Al hilo de lo que se contaba por aquí el otro día con respecto a la espantada de Justin Lin de la décima película de LA FAMILIA, el portal THR ha sacado a la luz algunos nuevos detalles que nos dan una idea más clara de qué coño ha pasado. Os recuerdo que se informó que la salida de la franquicia se debió a «diferencias creativas», pero que la separación había sido amistosa entre el estudio y el realizador. Bien, pues según THR, Lin se fue porque, cito textualmente, «ya estaba harto del guion en constante cambio y de tratar con Vin Diesel». Ups…
Os pongo en antecedentes en un boleo. Además de dirigir Fast X, Justin Lin también participaba en la escritura del guion. Lin creía que había dejado cerrado el libreto y que se podía empezar a rodar, pero tanto Universal Studios como Vin Diesel todavía tenían notas añadidas, que se iban sumando a diario sin orden ni concierto. Lin ya estaba bajo mucha presión, ya que se tuvo que eliminar una ubicación clave del rodaje debido a la guerra en Ucrania, uno de los villanos aún no había sido elegido, el presupuesto se estaba disparando a cerca de 300 millones de dólares y el estudio estaba enviando un escritor adicional para pulir los diálogos (Que, como todos sabemos, son la seña de identidad y calidad de la saga, obviamente, porque no sería lo mismo sin ese toque shakespeariano. Ejem).
La tensión se fue acumulando hasta que, el pasado 23 de abril, hubo plátano entre Lin y el «hamijo» Vin que terminó con un portazo y Lin diciendo: «Esta película no vale mi salud mental». Un portavoz de Universal le dijo a THR que «cualquier diferencia creativa que condujera a la salida de Justin Lin fue con el estudio, no con los productores, el elenco o el equipo». El estudio y Justin Lin han llegado a un acuerdo que le permite dejar la producción, pero permanecer a bordo como productor, lo que significa que acabará recibiendo sus buenos billetes de todas formas… siempre y cuando la película no se fostie en la taquilla. Y eso puede suceder, por algo que mencionaré al cerrar esta nota.
El caso es que la noticia de THR parece confirmar lo que se ha venido rumoreando durante algún tiempo (y de lo cual la polémica de machos alfa con The Rock no es ajena): que el ego de Vin Diesel se desboca cuando se trata de Fast & Furious. Se dice que los escritores de la franquicia estaban escribiendo y reescribiendo secuencias de acción, solo para que Diesel dijera «sí» o «no» a sus ideas, sin contar para nada con Lin. Director, guionista y co-productor de la función, recalcamos. No obstante, esta dinámica debe de ser algo que se repite desde hace ya varias entregas, puesto que se menciona de forma expresa que «dependía de los directores descubrir cómo hacer que dichas escenas encajaran, suponiendo que Diesel no cambiara de opinión».
—Todo el proceso es un mosaico que nunca deja de moverse —ha dicho un insider, en un informe del Daily News en el que incluso llegó a afirmar que—: Diesel llega tarde al set. No se sabe sus líneas. Y aparece fuera de forma.
Con Universal gastando un millón de dólares al día para mantener el equipo y las localizaciones en espera, el estudio y Vin Diesel han estado luchando para encontrar un nuevo director para Fast X. Ya se ha hecho oficial que Louis Leterrier (The Transporter o Furia de titanes en su haber) está cerca de firmar un acuerdo, pero no será una tarea fácil.
—Necesitas a alguien que pueda jugar con el estudio, Vin y los actores —señaló un socio de la agencia—. Tal vez puedas contar con cineastas a dos manos que puedan asumir este desafío. La mayoría de ellos archivarán esto como «la vida es demasiado corta». Si el elegido puede aterrizar este 747 y evitar un accidente, será un héroe.
O sea, que la gran esperanza para sacar adelante todo este pitote es Leterrier. Pobre hombre. Fast X todavía tiene su estreno programado para el 19 de mayo de 2023. Puede ser divertido hasta entonces. Para todos, menos para el que asuma la patata caliente.
Os pongo en antecedentes en un boleo. Además de dirigir Fast X, Justin Lin también participaba en la escritura del guion. Lin creía que había dejado cerrado el libreto y que se podía empezar a rodar, pero tanto Universal Studios como Vin Diesel todavía tenían notas añadidas, que se iban sumando a diario sin orden ni concierto. Lin ya estaba bajo mucha presión, ya que se tuvo que eliminar una ubicación clave del rodaje debido a la guerra en Ucrania, uno de los villanos aún no había sido elegido, el presupuesto se estaba disparando a cerca de 300 millones de dólares y el estudio estaba enviando un escritor adicional para pulir los diálogos (Que, como todos sabemos, son la seña de identidad y calidad de la saga, obviamente, porque no sería lo mismo sin ese toque shakespeariano. Ejem).
La tensión se fue acumulando hasta que, el pasado 23 de abril, hubo plátano entre Lin y el «hamijo» Vin que terminó con un portazo y Lin diciendo: «Esta película no vale mi salud mental». Un portavoz de Universal le dijo a THR que «cualquier diferencia creativa que condujera a la salida de Justin Lin fue con el estudio, no con los productores, el elenco o el equipo». El estudio y Justin Lin han llegado a un acuerdo que le permite dejar la producción, pero permanecer a bordo como productor, lo que significa que acabará recibiendo sus buenos billetes de todas formas… siempre y cuando la película no se fostie en la taquilla. Y eso puede suceder, por algo que mencionaré al cerrar esta nota.
El caso es que la noticia de THR parece confirmar lo que se ha venido rumoreando durante algún tiempo (y de lo cual la polémica de machos alfa con The Rock no es ajena): que el ego de Vin Diesel se desboca cuando se trata de Fast & Furious. Se dice que los escritores de la franquicia estaban escribiendo y reescribiendo secuencias de acción, solo para que Diesel dijera «sí» o «no» a sus ideas, sin contar para nada con Lin. Director, guionista y co-productor de la función, recalcamos. No obstante, esta dinámica debe de ser algo que se repite desde hace ya varias entregas, puesto que se menciona de forma expresa que «dependía de los directores descubrir cómo hacer que dichas escenas encajaran, suponiendo que Diesel no cambiara de opinión».
—Todo el proceso es un mosaico que nunca deja de moverse —ha dicho un insider, en un informe del Daily News en el que incluso llegó a afirmar que—: Diesel llega tarde al set. No se sabe sus líneas. Y aparece fuera de forma.
Con Universal gastando un millón de dólares al día para mantener el equipo y las localizaciones en espera, el estudio y Vin Diesel han estado luchando para encontrar un nuevo director para Fast X. Ya se ha hecho oficial que Louis Leterrier (The Transporter o Furia de titanes en su haber) está cerca de firmar un acuerdo, pero no será una tarea fácil.
—Necesitas a alguien que pueda jugar con el estudio, Vin y los actores —señaló un socio de la agencia—. Tal vez puedas contar con cineastas a dos manos que puedan asumir este desafío. La mayoría de ellos archivarán esto como «la vida es demasiado corta». Si el elegido puede aterrizar este 747 y evitar un accidente, será un héroe.
O sea, que la gran esperanza para sacar adelante todo este pitote es Leterrier. Pobre hombre. Fast X todavía tiene su estreno programado para el 19 de mayo de 2023. Puede ser divertido hasta entonces. Para todos, menos para el que asuma la patata caliente.
Soy una puta, pero una puta muy cara.


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