de la Grecia clásica, con la que sería su canto de cisne, que irónicamente fue para muchos de los de mi generación la primera película suya de la que tuvimos constancias, al poder ser testigos de su estreno, aunque servidor no empezaría a oir y leer el nombre del animador hasta que en marzo de 1989 TVE emitió un sábado por la tarde la citada "Jasón y los argonautas". Como curiosidad, ambas películas, la de los 60 y "Furía de Titanes" se estrenaron en los cines el mismo verano de 1981 con pocas semanas de diferencia, ya que la censura franquista en su momento, no permitió el estreno de la primera en su época por mostrar dioses paganos (Así de imbéciles eran quien nos gobernaban a golpe de porra y crucifijo), pero fue "Furía..." la que gozó de una buena promoción  publicitaria, assí como de un presupuesto por encima de la media, lo que permitió a Ray Harry Hausen junto con su guionista y productor Beverly Cross, poder añadirL nombres de relumbrón como Lawerence Oliver (Zeus), Maggie Smith (Thetis) Clair Bloom, (Hera).

  A pesar de que la inmensa labor requerida obligó a Harryhausen a pedir ayuda para el stop motion al Jim Dantforth(Responsable de la animación de dinosaruio en producciones de la Hammer  y a Steve Archer, el resultado no está a la altura de las obras cumbres de Ray como "Jason y los argonautas" o "El viaje fantastico de Simbad. Eso sí el "stop motion" es lo más logrado, porque otro tipo de efectos como la fusión de metraje mediante pantalla azul son totalmnete fallidos (El momento en que Poseidon libera el Kraken o los planos de la gaviota volando al inicio que parecen más propios de una película de los años 30 tipo King Kong.

  Sin embargo la película, con sus torpezas y flaquezas y con su tono y estética pasada de moda es recordada hoy en día, y se ha ganado un aprecio hacia ella ,,oemtras tras que que su "remake" de los 2000 con su aburrida "estética Mordor" (Baja dosis de luz, y una paleta de colores limitada al negro, el gris y el sepia. el 12 de enero cumplirá 45 años desde su llegada en taquilla, una llegada que habría sido más exitosa si no hubiera coincidido con el auténtico "monstruo con el cual tuvo que coincidir y competir.
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#7
Hostia, "Furia de titanes". La vi de canijo, varias veces. No se me olvida el momento Medusa, bastante acojonante. Ahora supongo que habrá envejecido como lo habrá hecho, pero en su día era una película que me encantaba. Qué motivo el búho aquel.
¡Estúpido hombre sabio!
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#8
(02-01-2026, 03:03 PM)Leto83 escribió: Hostia, "Furia de titanes". La vi de canijo, varias veces. No se me olvida el momento Medusa, bastante acojonante. Ahora supongo que habrá envejecido como lo habrá hecho, pero en su día era una película que me encantaba. Qué motivo el búho aquel.
  Fijate iba a ponerlo y se me ha olvidado que aunque no es la que tiene un menor trabajo de animación de Harryhausen tiene posiblemente la escena mejor dirigida de toda su filmografía que es en efectos la escena de Medusa que es piro cine de terror.

  Aunque sea stop motion, la escena sigue funcionando por el inteligente manejo de la tensión y el sudor se , así como el manejo de la oscuridad y sombras. Teniendo en cuenta que el resto de la labor de dirección de Desmond Davies no pasa de correctito tirando a parco, el fia en que la rodó se alinearon en su mente los planetas de la inspiración y le salió fetén. Claro que a lo mejor todo fue cosa de Ray Harryhausen porque no se limitaría a hacer el stop motion sino que tal vez planificó él toda la puesta en escena.
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#9
(02-01-2026, 03:03 PM)Leto83 escribió: Hostia, "Furia de titanes". La vi de canijo, varias veces. No se me olvida el momento Medusa, bastante acojonante. Ahora supongo que habrá envejecido como lo habrá hecho, pero en su día era una película que me encantaba. Qué motivo el búho aquel.


Esa escena todavía mantiene el tipo, hombre.

Soy una puta, pero una puta muy cara.
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#10
Y esta fue el gigantesco mamut al que tuvo que enfrentarse en taquilla su mismo día del estreno "Furita de Titanes", la aventura escapista con toque fantástico, con un estilo "demodé" más cercano al cine de los 50 y 60 que representaba Ray Harryahusen con sus efectos artesanales, frente a un título que era entonces la quintaesencia de la modernidad "blockbuster" que empezaba a dominar el cine, y unos fx´s en donde la artesanía era sustituida por el uso de los recursos tecnológicos más punteros, a cargo de un ejercito de técnicos e ingenieros:

  "En busca del arca perdida" (1981).

[Imagen: raiders_of_the_lost_ark_1981_original_fi...1685036721]

   Cuenta la leyenda que dos buenos amigos llamados George Lucas y Steven Spielberg estaban pasando unas vacaciones en Hawai para desconectar de las muchas tensiones que habían sufrido con los rodajes de "Star Wars" y "Encuentros en la tercera fase" (Sobre todo el primero) y de paso celebrar que ambas películas habían sido éxitos de taquillas incontestables. Es entonces cuando el bueno de Steven le comenta a George su sueño de rodar una película de James Bond, y que incluso ha tenido alguna conversación con el productor de esta saga, Albert R. Broccoli, al respecto, pero a él no le agrada demasiado el tono que las últimas películas del personaje han tomado con Roger Moore de protagonista, caracterizadas por un giro hacia al humor "camp" autoparódico y un abuso de los fx´s, dejando de lado el estilo seco directo de las primeras de Sean Connery. Entonces Lucas le comenta que él tiene algo que no solo es parecido, sino que es mucho mejor, sobre otro aventurero que también viaja por el mundo, en los años 30, en busca de misiones relacionadas con la búsqueda arqueológica de tesoros con propiedades místicas que corre el riesgo de caer en manos malvadas.

  Pocos años antes, en 1975, ya se había estrenado una película de temática similar en  "Doc Savage" (1975), adaptación del aventurero de las novelas "pulp" dirigida por George Paul con Ron Ely que había sido un desastre en taquilla. Pero Lucas y Spielberg que la clave es desprenderse de la actitud cínica y condescendiente con la que se solía mirar entonces las historias de los "pulps", los seriales y los comics de los años 30 por considerarse entonces material "de baja estofa" que solo da para subproductos "camp" y de muy bajo presupuesto, como lo era George Pal. Hay que coger estas historias, sencillas pero trepidantes y rodarlas con alto presupuesto, los mejores actores, técnicos y artistas que el dinero puede contar, y rodarla con un director que sepa imprimir a la puesta en escena de estilo y brillantez, ambos piensan que Spielberg es el adecuado y acuerdan desarrollar el proyecto.

  Saltamos a finales/principios de 1980. Steven Spielberg acaba de estrenar "1941" y aunque al final de su recorrido comercial acabará siendo el sexto film más taquillero de 1979 a nivel mundial, con 94,9 millones, pesa en exceso su desorbitado presupuesto, de 35 millones  de dólares debido a que aunque la película es una comedia alocada al estilo de "Este mundo está loco, loco, loco" de Stanley Kramer, está trufada de estrellas, decorados inmensos, escenas de masas, explosiones y efectos especiales. Al final la película será considerada una decpeción no solo de taquilla, sino también crítica.

    En Hollywood piensan que tras los enormes éxitos de "Tiburón" y "Encuentros en la tercera fase" quizás se han precipitado en exceso a la hora de darles las llaves del reino a Steven Spielberg a pesar de ser un protegido de Syd Scheinberg, jefazo de Universal, que ha producido "Tiburón" y coproducido "1941", y dicho estudio solo acepta avalar un proyecto llamado "E.T", por ser de presupuesto moderado. Estando en estas, Spielberg, decide mientras prepara su segundo proyecto extraterrestre, dirigir para Lucasfilm el proyecto de su amigo George, amparados por Paramount, ya que Lucas no quiere cooperar con Fox por haber esta despedido a Alan Ladd Jr. que fue su principal valedor para que el estudio aceptara financiarle "Star Wars". Acuerdan que si la película tiene éxito, harán una trilogía sobre el personaje que en principio se llama "Indiana Smith", pero que luego mutará a "indiana Jones", el resto es Historia.

   Spielberg quiso hacer un sucedáneo de James Bond y acaba creando una dualidad personaje/actor, como es la de Indiana Jones y Harrison Ford, que fue a los 80 lo que James Bond y Sean Connery en los 60, con la diferencia que las películas del bueno de Indy, a pesar de algún momento violento y terrorífico(sobre todo en la segunda) estaban pensadas para ser más familiares,  disfrutadas por todo preadolescentes incluidos. De hecho, poco importaba lo ilógico de muchos momentos, con acantilados que aparecían y desaparecían por arte de magia en la secuencia del camión, que de forma milagrosamente el látigo atrancado en los bajos de dicho camión no se desprendiera cuando Indy es arrastrado por el suelo sosteniéndolo a él, que con un simple empujón del héroe el soldado nazi saliera impulsado de la cabina de dicho vehículo hasta el morro como si le hubiera tirado el mismísimo Superman, o que a pesar de todas las peleas, carreras y cabalgadas, el sombrero del héroe siempre permaneciera en la cabeza de este. El tipo de cosas que muchas veces hacen que el espectador adulto se salga de la película, pero que cuando eres un niño de 8 años, quedan ocultadas por tu asombro y emoción. Luego, ese espectador de 8 años se hace mayor y se queja por la secuencia de la nevera en "Indiana Jones y la maldición de la calavera de cristal".

