Creo que todos aquí sabemos más o menos quién es este hombre. Director, animador y supervisor de efectos especiales. Esencial para la existencia de Star Wars. Reconocida autoridad mundial en materia de animación stop-motion, go-motion y el diseño de criaturas.
El dragón del lago de fuego. Robocop. Willow. Jurassic Park. Starship Troopers. Dragonheart. Evolution. Hellboy. The Mandalorian and Grogu. Todas ellas y algunas más contaron con su participación, bien como técnico, director, supervisor o consultor de efectos especiales.
Bueno, pues como todo en la vida es pasar, y para todo hay un final, las instalaciones de Tippett Studio han cerrado sus puertas de forma denitiva y se ha subastado todo su contenido. Utillería, impresoras 3D, cámaras, herramientas para la creación de maquetas, las propias maquetas, cuadernos con diseños y arte original. Todo.
O casi todo.
Dos cosas a las que Tippett, que ya tiene 74 años, no ha renunciado en la venta son sus premios Oscar recibidos por El retorno del jedi y Parque jurásico.
"Son los premios más importantes, y fueron los momentos más significativos de mi trayectoria”, declaró a CBS San Francisco. Al desprenderse del resto, admitió: “A veces siento una punzada de arrepentimiento”.
¿Por qué hablo en pasado?
Porque todo eso ha sucedido durante este fin de semana y me acabo de enterar.
Las instalaciones de Tippett Studio, de 6.200 pies cuadrados, se han estado vaciando en una venta de liquidación de tres días que se ha extendido hasta el domingo que acabamos de dejar atrás. Puedes echarle un vistado al anuncio de la venta, ya caducada. Comprobar lo que había allí hace que se te caiga un poco el alma a los pies. Sobre todo, si caes en la cuenta de que la mayoría de toda esa memorabilia va a ir a parar al sónano de alguna persona con el riñón más que forrado, en lugar de a un museo. Indy se indignaría. O buscaría el modo de robar los tesoros más grandes.
El cierre pone fin a un periodo difícil para una de las empresas más emblemáticas de los efectos visuales estadounidenses. Tippett Studio firmó un acuerdo en 2024 para vender una participación mayoritaria a la empresa india de efectos visuales PhantomFX, y ese mismo mayo se acogió al Capítulo 11 de la ley de bancarrota del estado de Los Ángeles. En abril de 2025 se confirmó un plan de reorganización, y en julio de ese año PhantomFX anunció que había completado la adquisición de Tippett Studio.
La empresa va a seguir con el mismo nombre, pero una nueva regencia.
En cuanto al propio Phil, lo tiene claro:
"Moriré con la espada en la mano".
Y un par de cojones, añado.
El dragón del lago de fuego. Robocop. Willow. Jurassic Park. Starship Troopers. Dragonheart. Evolution. Hellboy. The Mandalorian and Grogu. Todas ellas y algunas más contaron con su participación, bien como técnico, director, supervisor o consultor de efectos especiales.
Bueno, pues como todo en la vida es pasar, y para todo hay un final, las instalaciones de Tippett Studio han cerrado sus puertas de forma denitiva y se ha subastado todo su contenido. Utillería, impresoras 3D, cámaras, herramientas para la creación de maquetas, las propias maquetas, cuadernos con diseños y arte original. Todo.
O casi todo.
Dos cosas a las que Tippett, que ya tiene 74 años, no ha renunciado en la venta son sus premios Oscar recibidos por El retorno del jedi y Parque jurásico.
"Son los premios más importantes, y fueron los momentos más significativos de mi trayectoria”, declaró a CBS San Francisco. Al desprenderse del resto, admitió: “A veces siento una punzada de arrepentimiento”.
¿Por qué hablo en pasado?
Porque todo eso ha sucedido durante este fin de semana y me acabo de enterar.
Las instalaciones de Tippett Studio, de 6.200 pies cuadrados, se han estado vaciando en una venta de liquidación de tres días que se ha extendido hasta el domingo que acabamos de dejar atrás. Puedes echarle un vistado al anuncio de la venta, ya caducada. Comprobar lo que había allí hace que se te caiga un poco el alma a los pies. Sobre todo, si caes en la cuenta de que la mayoría de toda esa memorabilia va a ir a parar al sónano de alguna persona con el riñón más que forrado, en lugar de a un museo. Indy se indignaría. O buscaría el modo de robar los tesoros más grandes.
El cierre pone fin a un periodo difícil para una de las empresas más emblemáticas de los efectos visuales estadounidenses. Tippett Studio firmó un acuerdo en 2024 para vender una participación mayoritaria a la empresa india de efectos visuales PhantomFX, y ese mismo mayo se acogió al Capítulo 11 de la ley de bancarrota del estado de Los Ángeles. En abril de 2025 se confirmó un plan de reorganización, y en julio de ese año PhantomFX anunció que había completado la adquisición de Tippett Studio.
La empresa va a seguir con el mismo nombre, pero una nueva regencia.
En cuanto al propio Phil, lo tiene claro:
"Moriré con la espada en la mano".
Y un par de cojones, añado.
Soy una puta, pero una puta muy cara.

