25-11-2020, 05:13 PM
Pues sí aunque de vértigo pensarlo ya ha pasado 1/4 de siglo del estreno de la cinta que resucitó el mito de James Bond.
Lo cierto es que los años 80 habían sido una mala época para 007, aunque aún exitosas, e incluso "Octopussy" superando al regreso de Sean Connery al papel en la entrega no oficial "Nunca Digas Nunca Jamás", lo cierto es que las 3 películas de la era Roger Moore habían ido reduciendo progresivamente sus números en taquilla y el estereotipo de héroe elegante y refinado que representaba Bond parecía perder fuelle en favor de otros héroes de acción menos aristocráticos y de naturaleza más "plebeya", ya fuera Indiana Jones o los héroes de camiseta y vaqueros del cine de acción "de sudor y cerveza".
Hubo un tímido repunte con la llegada de Timothy Dalton, cuya primer film superó la taquilla de la anterior "Panorama Para Matar", sin embargo la floja recepción en un mercado tan primordial como Estados Unidos, donde el público en general tenía ya asumido que el relevo natural de Roger Moore era Pierce Brosnan(Muy popular en ese país gracias a la serie "Remington Steele") y dio la espalda a ese actor galés al que solo algunos reconocían por haber sido el príncipe Barín del la "cult movie", "Flash Gordon"(Una minoría porque aunque había funcionado bien en el resto del mundo, el film de Mike Hodges había sido un estrepitoso fracaso en el país el tío Sam). La cosa empeoró con el segundo film de Timothy Dalton "007: Licencia para Matar", ya que al inicial rechazo del actor elegido por parte del público norteamericano se unieron los problemas económicos de United Artist/MGM que impidieron una campaña publicitaria promocional en condiciones para la película, precisamente en un verano, el de 1989, en que no solo concurrieron una gran cantidad de blockbusters pertenecientes a franquicias de éxito
"Arma Letal 2", "Indiana Jones y la Ultima Cruzada", "Cazafantasmas 2", "Star Trek 5", "Karate Kid 3", "Viernes 13; Parte VIII"....) sino que además apareció un film como "Batman" que con una estrategia de promoción de una agresividad nunca vista, reformuló el modo de enfocar la promoción de los grandes blockbusters, en consonancia, a pesar de que los "screen test" funcionaron bien entre el público, el segundo film de Timothy Dalton le fue aún peor en Estados Unidos, aunque frente a la creencia propular, no fue un fracaso gracias a su buen funcionamiento en el resto de continentes.
Ese buen funcionamiento fuera de Estados Unidos es lo que motivó que la Eon(Productora de la saga, quisiera insistir con una tercera película con Timothy Dalton como 007 prevista para el año 1992, al fin y al cabo Roger Moore no se consagró como 007 hasta su tercer film: "La Espía Que Me Amó"
Se pretendía que, ante el rechazo que entre gran parte del público produjo la visión realista y más oscura del personaje que ofrecía "007.Licencia para Matar", se volviera al trono más tradicional de las entregas previas a la llegada de Dalton, haciendo más énfasis en la fantasía y aligerando de nuevo el tono. Sin embargo, los conflictos surgidos entre Eon y MGM/UA a cuenta del reparto de los derechos televisivos de la saga, unido a la bancarrota de MGM, hizo que el proyecto no fructificara. Para cuando dichos conflictos se solucionaron, y la situación económica del estudio se estabilizó gracias a nuevos propietarios y/o inversores se empezó a preparar una nueva entrega en 1994, sin embargo habían pasado el número de años que obligaba a Timothy Dalton a participar obligatoriamente en una nueva entrega, de tal forma que a pesar de que la Eon se puso en contacto con este Dalton rechazó.
Asi pues tocaba buscar nuevo rostro para relanzar a 007, algo que muchos daban por imposible: En los 5 años que habían pasado desde el último film, el mundo había cambiado dramáticamente. La guerra fría, que era el contexto que había generado y al que pertenecía 007, era ya algo perteneciente a los libros de historia(De hecho en los tiempos de "Licencia para Matar" ya se vislumbraba el film del bloque soviético, de ahí que los villanos fueran narcotraficantes colombianos), hasta el propio Sean Connery llegaba a afirmar que Gorbachov había hecho que James Bond ya no tuviera lugar en el mundo, que ingenuo fuimos al creer que con la caída del bloque comunista occidente se quedaba sin enemigos de los que 007 pudiera defendernos.