   También la película fue el certificado de la muerte de la concepción clásica del cine de aventuras clásicos, en el que el foco está en los personajes y como las vivencias y avatares afectan y moldean a los personajes que las protagonizan. Un tipo de cine que tenía a John Huston como máximo director exponente con obras como "El tesoro de Sierra Madre", "La reina de Africa" o "El hombre que pudo reinar". Con "En busca del arca pérdida", se instauraba la aventura moderna (Que paradójicamente bebía de una fuente añeja como los seriales de aventuras de los años 30 y 40), donde el foco no está en los personajes y su psicología, sino en las propias vivencias, en los momentos de peligro y tensión y en la acción, rodado con un ritmo trepidante y sin dar pausa al espectador, y ese fue el modelo de cine de aventuras que se instauró a partir de entonces, a pesar de que hubo algún intento como "La gran ruta hacia Chin" de 1983, que aunque se sumaba al boom de la aventura retro creada por el film de Spielberg, buscaba traer de vuelta  ese otro modelo más clásico, y que curiosamente estaba protagonizado por el actor que originalmente había sido escogido para interpretar Indiana Jones: Tom Selleck, pero que tuvo que renunciar por su compromiso con la serie "Magnum".

  En fin se podría estar horas escribiendo sobre uno de los títulos más emblemáticos de los 80, pero a mí solo me queda decir que, al igual que Universal ha hecho en 2025 con "Tiburón" y "Regreso al futuro", Paramount me de la oportunidad, tras todos estos años, de poder volver a verla en pantalla grande aprovechando que el próximo 12 de junio la película complirá 45 años.
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#11
Dejamos la gran pantalla y volvemos a al medio catódico, medio catódico que encima ni siquiera filmado con celuloide sino en formato video, pero no os engañéis, porque hoy en día sigue siendo considerada por la Academia de la TV en España como la mejor serie jamás emitida en nuestro país, a pesar de los muy modestos medios con los que se rodaron:

  "Yo Claudio" (1976)

[Imagen: Graves+1934+-+I+Claudius.jpg]

  La novela de Robert Graves en 1934 fue un éxito de crítica y ventas al aparecer en 1934 que ya inmediatamente el cine inglés planteó llevarla a cabo en forma de una producción de lujo a cargo del gran productor Alexander Korda,  con nada más y nada menos que Josef Von Sternberg como eventual director y el grandísimo Charles Laughton como el personaje titular y la actriz británica Flora Robson en importante papel de la pérfida Livia, la abuela del protagonista, sin embargo un cúmulo de circunstancias adversas durante el rodaje, que culminaron con un accidente de coche que dejó gravemente herida y desfigurada a Merle Oberon, la actriz que interpretaba a Mesalina, la esposa de Claudio y madre de Nerón, llevaron a que dicha producción fuera abandonada cuando ya se había rodado parte de ella. E

 [Imagen: I-Claudius-Laughton-1937.jpg]
  Charles Lauhton como el Claudio que nunca vimos.

  Sin embargo la adaptación definitiva de la novela, no sería una superproducción cinematográfica sino una serie televisiva de 13 capítulos rodado con un presupuesto tan parco, que, tal y como sucedía con muchas series británicas, fue rodada en formato video. Y es que, acostumbrado al panorama televisivo actual, lo más probable es que el espctador moderno, a los primeros minutos del visionado de la serie, le horrorice, el decorado de cartón piedra, la falta de exteriores y figuración, y lo tosco del maquillaje de Derek Jacobi cuando se nos presenta ya anciano.

   Craso error, porque la fuerza de la serie no está en su exhibición de medios, al estilo de la "Roma" de HBO, sino en su magnífico libreto escrito por Jack Pulman, brillante guionista británico fallecido en 1979 a la temprana edad de 53 años, de un infarto de miocardia. Es Pulman y no los directores de la serie, el autentico "alma mater" de la serie, consiguiendo la imposible labor de traducir el libro de Graves y su posterior secuela "Claudio, Dios", narrados en estilo epistolar en el que los diálogos brillan por su ausencia, en una pieza de teatro audiovisual en donde son precisamente los diálogos lo que vertebran la narrativa. Unos diálogos fascinantes y tan atrapantes como lo pueda ser cualquier escena de batalla épica de masas en otros films de temática similar y que aquí no van a aparecer en ningún momento. 

  Pero de por sí el guion y este libreto no significan nada sin un reparto que les insufle vida y ahí está el otro gran pilar de la serie: El magistral trabajo de su reparto, un reparto coral en el que cada actor borda su personaje, sin que haya ni un solo eslabón débil en él y donde todos saben lucirse cuando corresponde. Empezando por un Derek Jacobi que medio siglo después aún sigue siendo recordado por su papel de Claudio, un hombre que gracias a su apariencia de personaje física y psíquicamente mermado, conseguirá sobrevivir dentro de la manada de hienas que es la familia imperial romana, donde prácticamente todos se devoran mutuamente en su lujuriosa búsqueda del poder, porque nadie ve en él un adversario o una amenaza para sus ambiciones. Pero sería injusto nombrarle a él, porque también está un soberbio Brian Blessed, con su imponente voz, como un Octavio Augusto presentado como un hombre jovial y  cabal en lo referente a gobernar pero un negado en cuanto a detectar a los miembros peligrosos de su disfuncional familia, John Hurt como un Calígula absolutamente depravado, George Baker como un Tiberio impulsiv, pero al mismo tiempo melancólico e inseguro, con un complejo de Edipo que le hace ser una marioneta en las intrigas de su madre, la envenenadora Livia, que representa la más asesina,  fría calculadora y amoral ambición de poder a unos niveles psicopáticos. Aún así estoy siendo muy injusto al no nombrar al resto del elenco.

  "Homo homini lupus" dice el refrán en latín, y esa podría haber sido muy bien la frase promocional de esta serie, que da una visión de la condición humana tan pesimista y nihilista sobre como el ser humano es capaz, en su búsqueda del poder, de destruir no solo su propia conciencia, sino aquellos con los que comparte vínculos familiares. La lujuria es el sentimiento que preside las acciones de los personajes, lujuria de poder, pero también lujuria sexual, de hecho aunque no vemos a los personajes protagonistas en escenas sexuales explicitas, la inclusión de algunos desnudos, como  en el baile de mujeres y hombres númidas que vemos en la fiesta del primer capítulo, fue algo muy atrevido para una serie emitida en "prime time" en la TV de los años 70. De hecho, en nuestro país sufrió recortes en su primera emisión en 1978 por TVE , a pesar de que en teoría, la censura oficial franquista había pasado a mejor vida.
  
  Respecto a su emisión en TVE, se inició en octubre de 1978 con unos resultados inicialmente muy pobres, pero a medida que pasaban las semanas, el boca a boca hizo que en nuestro país se repitiera el éxito obtenido en el Reino Unido y Estados Unidos y para cuando se emitió su último capítulo, se convirtió en el quinto programa más valorada por la audiencia de aquella época de monopolio televisivo, lo que llevó al ente público a reemitirla en verano de 1980. Más tarde se reemitiría los fines de semana de madrugada, con un nuevo doblaje y las escenas inicialmente cortada restauradas, eliminando así la censura de la emisión original. Hoy podéis encontrarla doblada o en V.O fácilmente en youtube, y aunque el doblaje es estupendo, yo recomiendo que si no os asustan los subtitulos la busqueis en V.O y disfrutéis de la magníficas voces y dicción de un elenco irrepetible. El 11 de octubre de 2026 se cumplirán 50 años de la emisión de su primer capítulo en Gran Bretaña.
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#12
El año 1981 fue un gran año para la fantasía heroica, y es que no solo se estrenaron las mencionadas "Excalibur" y "Furia de Titanes", también lo hizo un título que si bien no es tan popular es todo un film de culto admirado por importante gente dentro del campo de la cultura hasta el punto de haber influido en las obras de estos:

  "El dragón del lago de fuego" (1981).

[Imagen: Dragonslayer_quad_UK_BrianBysouth-1.jpg]

  Una de las pocas veces en que el título en español supera al original que es "Dragonslayer"(Matadragones) aunque el mérito no es solo nuestro puesto que en algún otro país como Francia la titularon igual que nosotros.

  Título emblemático de la llamada "era oscura" de Disney, cuando entre finales de los 70 y primeros 80, con apuestas como "El abismo negro"(1969), "Tron"(1982), "Fuga de noche"(1982), "El carnaval de las tinieblas"(1983), "Los lobos no lloran"(1983) u "Oz, un mundo fantastico"(1985) intentaron amoldarse a los cambios en los gustos del público apostando por películas de temáticas  y enfoques más adultos, luciendo muchas de ellas un tono oscuro, hasta el punto de que mostraban escenas y situaciones que asustaban al público al que más se asociaba la marca "Walt Disney": El infantil..

   Es por ello que aceptaron, tras su previa colaboración en "Popeye", unir fuerzas con Paramount y coproducir esta fantasía oscura con un abultado presupuesto para la época de 17 millones, concebida por el guionista y director Matthew Robbins, basándose, precisamente, en el segmento del aprendiz de mago de "Fantasia"(194) de Disney y en el mito de San Jorge enfrentándose al dragón.

  Paramount se quedó con la distribución de la película en Norteamérica y Disney en la mayoría de los países del resto del mundo. Es por ello que en países como el nuestro, muchos padres llevaron a sus hijos esperando encontrar la clásica aventura amable y llena de humor blanco propia de la factoría del ratón para encontrarse sorprendidos con algo muy diferente.

  Porque estamos hablando de una película de fantasía heroica, que si bien no a los niveles del "Excalibur" de John Boorman, enfoca el género desde una perspectiva claramente adulta, con un tono que linda con el género del terror. Robbins, al igual que hizo Steven Spielberg con el el escualo de "Tiburón", a lo largo del metraje sugiere más que muestra el dragón titular, manteniéndolo fuera de cámara cada vez que hace su aparición y solo, enseñándonos parcialmente, su forma física, mediante el visionado de sus garras o su silueta entre sombras volando en el horizonte mientras asola la tierra con su aliento de fuego, creando así una tensión y un suspense que estalla, cuando en el último tramo, se nos muestra la bestia en toda su inmensa majestuosidad, y es aquí donde destacan uno de los grandes méritos de la película: Sus efectos especiales, creados por los genios de la ILM, mezclando una magistral animación "go motion", con efectos físicos como animatrónicos mecánicos para las garras y la la cabeza del dragón, en una fusión perfectas y sin fisura que prácticamente anticipa la perfecta mezcolanza que conseguirían 12 años más tarde mezclando efectos físicos y animación en "Jurassic Park", La película fue nominada con toda justica al óscar a los mejores fx´s visuales, y aunque no lo ganó, poco lloraron en ILM, porque el trabajo premiado fue otro suyo: El de "En busca del arca perdida".

