10-04-2025, 09:08 PM
(Última modificación: 10-04-2025, 09:47 PM por Raziel Monsalud.)
Ingrid (interpretada por Ingrid García-Jonsson) es una muy eficiente y peculiar asesina a sueldo que tras su último trabajo ha llamado la atención del contrabandista local Melville (encarnado por Ramón Barea Monge), el cual le va a realizar una curiosa oferta laboral...
![[Imagen: Una_ballena-836679661-large.jpg]](https://pics.filmaffinity.com/Una_ballena-836679661-large.jpg)
"Una ballena" tenía todos los elementos de una película que tenía que gustarme sí o sí, pero este neo-noir de producción hispano-italiana con algún elemento fantástico ha conseguido algo curioso: sentirme rechazado a pesar de mi buena voluntad. Este largometraje ha conseguido que me vuelva a sentir como un adolescente que le cuesta encajar en determinadas reuniones sociales.
¿Por qué es esto? A la hora de hablar de los problemas que tengo con este film vamos por partes, que para mí son dos:
-La narración va a trompicones. Quiero decir, después de A viene B y después C. Parece lógico. Pero en "Una ballena" no es nada infrecuente (de hecho es lo que suele suceder) que tengas la sensación de que A pasa a C y tienes que intuir lo que pasó en B. Posiblemente uno que no ha visto la película pueda decir que el ritmo acelerado de la narración no da pie a otra cosa. Pues no. El ritmo es más lento que el de una tortuga multi-centenaria artrósica. Y esto nos lleva al otro tema.
-Lo lírico sobre lo prosaico. Porque frecuentemente en este film los responsables están muy (pero que muy) concienciados en que el enfoque visual lleno de lirismo debe ser más poderoso que la prosaica narración de la historia. Esto se traduce en que es muy habitual que veamos poses estáticas a contraluz que pueden durar varios segundos y que resultan muy molonas un par de veces pero que acaban cansando por reiterativas. Y lo peor de todo: por mucho que queramos entrar en ese universo onírico llenos de colores cetrinos y cenizos (incluso un día con el cielo despejado se ve como si estuviera a punto de llover) se abusa tanto de la oscuridad que en innumerables ocasiones tienes la sensación de estar viendo fundidos en negro. Conclusión: No ves una mierda. Y por desgracia esta apatía cromática que trasmite la película también contagia anímicamente a los actores que interpretan sus personajes con un desapego alarmante.
Para mí ha sido una lástima. Sólo para personas que quieran ver algo diferente y estén dispuestas a ser indulgentes con los problemas que he comentado arriba.
![[Imagen: Una_ballena-836679661-large.jpg]](https://pics.filmaffinity.com/Una_ballena-836679661-large.jpg)
"Una ballena" tenía todos los elementos de una película que tenía que gustarme sí o sí, pero este neo-noir de producción hispano-italiana con algún elemento fantástico ha conseguido algo curioso: sentirme rechazado a pesar de mi buena voluntad. Este largometraje ha conseguido que me vuelva a sentir como un adolescente que le cuesta encajar en determinadas reuniones sociales.
¿Por qué es esto? A la hora de hablar de los problemas que tengo con este film vamos por partes, que para mí son dos:
-La narración va a trompicones. Quiero decir, después de A viene B y después C. Parece lógico. Pero en "Una ballena" no es nada infrecuente (de hecho es lo que suele suceder) que tengas la sensación de que A pasa a C y tienes que intuir lo que pasó en B. Posiblemente uno que no ha visto la película pueda decir que el ritmo acelerado de la narración no da pie a otra cosa. Pues no. El ritmo es más lento que el de una tortuga multi-centenaria artrósica. Y esto nos lleva al otro tema.
-Lo lírico sobre lo prosaico. Porque frecuentemente en este film los responsables están muy (pero que muy) concienciados en que el enfoque visual lleno de lirismo debe ser más poderoso que la prosaica narración de la historia. Esto se traduce en que es muy habitual que veamos poses estáticas a contraluz que pueden durar varios segundos y que resultan muy molonas un par de veces pero que acaban cansando por reiterativas. Y lo peor de todo: por mucho que queramos entrar en ese universo onírico llenos de colores cetrinos y cenizos (incluso un día con el cielo despejado se ve como si estuviera a punto de llover) se abusa tanto de la oscuridad que en innumerables ocasiones tienes la sensación de estar viendo fundidos en negro. Conclusión: No ves una mierda. Y por desgracia esta apatía cromática que trasmite la película también contagia anímicamente a los actores que interpretan sus personajes con un desapego alarmante.
Para mí ha sido una lástima. Sólo para personas que quieran ver algo diferente y estén dispuestas a ser indulgentes con los problemas que he comentado arriba.

