08-10-2021, 10:29 PM
(Última modificación: 08-10-2021, 10:38 PM por davesanchoo.)
Hola forasteros. Se me ha ocurrido otra encuestita para avivar un poco la brasa del debate en este sacrosanto foro, que está un poco parado últimamente. Ojo yo soy el primero que apenas saca hueco para escribir 4 líneas a la semana. Pero mira este tema me parece interesante. ¿Cuál es vuestra fuga de cine favorita? Os propongo un recorrido por las más grandes fugas carcelarias de la historia, un subgénero que a mí siempre me ha fascinado y me ha regalado algunas auténticas obras maestras. La lucha por la libertad es uno de los conflictos más comúnmente representados en el cine, y no hay mejor forma de hacerlo que narrando la fuga de unos intrépidos reos. El deseo atávico del hombre por huir suele dar como resultado pelis poderosamente emocionantes, trascendentes y tendentes a la épica de lo cotidiano. Y personajes tan míticos de la historia del cine como Andy Dufresne, Hilts "The Cooler King", Frank Lee Morris, Billy Hayes... etc. Lo de siempre, no están todas las que son...
La Grande Illusion (1937, Jean Renoir). La peli de fugas seminal para el cine europeo dirigida por uno de los grandes maestros en esto de hacer películas. La inmortal historia de tres combatientes franceses de la primera guerra mundial que pese a sus diferentes orígenes y clases sociales, unen fuerzas en pos de un objetivo común. En este caso la fuga (que es fantástica) es un mera excusa para hablar de temas como el honor, la amistad, el fin del viejo régimen y el amor. Icónico Von Stroheim por cierto.
Brute Force (Jules Dassin, 1947). Un clásico del cine negro carcelario con un tremebundo Burt Lancaster que lucha por sobrevivir en una prisión de mala muerte dominada por el cabronazo de Hugh Cronyn. Uno de los tropos clásicos del subgénero, la prisión que no solo oprime la libertad física del individuo si no también su dignidad y su espíritu. Ante la injusticia solo queda rebelarse con la furia de un animal enjaulado. Dassin te como los huevos. Un must see.
Un condenado a muerte se ha escapado (Robert Bresson, 1956). Otra historia de guerra en este caso focalizada en la huida de un combatiente de la Resistencia. Absolutamente fehaciente en su relato resulta imposible apartar la mirada, es puro Bresson. Hay que verla porque es difícil narrar mejor una fuga, aunque otro gabacho se lo propuso a conciencia...
Le trou (Jacques Becker, 1960). Tuvo que llegar el más aventajado de los alumnos de Renoir para poner la poronga encima de la mesa y decir: así se planea la fuga perfecta. Basada en hechos reales, rodada con el auténtico criminal Roland Barbat en un alarde de verosimilitud inaudito, su precisión quirúrgica y tensión irrespirable es demencial. Y ese demoledor final redondea este auténtico peliculón.
La Gran evasión (John Sturges, 1963). Absoluto clásico de Hollywood, cima del cine de entretenimiento y aún hoy insuperable en sus casi tres horazas de disfrute máximo. La historia de la créme de la créme de los expertos en fugas de los campos de prisioneros de la Alemania nazi, es imposible no maravillarse con las vicisitudes de estos hombres con titanes de la talla de Richard Attenborough, Charles Bronson, James Garner o atención, todos en pie, Steve McQueen. Para ver con muchas palomitas y una sonrisa en la boca.
La leyenda del indomable (Stuart Rosenberg, 1967). Otro que tal. Si McQueen llegó a la cima de su popularidad con su Hilts, Newman no se queda atrás con la interpretación de uno de los rebeldes inquebrantables del cine: Cool Hand Luke. Una caterva absolutamente memorable de secundarios del cine como George Kennedy, Dennis Hopper, Harry Dean Stanton y Strother Martin ayudan a convertir esta historia en otro clásico del tema "El hombre contra el sistema".
El día de los tramposos (Joseph L. Mankiewicz, 1970). Podría haber escogido perfectamente Papillon, pero por no repetir McQueen, hablemos de esta. Ligera en apariencia, con toques muy medidos de comedia, esconde altas dosis de mala baba y no pocos diálogos sublimes entre dos mitos como Fonda y Douglas. Además es un western, lo que siempre suma.
Midnight Express (Alan Parker, 1978). La pesadilla del estudiante Billy Hayes se vuelve real en la pantalla en esta peli ya mítica que nos deja uno de esos villanos de maldad pura tan gozosos, el inefable Paul L. Smith. De nuevo ante la barbarie y la sinrazón sólo queda luchar por salir cuerdo de semejante experiencia. Esta peli terminó acuñando una expresión popular que no le hará mucha gracia al país en cuestión.
Fuga de Alcatraz (Don Siegel, 1979). La historia de los únicos presos que consiguieron fugarse de la la isla prisión de Alcatraz, la quintaesencia de los penales. Quién le iba a decir a Frank Lee Morris que las clases de plástica le salvarían el pellejo. A día de hoy no se sabe que pasó con los fugados, aunque los dieron por muertos nada más escapar. Es una historiaza y Siegel se lo pasa pipa rodándola. Un Eastwood en la cima de su carrera hace el resto.