  Pero sería un error limitar las virtudes de la película a sus fx´s que aún hoy en día se sostienen relativamente bien. El film de Robbins también destaca en su tono oscuro y violento, con momentos perturbadores, como la de las crías de dragón mordisqueando una de las víctimas de su madre para alimentarse de ella, y con chispazos de violencia directa como la incineración del monje cristiano (Encarnado por un jovencísimo Ian McDiarmid que gracias a este film fue llamado para "El retorno del Jedi". No encontramos aquí las concesiones al infantilismo que suele dominar este género. Hay incluso cierto elemento de fábula política y de crítica a aquellos que desde el ejercicio del poder imponen las reglas que la colectividad asume, representadas por ese rey que ha creado un "limpio" sorteo para decidir, cada cierto, tiempo, que chica virgen ha de ser sacrificada al dragón para saciar su furia, y la última escena en la que vemos ese personaje es demoledora. Por otra parte, comparte con "Excalibur" el representar el conflicto entre las creencias paganas y las recién instauradas por el cristianismo en esa época.

   Tenemos una fotografía magnífica que prescinde de iluminación artificial, en favor del uso exclusivo de luz natural y de velas, a fin de mostrarnos todo el ambiente frío lóbrego y duro de la Inglaterra de la Edad Oscura, en las décadas inmediatamente posteriores al desplome del gobierno del Imperio Romano en esas tierras. Una Edad Oscura recreada a la perfección mediante un diseño de producción que adopta un enfoque poco habitual en este tipo de producciones: Ser estrictamente fieles a la época en que se ambienta la película, sin ningún tipo de licencias o elementos fantásticos más allá de las figuras del dragón y los magos/druidas que le combaten.

  Desgraciadamente, quizás por su tono excesivamente oscuro que cogió al público desprevenido, quizás por la falta de estrellas en su elenco, o quizás porque la fantasía heroica nunca consiguió en los 80 en el cine, la pujanza que si tenía en la literatura, los videojuegos o los juegos de rol (Sobre todo en USA, donde les cuesta conectar con toda temática de tintes medievales) la película fue un fracaso en taquilla. No obstante a lo largo de los años ha ido siendo descubierta por el público cinéfilo, en especial gracias a la reivindicación que han hecho de ellas personalidades como George R. R. Martin o Guillermo del Toro, que no en vano, acabó convirtiendo a Matthew Robbins en su coguionista de confianza y que usó el diseño del dragón de esta película para el de Smaug cuando trabajaba en la preproducción de la trilogía de "El Hobbit", aunque quizás donde se vea más clara la influencia de ese diseño sea en otra producción Disney estrenada unas dos décadas más tarde: "El imperio del fuego" de Rob Bowman con Christian Slater, Matthew McCanaughey y la siempre bella Izabella Scorupco. El 16 de junio de 2026 se cumplirán 45 años de su estreno en Brasil (Primer país donde se exhibió en cines) y 5 días más tarde, el 21 de junio de 2026 será la misma efemérides pero de su lanzamiento en su país de origen Estados Unidos.
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#13
"Terminator 2", (1991)

[Imagen: terminator-2-judgment-day-md-web.jpg]

  Entre sorpresa, vértigo y medio da que pensar que ya van a ser 3 décadas y medias las que no separan del lanzamiento del film que terminó de consolidar a James Cameron como el mayor puntal de la taquilla del Hollywood de finales de siglo junto con Steven Spielberg, con la diferencia d que Spielberg se ha ido deshinchando en cuanto a lo de capacidad para atraer al público a las salas y el bueno de James sigue cosechando taquillas estratosféricas con su saga "Avatar" (Aunque la cosa va en claro retroceso).

  Quizás de las cosas que para mí más marcaron de esta película, es por un lado, todo el culebrón que se formó en torno a quien tenía los derechos para distribuir el film Carolco en España, si Columbia (Que poseía la distribución en USA) o "Union Films", que era la filial para cines de la recordada casa de VHS  "Record Visión" que había firmado con Carolco para distribuir varios títulos premios. Al final se tomó la decisión salomónica de que Columbia se quedaron con los cines y Record Visión con el lanzamiento en VHS.

  Otra cosa que para mí marcó "T2", con su éxito es la de "legitimar" la poca imaginativa estrategia de hacer secuelas, que en el fondo son "remakes" encubiertos del film previo, que es algo que al día de hoy padecemos. Ya se había hecho en el pasado (Por ejemplo en la serie 007 si comparamos "La espía que me amó" con "Moonraker" vemos que básicamente es la misma trama, a pesar de que son 2 entregas consecutivas separadas por solo 2 años) pero la cosa se intensificó tras el éxito de "Terminatror 2" con títulos como "Solo en casa 2: Perdidos en Nueva York" (Donde tenían la desvergüenza de calcar los "gags" de la primera), "2013: Rescate en Los Angeles" (Que era un "remake" de la anterior, solo que más bufa y "camp"), dentro de la propis saga "Terminator"; "Terminator 3": La rebelión de las máquinas", secuela de la propia "T2", o dentro de la saga "Star Wars", ese Episodio VII que calca de tal manera el original de 1977 que debería ser denunciable por el espectador ante los tribunales alegando delito de estafa. Incluso el propio James Cameron ha recaído en este vicio con su tercera entrega de "Avatar", que no es más que una repetición de la segunda.

 Pero al menos hay que reconocerle que, dentro de su condición de "remake" agrandado del original, tiene algunas añadidos, en lo referente a los personajes (La evolución del personaje de Sarah Connor, la relación con su hijo y a su vez la de este con el T-800) que le otorgan algunas pinceladas de frescura a un esquema repetitivo. El 3 de julio cumplirá 35 años.

  "Atmósfera cero"(1981).

[Imagen: 22386769019.jpg]

  En la mencionada "Terminator 2: el jucio final", había un sutil homenaje a esta película de Peter Hyams: El nombre del explosivo con el que los héroes volaban Cyberdine systems, era el mismo que el de la droga sintética en torno a la cual gira este "remake" escasamente disimulado de "Solo ante el peligro".

  Porque a principios de los 80 el público ya no quería cowboys, ni indios, ni sheriff en terrenos fronterizos de USA como demostraron ese mismo año, los enormes costalazos en taquilla de "La puerta del cielo" de Michael Cimino y "La leyenda del Llanero solitario" de William A. Fraker (Que pretendía ser al héroe pulp de los 30 lo que el "Superman" de los Salkind fue al personaje de cómic pero fracasó por su torpe guion y selección de actor protagonista). Por contra la ciencia ficción espacial se encontraba en un momento dulce, es por ello que había casos, como ese, en que los creadores deseosos de rodar western, situaban una trama arquetípica del género en el espacio exterior o en un futuro postapocalíptico (La saga "Mad Max", en especial la segunda entrega).

  Un Sean Connery que no conseguía aún cimentar su estrellato fuera del personaje de James Bond (No lo conseguiría hasta finales de los 80 con "En nombre de la Rosa" y sobre todo con "Los intocables de Elliot Ness") se ponía en la piel de un sheriff que operaba no en un pueblo del oeste, sino en una colonia minera en una de las lunas de Júpiter, propiedad de una empresa minera. Pronto descubrirá una trama de tráfico de drogas estimulantes montada con el doble motivo de enriquecerse con dicho tráfico y mediante el suministro de sustancias potenciadoras de la actividad física, aumentar la productividad de los obreros, aún cuando dicha droga provoquen psicósis que derivan en comportamiento suicidas. Habiendose convertido  el sheriff en un grano en el trasero para quién maneja las riendas de dicha trama, 2 asesinos profesionales serán enviados a la colonia para matarle y este se verá obligado a hacerles frente en un duelo mortal mientras todos evitan inmiscuirse para ayudarles, al menos en un principio.

   Sean Connery deja de lado su imagen de agente invencible y "supermachirulo", para encarnar a un héroe cercano al espectador, lleno de dudas y miedo, demostrando que no tiene nada que envidiar al mítico Gary Cooper del clásico de Fred Zinneman y Peter Hyams rueda la historia con una profesionalidad perfecta. Destaca además el impresionante diseño de producción en lo referente a la ambientación de la colonia minera, claramente inspirada en la de la nave "Nostromo" de "Alien"(1979) de Ridley Scott. Eso y el hecho de que de fondo se encuentre la figura de una empresa capitalista que desprecia la vida y seguridad de sus empleadas (Empresa que muy bien podría ser una filial de la Weyland Yutani del film de Ridley Scott) hace que no pocos consideren esta película ambientada en el mismo universo que el del film del xenomorfo con sangre ácida. 

   Desgraciadamente la película no obtuvo el éxito en taquilla que merecía, obligando a Sean Connery a aceptar la oferta de interpretar a 007 de nuevo, pero, como sucede con muchos clásicos de los 80, el videoclub y las emisiones en tv, hizo que el público la descubriera y ganara la popularidad que hoy en día tiene, y que ha servido para que el pasado noviembre, Arrow v una edición (Limitada) en blu ray 4k con una excepcional calidad de imágen, que por supuesto no tiene ni audios ni subtítulos en español que palien el hecho de que aquí nadie la sacará. E 22 de mayo cumplirá 45 años.
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#14
El año 1971 tuvo una importancia capital en el devenir de un género como el policiaco gracias a dos títulos imprescindibles dentro del género:


   "Harry, el sucio" (1971)

[Imagen: DIRTY-HARRY-9993-scaled.jpg]

  Clint Eastwood y el director Don Siegel ya habían colaborado antes en "Dos mulas y una mujer" y sobre todo en "La jungla humana" film que en cierta manera es un antecedente de este y en el que se introducía algunos códigos del western, en especial la figura del defensor de la ley mediante el uso expeditivo del revólver, en un entorno urbano moderno.

