01-07-2025, 11:10 AM
Últimamente no paro de recomendar animes que han pasado totalmente desapercibidos. El que nos ocupa hoy es otra comedia postapocalíptica, al estilo de Apocalypse Hotel. El título deja poco a la imaginación: El Declive de la Humanidad (Jinrui wa Suitai Shimashita, en japonés y adaptación de la novela homónima). La historia transcurre en un futuro en el que a la humanidad le quedan dos telediarios.
Aquí no hay virus ni guerras. Simplemente, como ocurría en Yokohama Kaidashi Kikō, la humanidad se está apagando por pura desgana: no hay muchas ganas de reproducirse. En su lugar, está surgiendo una nueva especie de "duendecillos", que con el tiempo sera única forma de vida inteligente del planeta.
Lejos de ser adorables, son una parodia de nosotros mismos: súper listos, hiperactivos y capaces de crear inventos de lo más absurdos a una velocidad que da vértigo. Los pocos humanos que quedan llevan tiempo intentando entenderlos, sin demasiado éxito. La protagonista, es una de las pocas personas que consigue comunicarse con ellos… aunque eso suele acabar en situaciones surrealistas y absurdas.
A diferencia de Apocalypse Hotel, aquí sí hay espacio para momentos serios y dramaticos, aunque tampoco esperéis que la sangre llegue al rio. Este anime usa el humor como excusa para dejarte pensando en cosas bastante profundas, en este sentido, a mi me hizo soltar más de una carcajada.
¿Lo malo? Que no se adaptaron más novelas y nos quedamos con las ganas de saber cómo continúa. Como curiosidad, cabe decir que, los episodios no siguen un orden cronológico. De hecho, el primero funciona casi como el final de temporada. Pero como la mayoría son historias autoconclusivas, ese desorden no molesta para nada.
Curiosidades y anécdotas:
1. Los duendes representan una crítica velada
Los "fairies" (duendecillos) no son solo seres adorables y caóticos: son una sátira de la humanidad moderna. Su obsesión con el consumo, la tecnología, la productividad absurda y la falta de empatía reflejan muchos de los males del mundo actual, pero lo hacen desde un punto de vista tan inocente que a veces cuesta darse cuenta... hasta que te explota en la cara.
2. Basado en una serie de novelas ligeras bastante extensas
El anime adapta solo una pequeña parte de las light novels escritas por Romeo Tanaka, un autor bastante conocido en Japón por su estilo irónico y filosófico. Las novelas son más densas y con un humor incluso más negro en comparación con el anime.
3. Estilo visual: una "monería" con mala leche
El anime usa una estética pastel y monísima a propósito, como contraste directo con los temas oscuros que trata: decadencia, nihilismo, burocracia absurda y pérdida de propósito social. Es una especie de "cuento de hadas cínico".
4. El desorden cronológico es intencional
La emisión de los episodios fue deliberadamente no lineal. Por ejemplo, el primer capítulo que se emitió es, en realidad, el último cronológicamente hablando. Esto se hizo para atrapar al espectador desde el principio con lo más "fuerte" y luego ir rellenando huecos.
5. La protagonista nunca tiene nombre
En ningún momento del anime ni de las novelas se revela el nombre de la protagonista. Se le conoce simplemente como “Watashi” (私), que significa “yo” en japonés. Es una forma de universalizar su experiencia como "el último humano con sentido común".
7. La protagonista tiene una voz muy reconocible
La seiyuu (actriz de voz) de Watashi es Yuki Aoi, también conocida por papeles como Madoka (Puella Magi Madoka Magica) o Tanya Degurechaff (Youjo Senki). Su voz dulzona y calmada encaja perfecto con el tono cínico del personaje.
8. Humor británico a la japonesa
Muchos fans comparan el humor del anime con el estilo británico: seco, sarcástico y lleno de ironías. Si te va Monty Python o Black Mirror, aquí hay cositas que te harán sentir como en casa.
Aquí no hay virus ni guerras. Simplemente, como ocurría en Yokohama Kaidashi Kikō, la humanidad se está apagando por pura desgana: no hay muchas ganas de reproducirse. En su lugar, está surgiendo una nueva especie de "duendecillos", que con el tiempo sera única forma de vida inteligente del planeta.
Lejos de ser adorables, son una parodia de nosotros mismos: súper listos, hiperactivos y capaces de crear inventos de lo más absurdos a una velocidad que da vértigo. Los pocos humanos que quedan llevan tiempo intentando entenderlos, sin demasiado éxito. La protagonista, es una de las pocas personas que consigue comunicarse con ellos… aunque eso suele acabar en situaciones surrealistas y absurdas.
A diferencia de Apocalypse Hotel, aquí sí hay espacio para momentos serios y dramaticos, aunque tampoco esperéis que la sangre llegue al rio. Este anime usa el humor como excusa para dejarte pensando en cosas bastante profundas, en este sentido, a mi me hizo soltar más de una carcajada.
¿Lo malo? Que no se adaptaron más novelas y nos quedamos con las ganas de saber cómo continúa. Como curiosidad, cabe decir que, los episodios no siguen un orden cronológico. De hecho, el primero funciona casi como el final de temporada. Pero como la mayoría son historias autoconclusivas, ese desorden no molesta para nada.
Curiosidades y anécdotas:
1. Los duendes representan una crítica velada
Los "fairies" (duendecillos) no son solo seres adorables y caóticos: son una sátira de la humanidad moderna. Su obsesión con el consumo, la tecnología, la productividad absurda y la falta de empatía reflejan muchos de los males del mundo actual, pero lo hacen desde un punto de vista tan inocente que a veces cuesta darse cuenta... hasta que te explota en la cara.
2. Basado en una serie de novelas ligeras bastante extensas
El anime adapta solo una pequeña parte de las light novels escritas por Romeo Tanaka, un autor bastante conocido en Japón por su estilo irónico y filosófico. Las novelas son más densas y con un humor incluso más negro en comparación con el anime.
3. Estilo visual: una "monería" con mala leche
El anime usa una estética pastel y monísima a propósito, como contraste directo con los temas oscuros que trata: decadencia, nihilismo, burocracia absurda y pérdida de propósito social. Es una especie de "cuento de hadas cínico".
4. El desorden cronológico es intencional
La emisión de los episodios fue deliberadamente no lineal. Por ejemplo, el primer capítulo que se emitió es, en realidad, el último cronológicamente hablando. Esto se hizo para atrapar al espectador desde el principio con lo más "fuerte" y luego ir rellenando huecos.
5. La protagonista nunca tiene nombre
En ningún momento del anime ni de las novelas se revela el nombre de la protagonista. Se le conoce simplemente como “Watashi” (私), que significa “yo” en japonés. Es una forma de universalizar su experiencia como "el último humano con sentido común".
7. La protagonista tiene una voz muy reconocible
La seiyuu (actriz de voz) de Watashi es Yuki Aoi, también conocida por papeles como Madoka (Puella Magi Madoka Magica) o Tanya Degurechaff (Youjo Senki). Su voz dulzona y calmada encaja perfecto con el tono cínico del personaje.
8. Humor británico a la japonesa
Muchos fans comparan el humor del anime con el estilo británico: seco, sarcástico y lleno de ironías. Si te va Monty Python o Black Mirror, aquí hay cositas que te harán sentir como en casa.

