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Maravilloso artículo de Pérez Reverte.
#1
   Lúcido y sensato. Digno de alguien que habla desde el conocimiento del que, no solo ha leído, sino también del que ha estado como corresponsal de guerra en multitud de fregados, y por tanto sabe que creerse que el sesgo político en el que se milita es moralmente superior al otro, es una falacia que delata una personalidad fanática y con una visión del mundo infantil e inmadura.
  Lo he colgado en Facebook en un hilo y ha servido para que los que escribían en ese libro, reacciones justamente como los describe el artículo. a los de sus sesgo.

   "Quedó demostrado en Sevilla: noventa años después de la guerra civil cierta España sigue fiel a sus peores vicios. Otros pueblos evolucionan, aprenden, archivan traumas y los estudian con rigor. Nosotros los sacamos en procesión, le ponemos un lazo azul o rojo y se lo restregamos en la cara al vecino. Después llega un aniversario casi redondo y en vez de servir para un ejercicio de concordia o reflexión o simple decencia, nos sirve para otra refriega de tertulia, pancarta y eslogan: España cañí.

   El problema principal no es la mala leche que hay, sino la alarmante falta de lectura de todo Cristo, basta con escuchar a unos y otros.

   Buena parte de los políticos y muchos de sus sicarios se ven felices con la gresca. La izquierda, porque llamar fascista a quien discrepa ahorra argumentos y simplifica el discurso; la derecha porque carece de soporte intelectual y está a la que caiga; la extrema derecha porque todo lo arreglaría desempolvando el brazo incorrupto de Queipo de Llano; la extrema izquierda boicoteando cuanto no encaje en el negocio del que vive y quiere seguir viviendo; y los nacionatas periféricos porque cada costura que cruje los pone cachondos. Pero el problema no es la notoria mala leche, que la hay, sino la alarmante falta de lecturas de todo Cristo. Basta escucharlos cuando hablan, e incluso cuando callan -en Sevilla han callado y hecho callar miserablemente unos cuantos-. Nadie ha leído un carajo, pero todos opinan como si hubiera estado en Brunete, en el Ebro, en las cunetas andaluzas  o en Paracuellos.
 
    Lo hemos comprobado estos días. La izquierda, en su versión más extrema y analfabeta -la que más ruido hace- maneja la guerra civil como un cómic de Marvel: Rojos buenos, fachas malos, una Arcadia feliz rota por obispos, banqueros y villanos con gomina y bigote. Todo cuanto no encaje en ese tebeo es blanquear a los nazis. No hay matices, no hay contexto. La Historia para ellos no es una disciplina sino un cuento de hadas y hados. Y cuanto menos la conocen, mas fuerte gritan. Leer a historiadores serios es sospechoso, citar datos es provocación. Recordar que hubos atrocidades en ambos bandos es de repugnantes fachas.

   Pero que nadie se confunda: la derecha no es mejor. Deambula igual de perdida, pero anémica. Incapaz de articular un discurso intelectual sólido, sólo contribuye con torpeza y falta de honradez. Donde haría falta lucidez, ofrece miedo a molestar o simplezas de colegio. Salvo contadas excepciones, la derecha española es incapaz de comentar su pasado o el de otros sin parecer culpable, acomplejada o tonta del ciruelo. En vez de argumentar balbucea, en vez de leer, improvisa. En vez de explicar, elude. Y a menudo, cuando abre la boca, es para decir alguna gilipollez que refuerza el recochineo adversario. El ruido la supera.

    Luego tenemos la extrema derecha, eco absurdo de un pasado que se obstina en no dejar  morir: banderas con la gallina, gente que habla de 36 con una nostalgia asombrosa, como si el Caudillo fuera un entrañable abuelito cuya ausencia lamentan. Para ellos la guerra civil no fue una compleja tragedia, desencadenada por un golpe militar ilegal e ilegítimo, sino una cruzada. Su idea de reconciliación nacional es decir que la cosa estaba muy chunga y hubo que enderezarla a sangre y fuego. Es el reverso exacto de la extrema izquierda: misma ignorancia, misma estolidez, distinto uniforme. Dos caras del analfabetismo ibérico gritándose desde extremos opuestos mientras el país se queda en medio, harto y aburrido.