   Porque en el fondo "Harry el sucio", film claramente inspirado en el caso real del asesino en serie "Zodiac", nos presenta a Harry Callahan, un inspector de homicidios de San Francisco, empecinado hasta la obsesión en una cruzada personal para detener a un francotirador asesino en serie, que chantajea a la ciudad con seguir matando inocentes si no se le paga una determinada cantidad de dinero. En dicha luchar tendrá que enfrentarse no solo al criminal, sino a todos los obstáculos que le pone en su camino un sistema jurídico garantista que, aunque bien intencionado, acaba, de forma involuntaria acaba beneficiando al criminal por encima de la víctima o de quien le persigue.

  Callahan es la traslación del arquetipo que Eastwood había forjado en los western anteriores, tanto los italianos de Sergio Leone como los que realizó a su vuelta a Estados Unidos: Un tipo duro, lacónico, más presto a la acción que al dialogo, y que no se lo piensa dos veces en tirar de gatillo si considera que la situación lo requiere, alguien  que, destruida su vida personal tras la muerte de su esposa, solo le queda para dar sentido a su vida, la venganza del inocente y la imposición de la justicia a cualquier precio. Aunque el personaje fue inmediatamente adoptado como icono por parte del sector más conservador de la sociedad norteamericana (Sobre todo por la crítica que la película hacía de las garantías judiciales que frenan la actuación judicial) y también fuera repudiado por el sector progresista que vio en ella una exaltación fascista de la violencia policial. 

   Lo cierto es que, aunque la película es ciertamente maniquea, mostrando al antagonista asesino: "Scorpio" interpretando por un nauseabundo Andy Robinson(hijo de Edward G. Robinson) como la pura representación del mal, el negro absoluto, Callahan, no representa ni mucho menos "El blanco puro", sino más bien un blanco oscurecido con tono gris, es decir un héroe, pero con trazas de antihéroe, con el que nos alienamos porque, por comparación, su enemigo es mucho peor (De hecho es lo peor) de la misma forma que, en el cine de acción y espionaje, nos poníamos del cuestionable James Bond de Sean Connery porque aunque era un asesino a los que quitaba de en medio eran autenticas alimañas. 

   La película de Don Siegel no  era la primera en incluir esa ambigüedad moral en la figura del policía, ya lo había hecho Fritz Lang en la magnífica "Los sobornado"(1953), pero aquí adquirió condición de figura plenamente instaurada.

   De hecho la postura moral de Don Siegel queda muy clara en la magnifica secuencia en que usa un travelling kilométrico para que la cámara se aleje rápidamente de Callahan y Scorpio en el momento en que este le va a torturar para que le diga donde está la chica secuestrada y a punto de morir, es una forma de decirle al espectador "Las leyes garantistas son un estorbo, pero yo no comulgo con estoy por eso no te voy a darte la satisfacción de que te recrees observándolo".

  Pero más allá del discurso sociopolítico, la mayoría del público con lo que se quedó es con sus secuencias de acción, con sus impactantes tiroteos (Con un uso impactante de los efectos de sonidos en los disparos), y persecuciones trepidantes (Aunque aquí abundan más las carreras a pie que en vehículos),  puede, que en estos tiempos de despiporres tan pasados como los de la saga "Furious", esa acción pueda parecer al espectador actual demsiado "sobria" o poca cosa pero fue el espectáculo "palomitero" lo que hizo que la película se convirtiera en un acontecimiento desde su estreno

   La película fue un éxito tremendo y fue parte de un impulso hacia el thriller urbano policiaco (Como thriller "puro" o mezclado con el género de acción), que se convirtió en uno de los género taquilleros no solo de los 70 sino de los 80. Demostró que los viejos cowboys debían de cambiar las praderas y los pueblos fronterizos por el moderno paisaje urbano a la hora de implantar la ley a golpe de revolver (O automática) y por eso hasta el mismísimo John Wayne imitó a Eastwood con títulos como "McQ"(1974) y "Brannighan"(1976) o un Steve McQueen que tras haber hecho previamente "Bullit", volvió al género con su último film "Cazador a sueldo"(1980). Además la dinámica entre Harry Callahan y su ocasional compañero/ayudante latino Chico González(Reni Santoni) sentó las bases de las "buddy movies" sobre las que se articuló este género no solo en el cine "San Francisco, ciudad desnuda" (1973), "Una extraña pareja de polis"(1974), "Limite, 48 horas"(1982) o las sagas "Arma letal"y "Rus Hour" (Esta última en los 90 con el género ya pasado de moda). Una fórmula, la del policía callejero expeditivo o la pareja que patrullan juntas, que también sería adoptada por la televisión, aunque con las dosis de violencia y crudeza convenientemente rebajadas, en series como "Kojak", "Starky & Hutch", "Las calles de San Francisco", o ya en los 80, la ultraestilizada "Corrupción en Miami".

   "Harry el sucio", es junto a "El hombre sin nombre" los dos papeles por los que Clint Eastwood ha pasado a la Historia (O al menos los más populares entre el público, así que habrá que celebrar el 23 de diciembre de 1971 que la película habrá cumplido 55 años.
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#15
Acojonante la cantidad de peliculotes que tienen efeméride este año. Gracias por el currazo. Me está gustando leerte.

Ah, y acojonante también la cantidad de ellas que tengo en mi colección personal. Cuánto dinero tirado invertido. Un capital.  Angel
Soy una puta, pero una puta muy cara.
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#16
"The French Connection" (O "Contra el imperio de la droga" si preferís el menos popular título en español) (1971).

  [Imagen: The-French-Connection.jpg]

   La otra gran película policiaca del año 1971, que puso en el candelero el nombre de William Friedkin y de las pocas dentro del género galardonada con el "oscar" a la mejor película, es en muchos aspecto lo opuesto o el reverso de lo que es la película de Don Siegel.

  Si bien la película de Don Siegel sigue una narrativa más clásica, sin grandes alardes de modernidad (Salvo en la fotografía de Bruce Surtees que evita en gran medida el uso de luz artificial suplementaria, conformándose con la intensa luz solar de San Francisco, sin importar el clarosocuro fuerte que genera en los elementos del plano cubiertos por sombras o tejados o bien de la luz urbana y de los neones en las tomas nocturnas), la película de Friedkin no se limita solo al uso exclusivo de la luz natural, sino que adopta, un tono absolutamente documentalista, hasta el punto de rodar muchas escenas con la cámara oculta a los actores inmersos en el caos de circulación y multitud de peatones de la Nueva York de los principios de los 70. 

  Porque "The French Connection" si bien no renuncia del todo al tono "palomitero"  cinematográfico, muy por el contrario, nos ofrece una de las persecuciones de coches más espectaculares de las vistas hasta entonces, se caracteriza, en la mayoría del metraje, por la búsqueda del tono más realista y crudo, hasta llegar al naturalismo, en sus ansias por captar la eterna guerra, la mayor parte de ella sumergida y por tanto invisible para los ojos del ciudadano medio, que se da entre los defensores del orden, los policías, y los delincuentes, en este caso los narcotraficantes de drogas, siendo la primera película de un gran estudio que ponía el foque en este aspecto de la realidad ignorado por la industra de Hollywood durante muchos años (No olvidemos que el código Hayes de censura, vigente hasta finales de los 60, era muy estricto en lo referente a mostrar abiertamente la temática de las drogas en la pantalla). Es por ello que la película es todo un tutorial de como se persigue a un sospechoso sin ser detectado, como  se realiza una vigilancia con micrófonos, como se juega psicológicamente con un detenido para extraerle información o confesión o en el otro lado de la ley, como se gestiona el envío de un gran alijo y como se negocia su adquisición por "los minoristas" que pondrán dicha "mercancia" a "disposición del público". 

   Es por ello que el recientemente fallecido Gene Hackman, y el entonces aún no estelar Roy Scheider, pasaron semanas antes del rodaje del film conviviendo con auténticos policías, incluidos los auténticos protagonistas del caso real en que se basa la película, uno de los cuales, interpreta al jefe de sus respectivos personajes, e incluso acompañándoles en auténticas redadas e intervenciones policiales, para saber de primera mano como actuaban y reproducirlo en la pantalla. En ese sentido la película se aleja del tono más enfático y de fantasía masculina de acción  que representan las hazañas de Harry Callahan.

  Pero en su búsqueda del realismo también se aleja del maniqueísmo del film de Don Siegel, si allí como dije teníamos "lo blanco con ligera sombra oscura" (El inspector Callahan), enfrentado al negro absoluto(El asesino Scorpio) aquí en los dos polos, el color que domina es el gris. Así pues mientras que el narcotraficante Charnier, es un hombre con la suficiente conciencia como para considerar "sucio" el matar a un policía en defensa de "su negocio" (Tal y como refleja tanto en el inicio tras la muerte del policía francés como en sus dudas sobre dar la orden de  matar al Doyle(Hackman), el policía, es decir "Popeye" Doyle, no solo es un tipo que amenaza a detenidos, coacciona(Como el propio "Harry el sucio") a fin de obtener información, sino que en su obsesión por atrapar a Charnier (Que tras su intento de asesinato ya no es un deber profesional sino una cuestión personal), no parece afectarle el hecho de que accidentalmente mate con su arma a un compañero (Otra diferencia con las andanzas de Harry el Sucio, en donde los guionistas, siempre procuran que cuando el bueno de Harry usa alegremente el Magnum en una calle llena de peatones  o en un lugar cerrado lleno civiles inocentes, las balas siempre alcancen a los criminales). Es decir Popeye, al igual que Charnier, es capaz de causar "daños colaterales" en el ejercicio de su profesión y vivir con ellos.

