06-01-2025, 02:37 AM
Pues aprovechando que estaba en Prime, y porque en estas fechas entra muy bien para librarse del empalagamiento de tanto ázucar navideño, me he versionado por enésima vez "El día de la bestia", la copia colgada en dicha plataforma es de una calidad de imágen estupenda, aunque también es cierto que eso juega en su contra en alguna escena de fx´s en donde las imágenes lucen con mucha menor definición, quizás porque se grabaron en formato video en lugar de celuloide para facilitar la edición de la imágen y el inserto de los efectos dentro del material previamente rodado.
La película de Alex de La Iglesia fue un soplo de arie fresco en el panorama cinematográfico español y sirvió para que nuestra cinematografía volviera a animarse a ofrecer propuestas dentro de géneros que tras la aprobación de la Ley Miró habían sido prácticamente abandonados por nuestro cine como el fantastico, el terror y la acción, todos géneros en los que se puede enmarcar la cinta protagonizada por Alex Angulo, Santiago Segura y Armando de Razza, consiguiendo además erigirse en un film de culto fuera de nuestras fronteras en países como Estados Unidos, italia o México.
Recuerdo además que en su momento fue abrazado por todos aquellos que se erigian en seguidores de la música "hard rock" más extremos por el siemple hecho de que dicha subcultura, al igual que el satanismo, juegua un importante papel en la trama y recuerdo como consiguieron que la banda sonora y el tema central de Defcon dos fuera un éxito.. Y la verdad es que me sorpende bastante, porque cada vez que veo la película de Alex de la Iglesia, siempre tengo la sensación de que la mirada con la que el director trata a esta subcultura no es precisamente cómplice, sino más bien displicente y que desde su punto de vista, es lo mismo que otros aspectos sociales por los que también mira a la televisión basura o a los divulgadores de lo paranormal y esotérico: Es decir gente que frivoliza sobre temas trscendentes (En el caso del satanismo y el "death metal" algo tan trascendente como es el mal en esencia pura) para sacar tajada y hacer negocio, bien sea vendiendo discos o explotando salas de concierto vendidas como reductos de rebeldía y contracultura. No olvidemos que el personaje de Santiago Segura, que representa a los seguidores de ese movimiento cultural, no deja de ser en la película un antihéroe entrañable pero tremendamente caricaturesco en su psicología descerebrada.
¿Vosotros también veis esa actitud de Alex de La Iglesia hacia esa subcultura?.
La película de Alex de La Iglesia fue un soplo de arie fresco en el panorama cinematográfico español y sirvió para que nuestra cinematografía volviera a animarse a ofrecer propuestas dentro de géneros que tras la aprobación de la Ley Miró habían sido prácticamente abandonados por nuestro cine como el fantastico, el terror y la acción, todos géneros en los que se puede enmarcar la cinta protagonizada por Alex Angulo, Santiago Segura y Armando de Razza, consiguiendo además erigirse en un film de culto fuera de nuestras fronteras en países como Estados Unidos, italia o México.
Recuerdo además que en su momento fue abrazado por todos aquellos que se erigian en seguidores de la música "hard rock" más extremos por el siemple hecho de que dicha subcultura, al igual que el satanismo, juegua un importante papel en la trama y recuerdo como consiguieron que la banda sonora y el tema central de Defcon dos fuera un éxito.. Y la verdad es que me sorpende bastante, porque cada vez que veo la película de Alex de la Iglesia, siempre tengo la sensación de que la mirada con la que el director trata a esta subcultura no es precisamente cómplice, sino más bien displicente y que desde su punto de vista, es lo mismo que otros aspectos sociales por los que también mira a la televisión basura o a los divulgadores de lo paranormal y esotérico: Es decir gente que frivoliza sobre temas trscendentes (En el caso del satanismo y el "death metal" algo tan trascendente como es el mal en esencia pura) para sacar tajada y hacer negocio, bien sea vendiendo discos o explotando salas de concierto vendidas como reductos de rebeldía y contracultura. No olvidemos que el personaje de Santiago Segura, que representa a los seguidores de ese movimiento cultural, no deja de ser en la película un antihéroe entrañable pero tremendamente caricaturesco en su psicología descerebrada.
¿Vosotros también veis esa actitud de Alex de La Iglesia hacia esa subcultura?.

