Acabo de ver la película en imagen real que adapta este manga de Satoru Noda.
No, no lo he leído. Tampoco he visto el anime de 2018, aunque sé que existe. No me da el tiempo. No me da el espacio. No me da el dinero y tampoco me da la vida para estar al día con todo lo que me gustaría. Y es una bendición, pero también una condena, porque te juro que a veces me da hasta estrés disponer de tantas posibilidades de ocio y escapismo. Soy Libra, signo de aire. Sol y ascendente. La indecisión, la parálisis por análisis, puede resultar para mí un verdadero problema. Tampoco es que no sepa decidir qué ver, leer o hacer. Es que siempre quiero dar con "la opción más perfecta para un momento determinado". Gilipollez grande, la mía. La opción perfecta es la que te hace pasar un buen rato y punto pelota. Sin tanto pensar y tanta polla. A ver si aprendes, Peck, gañán.
El caso es que me parece recordar que alguien de por aquí recomendó la peli (¿@Marveler, puede ser?). Así que me la he entallado, y más a gusto que un arbusto.
¿De qué va? Cortito y al pie.
Año 1904. En la frontera de Hokkaido, un veterano de guerra y una joven ainu emprenden una carrera contra rebeldes y desertores en busca de un cargamento de oro. Para encontrarlo, necesitan un mapa, tatuado en unos presos dispersos por toda la isla.
A-v-e-n-t-u-r-a-s.
Resumido: me lo he vuelto a pasar de puta madre.
Dos veces en la misma semana.
Estoy en racha, joder.
Divertidísima, cargada de acción, con un CGI sorprendentemente bueno (a veces, ese lobo blanco se mueve como un animal real, y lo dice alguien que ha tenido perro doce años), llena de personajes carismáticos y molones que entran y salen de escena a toda leche, a menudo asesinados, reventados o defenestrados por la fauna autóctona con su poco de gore. Son precisamente ellos, cada uno con sus propios motivos para querer encontrar ese oro, los que elevan el interés. La madeja se va enredando y te lo van dejando todo servidito para una continuación que, pensé, llegaría en modo de más películas, a lo Rurouni Kenshin. Resulta que no, que viene en forma de serie, a razón de 9 episodios de 45 minutos cada uno. Por mí, de puta madre.
Ahora voy a ir con ella. Sin solución de continuidad ni nada. Mañana empiezo con el primero y según me vaya pidiendo el cuerpo. Si la peli adapta los 4 primeros tomos del manga, la serie llega hasta el 10. Son un total de 31, así que más vale que haya una segunda y/o tercera temporada, porque no quiero que me vuelva a pasar como con Kingdom, aquella maravilla coreana que parece haber quedado ahí, en el limbo. Aunque quizá no tenga mucha importancia, porque todo parece indicar que la cosa está calentita en los Campos Flégreos y nos podemos ir todos a tomar por el culo de aquí a nada. Así que a lo mejor el asteroide / meteorito acaba siendo lo de menos. Estaría cachondo que solo viniese a rematar la jugada.
Mientras llega o no el petardazo, que me quiten lo bailao.
Si no te gusta el estilo oriental, no te la voy a vender. Además, quizá ciertos personajes más humorísticos te saquen un poco de todo esto. Pero, si te gustan las pelis de Kenshin, esta adaptación es tan buen producto audiovisual como ellas, solo que con otro estilo ¿Como adaptación? Yo qué sé. ¿No te he dicho al principio que no conozco el material original? Me he enterado de todo y quiero más. Con eso me basta.
Probablemente, seguiré comentando los episodios.
Si no llega el Apocalipsis, digo.
PD: Asirpa es puto ADORABLE.
No, no lo he leído. Tampoco he visto el anime de 2018, aunque sé que existe. No me da el tiempo. No me da el espacio. No me da el dinero y tampoco me da la vida para estar al día con todo lo que me gustaría. Y es una bendición, pero también una condena, porque te juro que a veces me da hasta estrés disponer de tantas posibilidades de ocio y escapismo. Soy Libra, signo de aire. Sol y ascendente. La indecisión, la parálisis por análisis, puede resultar para mí un verdadero problema. Tampoco es que no sepa decidir qué ver, leer o hacer. Es que siempre quiero dar con "la opción más perfecta para un momento determinado". Gilipollez grande, la mía. La opción perfecta es la que te hace pasar un buen rato y punto pelota. Sin tanto pensar y tanta polla. A ver si aprendes, Peck, gañán.
El caso es que me parece recordar que alguien de por aquí recomendó la peli (¿@Marveler, puede ser?). Así que me la he entallado, y más a gusto que un arbusto.
¿De qué va? Cortito y al pie.
Año 1904. En la frontera de Hokkaido, un veterano de guerra y una joven ainu emprenden una carrera contra rebeldes y desertores en busca de un cargamento de oro. Para encontrarlo, necesitan un mapa, tatuado en unos presos dispersos por toda la isla.
A-v-e-n-t-u-r-a-s.
Resumido: me lo he vuelto a pasar de puta madre.
Dos veces en la misma semana.
Estoy en racha, joder.
Divertidísima, cargada de acción, con un CGI sorprendentemente bueno (a veces, ese lobo blanco se mueve como un animal real, y lo dice alguien que ha tenido perro doce años), llena de personajes carismáticos y molones que entran y salen de escena a toda leche, a menudo asesinados, reventados o defenestrados por la fauna autóctona con su poco de gore. Son precisamente ellos, cada uno con sus propios motivos para querer encontrar ese oro, los que elevan el interés. La madeja se va enredando y te lo van dejando todo servidito para una continuación que, pensé, llegaría en modo de más películas, a lo Rurouni Kenshin. Resulta que no, que viene en forma de serie, a razón de 9 episodios de 45 minutos cada uno. Por mí, de puta madre.
Ahora voy a ir con ella. Sin solución de continuidad ni nada. Mañana empiezo con el primero y según me vaya pidiendo el cuerpo. Si la peli adapta los 4 primeros tomos del manga, la serie llega hasta el 10. Son un total de 31, así que más vale que haya una segunda y/o tercera temporada, porque no quiero que me vuelva a pasar como con Kingdom, aquella maravilla coreana que parece haber quedado ahí, en el limbo. Aunque quizá no tenga mucha importancia, porque todo parece indicar que la cosa está calentita en los Campos Flégreos y nos podemos ir todos a tomar por el culo de aquí a nada. Así que a lo mejor el asteroide / meteorito acaba siendo lo de menos. Estaría cachondo que solo viniese a rematar la jugada.
Mientras llega o no el petardazo, que me quiten lo bailao.
Si no te gusta el estilo oriental, no te la voy a vender. Además, quizá ciertos personajes más humorísticos te saquen un poco de todo esto. Pero, si te gustan las pelis de Kenshin, esta adaptación es tan buen producto audiovisual como ellas, solo que con otro estilo ¿Como adaptación? Yo qué sé. ¿No te he dicho al principio que no conozco el material original? Me he enterado de todo y quiero más. Con eso me basta.
Probablemente, seguiré comentando los episodios.
Si no llega el Apocalipsis, digo.
PD: Asirpa es puto ADORABLE.
Soy una puta, pero una puta muy cara.