   De hecho la similitud pero a la vez la diferencia entre Charnier y Doyle, es una de las cosas más interesantes del film: El primero es refinado, elegante y se codea con lo más granado de su ciudad, el segundo es rudo, hortera(Si yo fuera su jefe le sancionaría por llevar ese horrible sombrero) y su entorno son los ambientes más sucios de una Nueva York inhóspita y fría. 

    Una dinámica que se dio por un feliz accidente, Friedkin, quería a un tipo que tuviera el mismo aspecto rudo del narcotraficante corso en quien está basado el personaje de Charnier y pidió a su secretario que le trajera al actor español que trabajaba en las películas de Luis Buñuel. Cual sería la sorpresa de William Friedkin al encontrarse en el aeropuerto a Fernando Rey, cuando él a quien esperaba era a Paco Rabal. La idea inicial de Friedkin fue acompañar a Rey a un hotel, echar la bronca a su secretario por teléfono durante la noche y luego mandar al actor español de vuelta a nuestro país con unas disculpas, pero durante el trayecto, al contemplar el porte aristocrático y los modales suaves de Rey y compararlos mentalmente con la rudeza y tosquedad de Gene Hackman, se dio cuenta al instante del filón que podía sacar de ahí. En todo caso, el hecho de que un actor español apareciera en una producción de un estudio de Hollywood como la Fox, algo inédito entonces, propició muchos discursos y frases patrioteros en la España tardofranquista. Dado que no fue la única película en Hollywood del actor coruñés (Que acabó creando una amistad de por vida con Friedkin) se puede decir que este abrió la senda que décadas más tarde, seguirían Antonio Banderas, Penélope Cruz o Javier Bardem.

  El 7 de octubre la película cumplirá 55 años. Esperemos que se celebre con unas nuevas ediciones en blu ray y blu ray 4k, que eliminen el horrible nuevo etalonaje de color al que el propio Friedkin sometió el film hace unos años (Que puñetera manía de los directores de retocar el color de sus películas).
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#17
"Furia" (1936).

[Imagen: fury-1936-poster-fritz-lang-dir-BN6G7T.jpg]

   En la primera mitad de los años 30 en Alemania, Fritz Lang ya le veía las orejas al lobo y, a modo de advertencia dirigió "M: El vampiro de Dusseldorf", thriller policiaco vertiente asesinos en serie (De hecho puede decirse que fue el film que patentó este subgénero) en el que se escondía una advertencia sobre la histeria fanática que empezaba a expandirse por el país, liderada por un hombrecillo de bigotito ridículo y ridículo histrionismo en sus discursos, pero que misteriosamente hipnotizaba a las masas cual Flautista de Hamelín. Lang incluso quiso titular a su película con el nada sutil "Los asesinos están entre nosotros", pero no se lo permitieron. Eso sí, una vez estrenado el film, los nazis le cogieron la matrícula y a partir de ahí empezó a formar parte de su lista negra. Una lista de la que quedó exenta su esposa Thea Von Harbou al ser una de las hechizadas por la ideología de la esvástica y afiliarse al partido nazi en 1932. Esto unido al comportamiento mujeriego y adultero de Lang propició el divorcio de ambos, y ya sin la seguridad que le daba el ser cónyuge de una de las personalidades cinematográficas afines a la esvástica, huyó inmediatamente del país, recalando primero en Francia, donde rodó la poco conocida "Liliom"(1934) con Charles Boyer, para luego recalar en USA.

  "Furia" fue su primer proyecto en Estados Unidos, uno por el que tuvo que luchar 2 años para sacar adelante. Y es que para Lang "Furia" era algo más que una película, era una denuncia de lo que estaba pasando en su país y que podía reproducirse en cualquier otra sociedad, incluida la norteamericana.

   Joe Wilson (Spencer Tracy) es un tranquilo y pacífico ciudadano de clase media, cuyos planes inmediatos en la vida es montar un negocio familiar con sus hermanos y casarse con su prometida Katherine Grant (Sylvia Sidney, la difunta anciantia de "Beetlejuice" de Tim Burton). Pero al recalar en una pequeña ciudad, camino de visitar a dicha prometida, es erróneamente considerado responsable del secuestro de una niña y puesto en arresto preventivo en la comisaria del pueblo. Los rumores y la consiguiente desinformación errónea que surgen de estos, harán que sea considerado culpable por parte de los ciudadanos de la población, los cuales,  ávidos de venganza, acuden en masa a dicha comisario y prenden fuego a esta, Wilson, es considerado fallecido en dicho incendio al derrumbarse el edificio y ser imposible rescatar sus restos.

  No obstante Wilson, ha sobrevivido, y en las sombras, con la ayuda de sus hermanos, orquesta todo para que en el juicio posterior en el que se juzga a 21 ciudadanos considerados como los principales instigadores y actores en dicho incendio, sean condenados a la pena capital y ejecutados. El propio Wilson, antes un ciudadano pacífico y de carácter bondadoso, se empieza a corromper por la misma sed de venganza y furia que se apoderó de sus fallidos linchadores.

  Friz Lang hace un retrato brutal de como ciudadanos, aparentemente civilizados, son capaces de sucumbir a los más bajos instintos cuando la histeria y el odio colectivo se apodera de ellos. En definitiva, Fritz Lang retrata aquello que vio en sus compatriotas pocos años antes, aunque lo cierto  es que es un tema universal, de hecho el guion se basa en un incidente sucedido en 1933 en San José, California, en que la multitud asaltó una comisaría donde se retenía a dos sospechosos de un asesinato de un joven de 22 años, sacaron a dichos sospechosos y los colgaron en un árbol de un parque público, hechos que fueron refrendados por el mismísimo gobernador de California, el republicano James Rolph, al prometer la inmunidad de todos los miembros de la chusma que participaron en el aislamiento (Y ese país se considera ejemplo de civilización, ¡Ay señor!).

  No fue un rodaje fácil para Fritz Lang, recién llegado a la industria de Hollywood y cuyo desconocimiento de normativas sindicales, como aquellas que establecían una hora fija de parada de rodar para el almuerzo, le causó enfrentamientos con el equipo (Ante la negativa de parar para que el equipo almorzara, el propio Spencer Tracy se frotó el rostro para estropear su maquillaje,  sabiendo que se tardaría hora y media en arreglarselo de nuevo  y después el mismo dio la orden de que la gente fuera al comedor, ignorando los deseos de Lang. También el director se las tuvo con Bruce Cabot (El mítico oficial Driscoll de "King Kong") ya que en las secuencias del asalto a la comisaria Lang ordenó tirar gomas de humo a los actores, uno de los cuales acabó impactando  en el propio Cabot, el cual tuvo que ser sujetado para que no agrediera al director.

  Pero todas las dificultades fueron la pena, porque Fritz Lang nos otorgó con "Furia" una poderosísima obra maestra que al día de hoy(desgraciadamente) sigue tan vigente como entonces. Conteniendo una de las escenas más poderosas de toda la filmografía del alemán: El momento en que como prueba documental, se proyecta una película de un noticiario que recoge la actuación de la chusma en el motín y donde los acusados, que han negado en todo su momento su participación en el asalto a la comisaría, son obligados a ver en la pantalla, su conducta fanática y febrilmente violenta, convirtiéndose en esos momentos la pantalla en la que se proyecta la película, en un espejo de lo más oscuro de sus almas. Además la realidad terminó imitando el arte, porque en la vida real nunca se había presentado este tipo de prueba en un juicio, pero sí se haría a posteriori.  El próximo 5 de junio "Furia" cumplirá 90 años.
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#18
"1997: Rescate en Nueva York" (1981)

[Imagen: IMG_2661-scaled.jpeg]

   En 1981 el maestro John Carpenter nos pintaba unos Estados Unidos futuros en los que un presidente conservador, enzarzado con potencias extranjeras en disputas bélicas por el control de determinados territorios y con tendencia a deportar a todo aquel que le desagrade, gobierna Estados Unidos gracias una militarizada fuerza policial que opera con mano dura y sin miramientos.......Desde luego el realizador de "Halloween" tiene unas dotes adivinatorias del futuro que ya quisieran para sí muchos videntes. En fin, seguro que habría quien en su momento esta visión del futuro de Estados Unidos le le parecería delirante.

   A partir de un guion que su director escribió a principio de los años 70 en el que plasmó su desencanto por el poder gubernamental de su país a causa del caso "Watergate"(Pues menos mal que no se crio en España, donde la rutina es escandalo político grave por semana). Carpenter termino gestando uno de sus films más emblemáticos. Una película, que debido a la visión cínica y nihilista de la figura del presidente de los Estados Unidos se encontró durante muchos años, con la negativa de las productoras a  financiarlo, hasta que la Avco Embassy, al ver que John Carpenter no estaba muy convencido con rodar "El experimento Filadelfia" (Que sería producida más tarde con otra productora, la "New World Pictures" de Roger Corman), preguntó al director si tenía algún libreto susceptible de ser llevado a la pantalla, Carpenter les enseñó el de "1997: Rescate en Nueva York" y la Avco Embassy dio el visto bueno. 

 Carpenter abandonaba los terrenos de la serie "B" y el bajo presupuesto al otorgársele 6 millones de dólares para filmar la película, siendo este título para su realizador, la antesala a su etapa en el seno del cine de gran presupuesto de los grande estudios que empezaría al año siguiente con "La Cosa". No obstante, aunque dicho presupuesto era el más caro de los manejados hasta entonces por él, con los medios de entonces resultaba insuficiente para la ambiciosa premisa de plasmar en pantalla una Manhattan apocalíptica, convertida en una masiva prisión rodeada por una kilométrica muralla, vigilada por un ejercito policial y helicópteros. Es por ello que el director tuvo que recurrir a toda clase de soluciones ingeniosas, como ambientar Nueva York en una zona urbana de Saint Louis abandonada, tras ser arrasada por un incendio (Lo que le permitió tener un set urbano enorme sin invertir ni un céntimo en decorados), a simular gráficos CGI en 3D de los edificios de Manhatan a base de tapar las maquetas con tela negra, pintarle rayas verdes fosforescentes y rodar metraje de estas. 

