Ayer, 03:50 AM
Bueno...
Recuerdo lo que comentó Manuwar sobre Alejandro González Iñárritu. Y básicamente... estoy de acuerdo, pero peor. El tipo me cae pesadísimo: snob, sangrón, mamón, pedante, autoindulgente, pretencioso...
Él no hace el amor con el público, esencialmente se masturba frente a éste.
Y es tan ególatra que debe pensar, mientras se toca frente a la audiencia, algo así como: "soy tan sexy que si yo me la jalo ustedes se vienen".
¡No puedo con él!
A tal grado que "Amores perros" es su única película que soporto.
Las otras... nomás no puedo con ellas, "Birdman" tiene lo suyo, pero bueno, yo soy teatrero así que seguro algo hay en su discurso que me resulta interesante. Pero el "gran director" me cae mal, punto.
Una de las guionistas de este nuevo experimento es mi compatriota Sabina Berman, que como dramaturga, tiene lo suyo... pero últimamente le ha dado por meterse de propagandista de un régimen que me parece nefasto, así que no la tolero tampoco.
Total, que esta película tenía todos los mimbres para que la aborreciese, si es que acaso me animaba a verla.
Con la promesa de yo no pagar la entrada, fui y eso básicamente porque a mí el Tito Cruise, me cae re bien.
No sé qué vi. Pero me gustó. Sí, está llena de referencias, meta referencias, textos y subtextos, contextos y mensajes. Pero se me hace una de las cosas más inteligentes que he visto en una sala de cine en mucho tiempo.
Me reí y me sorprendí, me dio asco mi especie y me maravillé de lo bonito que es el cine por el abanico de emociones que nos puede dar una sala oscura y la proyección de una historia que le tira a todos.
Acá en mi país ha causado una polarización que, como toda polarización, tiene un poco de ciega y un mucho de estúpida. "que si te gustó eres un tal o cual" o que "si no te agradó es porque eres una amiba descerebrada y tal Pascual". Muy desagradable todo. Ya lo he dicho, los fanatismos, a lo que sea, no son otra cosa que una renuncia a nuestro derecho a pensar.
Pero la película es sólo eso, una película. Y así, siendo tan poca cosa, me parece una sátira bien armada, bien dirigida, maravillosamente coreografiada, escenificada, musicalizada y actuada de maravilla. Como en toda sátira digna de ese nombre, le tira mierda sutil (o no tanto) a unos y a otros. A los progres, a los millonarios, a los capitalistas desbocados y a los socialistas trasnochados. A la hipocresía, a las narrativas, al control que se ejerce sobre ellas y al control al que nos dejamos someter los demás a cambio de tener nuestras comodidades.
Tom Cruise lo da todo, John Goodman puede parecer sobreactuado, pero es divertidísimo, Riz Ahmed lo hace increíble... Además el guion es una maravilla de ritmo, diálogos, silencios y escenas.
Una verdadera lástima porque de verdad quería odiar la película.
Pero no puedo, porque debo decir con la cara hinchada de vergüenza, que me gustó.
Entre menos sepan sobre la trama y lo que sucede mejor. Por eso no ahondaré demasiado en ello.
Eso sí, tiene la sutileza de un diputado con fuero: es gritona y estridente. Pero como ahora es una sátira, Iñárritu no tuvo esa oportunidad de decir "mira como soy un genio". Y eso lo agradezco.
Este año me ha gustado ir al cine, porque salvo "El Mandaloriano y Grogu", renuncié por completo a las modas y las franquicias y mal que bien, el cine me lo ha recompensado con "Nuremberg", "Marty Supremo", "Hamnet", "el corazón de la bestia", "La guerra de los últimos", "el día de la revelación", "el día D bajo presión", "Impacto mortal", "El final de la calle Oak", "Proyecto fin del mundo"... más alguna otra que olvido. Todas las ya mencionadas, las disfruté bastante. Me supo a ir al cine cuando era joven. Podía echarme entre pecho y espalda una comedia, un drama prestigioso, una desastres, una de época, una fantástica, una de espionaje, una descerebrada y una sesuda, en seis meses.
¡Eso me gusta!
Dicen que la película está siendo un fracaso, no lo dudo. También creo que lo están magnificando porque los críticos no saben qué hacer con ella, porque más de algún idiota se sienta agredido por ella o porque el cine simplemente ya no está para cosas así. Yo no sé.
Pero aunque me duela haber aportado para un director y una guionista que me resultan profundamente antipáticos, lo cierto es que debo reconocer que hicieron un trabajo inteligente, filoso, actual, interesante, profundo, sorpresivo y lo mejor: divertido.
Como dijo el rey Priamo en "Troya": "... hasta los enemigos podemos mostrar respeto".
Pues mi respeto para los creadores de una sátira que me llevo en mis memorias.
Ojo a la escena de la comparecencia de Digger en una especie de foro ficticio. Es lenguaje artístico, cinematográfico y escénico en superlativo.
