![[Imagen: Apolo_10A_Una_infancia_espacial-631425927-large.jpg]](https://pics.filmaffinity.com/Apolo_10A_Una_infancia_espacial-631425927-large.jpg)
Buenas, buenas, buenas culebras. Estoy de camino al pueblo de mi suegro y tras una carrera para llegar al tren, patrocinada por Iberia Express, he decidido compartir con vosotros la última experiencia desde el cine sofá de mi casa que he disfrutado.
Estamos ante una película con animación rotoscópica, que a priori a mí se me hace raruna, pero que en este caso me ha encajado con la película.
¿De qué va? Principalmente de lo que era ser niño en Houston durante los años 60, no os dejéis engañar por el rollo del niño viajando al espacio.
Somos nosotros, los espectadores, los que vamos a viajar al pasado, a nuestra infancia y a la del señor Linklater. Un viaje lleno de recuerdos, de información sobre música, cine, televisión, juegos de mesa y otros asuntos, bajo el filtro de la infancia, que nunca acaba de ser consciente de los peligros que surgen fuera de su casa.
Todo contado con una omnipresente voz en off y un ritmo endiablado que a veces recuerda a un Scorcese para niños.
Un lujo de película para el catálogo del popóm. Espero que la disfrutéis.

