08-02-2023, 12:03 PM
Ayer terminé Atlanta
tl;dr: ved Atlanta.
Y ahora la versión larga
La serie creada por Donald Glover se centra, casi siempre, en las andanzas de Earn Marks (Glover), un joven fracasado que ve en la incipiente carrera como rapero de su primo Al "Paper Boi" Miles (Brian Tyree Henry) la oportunidad de reconducir su vida ejerciendo como manager. A estos dos personajes hay que sumar a Darius (Lakeith Stanfield), el extrañísimo amigo de Al, y a Vanessa (Zazie Beetz), que tiene una relación de pareja más o menos intermitente con Earn, y una hija en común con el mismo.
Os confieso que me acerqué a la serie con bastantes prejuicios, pensando que me iba a encontrar una soflama sobre el racismo sistémico, el "white privilege", la apropiación cultural, la critical race theory y demás zarandajas.
Lo cierto es que Atlanta no va de eso, y si os digo la verdad, ni siquiera va de la carrera en la industria musical de Earn y Paper Boi. Aunque en algunos episodios se habla sobre temas sociales, nunca lo hace desde una atalaya de superioridad moral o de victimismo. La serie suele construir la crítica a través del humor, con sátira y surrealismo, exagerando situaciones. A mi la denuncia social no me molesta, y hasta me suele interesar si está bien contada, esté yo de acuerdo o no. Lo que no me gusta es la turra, y en Atlanta os garantizo que no la hay.
¿De que va esto, entonces? Es complicado.
A lo largo de sus 4 temporadas, Atlanta te cuenta las peripecias de estos 4 personajes sobreviviendo en su día a día: Earn intentando demostrar que puede recuperar el control de su vida, Al como un siempre incomodo pez fuera del agua en el mundo de la música y la fama, Van como mujer joven y madre semi-soltera y Darius... Darius es Darius xDDD Están todos fantásticos: Glover construye un personaje vapuleado por la vida y por sus propios errores, pero que no se ha rendido y que quiere demostrar que no es un fracasado aunque sea simplemente para probar a los demás que se equivocaban; con su Paper Boi, Brian Tyree Henry da una clase magistral de contención, de la comedia desde el gesto pequeño en lugar del aspaviento, pero también transmitiendo como una persona que está en camino de conseguirlo TODO puede ser también profundamente infeliz; Zazie Beetz nos presenta a una mujer con carácter, con inseguridades, con frustraciones y con anhelos, y lo hace con un personaje que no antagoniza a Earn (aunque suela estar en desacuerdo con él la mayoría de las veces), que no es simplemente la ex, ni es la madre de una niña o el interés amoroso del protagonista; por último, el Darius de Lakeith Stanfield es un individuo peculiarísimo, que parece habitar el mundo de los otros 3 sólo por casualidad, pero que Stanfield maneja con la finura suficiente para no convertirlo en un alivio cómico o una caricatura del típico fumeta tronado atrapado en teorias de la conspiración y pajas mentales variadas.
Atlanta también cuenta o reinterpreta, con cariño, la cultura afroamericana y su lugar dentro de EEUU. Es muy interesante como durante toda la serie la mayoría de actores son negros, y los conflictos, relaciones, violencia, amistad, etc suele ser entre personas de color. En general, me da la sensación de que, cuando aborda temas políticos lo hace sin maniqueísmos ni simplificaciones groseras y se permite reírse de la cultura de la cancelación, plantarte a un matrimonio de lesbianas como las antagonistas de un episodio, empatizar con el hombre blanco heterosexual y en general meterse con bastante guasa en cualquier jardín según les va apeteciendo.
Pero además, y por encima de todo, Atlanta te cuenta lo que le sale de los cojones: capítulos autocontenidos con personajes que no vuelven a aparecer, episodios que rozan el terror, otros el realismo mágico, la comedia más disparatada o incluso el falso documental. Para muchos los episodios antológicos son el problema de Atlanta, y es la razón por la que se critica tanto a la tercera temporada. Para mi son lo mejor de la serie.
Visualmente, Atlanta debería asegurar que a Hiro Murai nunca le falte el trabajo. Murai dirige 26 de los 41 episodios de la serie (Glover dirige 9, y el resto se reparte entre otros 5) y lo hace, en mi opinión, de manera soberbia. La elección de planos, el montaje, la manera de entrar y salir de las escenas me ha parecido acertadísima en todo momento, y además dota a la serie de continuidad a nivel de estilo incluso en los episodios en los que se aleja totalmente de la historia y protagonistas principales.
Atlanta es, para mi, la serie más libre que se ha hecho en la tele reciente. Esto es lo que le ha dado la gana a Glover y a Murai, y al menos yo aprecio pocas concesiones al estudio o al iluminado de marketing de turno. Os animo a que le deis una oportunidad. Si no os hacen mucho chiste los primeros dos episodios, aguantad por favor hasta el cuarto y, sobre todo, el séptimo.
tl;dr: ved Atlanta.