Ante estas dudas la Eon tuvo claro que había que atinar en cuanto al actor encargado de vender el personaje a una nueva generación y por lógica escogieron al que aún 7 años más tarde las encuestas declaraban como candidato ideal muy por encima de otras posibles opciones como Ralph Fiennes, Hugh Grant o Liam Neeson: Un Pierce Brosnan que a sus 40 años no solo seguía en la edad ideal, sino que siendo 7 años más maduro, daba una imágen más viril y menos juvenil que cuando fue barajado por primera vez en 1986, por lo que físicamente resultaba en 1995 más adecuado aún.
El resto es historia, estrenada a final de 1995, el film se convirtió en una de las películas más taquilleras de 1995 volviendo a 007 a unos niveles de popularidad que no gozaba desde finales de los 70. "Goldeneye" pasó a la historia como la película que "modernizó" a James Bond, cuando irónicamente lo que hizo fue todo lo contrario. Frente a la modernización que sufrió con Timothy Dalton, acercando la saga a los moldes del cine de acción y aventura de finales de siglo, el primer film de Pierce Brosnan volvió a la ligereza y al tono de cómic de décadas anteriores. Más allá de algunos cambios cosméticos como convertir a "M" en una mujer y que 007 vistiera trajes italianos y condujera coches alemanes en lugar de británicos y de hacer lógica referencia a la caída de la URSS, la película se siente como si fuera un guion escrito en los años 70 para una entrega de Roger Moore que hubiera sido desechado y posteriormente reescrito para actualizarlo a 1995. Incluso hay una vuelta al humor "camp"absurdo de aquellos films(La muerte del personaje de Alan Cumming, el personaje de Famke Janssen) y Bond vuelve a ser el superhéroe de "comic", al que no se le ensucia ni se le estropea el peinado ni el traje ni siquiera en la aparatosa persecución del tanque en San Petesburgo, porque con Brosnan volvía el 007 más "gentleman" y sofisticado, más atildado que rudo, es decir más cercano a Moore que al Connery pre-Goldfinger a Dalton y por supuesto a Dalton, porque la verdad es que por más que lo intente, con su imágen de yerno ideal y de dependiente de sastreria de élite, cuesta ver en Dalton a un frío y calculador asesino, como si ves en otros actores que interpretaron al personaje. Con Brosnan el personaje recuperó estilo y glamour pero perdió rudeza(Aunque sin llegar a ser tan "blando" como lo fue con Roger Moore):
![[Imagen: rfl3ZgyhqKWI-_knHhrYbhlxAzA_ySAgUJMGd9le...EKLbUbDavA]](https://lh3.googleusercontent.com/proxy/rfl3ZgyhqKWI-_knHhrYbhlxAzA_ySAgUJMGd9leEP0aVGmpbdBAylk1T3ft5sA1c9GljjvfMCcswi5S73pvBoru9FrFWPMg-C3uYaUGpkjNhsoBuPTWEKLbUbDavA)
Lo cierto es que los años 80 habían sido una mala época para 007, aunque aún exitosas, e incluso "Octopussy" superando al regreso de Sean Connery al papel en la entrega no oficial "Nunca Digas Nunca Jamás", lo cierto es que las 3 películas de la era Roger Moore habían ido reduciendo progresivamente sus números en taquilla y el estereotipo de héroe elegante y refinado que representaba Bond parecía perder fuelle en favor de otros héroes de acción menos aristocráticos y de naturaleza más "plebeya", ya fuera Indiana Jones o los héroes de camiseta y vaqueros del cine de acción "de sudor y cerveza".