   Y claro, no podía faltar los periodistas sectarios que no han dado una noticia en su vida, pero que opinan según les llenen el pesebre. No leen, no contextualizan, no dudan: Editorializan disfrazando la opinión de noticia y se lanzan al espectáculos con maneras predecibles para confirmar al espectador lo que todos sabemos de ellos. Aquí no se cierran heridas porque mucha gente vive de atrincherarse en ellas. para dividir, señalar, movilizar. Pocos se atreven a decir lo obvio: que fue una catástrofe colectiva desencadenada por un sector del Ejercito, que no hubo pureza moral, que la matanza fue general, que hubo héroes e hijos de puta en ambos bandos, y que usarla hoy como arma política es una forma repugnante de insultar a quienes -nuestros padres y abuelos- se vieron atrapados en aquel disparate.

    Y así estamos 90 años después: Una izquierda irresponsable, una derecha incompetente, una extrema derecha que sueña con dictadores y una extrema izquierda que, si pudiera, haría lista de candidatos para la checa. ¿Por qué? La respuesta es tan española que da nauseas: porque casi un siglo después seguimos prefiriendo el eslogan al libro, el grito al argumento y al pasado como arma en lugar de como lección. Sean ustedes bienvenidos a nosotros mismos".
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#2
    Yo estuve viendo superficialmente las noticias al respecto y la verdad es que si el señor Pérez Reverte pretendía honradamente hacer un foro de intercambio de opiniones sobre el tema creo que pecó de inocente. Por que por mucho que hablemos de España cainita y de que las dos Españas son incapaces de dialogar a mí me da la sensación de que todos los que están según en que trinchera también tienen su chiringuito montado y éste depende de la polarización y de calentar los ánimos. Y así nos va y nos va a ir.
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#3
(30-01-2026, 06:11 PM)Raziel Monsalud escribió:
    Yo estuve viendo superficialmente las noticias al respecto y la verdad es que si el señor Pérez Reverte pretendía honradamente hacer un foro de intercambio de opiniones sobre el tema creo que pecó de inocente. Por que por mucho que hablemos de España cainita y de que las dos Españas son incapaces de dialogar a mí me da la sensación de que todos los que están según en que trinchera también tienen su chiringuito montado y éste depende de la polarización y de calentar los ánimos. Y así nos va y nos va a ir.
  Totalmente, aquí hay mucho político, intelectual  y periodista, en uno y otro bando, que vive de puta madre vendiendo discursos maniqueos, cainistas y cargados de odios a dos rebaños, ambos llenos de analfabetos funcionales (Tal vez en algún caso, analfabetos a secas) felices de seguir un discurso simplón que no obliga a leer y a esforzar las neuronas y que por tanto en ningún momento van a cuestionar. Lo curioso es que desprecian al del otro bando por hacer gala del mismo aborregamiento que enarbolan ellos mismos, no saben ver su propio reflejo en el espejo.

  Pero yo pertenezco a esa rara "avis" de español que quiere permanecer ajeno a todo esto y que le dejen vivir en un país pacífico sin enfrentamientos que desemboquen en una (nueva) guerra civil, que es un fenómeno que se da constantemente en este país de palurdos y borregos cainistas (Recordemos las guerras carlistas en el siglo XIX), donde el analfabetismo y la ignorancia ha sido siempre tradición. Donde somos tan cainistas que nos corroe por dentro el ser testigo de que al vecino le vaya mejor a uno. Que cree que lo único que queda por hacer es desenterrar a los muertos de las cunetas (Los de los dos bandos, por supuesto), darle santa sepultura y ya está. 
 
  Porque es absurdo y ridículo levantar el dedo acusado cuando, por pura lógica matemática, los verdugos y carniceros de aquella contienda están ya tan muertos como sus víctimas. Es que hace tan solo 10 años había todavía algun gilipollas que no se enteraba que de eso hacía ya 80 años y pedía que los asesinos de la guerra civil "fueran juzgados y condenados".......Hasta ahí llega la ceguera del fanatismo.
 
