Ayer, 06:06 AM
(Última modificación: Ayer, 09:27 AM por Raziel Monsalud.)
El afamado director de cine Esteban Martínez (interpretado por Javier Bardem) vuelve a España con el propósito de realizar una película ambientada en el Sahara colonial de inicios del siglo XX. Pero éste no es el único motivo por el que ha regresado...
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Resulta curioso lo que me ha pasado con las dos últimos largometrajes que he visto en el cine: no sé si se debe a la excelencia de la dirección y a que tienen como protagonistas a grandísimos interpretes o que estoy en una fase de mi vida que miro mucho a mi pasado con la perspectiva de los 50, pero me han tocado la patata.
Supongo que en el caso de "El ser querido" no ha habido sorpresa en este sentido ya que una de las cosas por las que siempre se ha caracterizado Rodrigo Sorogoyen es por un exquisito cuidado de sus personajes. Pueden caernos bien, mal o regular pero hay una cosa incontestable: nos importan. Y este es el caso de la pareja protagonista interpretada por Vicky Luengo y Javier Bardem.
Porque "El ser querido" bajo su apariencia de drama "cine dentro del cine" es un arriesgado trabajo sobre las relaciones interpersonales y más concretamente las paterna-filiales. ¿Por qué digo que es arriesgado? Porque salvo momentos puntuales (en los cuales tenemos bonitas postales de las Islas Canarias y se realizan medios planos de escenas de rodaje) durante casi todo el metraje disfrutaremos de primerísimos planos de dicha pareja. Sin trampa ni cartón, trabajo actoral en estado puro. Y es aquí donde (fuera de las filias-fobias que provoca el actor) Bardem demuestra que es una bestia parda de la interpretación y que sólo por él se justifica el pago de la entrada.
Pero eso no es óbice para reconocer la inteligencia en el guion (coescrito con Isabel Peña) en el cual Sorogoyen habla de resentimientos, arrepentimientos, recuerdos que pudieron ser pero no fueron y sobre todo de una búsqueda de redención sin maniqueísmos ni moralina de vía estrecha. Y esta inteligencia se demuestra con el desenlace de la película: inicialmente resulta abrupto para el espectador hasta que te das cuenta de que lo que busca es que retrocedas al último diálogo e interpretes a tu manera como ha quedado la relación paterna filial.
Grandísima película para los amantes de dramas con labor actoral de primer nivel.


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