01-07-2024, 09:17 AM
Allá por el 2018 John Krasinski sorprendió a propios y extraños con una peli de terror de BICHORLS llamada "Un lugar tranquilo", protagonizada por él mismo y su señora, una fantástica (como siempre, y en todos los sentidos) Emily Blunt. La película destacaba por una atmósfera y un suspense tremendos, alimentados por el sonido, casi un personaje más en la historia.
En 2020, aprovechando el éxito de la primera, Krasinski estrena una segunda parte continuando la historia, pero cambiando al propio Krasinski por Cillian Murphy. He de reconocer que es muy continuista con la primera, perdiendo buena parte de la sorpresa inicial, pero sigue siendo una obra muy entretenida. Allí aparece un prólogo con el inicio de la invasión en el pueblo rural de los protagonistas, y un acto en una isla donde aparece Djimon Hounsou, lo cual siempre es bien.
Pues estos dos puntos nos sirven también como enganche con Día 1, justo estrenada este finde. Aquí, no obstante cambiamos tanto director (Michael Sarnoski sustituye a un Krasinski productor), escenario por una Nueva York en la que nos dicen que su volumen de sonido medio sostenido es de 90 decibelios, es decir, un grito humano (banquete para los BICHORLS), y a los actores protagonistas (Lupita Nyong'o, Joseph Quinn, y un gatete achuchable).
Nyong'o interpreta a Sam, una poetisa enferma terminal de cáncer que, de visita en la ciudad, es testigo de como todo se va a tomar por saco al estilo Michael Bay (productor de la cinta). A estas alturas está un tanto de vuelta de todo y, deambulando por la ciudad con su gato Frodo, se encuentra con otro superviviente, Eric (Joseph Quinn), que está sobrepasado por los acontecimientos (y quién no) e intenta huir como sea. Ambos se ayudarán mutuamente, esquivando oleadas de BICHORLS por doquier (algunas trepidantes como la del edificio de oficinas, y otras angustiosas tipo Alien, como en los túneles del metro) y entablando una bonita relación (no seis malpensados: atención a la escena en el club de jazz, maravillosa).
El trío protagonista (incluyo al gato) están muy bien, es especial Nyong'o, que está fantástica. La acción y el suspense son casi constantes (con algunos respiros entre medio), y con el sonido poniendo al personal constantemente en tensión (la mochila que agarraba mi pareja en la sala creo que ha sobrevivido a la experiencia por pura suerte). En el haber, creo que es una peli un poquito repetitiva, y que tiene ciertas conveniencias de guión (Frodo, de sus siete vidas de gato debe haber gastado alrededor de veintitrés). Además, pierde la sencillez directa y el suspense agobiantes de las dos primeras películas por un todo más desaforado (como he dicho, Michael Bay es coproductor de la cinta, aunque las explosiones están mucho más moderadas que en sus productos habituales). En resumen, una cinta la mar de entretenida para pasar la tarde con refresco y palomitas, y acariciando al gato, si lo tienes, como si fueras Blofeld en las pelis de 007.
PD/Offtopic: han surgido quejas en las redes de los típicos expertólogos de pacotilla, quejándose de que es muy conveniente a la historia que el gato no maúlle en toda la peli. En mi caso personal, mi madre tiene una gata a la que prácticamente no la he escuchado maullar nunca (ojo, hace unos chillidos agudos la mar de curiosos cuando quiere la latita de comida a la noche, pero casi no la he oído maullar en años). Por tanto, no sería algo tan raro. Eso sí, la gata ronronea como una Harley al ralentí, por lo que también lo tendría chungo en esta historia.
En 2020, aprovechando el éxito de la primera, Krasinski estrena una segunda parte continuando la historia, pero cambiando al propio Krasinski por Cillian Murphy. He de reconocer que es muy continuista con la primera, perdiendo buena parte de la sorpresa inicial, pero sigue siendo una obra muy entretenida. Allí aparece un prólogo con el inicio de la invasión en el pueblo rural de los protagonistas, y un acto en una isla donde aparece Djimon Hounsou, lo cual siempre es bien.
Pues estos dos puntos nos sirven también como enganche con Día 1, justo estrenada este finde. Aquí, no obstante cambiamos tanto director (Michael Sarnoski sustituye a un Krasinski productor), escenario por una Nueva York en la que nos dicen que su volumen de sonido medio sostenido es de 90 decibelios, es decir, un grito humano (banquete para los BICHORLS), y a los actores protagonistas (Lupita Nyong'o, Joseph Quinn, y un gatete achuchable).
Nyong'o interpreta a Sam, una poetisa enferma terminal de cáncer que, de visita en la ciudad, es testigo de como todo se va a tomar por saco al estilo Michael Bay (productor de la cinta). A estas alturas está un tanto de vuelta de todo y, deambulando por la ciudad con su gato Frodo, se encuentra con otro superviviente, Eric (Joseph Quinn), que está sobrepasado por los acontecimientos (y quién no) e intenta huir como sea. Ambos se ayudarán mutuamente, esquivando oleadas de BICHORLS por doquier (algunas trepidantes como la del edificio de oficinas, y otras angustiosas tipo Alien, como en los túneles del metro) y entablando una bonita relación (no seis malpensados: atención a la escena en el club de jazz, maravillosa).
El trío protagonista (incluyo al gato) están muy bien, es especial Nyong'o, que está fantástica. La acción y el suspense son casi constantes (con algunos respiros entre medio), y con el sonido poniendo al personal constantemente en tensión (la mochila que agarraba mi pareja en la sala creo que ha sobrevivido a la experiencia por pura suerte). En el haber, creo que es una peli un poquito repetitiva, y que tiene ciertas conveniencias de guión (Frodo, de sus siete vidas de gato debe haber gastado alrededor de veintitrés). Además, pierde la sencillez directa y el suspense agobiantes de las dos primeras películas por un todo más desaforado (como he dicho, Michael Bay es coproductor de la cinta, aunque las explosiones están mucho más moderadas que en sus productos habituales). En resumen, una cinta la mar de entretenida para pasar la tarde con refresco y palomitas, y acariciando al gato, si lo tienes, como si fueras Blofeld en las pelis de 007.
PD/Offtopic: han surgido quejas en las redes de los típicos expertólogos de pacotilla, quejándose de que es muy conveniente a la historia que el gato no maúlle en toda la peli. En mi caso personal, mi madre tiene una gata a la que prácticamente no la he escuchado maullar nunca (ojo, hace unos chillidos agudos la mar de curiosos cuando quiere la latita de comida a la noche, pero casi no la he oído maullar en años). Por tanto, no sería algo tan raro. Eso sí, la gata ronronea como una Harley al ralentí, por lo que también lo tendría chungo en esta historia.
Ilumínanos, oh Cohen el bárbaro, ¿qué es lo mejor de la vida?
-Buenoz dientez, zopa caliente y papel higiénico zuave.
-Buenoz dientez, zopa caliente y papel higiénico zuave.