Hubo un tímido repunte con la llegada de Timothy Dalton, cuya primer film superó la taquilla de la anterior "Panorama Para Matar", sin embargo la floja recepción en un mercado tan primordial como Estados Unidos, donde el público en general tenía ya asumido que el relevo natural de Roger Moore era Pierce Brosnan(Muy popular en ese país gracias a la serie "Remington Steele") y dio la espalda a ese actor galés al que solo algunos reconocían por haber sido el príncipe Barín del la "cult movie", "Flash Gordon"(Una minoría porque aunque había funcionado bien en el resto del mundo, el film de Mike Hodges había sido un estrepitoso fracaso en el país el tío Sam). La cosa empeoró con el segundo film de Timothy Dalton "007: Licencia para Matar", ya que al inicial rechazo del actor elegido por parte del público norteamericano se unieron los problemas económicos de United Artist/MGM que impidieron una campaña publicitaria promocional en condiciones para la película, precisamente en un verano, el de 1989, en que no solo concurrieron una gran cantidad de blockbusters pertenecientes a franquicias de éxito
"Arma Letal 2", "Indiana Jones y la Ultima Cruzada", "Cazafantasmas 2", "Star Trek 5", "Karate Kid 3", "Viernes 13; Parte VIII"....) sino que además apareció un film como "Batman" que con una estrategia de promoción de una agresividad nunca vista, reformuló el modo de enfocar la promoción de los grandes blockbusters, en consonancia, a pesar de que los "screen test" funcionaron bien entre el público, el segundo film de Timothy Dalton le fue aún peor en Estados Unidos, aunque frente a la creencia propular, no fue un fracaso gracias a su buen funcionamiento en el resto de continentes.Ese buen funcionamiento fuera de Estados Unidos es lo que motivó que la Eon(Productora de la saga, quisiera insistir con una tercera película con Timothy Dalton como 007 prevista para el año 1992, al fin y al cabo Roger Moore no se consagró como 007 hasta su tercer film: "La Espía Que Me Amó"
Se pretendía que, ante el rechazo que entre gran parte del público produjo la visión realista y más oscura del personaje que ofrecía "007.Licencia para Matar", se volviera al trono más tradicional de las entregas previas a la llegada de Dalton, haciendo más énfasis en la fantasía y aligerando de nuevo el tono. Sin embargo, los conflictos surgidos entre Eon y MGM/UA a cuenta del reparto de los derechos televisivos de la saga, unido a la bancarrota de MGM, hizo que el proyecto no fructificara. Para cuando dichos conflictos se solucionaron, y la situación económica del estudio se estabilizó gracias a nuevos propietarios y/o inversores se empezó a preparar una nueva entrega en 1994, sin embargo habían pasado el número de años que obligaba a Timothy Dalton a participar obligatoriamente en una nueva entrega, de tal forma que a pesar de que la Eon se puso en contacto con este Dalton rechazó.
Asi pues tocaba buscar nuevo rostro para relanzar a 007, algo que muchos daban por imposible: En los 5 años que habían pasado desde el último film, el mundo había cambiado dramáticamente. La guerra fría, que era el contexto que había generado y al que pertenecía 007, era ya algo perteneciente a los libros de historia(De hecho en los tiempos de "Licencia para Matar" ya se vislumbraba el film del bloque soviético, de ahí que los villanos fueran narcotraficantes colombianos), hasta el propio Sean Connery llegaba a afirmar que Gorbachov había hecho que James Bond ya no tuviera lugar en el mundo, que ingenuo fuimos al creer que con la caída del bloque comunista occidente se quedaba sin enemigos de los que 007 pudiera defendernos.
Ante estas dudas la Eon tuvo claro que había que atinar en cuanto al actor encargado de vender el personaje a una nueva generación y por lógica escogieron al que aún 7 años más tarde las encuestas declaraban como candidato ideal muy por encima de otras posibles opciones como Ralph Fiennes, Hugh Grant o Liam Neeson: Un Pierce Brosnan que a sus 40 años no solo seguía en la edad ideal, sino que siendo 7 años más maduro, daba una imágen más viril y menos juvenil que cuando fue barajado por primera vez en 1986, por lo que físicamente resultaba en 1995 más adecuado aún.
El resto es historia, estrenada a final de 1995, el film se convirtió en una de las películas más taquilleras de 1995 volviendo a 007 a unos niveles de popularidad que no gozaba desde finales de los 70. "Goldeneye" pasó a la historia como la película que "modernizó" a James Bond, cuando irónicamente lo que hizo fue todo lo contrario. Frente a la modernización que sufrió con Timothy Dalton, acercando la saga a los moldes del cine de acción y aventura de finales de siglo, el primer film de Pierce Brosnan volvió a la ligereza y al tono de cómic de décadas anteriores. Más allá de algunos cambios cosméticos como convertir a "M" en una mujer y que 007 vistiera trajes italianos y condujera coches alemanes en lugar de británicos y de hacer lógica referencia a la caída de la URSS, la película se siente como si fuera un guion escrito en los años 70 para una entrega de Roger Moore que hubiera sido desechado y posteriormente reescrito para actualizarlo a 1995. Incluso hay una vuelta al humor "camp"absurdo de aquellos films(La muerte del personaje de Alan Cumming, el personaje de Famke Janssen) y Bond vuelve a ser el superhéroe de "comic", al que no se le ensucia ni se le estropea el peinado ni el traje ni siquiera en la aparatosa persecución del tanque en San Petesburgo, porque con Brosnan volvía el 007 más "gentleman" y sofisticado, más atildado que rudo, es decir más cercano a Moore que al Connery pre-Goldfinger a Dalton y por supuesto a Dalton, porque la verdad es que por más que lo intente, con su imágen de yerno ideal y de dependiente de sastreria de élite, cuesta ver en Dalton a un frío y calculador asesino, como si ves en otros actores que interpretaron al personaje. Con Brosnan el personaje recuperó estilo y glamour pero perdió rudeza(Aunque sin llegar a ser tan "blando" como lo fue con Roger Moore):


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