  Pero no, veo cada día más cercana, la proximidad de otra guera civil entre estos dos rebaños de hijos de la gran puta que se guían por el lema de "Ni convencido, ni vencido sino eliminado". y "El que no está al 100% conmigo está contra mí". Como yo me he manifestado abiertamente contra unos y otros, tengo claro de que si salta dicho conflicto antes de que yo deje este mundo, me darán matarile, o unos dentro de un cuartel, u otros dentro de una cheka porque , para ambos bandos represento el enemigo. El hecho de que ambas partes alardeen de "demócratas" es algo digno de un "sketch" de los Monty Python.
 
   Porque claro, la definición de estos "democratas" de lo que es la democracia es la siguiente: "Todo el mundo es libre de esgrimir y defender sus ideas...siempre que esas ideas sean las mías".
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#4
La hemeroteca es un instrumento genial para comprobar como hemos cambiado en ciertos temas (y no para mejor):

https://www.march.es/es/coleccion/archiv...inz.R-1520
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#5
(02-02-2026, 05:44 PM)Raziel Monsalud escribió: La hemeroteca es un instrumento genial para comprobar como hemos cambiado en ciertos temas (y no para mejor):

https://www.march.es/es/coleccion/archiv...inz.R-1520

   Yo estoy seguro de que en el sector de la izquierda hay multitud de periodistas y escritores que, con gusto, habrían aceptado sustituir a David Uclés en esos debates, porque no se oponen al dialgo.

  Pero no se han ofrecido ¿Por qué?. Fácil, porque en su fuero interior saben que muchísima gente de sus colegas de la izquierda, que tanto afirman defender y amar la democracia y la libertad del individuo, desde el minuto 1 de publicitar su participación en el evento, habrían empezado a llamarle "facha" y "traidor", habrían empezado a hacer declaraciones de no seguir viendo sus programas o leyendo los libros, alguno puede que en este último caso incluso lanzaran dichos libros a la hoguera, y por supuesto instarían a otros de izquierda a hacer lo mismo, porque claro no hay mejor muestra de demostrar lo demócratas y tolerantes que son ellos.

   De hecho en nuestro país el término "democracia" es esgrimido por una cantidad de individuos que dicen ser firmes defensores de ese concepto, pero que en su interior, en realidad lo desprecian y lo consideran un impedimento para la imposición a los demás de sus credos que es en realidad lo que verdaderamente aman.

Y que quede claro, como dice Pérez Reverte, "la dercha no es mejor", de hecho si Uclés fuera militante de derechas, la respuesta de esta hubiera sido la misma, solo cambiemos "facha" por "perofaluta", "sanchista" o "bolivariano".
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#6
  Este también es muy bueno y demuestra que la dignidad de las víctimas, ya sean las del franquismo o las de ETA, importan un carajo, lo que importan es que dichas víctimas sirvan como instrumentos para los credos políticos.

   TREINTA Y SEIS AGUAFIESTAS

   Lo bonito del putiferio en el que, poco a poco, nos vamos instalando con toda naturalidad, es que las películas de Berlanga empiezan a parecer, comparadas con el paisaje actual, versiones sosas de lo nuestro. Esto está bien, pues con algo hay que disfrutar antes de palmarla. Y los periódicos, y los telediarios, y tender la oreja al runrún de cada día, deparan momentos sublimes de juerga moruna. Dirán algunos que de ciertas cosas no hay que reírse, pues nada tan virtuoso como la indignación ante la injusticia o la estupidez. Pero uno acaba por asumir lo evidente. En España, la justicia, las virtudes y la indignación ajena importan un huevo de pato. Derechas, izquierdas, nacionalistas y demás oportunistas, ciudadanos de infantería incluidos, cada cual va a lo suyo. Impasible mientras no le toque. El héroe nacional no es don Quijote, sino don Tancredo, de manera que, como analgésico, a veces resulta útil atrincherarse en la risa. Reír, según la manera, es también un modo de ciscarse en su puta madre. En la de ellos -rellenen ustedes sus nombres en al línea de puntos- y en la de los incautos imbéciles que los engordan.

