@Leto83, yo dejé de frustrarme con este buen hombre hace no menos de diez o doce años. Y casi que me iría despidiendo de que termine la saga. Por mil motivos de los que no se ven, pero ahí están. No tiene tanto que ver con el hecho de que ya tenga una edad, que también, como con el desgaste mental que, por pelotas, tiene que llevar encima desde hace ni se sabe la de tiempo.
Demasiadas pelotas en el aire (varias series de televisión, antologías, la obra de teatro, que si guiones aquí y allá). Demasiada presión por parte de un público al que, en muchos de los casos, la persona detrás de la obra le importa mucho menos que poder presumir de hacer leído su libro... o despellejarlo. Es una tarea ingrata, en realidad. Te pasas diez, doce horas diarias sentado delante del ordenador. Te jodes el cuerpo, la salud y hasta la mente. Todo por la expectativa que tú mismo creaste, en un momento dulce de inspiración creativa que lo mismo vuelve, lo mismo no.
George tiene muy poca necesidad real de cumplir con un compromiso editorial que, me atrevo a suponer, a estas alturas debe sentir más como una carga que como cualquier otra cosa. Y, tal como insinuaba él mismo en la entrevista que mencioné tiempo ha, llega un momento en tu vida en el que te das cuenta de que no vas a llegar a todo. Cuando eso pasa, priorizas. Si no te queda más remedio, apechugas con lo que la vida te ha echado encima y p'alante hasta que aguantes. Pero, si tienes la suerte de poder permitirte el lujo de hacer lo que te apetece de verdad, porque para lo que te queda en el convento, te cagas dentro...
Y, mira. Creo que, para él, es la decisión correcta. Se ha ganado ese derecho. Toda una vida currando en un mundo que es mucho más que esa novela río, que da para mil otras cosas, productos y ámbitos. Si la vida es un viaje, y lo que importa es más el camino que el destino... Olé tus cojones, George. Y gracias por un paseo tan jodidamente bueno. A mí, a mis años y con la mili que llevo a cuestas, me da exactamente igual dónde acabe ese sendero. Me doy por satisfecho por todo lo que ya hemos recorrido. Porque a lo mejor el que diña primero soy yo, no él, y no me parece bien exigirle nada.
Lo que sea, George, pero disfruta haciendo lo que te guste, tío, que te lo has ganao.
PD: Y más, en los tiempos que corren, que estamos a nada de irnos a la verga sin necesidad de que nos liquide Skynet.
Demasiadas pelotas en el aire (varias series de televisión, antologías, la obra de teatro, que si guiones aquí y allá). Demasiada presión por parte de un público al que, en muchos de los casos, la persona detrás de la obra le importa mucho menos que poder presumir de hacer leído su libro... o despellejarlo. Es una tarea ingrata, en realidad. Te pasas diez, doce horas diarias sentado delante del ordenador. Te jodes el cuerpo, la salud y hasta la mente. Todo por la expectativa que tú mismo creaste, en un momento dulce de inspiración creativa que lo mismo vuelve, lo mismo no.
George tiene muy poca necesidad real de cumplir con un compromiso editorial que, me atrevo a suponer, a estas alturas debe sentir más como una carga que como cualquier otra cosa. Y, tal como insinuaba él mismo en la entrevista que mencioné tiempo ha, llega un momento en tu vida en el que te das cuenta de que no vas a llegar a todo. Cuando eso pasa, priorizas. Si no te queda más remedio, apechugas con lo que la vida te ha echado encima y p'alante hasta que aguantes. Pero, si tienes la suerte de poder permitirte el lujo de hacer lo que te apetece de verdad, porque para lo que te queda en el convento, te cagas dentro...
Y, mira. Creo que, para él, es la decisión correcta. Se ha ganado ese derecho. Toda una vida currando en un mundo que es mucho más que esa novela río, que da para mil otras cosas, productos y ámbitos. Si la vida es un viaje, y lo que importa es más el camino que el destino... Olé tus cojones, George. Y gracias por un paseo tan jodidamente bueno. A mí, a mis años y con la mili que llevo a cuestas, me da exactamente igual dónde acabe ese sendero. Me doy por satisfecho por todo lo que ya hemos recorrido. Porque a lo mejor el que diña primero soy yo, no él, y no me parece bien exigirle nada.
Lo que sea, George, pero disfruta haciendo lo que te guste, tío, que te lo has ganao.

PD: Y más, en los tiempos que corren, que estamos a nada de irnos a la verga sin necesidad de que nos liquide Skynet.
Soy una puta, pero una puta muy cara.