Y ahora la versión larga

La serie creada por Donald Glover se centra, casi siempre, en las andanzas de Earn Marks (Glover), un joven fracasado que ve en la incipiente carrera como rapero de su primo Al "Paper Boi" Miles (Brian Tyree Henry) la oportunidad de reconducir su vida ejerciendo como manager. A estos dos personajes hay que sumar a Darius (Lakeith Stanfield), el extrañísimo amigo de Al, y a Vanessa (Zazie Beetz), que tiene una relación de pareja más o menos intermitente con Earn, y una hija en común con el mismo.
Os confieso que me acerqué a la serie con bastantes prejuicios, pensando que me iba a encontrar una soflama sobre el racismo sistémico, el "white privilege", la apropiación cultural, la critical race theory y demás zarandajas.
Lo cierto es que Atlanta no va de eso, y si os digo la verdad, ni siquiera va de la carrera en la industria musical de Earn y Paper Boi. Aunque en algunos episodios se habla sobre temas sociales, nunca lo hace desde una atalaya de superioridad moral o de victimismo. La serie suele construir la crítica a través del humor, con sátira y surrealismo, exagerando situaciones. A mi la denuncia social no me molesta, y hasta me suele interesar si está bien contada, esté yo de acuerdo o no. Lo que no me gusta es la turra, y en Atlanta os garantizo que no la hay.
¿De que va esto, entonces? Es complicado.
A lo largo de sus 4 temporadas, Atlanta te cuenta las peripecias de estos 4 personajes sobreviviendo en su día a día: Earn intentando demostrar que puede recuperar el control de su vida, Al como un siempre incomodo pez fuera del agua en el mundo de la música y la fama, Van como mujer joven y madre semi-soltera y Darius... Darius es Darius xDDD Están todos fantásticos: Glover construye un personaje vapuleado por la vida y por sus propios errores, pero que no se ha rendido y que quiere demostrar que no es un fracasado aunque sea simplemente para probar a los demás que se equivocaban; con su Paper Boi, Brian Tyree Henry da una clase magistral de contención, de la comedia desde el gesto pequeño en lugar del aspaviento, pero también transmitiendo como una persona que está en camino de conseguirlo TODO puede ser también profundamente infeliz; Zazie Beetz nos presenta a una mujer con carácter, con inseguridades, con frustraciones y con anhelos, y lo hace con un personaje que no antagoniza a Earn (aunque suela estar en desacuerdo con él la mayoría de las veces), que no es simplemente la ex, ni es la madre de una niña o el interés amoroso del protagonista; por último, el Darius de Lakeith Stanfield es un individuo peculiarísimo, que parece habitar el mundo de los otros 3 sólo por casualidad, pero que Stanfield maneja con la finura suficiente para no convertirlo en un alivio cómico o una caricatura del típico fumeta tronado atrapado en teorias de la conspiración y pajas mentales variadas.
Atlanta también cuenta o reinterpreta, con cariño, la cultura afroamericana y su lugar dentro de EEUU. Es muy interesante como durante toda la serie la mayoría de actores son negros, y los conflictos, relaciones, violencia, amistad, etc suele ser entre personas de color. En general, me da la sensación de que, cuando aborda temas políticos lo hace sin maniqueísmos ni simplificaciones groseras y se permite reírse de la cultura de la cancelación, plantarte a un matrimonio de lesbianas como las antagonistas de un episodio, empatizar con el hombre blanco heterosexual y en general meterse con bastante guasa en cualquier jardín según les va apeteciendo.
Pero además, y por encima de todo, Atlanta te cuenta lo que le sale de los cojones: capítulos autocontenidos con personajes que no vuelven a aparecer, episodios que rozan el terror, otros el realismo mágico, la comedia más disparatada o incluso el falso documental. Para muchos los episodios antológicos son el problema de Atlanta, y es la razón por la que se critica tanto a la tercera temporada. Para mi son lo mejor de la serie.
Visualmente, Atlanta debería asegurar que a Hiro Murai nunca le falte el trabajo. Murai dirige 26 de los 41 episodios de la serie (Glover dirige 9, y el resto se reparte entre otros 5) y lo hace, en mi opinión, de manera soberbia. La elección de planos, el montaje, la manera de entrar y salir de las escenas me ha parecido acertadísima en todo momento, y además dota a la serie de continuidad a nivel de estilo incluso en los episodios en los que se aleja totalmente de la historia y protagonistas principales.
Atlanta es, para mi, la serie más libre que se ha hecho en la tele reciente. Esto es lo que le ha dado la gana a Glover y a Murai, y al menos yo aprecio pocas concesiones al estudio o al iluminado de marketing de turno. Os animo a que le deis una oportunidad. Si no os hacen mucho chiste los primeros dos episodios, aguantad por favor hasta el cuarto y, sobre todo, el séptimo.