Por hoy... me largo.
Recuerdo lo que comentó Manuwar sobre Alejandro González Iñárritu. Y básicamente... estoy de acuerdo, pero peor. El tipo me cae pesadísimo: snob, sangrón, mamón, pedante, autoindulgente, pretencioso...
Él no hace el amor con el público, esencialmente se masturba frente a éste.
Y es tan ególatra que debe pensar, mientras se toca frente a la audiencia, algo así como: "soy tan sexy que si yo me la jalo ustedes se vienen".
¡No puedo con él!
A tal grado que "Amores perros" es su única película que soporto.
Las otras... nomás no puedo con ellas, "Birdman" tiene lo suyo, pero bueno, yo soy teatrero así que seguro algo hay en su discurso que me resulta interesante. Pero el "gran director" me cae mal, punto.
Una de las guionistas de este nuevo experimento es mi compatriota Sabina Berman, que como dramaturga, tiene lo suyo... pero últimamente le ha dado por meterse de propagandista de un régimen que me parece nefasto, así que no la tolero tampoco.
Total, que esta película tenía todos los mimbres para que la aborreciese, si es que acaso me animaba a verla.
Con la promesa de yo no pagar la entrada, fui y eso básicamente porque a mí el Tito Cruise, me cae re bien.
No sé qué vi. Pero me gustó. Sí, está llena de referencias, meta referencias, textos y subtextos, contextos y mensajes. Pero se me hace una de las cosas más inteligentes que he visto en una sala de cine en mucho tiempo.
Me reí y me sorprendí, me dio asco mi especie y me maravillé de lo bonito que es el cine por el abanico de emociones que nos puede dar una sala oscura y la proyección de una historia que le tira a todos.
Acá en mi país ha causado una polarización que, como toda polarización, tiene un poco de ciega y un mucho de estúpida. "que si te gustó eres un tal o cual" o que "si no te agradó es porque eres una amiba descerebrada y tal Pascual". Muy desagradable todo. Ya lo he dicho, los fanatismos, a lo que sea, no son otra cosa que una renuncia a nuestro derecho a pensar.
Pero la película es sólo eso, una película. Y así, siendo tan poca cosa, me parece una sátira bien armada, bien dirigida, maravillosamente coreografiada, escenificada, musicalizada y actuada de maravilla. Como en toda sátira digna de ese nombre, le tira mierda sutil (o no tanto) a unos y a otros. A los progres, a los millonarios, a los capitalistas desbocados y a los socialistas trasnochados. A la hipocresía, a las narrativas, al control que se ejerce sobre ellas y al control al que nos dejamos someter los demás a cambio de tener nuestras comodidades.
Tom Cruise lo da todo, John Goodman puede parecer sobreactuado, pero es divertidísimo, Riz Ahmed lo hace increíble... Además el guion es una maravilla de ritmo, diálogos, silencios y escenas.
Una verdadera lástima porque de verdad quería odiar la película.
Pero no puedo, porque debo decir con la cara hinchada de vergüenza, que me gustó.
Entre menos sepan sobre la trama y lo que sucede mejor. Por eso no ahondaré demasiado en ello.
Eso sí, tiene la sutileza de un diputado con fuero: es gritona y estridente. Pero como ahora es una sátira, Iñárritu no tuvo esa oportunidad de decir "mira como soy un genio". Y eso lo agradezco.
Este año me ha gustado ir al cine, porque salvo "El Mandaloriano y Grogu", renuncié por completo a las modas y las franquicias y mal que bien, el cine me lo ha recompensado con "Nuremberg", "Marty Supremo", "Hamnet", "el corazón de la bestia", "La guerra de los últimos", "el día de la revelación", "el día D bajo presión", "Impacto mortal", "El final de la calle Oak", "Proyecto fin del mundo"... más alguna otra que olvido. Todas las ya mencionadas, las disfruté bastante. Me supo a ir al cine cuando era joven. Podía echarme entre pecho y espalda una comedia, un drama prestigioso, una desastres, una de época, una fantástica, una de espionaje, una descerebrada y una sesuda, en seis meses.
¡Eso me gusta!
Dicen que la película está siendo un fracaso, no lo dudo. También creo que lo están magnificando porque los críticos no saben qué hacer con ella, porque más de algún idiota se sienta agredido por ella o porque el cine simplemente ya no está para cosas así. Yo no sé.
Pero aunque me duela haber aportado para un director y una guionista que me resultan profundamente antipáticos, lo cierto es que debo reconocer que hicieron un trabajo inteligente, filoso, actual, interesante, profundo, sorpresivo y lo mejor: divertido.
Como dijo el rey Priamo en "Troya": "... hasta los enemigos podemos mostrar respeto".
Pues mi respeto para los creadores de una sátira que me llevo en mis memorias.
Ojo a la escena de la comparecencia de Digger en una especie de foro ficticio. Es lenguaje artístico, cinematográfico y escénico en superlativo.
Por hoy... me largo.