Cadena perpetua (Frank Darabont, 1994). Clásico imperecedero del cine contemporáneo, pasarán las décadas y nuevas generaciones de cinefagos se deleitarán con esta historia de Stephen King que Darabont inmortalizó en la gran pantalla. Además nos obesquia con una de las más memorables amistades del cine: la de unos espléndidos Tim Robbins y Morgan Freeman, para siempre Red y Andy. Nos vemos en Zihuatanejo.
No meto Toy Story 3 por no enfadar a los puristas, y qué coño, porque solo me deja 10 opciones. Pero podría estar aquí perfectamente.
Hala, voten. Que cierran las urnas.
La Grande Illusion (1937, Jean Renoir). La peli de fugas seminal para el cine europeo dirigida por uno de los grandes maestros en esto de hacer películas. La inmortal historia de tres combatientes franceses de la primera guerra mundial que pese a sus diferentes orígenes y clases sociales, unen fuerzas en pos de un objetivo común. En este caso la fuga (que es fantástica) es un mera excusa para hablar de temas como el honor, la amistad, el fin del viejo régimen y el amor. Icónico Von Stroheim por cierto.
Brute Force (Jules Dassin, 1947). Un clásico del cine negro carcelario con un tremebundo Burt Lancaster que lucha por sobrevivir en una prisión de mala muerte dominada por el cabronazo de Hugh Cronyn. Uno de los tropos clásicos del subgénero, la prisión que no solo oprime la libertad física del individuo si no también su dignidad y su espíritu. Ante la injusticia solo queda rebelarse con la furia de un animal enjaulado. Dassin te como los huevos. Un must see.
Un condenado a muerte se ha escapado (Robert Bresson, 1956). Otra historia de guerra en este caso focalizada en la huida de un combatiente de la Resistencia. Absolutamente fehaciente en su relato resulta imposible apartar la mirada, es puro Bresson. Hay que verla porque es difícil narrar mejor una fuga, aunque otro gabacho se lo propuso a conciencia...
Le trou (Jacques Becker, 1960). Tuvo que llegar el más aventajado de los alumnos de Renoir para poner la poronga encima de la mesa y decir: así se planea la fuga perfecta. Basada en hechos reales, rodada con el auténtico criminal Roland Barbat en un alarde de verosimilitud inaudito, su precisión quirúrgica y tensión irrespirable es demencial. Y ese demoledor final redondea este auténtico peliculón.
La Gran evasión (John Sturges, 1963). Absoluto clásico de Hollywood, cima del cine de entretenimiento y aún hoy insuperable en sus casi tres horazas de disfrute máximo. La historia de la créme de la créme de los expertos en fugas de los campos de prisioneros de la Alemania nazi, es imposible no maravillarse con las vicisitudes de estos hombres con titanes de la talla de Richard Attenborough, Charles Bronson, James Garner o atención, todos en pie, Steve McQueen. Para ver con muchas palomitas y una sonrisa en la boca.
La leyenda del indomable (Stuart Rosenberg, 1967). Otro que tal. Si McQueen llegó a la cima de su popularidad con su Hilts, Newman no se queda atrás con la interpretación de uno de los rebeldes inquebrantables del cine: Cool Hand Luke. Una caterva absolutamente memorable de secundarios del cine como George Kennedy, Dennis Hopper, Harry Dean Stanton y Strother Martin ayudan a convertir esta historia en otro clásico del tema "El hombre contra el sistema".
El día de los tramposos (Joseph L. Mankiewicz, 1970). Podría haber escogido perfectamente Papillon, pero por no repetir McQueen, hablemos de esta. Ligera en apariencia, con toques muy medidos de comedia, esconde altas dosis de mala baba y no pocos diálogos sublimes entre dos mitos como Fonda y Douglas. Además es un western, lo que siempre suma.
Midnight Express (Alan Parker, 1978). La pesadilla del estudiante Billy Hayes se vuelve real en la pantalla en esta peli ya mítica que nos deja uno de esos villanos de maldad pura tan gozosos, el inefable Paul L. Smith. De nuevo ante la barbarie y la sinrazón sólo queda luchar por salir cuerdo de semejante experiencia. Esta peli terminó acuñando una expresión popular que no le hará mucha gracia al país en cuestión.
Fuga de Alcatraz (Don Siegel, 1979). La historia de los únicos presos que consiguieron fugarse de la la isla prisión de Alcatraz, la quintaesencia de los penales. Quién le iba a decir a Frank Lee Morris que las clases de plástica le salvarían el pellejo. A día de hoy no se sabe que pasó con los fugados, aunque los dieron por muertos nada más escapar. Es una historiaza y Siegel se lo pasa pipa rodándola. Un Eastwood en la cima de su carrera hace el resto.
Cadena perpetua (Frank Darabont, 1994). Clásico imperecedero del cine contemporáneo, pasarán las décadas y nuevas generaciones de cinefagos se deleitarán con esta historia de Stephen King que Darabont inmortalizó en la gran pantalla. Además nos obesquia con una de las más memorables amistades del cine: la de unos espléndidos Tim Robbins y Morgan Freeman, para siempre Red y Andy. Nos vemos en Zihuatanejo.
No meto Toy Story 3 por no enfadar a los puristas, y qué coño, porque solo me deja 10 opciones. Pero podría estar aquí perfectamente.
Hala, voten. Que cierran las urnas.
"This aggression will not stand, man"


![[Imagen: lord-of-the-rings-summon.gif]](https://c.tenor.com/LlwxTOnUkloAAAAd/lord-of-the-rings-summon.gif)