   La última es finísima. Buscando los restos de 12 republicanos asesinados en el pueblo turolense de Singra, una asociación para la recuperación de la llamada memoria histórica desenterró hace más de un año, por error, treinta y seis cadáveres de soldados muertos durante la Guerra Civil, en la batalla de Teruel. Examinados los restos por un equipo de arqueólogos y forenses, y tras comprobar allí que nadie había sido fusilado sino que todos eran hombres, -muchos muy jóvenes- muertos en combate, los bienintencionados desenterradores no supieron que hacer con tanto fiambre fuera de programa. De haber sido los doce republicanos asesinados. la historia habría salido redonda: homenaje a las víctimas, malvados nacionales y demás parafernalia. Incluso con soldados reales a la República, el asunto hubiera tenido por donde agarrarse. Pero se daba la incómoda circunstancia de que los muertos, enterrados en fosa común en el mismo campo de batalla, pertenecían tanto al ejercito nacional como al republicano. Eran de los dos bandos, mezclados en la barbarie de la guerra y la tragedia de la muerte. Españoles sepultados juntos, como debía y debe ser. Como lección y homenaje, deliberado o casual, de sus enemigos y compañeros. Así que imaginen el papelón. Nuestro gozo en un pozo colega. Esto no hay quien lo venda al telediario. Treinta y seis aguafiestas jodiendo el invento.
 
    Pero lo más fino es la solución, tan de aquí oiga tan española. Disimula, Manolo, y silba para otro lado. Unas cajas de cartón, el alijo dentro y los treinta y seis juego de huesos depositados en las antiguas escuelas del pueblo. Guarden esto aquí un momento, háganme el favor, que vamos a comprar tabaco. Hasta hoy, y mientras escribo esta página, los despojos llevan trece meses muertos de risa, metidos en las mismas cajas, sin que nadie se haga responsable. El alcalde de Singra, que es socialista, anda un poquito mosqueado, diciendo que no está bien tener ahí los huesos de cualquier manera, que cualquier día entran unos perros y se ponen ciegos mascando fémures de ex combatientes, y que los de la asociación desenterradora tendrían que hacerse cargo del asunto, comprar féretros y sepultar aquel circo como Dios manda. Y los otros por su parte, llamándose a andana. Diciendo que, como no son los familiares que buscaban, pues que tampoco hay prisa buen hombre. Ni se acaba el mundo ni nos corren moros, que decían los clásicos. La asociación es modesta, no está para muchos gastos, y ya se hará cargo cuando buenamente pueda, si puede.

   Y claro. Uno piensa que, por azares de la vida y de la Historia, quien pudo acabar en esa fosa tan alegremente abierta pudo se mi tío paterno, el sargento republicano de 19 años Lorenzo Pérez-Reverte; o el alférez nacional Antonio Mingote Barrachina. que es la bondad en persona, con quien me siento cada jueves en la RAE; o el padre de mi compadre, Juan Eslava Galán, que hizo media guerra en un bando y media en el otro. Y los imagino a todos ellos, o a otros como ellos, descansando tranquilos y a gusto desde hace setenta años en su fosa común de Singra o de donde sea, bien juntos y revueltos unos con otros, rojos y nacionales, tras haberse batido el cobre con saña cainita y mucho coraje, como Dios manda. Y en eso llega una panda de irresponsables, les pone los huesos al aire y los deja en cajas de cartón, porque en realidad buscaban a otros. Y las quejas, al maestro armero. E imagino sus chirigotas y carcajadas de caja a caja y de hueso a hueso. Fíjate compañero. Memoria histórica la llaman. Hay que joderse. ¿Sabrá un burro lo que es un pictolín?. Triste y estúpida España la nuestra. La de entonces y la de ahora. Por esta peña de subnormales no valía la pena matarnos como nos matamos.

  
    
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