   Un ingenio en el que tuvo como principales aliados a emergentes genios de los fx´s surgidos de la factoría de Roger Corman, como los hermanos Roger y Dennis Skotak, futuros creadores de las maquetas de películas como "Aliens"(1986) y "Terminator 2.: El jucio final" de 1991 (Donde recrearon la impactante escena de la explosión nuclear), por no hablar del futuro director de ambas películas, James Cameron, que participó en "1997: Rescate en Nueva York, como creador de "matte painting" y que evidentemente tomó nota de las técnias y trucos de Carpenter para crear ambientes nocturnos atmosféricos que luego incluyó en su auténtica "opera prima": "Terminator" (1984)

  Pero los méritos de la película no son solo técnicos. También destaca por un guion milimétrico que sabe mezclar acción, aventura, ciencia ficción distópica y una clara crítica político y social, pero sin ningún momento adoptar un aire excesivamente solemne  y serio, todo lo contrario, la película es un cómic en imágenes (Posiblemente una de las mejores películas en cuanto a captar el espíritu de las historietas) de tono ligero (En gran medida gracias a la reescritura de Nick Castle que inyectó al libreto de un humor que hasta entonces carecía) que busca principalmente el entretenimiento del espectador, por más que no renuncie pronunciar, de soslayo, cierto tenue discurso sobre la hipocresía del poder (Representado por ese presidente narcisista al que solo le importa sus logros y al final de la película ni se molesta en dedicar un lamento a las personas que han muerto en el proceso de su rescate), desde una perspectiva claramente cínica.

  Una perspectiva cínica esgrimida a través de la que es sin duda la más importante aportación de la película: la figura de su protagonista principal: "Snake" Plissken, la síntesis perfecta de la figura del antihéroe cinematográfico vistos hasta entonces en el cine, especialmente en el western, ya que su principal influencia es "El hombre sin nombre" creado por Clint Eastwood y Sergio Leone en la llamada "Trilogía del dólar". Alguien que en el pasado, como soldado, luchó a las órdenes de ese poder gubernamental establecido, pero que desencantado, ha renegado de la pleitesía y servilismo hacia ese poder, situándose fuera del sistema al llevar una vida de criminal forajido. Alguien que no busca destruir al mundo, pero tampoco salvarlo, solo su propia supervivencia, y que si acepta la misión de rescatar al presidente, es precisamente porque es sometido a un chantaje mortal y a contrarreloj. A pesar de los deseos de Avco Embassy de que el personaje fuera interpretado por Clint Eastwood, Charles Bronson, o por el más económico Tommy Lee Jones, John Carpenter se empecinó en que fuera Kurt Russell, con quien había trabajado en el biopic televisivo "Elvis".

   A la productora le horrorizaba porque Russell era hasta ese momento el rostro amable de las comedias estudiantiles de la Walt Disney, sin embargo el director se salió con la suya y la labor del actor fue tan impresionante (Con detalles como que fuera él quien diseñó la icónica indumentaria de parche barba de tres días y pelo largo, chaqueta de aviador, pantalones de camuflaje y pistoleras, es decir: Las figuras del pirata, el piloto, el soldado y el pistolero del oeste fusionadas en una sola) que esa imagen de jovencito galán de comedias juveniles quedó dinamitada dando paso a la de Kurt Russell héroe de acción y "Snake" Plissken, pasaría a ser, junto a Michale Myers, los dos personajes más emblemáticos de la filmografía de su director.

   Estrenada el mismo año de "En busca del arca perdida", film con el que comparte el actualizar el espíritu de los relatos "pulps" para amoldarlos a la mentalidad del espectador de los años 80 y finales del siglo XX, el 22 de mayo de 198, cumplirá 45 años (Pero visto lo que nos muestra los noticiarios su visión de Estados Unidos es ahora más vigente que nunca).
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#19
"Robin Hood: Príncipe de los ladrones" (1991)

[Imagen: robin-hood-prince-of-thieves-cinema-one-...&width=823]

   El cine de aventuras de época, división capa y espada, subdivisión edad media, desapareció del mapa de la producción de los estudios de Hollywood cuando fracasos en taquilla como,  precisamente,  la versión de Robin Hood con Sean Connery dirigida por Richard Lester, mostraron que las audiencia  se perfilaban más hacia la ciencia ficción, las aventuras "pulp" a lo Indiana Jones, o el thriller de acción de ambientación contemporánea. La espada de metal quedó desplazada por la espada laser, y solo mantuvo cierto protagonismo en el subgénero de la fantasía heroica, e incluso allí los éxitos de taquilla eran pocos numerosos y muchas veces lo eran gracias a presupuestos de serie "B" como "Cronwell: Rey de los bárbaros"(1982) o "El señor de las bestias" (1982)  mientras  que muestras caras del género como "Krull", "Legend" o "Willow" se saldaban con números rojos. Los 80 fueron un terreno yermo  en Hollywood, para la aventura histórico/medieval, el western y el cine de terror gótico. De hecho los dos primeros se proliferaron más en la TV (Con títulos como las británicas "Ivanhoe" de 1982, y  "Robin de Sherwood" (1984-1986) y en cuanto al  western "Padre Murphy" (1981-1983) "Wildside" (1985) con una jovencísima Meg Ryan,  o "Jovenes Jinetes" y "Lonesome dove" ambas de 1989.

  Sin embargo a finales de la década surgieron 2 proyectos sobre el arquero de Sherwood, uno de producción británica y otro norteamericana, y en su momento leí que también había un tercer proyecto que quedó cancelado inmediatamente debido a la existencia de los otros dos, aunque no tengo más constancia de ello. Lo curioso es que los dos proyectos, y a al parecer ese oscuro tercero también, le fueron ofrecidos al mismo actor: Mel Gibson. En cualquier caso este  venía de hacer "Hamlet" a las órdenes de Franco Zefirelli y no le entusiasmaba demasiado volver a los tiempos medievales, y rechazó el papel por duplicado (O triplicado si damos por hecho que el tercer proyecto fantasma existió).

  La primera, la de producción británica, iba a ser dirigida por John McTiernam y apostaba por un tono historicista y de corte realista. Finalmente John McTiernam sería solo productor de la cinta que fue dirigida por el más discreto John Irvin y protagonizada por Patrick Bergin. Estrenada como "Robin Hood: El magnífico", contaba con un presupuesto de 15 millones cifra notable para el cine británico pero que se enfrentaba a un coloso, el film americano, que con 48 millones de dólares, era una gigantesca superproducción de medios apabullantes (E incluso hay quien afirma que el coste final llegó a los 60 millones). En consecuencia, los creadores de "Robin Hood el magnífico" tuvieron que ver como Fox, que distribuía internacionalmente el film, relegaba su producción en Estados Unidos a un lanzamiento en la pequeña pantalla. La película consiguió una taquilla mundial de 23 millones de dólares.

   Su rival, llamada "Robin Hood: Principe de los ladrones"  dirigida por kevin Reynolds, por contra,  recaudó 390 millones. Queda muy claro cual fue la vencedora, y en gran medida se debió  a su protagonista: Un Kevin Costner que en los primeros 90 vivía la época más dorada de su carrera (Hasta que con "Waterworld" dirigida también por Kevin Reynolds puso fin a esa época gloriosa). 

  Lo curioso es que originalmente Kevin Costner se decantaba por protagonizar "Robin Hood, el magnífico" con John McTiernam, pero en una astuta maniobra, la productora del film rival, Morgan Creek contrató a su amigo Kevin Reynolds para dirigir la suya y de esa manera atraer a Costner para que cambiara de proyecto, cosa que al final consiguieron.

   Pero en un principio se pretendía  que la cinta fuera protagonizada por el inglés Cary Elwes como Robin Hood y Robin Wright como Lady Mariam, reuniendo así de nuevo a los protagonistas de "La princesa prometida" (1987) que había superado ya su condición de fracaso en taquilla para ser considerado un film de culto extremadamente popular. Sin embargo Elwes se bajó del proyecto al encontrar el guion artificial y forzado. Robin Wright también se bajó del proyecto al quedar embarazada de su entonces marido Sean Penn, y fueron sustituidos por Kevin Costner y Mary Elizabeth Mastrantonio. 

   A la postre, a pesar de que su presencia fue el principal motivo del éxito del film, Costner acabó convertido en el aspecto más criticado y atacado del film. Porque a pesar de intentarlo denodadamente, el actor fue incapaz de conseguir un acento inglés convincente y al final tuvimos un Robin Hood con acento californiano que resulta aún más descacharrante rodeado de un elenco local británico (Pues se rodó en la pérfida Albión) que habla con un acento inglés impecable. El caso es que el bueno de Cary Elwes acabaría burlándose expresamente de la incapacidad del Robin Hood de Kevin Costner para el acento inglés, cuando protagonizó la propia parodia del film: "Robin Hood; Hombres en mallas" (1994) a cargo de Mel Brooks.

  Por contra otros dos actores se llevaron las mayores alabanzas, Uno Alan Rickman interpretando al villano principal: El Sheriff de Notingham, con un toque caricaturesco que en muchos momentos alcanza lo grotesco y absurdo (El clímax final de la ceremonia de boda es tan demencial que por fuerza ha de ser un sentido del ridículo plenamente asumido), con el actor improvisando descacharrantes líneas de diálogo ("Suprimid la navidad") alentado por el propio director. Hay quién dice que ese tono tan ridículo y caricaturesco tenía la misión de impedir que un actor tan brillante como Alan Rickman no opacara al bueno de Kevin Costner, en todo caso se consiguió el efecto contrario.
   
