03-12-2021, 11:37 PM
(Última modificación: 03-12-2021, 11:39 PM por davesanchoo.)
![[Imagen: casaguccibanner.jpg]](https://cartelescine.files.wordpress.com/2021/08/casaguccibanner.jpg)
Bueno, pues aquí está la otra peli que el amijo Ridley Scott ha estrenado en 2021, de la que abro hilo básicamente para rajar de nuestro otro amijo Leto. Triste, pero así es. El que haya visto el tráiler ya sabe de lo que hablo. Pero JODER. Por los clavos de cristo, las barbas de Belcebú y las putas de Jericó. No hay tráiler que te prepare para lo que vas a presenciar. Es como ver un tren descarrilar, sabes que va a acabar mal pero no puedes apartar la mirada. Es un descarrilamiento en slowmo. Una bofetada al buen gusto y las décadas de tradición de los actores del método.
La peli nos cuenta la historia de Maurizio Gucci, el apocado nieto del fundador de la casa de modas, y como su casamiento con Patrizia Reggiani acaba desembocando en una enconada lucha por el control de la empresa. Durante su primer acto es un biopic harto convencional, que solo destaca por el buen hacer de lo actores, una Lady Gaga explosiva y despampanante y un Adam Driver en su salsa, haciendo ese papel de hombre vulnerable pero con un fondo sospechoso que tan bien se le da. Jeremy Irons pasaba por ahí, cobró el cheque y a seguir viviendo en su castillo. Pacino bien, en su línea. Pero de pronto, como a la media hora, aparece ÉL. Jared. El nuestro. Y todo se va como un poquito a la mierda. Lo que hasta entonces era una peli más o menos seria sobre una familia de hijos de puta, con ciertos ramalazos de estilo kitsch, se convierte en una pantomima absurda y ridícula completamente fuera de tono. Ya uno arquea una ceja al principio cuando se da cuenta de cómo fuerzan todos el acento, pero lo de Jared es directamente un genocidio cultural. Es estereotipia nivel olímpico. Es jodidamente humillante para él y para los espectadores. Es como si actuase en una peli paralela que solo él puede ver. No alcanzo a vislumbrar el motivo detrás de sus decisiones interpretativas, de sus exageradísimos y artificiosos manierismos, dejando ya a un lado el hecho de que interprete a un hombre que no se le parece en nada físicamente. Vale que esto es Hollywood, la meca de la mentira rampante y lacerante, no te pido un cast enteramente italiano, pero joder una mínima verosimilitud no estaría de más.
La verdad es que yo ya estoy obsesionado con el retrato que hace Leto de Paolo Gucci. Es decir para mí desde el momento en que aparece opaca al resto de intérpretes y se come la película de manera pasmosa. Y encima no creáis que es un mero cameo no, tiene escenas para dar y regalar. Por tener, tiene hasta soliloquios. Como digo, me parece absolutamente incomprensible que nadie en una peli de 75 millones con 3 ganadores del Óscar viera eso y dijera "OK, todo bien, siguiente escena". ¿Pero en qué coño estaban pensando? Se metieron tanto en la época que retratan que... ¿empezó a rular la coca como en los rodajes de antaño? Ridley compañero igual es hora de empezar a prestar atención a lo que hacen tus actores, sobre todo cuando corres el riesgo de que a uno de ellos se le vaya la pinza (por enésima vez) y fagocite toda la cinta en pos de un lucimiento pueril. Cada vez que pienso en cuantos filtros pasan hoy en día las pelis de estudio como para que algo así pueda enmendarse a tiempo y me acuerdo de determinadas escenas es que flipo. Es que vamos a ver. Que la peli dura 157 putos minutos. Podrías recortar tres cuartas partes de las escenas del puto Paolo y te quedarías igual que estabas y la trama sería perfectamente inteligible. Lo fascinante además es que ni siquiera en su tercer acto se abraza el despendole para dar rienda suelta a toda la comicidad inherente a los hechos narrados, como harían maestros como los Coen o Tarantino. No lo hace en ningún momento, un medio amago del personaje de Maurizio en una escena quizá, y nuevamente me resulta inexplicable. Ridley se empeña en atar en corto la historia y a los personajes avanzando pesadamente por el dilatado metraje sin el menor atisbo de querer pisar el acelerador. Cosa que pienso que podría haber salvado a la película de caer en ese insondable vacío tonal al que el bueno de Jared la despeña irremediablemente en cada aparición.
Igual exagero, no sé. Si podéis, id a verla y sacad vuestras propias conclusiones. Yo desde luego aún no quepo en mí de gozo por haber sido testigo de esta extravaganza. Una interpretación que creo entra por derecho propio en los anales del séptimo arte.
"This aggression will not stand, man"