   El otro fue un Morgan Freeman que tras la seriedad de "Paseando a Miss Daisy" , a sus 49 años, disfrutó  como un niño montando a caballo y luchando a espada al interpretar a Azeem, un aliado musulmán de color que forma parte de la banda de Robin Hood. Lo cierto es que la serie británica de 1984 "Robin Hood" ya incluía a un musulmán pero no de color. En todo caso habría que ver lo que dirían los "wokeparanoicos" de este detalle si habláramos de un film actual, tanto por el toque de inclusión como por el mensaje de convivencia entre razas que se representa con el personaje (Mostrado además como un hombre culto y refinado frente a los ignorantes y primitivos ingleses).

  Frente al mencionado tono historicista y realista de "Robin Hood: el magnifico", la más cara versión de Kevin Costner pretende ser un espectáculo ligero para todos los públicos con alma de cómic, tal y como era la clásica versión de los años 30 protagonizada por Errol Flynn. Pero al mismo tiempo, en su intento por dar una visión más actual y menos "naive" del mito, acaba siendo por momentos demasiado violenta y oscura para poder ser el entretenimiento familiar que busca.

   Ya desde la primeros minutos tenemos escenas de torturas y amputación de manos en las mazmorras musulmanas donde el héroes se haya cautivo, tenemos primer plano de una daga siendo clavada en un torso y la sangre saliendo de la herida (La muerte de Sir Guy de Guisborne), y escenas como el ataque de los celtas al campamento de Robin y sus hombres (Posiblemente el mejor momento del film) está llena de violencia visceral, en el que vemos incluso como dichos salvajes intentan violar a una mujer. No llega ni mucho menos al nivel de "Los señores del acero" (1985) de Paul Verhoeven, pero si el Robin Hood de Errol Flynn remitía a los cómics medievales de Harold Foster, el de Kevin Costner remite a los de John Buscema, de hecho, innegablemente bebe del cine de fantasía heroica de la entonces recientemente finalizada década de los 80, con bruja malvada incluida.

  Esa diferencia con respecto a la versión de 1938 se nota también en lo estético: Frente a la luminosidad que desprendía aquella película (Al fin y al cabo se rodó en la soleada California) y sus pulcras mallas de colores primarios brillantes, aquí tenemos a personajes con toscas vestimentas deshilachadas y llenas de parches, con mucho metal tachonado, manía personal del figurinista John Bloomfield, solo hay que ver otros films suyos de época como "Conan el barbaro" (1982) "Cristobal Colón:  El descubrimiento"(1492 o "Solomon Kane" (2008) y  con colores muy apagados, eso cuando los personajes no van vestido directamente con harapos. Los rostros perfectamente afeitados y los bigotes y barbas perfectamente perfilados, aquí dan lugar a caras sucias y con sombras de barba, y los extremadamente amplios y verticales salones de los castillos del film de Michael Curtiz y William Keighley, son sustituidos aquí por angostas estancias en que la luz solar apenas entra. Incluso en las coreografías de luchas a  espadas hay una marcada diferencia: frente a la del duelo final  entre héroe y villano de 1938, es elegante y estilizadas aquí la de dicho enfrentamiento final es cruda y caótica, con los contrincantes continuamente perdiendo el equilibrio y cayendo al suelo y las hojas de sus armas tropezando torpemente con las paredes o el atrezo del decorado.

    Mención aparte merece la fotografía de Douglas Milsome, nada que ver con el vibrante technicolor de Tony Gaudio y Sol Polito, en que cada plano del clásico de 1938 era una colorista viñeta de cómic en movimiento, aquí todo está rodado con unos colores muy desaturados y con unos niveles de luz muy bajos, forzando al máximo la óptica de la cámara. Todo ello redunda en una imagen con una dosis de grano tan marcada, que, en especial si se ve en calidad HD, dicho grano sea densísimo. No quiero ni imaginar cuanto resaltará en formato 4k, pero que al día de hoy solo haya una edición británica limitada de Arrow en dicho formato 4k-HDR, unido a lo expuesto sobre el bajo nivel de color, me da pistas de que no es el mejor film para mostrar las virtudes de dicho formato HDR.

  En todo caso, Kevin Costner consiguió con este film la misma proeza que con "Bailando con lobos": Resucitar un género muerto desde los años 70. Porque gracias a que su Robin Hood fue la segunda película más taquillera de ese año, solo superada por la imbatible "Terminator 2: El juicio final", las aventuras a golpe de espada,  situadas en la edad media o en cualquier otro periodo histórico del pasado, volvieron a formar parte de la producción de Hollywood. Por eso tuvimos "Los tres mosqueteros" (1993) de Disney (Que aunque a rebufo de esta sí hacia gala de la estética colorista de los clásicos del pasado), la más cursi "El primer caballero" de 1995 y en ese mismo 1995 las más adultas "Rob Roy" y "Braveheart". Además el éxito en taquilla y los óscars de esta última de Mel Gibson, fomentó el resurgimiento del cine épico y sus grandes batallas surgiendo así "Gladiator"en el 2000 (Que introdujo los fx´s digitales a gran escala en el medio) y filmes ya en pleno siglo XXI como "Alejandro Magno" (2004) de Oliver Stone, "El reino de los cielos"(2005) de Ridley Scott  y por supuesto su propia versión, más adulta, del arquero de Sherwood con "Robin Hood"(2011).

  Pero aparte de estos films, quizás la consecuencia  más importante del éxito de Robin Hood y su reivindicación de la aventura de corte medieval es que fue clave para que 10 años más tarde, tuviéramos, de manos de Peter Jackson, la épica de fantasía heroica cinematográfica más importante desde la versión de los Nibelungos de Fritz Lang en la época del cine mudo.
  Por todo eso, le podemos perdonar la turra que nos dieron en su momento "los 40 principales" y demás emisoras con la "power ballad" de Bryan Adams y festejar que el 14 de junio cumple 35 años.
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#20
"Rocketeer" (1991)

 (Pero que puta genialidad de poster)

[Imagen: Rocketeer-3445.jpg]

  El éxito de "Batman"(198) inició lo que el de "Superman" (1978) no consiguió generar: Una hola de adaptaciones de gran presupuesto de personajes basados en cómics (O de las novelas "pulps" cuyos personajes suelen ser también habituales de las viñetas) en aras de capitalizar un éxito similar al obtenido Warner con "El hombre murcielago". Disney que ya lo había intentado el año anterior con "Dick Tracy" (1990) volvió a intentarlo con otro héroe retro, pero creado menos de una década antes.
  "Rocketeer" fue creado, no como una colección de cómics, sino como una novela gráfica publicada por entregas en la revista "Starlayers" de la editorial Pacific Comic en 1982, si bien la defunción de dicha editorial al año siguiente hizo que este acabara siendo publicada por  Eclipse Comics. 

  Su creador, Dave Stevens(1955-2008) era un prodigioso dibujante, discípulo de Russ Manning, cuyo Tarzán el propio Stevens entintó. Enamorado de la cultura popular de los años 30 (El cine, la música, los cómics, las novelas "pulps", los seriales de cine y radio, los espectáculos aéreos de aviadores acróbatas...) y quiso hacer con "Rocketeer" un homenaje romántico e idealizado a aquella época. Con una narrativa algo tosca (Stevens era más artista gráfico que guionista) pero con un bellísimo y detallado dibujo que bebía de su mentor Russ Manning pero también de Frank Frazzetta, Alex Raymond, Harold Foster y todos los grandes de la ilustración de los años 30 y 40,  el personaje llamó inmediatamente la atención del cine y ya en 1983 el director Steve Miner compró los derechos para una eventual adaptación a la gran pantalla.

   Miner encargó a los guionistas Danny Bilson y Paul De Meo la confección de un guion que sirviera de base para una producción de bajo presupuesto, rodada en blanco y negro, financiada por inversores de forma independiente a los grandes estudios. Debido a la naturaleza excesivamente episódica y esquemática  de la trama de la novela gráfica, desarrollaron una más compleja en la que además se incorporaba la figura de un antagonista principal del héroe, el galán de Hollywood y espía nazi Neville Sinclair, y también se eliminaron las referencias(veladas por tema de derechos de autor) que existe en dicha novela gráfica a otros personajes "pulps" y de cómics como "La Sombra" y "Doc Savage" y a films como "La parada de los monstruos", aunque se mantuvo la de Rondo Hatton, actor que por su rostro deforme acromegálico interpretó a muchos villanos en series "B" y seriales de los años 40, aunque aquí se le transformó en lacayo del villano principal. Para evitar también problemas de derechos de imagen, el personaje de la novia del personaje que en la novela gráfica es la modelo "pin up" Betty Page, fue sustituida por un personaje ficticio de nombre Jenny Blake.

  Con el guion ya escrito, y con William Dear, el futuro director de "Bigfoot y los Henderson" (1987) atado al proyecto desde sus inicios, en 1986 se desestimó la idea de rodar un film independiente y se empezó a ofrecer el proyecto a las "majors" de Hollywood. Pero entonces el cómic no cotizaba alto en la taquilla de cine. Hubo que esperar al éxito de la citada "Batman" 3 años más tarde para que Disney decidiera apadrinar el film. La principal motivación era el potencial del film en cuanto a generar juguetes licenciados, puesto que eran conscientes de la inmensa cantidad de dinero que Warner había obtenido con la película de Tim Burton. Eso sí para ello la empresa exigió una reescritura que eliminara los aspectos más adultos de la historia y darle un tono más adecuado a la audiencia infantil, y tal vez fuera esa  una de las razones por la que surgieron diferencias creativas entre el estudio y los guionistas que retrasaron la luz verde para el inicio de la producción. Una producción en la que finalmente no intervino William Dear como director, sino un Joe Johnston que había obtenido con "Cariño he encogido a los niño"(1989) un gran éxito para el estudio, quedando Dear acreditado como mero productor.

  A la hora de escoger el casting. Aunque Bill Paxton mostró interés en hacerse con el papel protagonista, el piloto Cliff Secord, y hubo otros nombres en liza como los de Matthew Modine o Kevin Costner, Emilio Estevez o Dennis Quaid la Walt Disney estaba más interesada en Johnny Depp. Sin embargo el entonces protagonista de la serie "Jóvenes policías" no le  apetecía protagonizar un blockbuster de acción y aventuras y se decantó por "Eduardo Manostijeras" (Aún tendrían  que pasar muchos años hasta que Depp y Disney se aliaran en "Piratas del Caribe"). En consecuencia se decidió finalmente por contratar al desconocido Bill Campbel, procedente de la serie "Dinastía" que debutaba a lo grande en la pantalla  de cine como protagonista de un film de alto presupuesto (Entre 35 y 40 millones, bastante alto para la época). El casting se completaría con Jennifer Connelly, venciendo a otras opciones como Sherilly Fenn en su primer papel adulto, lejos de las adolescentes interpretadas por ella hasta entonces, Alan Arkin como "Peevy" Peabody, mecánico, mentor  y amigo del protagonista (Después de barajarse a Lloyd Bridges).

  En cuanto al papel del villano, el agente nazi encubierto tras la fachada de galán de cine a lo Errol Flynn, tras barajarse los nombres de Jeremy Irons y Charles Dance el papel fue para un Timothy Dalton que en aquel momento se encontraba en la espera de que se solucionase los problemas de pleitos legales que impedían que se sumase a la producción de su tercera aventura como James Bond que como todos sabemos nunca sucedió. Muy bien acompañado por un Paul Sorvino que venía de triunfar en "Uno de los nuestros" (1990),  como Eddie Valentine, un mafioso a sueldo del villano.

   Un presupuesto altísimo que permitieron contratar a la prestigiosa Industrial Light & Magic para los efectos especiales del film, una ficha artística y técnica llena de profesionales de primera como el director de fotografía Hiro Narita ("Los lobos no lloran" de 1983  o "Cariño he encogido a los niños" de 1989), el diseñador de producción James D. Bissell que ya había brillado en films como "E.T"(1982) o "En los límites de la realidad" (1983), el montador Arthur Schmidt (Trilogía de "Regreso al futuro") o, en funciones de compositor de la banda sonora, un James Horner que acabaría realizando aquí uno de sus trabajos más bellos y míticos (incomprensiblemente ignorada por la Academia en sus nominaciones al año siguiente).

  Todo lo anterior eran ingredientes que hacían prever que cuando la película se estrenara en plena temporada veraniega arrasaría, La Walt Disney así lo creía y por eso las tiendas físicas se llenaron de una gran cantidad de "merchandising"  "ties in" y demás productos licenciado de la película. Sin embargo el fin de semana de su estreno no logró pasar de la cuarta posición en la taquilla y su recaudación final en Estados Unidos fue de unos pobres 46 millones. En cuanto al resto del mundo, no existe información al respecto, pero servidor puede atestiguar que en su estreno en España el film pasó bastante desapercibido (Recuerdo ir a verla dos veces, una en Cádiz y otra cuando llegó aquí al Puerto de Santa María y en ambos casos la sala estar bastante vacía y eso que en Cádiz fue el día del estreno y coincidiendo con el del espectador, siendo la entrada más económica). Lo cierto es que da la sensación de  que , quizás decepcionada por el resultado en USA, la Disney pensó que tampoco triunfaría en el resto del mundo y no hizo mucho por promocionarla.
 
   ¿Qué es lo que pasó?. Bueno, no hubo una única causa sino más bien, un cúmulo de ellas. Para empezar, a diferencia de "Superman" o "Batman", el cómic en que se basaba la película era uno independiente desconocido para el gran público. También Disney se mostró tremendamente torpe al promocionarla, con una campaña gráfica que se inició con un esplendido poster de estética "art decó" pero que creaba confusión entre el público que creían estar viendo un robot en lugar de un hombre con un casco y una mochila voladora, en consecuencia hubo que rediseñar dicha campaña gráfica en favor de otros carteles más explícitos.

   También hay que mencionar la total ausencia de estrellas que representara un gran reclamo para el público. Campbell era un desconocido, Connelly era una actriz que había intervenido en films de culto como "Erase una vez America" (1984) o "Dentro del Laberinto"(1986) pero no una estrella taquillera, tampoco lo era Paul Sorvino. De hecho el único con cierto aura de estrella era Timothy Dalton gracias a ser el 007 del momento, pero se daba la circunstancias de que en USA su versión de James Bond no había conseguido calar en un público aún decepcionado porque el papel no fuera a las manos del inicialmente elegido Pierce Brosnan (Que era tremendamente popular allí gracias a "Remington Steele"), al mismo tiempo coincidía en cartelera con una "Robin Hood: Principe de los ladrones" que hacía gran ostentación de su estelar protagonista Kevin Costner, y se estrenaba muy poco antes de que la megaestrella que era entonces Arnold Schwarzenegger estrenara la película más esperada de ese año: "Terminator 2: el juicio final".

    La cercanía en el estreno del citado film de James Cameron también perjudicó mucho a una película que se vendía como un espectáculo de efectos especiales de primera categoría, pero cuyos fx´s palidecían en comparación con los que ofrecían los avances de "T2". De hecho el estreno unas 2 semanas después de la cinta de Cameron y sus impresionantes efectos CGI, hicieron que los de la película de Steve Johnson pasaran inmediatamente a la categoría de "añejos". Además no había demasiadas escenas en que se exhibiesen dichos efectos, ya que las apariciones del protagonista ejerciendo de superhéroe con su mochila voladora eran más bien escasas. Destacaba la secuencia del rescate en el show aéreo, por contra el clímax final en el dirigible, se limitaba al héroe intercambiando un par de puñetazos con el villano y su secuaz y se sentía poco espectacular y falto de garra (Aunque la rúbrica final de dicho clímax con el héroe y la heroina saltándose y colgándose de un autogiro para abandonar un inmenso zepelín cayendo en llamas era francamente impresionante),
 
   Pero a pesar de todas esas peras la película no estaba exenta de atractivos. Aparte de la mencionada música de James Horner, la ambientación del Los Angeles de finales de los años 30 es impresionante (Aunque uno echa en falta más panorámicas de las grandes avenidas de la ciudad, centrándose gran parte de la acción en un aeródromo en mitad de un campo) el diseño de producción y vestuarios es exquisitos y la película tiene un aire de aventura clásica con toques retro sy-fy dieselpunk muy agradecido. E incluso el rediseño de la mochila cohete (El original del cómic era demasiado básico, básicamente recuerda a una papelera o un cubo de detergente y no hubiera funcionado en imagen real) estaba francamente logrado.

   Pero quizás lo más conseguido de la película sea la labor de su evento. Si bien Bill Campbell resulta un héroe algo soso (Un héroe sin demasiadas capas ni complejidad como Cliff Secord necesita un intérprete carismático para que sea efectivo, tal vez si Johnny Depp hubiera aceptado..) Paul Sorvino y Alan Arkin están ahí demostrando una vez más que eran unos muy sólidos secundarios, dotando de cierta ironía a sus papeles, acorde con el tono ligero de la película, pero sin caer en lo paródico o "camp". Mención aparte para Jennifer Connelly y Timothy Dalton, los que más destacan.

   Como he dicho era el primer papel maduro para la entonces recién salida de la adolescencia Jennifer Connelly y desde un primer momento enamora a la cámara con su mezcla de sensualidad, dulzura y temperamento(A pesar de ser la típica "damisela en peligro" demuestra tener recursos y no dejar embaucarse por el encanto del villano), además con su figura de chica "pin up" de finales de los 30 y primeros 40, la ropa y el estilismo de aquella época le sienta como un guante. De hecho creo que nunca he visto a una Jennifer Connelly tan hermosa como la de "The Rocketeer" y no es de extrañar que Joe Johnson se quede embelesado enfocándola en primerísimos planos.
 
   Por otro lado Timothy Dalton cierra la boca a todos aquellos que decían que era demasiado falto de carisma, y demasiado serio e intenso para ser James Bond. Porque el actor "shakespiriano", se luce con un villano de naturaleza artera oculta bajo una capa de galanura y encanto. Al mismo tiempo le añade un punto de picardía juguetona en sus escenas con Connelly (La escena en que le ofrece el abrigo a ella, perfecto ejemplo de comedia basada en gestos y miradas del cine de los años 30) que hace que no puedas evitar sentir cierta atracción por él a pesar de ser un repugnante nazi sin escrúpulos, y es inevitable que su interrelación con la heroína sea más estimulante y divertida que la de esta con el héroe titular.
 
  Sin embargo, al igual que con otras películas de los años 80 y 90, la película que fracasó en cines se convirtió en un gran éxito en el mercado domestico del videoclub, hasta llegar a un punto en el que al día de hoy, es un film que genera más dinero a través de ediciones domesticas o mediante merchandising de lo que generan otros productos más taquilleros de la misma época. Es por eso que desde hace años Disney baraja resucitar al personaje de alguna manera. De momento se han limitado a una serie infantil para tv que más allá de su título poco tiene que ver con el personaje principal (A pesar de que Bill Campbell presta su voz a un personaje secundario) pero a lo largo de los años ha habido varios directores desarrollando diversas ideas para un eventual "reboot". El problema es que estos "reboots" se caracterizaban por desechar al "Rocketeer" original, Cliff Secord, en favor de nuevos héroes de ascendencia afroamericana que heredaban la mochila en un caso similar al de "Iron Man" y "Iron Heart", lo cual aliena bastante a los fans de la original. Al día de hoy no hay ninguno de estos "reboots" en desarrollo.

  Esperemos que en Disney recapaciten y nos traigan de nuevo al Rocketeer original con todo su aire retro y "pulp" en una producción que le haga justicia, y también esperemos que su cumpleaños sirva para que, de una puñetera vez, tenga en España la edición en blu ray que siempre se han negado a darle (Hay ediciones extranjeras pero ninguna con audio o subtítulos en español), aunque de momento ni siquíeran han anunciado aún una edición en 4k en ningún mercado. Sea como sea, recordemos que el próximo 21 de junio la cinta de Joe Johnston cumplirá 35 años.
 

  
  
  
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