04-07-2026, 09:32 AM
(Última modificación: 05-07-2026, 11:50 AM por Raziel Monsalud.)
"Iron Maiden is my religion" reza la pancarta que trae consigo la veinteañera con atuendo gótico a la entrada del recinto del festival. No puedo estar más de acuerdo. Para un servidor como para muchas personas en todo el mundo asistir a un concierto de los británicos es casi una celebración mística en la cual gente de toda edad y condición se reune para cantar canciones enteras y mostrar una muy rara comunión artistas-espectadores, sólo al alcance de muy pocos (hablamos de gente del nivel de ACDC, Judas, Los Suaves, Baron Rojo, etc...).
Esta liturgia se traduce en que hay detalles que al neófito lo pueden despistar o directamente desconcertar. Este grupo no entiende muy bien que nada más empezar a sonar la versión enlatada de "Doctor, doctor" de los UFO versión Maiden/ Bayle los veteranos aullemos el estribillo y empecemos a brincar. Aun no lo han pillado, ni cuando empiezan a sonar los clásicos y berreamos las canciones casi en su totalidad.
Pero ya ha empezado el concierto en sí con una presentación claramente realizada por IA (Sip, la IA ha entrado en el Metal) en la cual en primera persona recorremos los sucios suburbios londinenses donde puede aparecer el Eddie de "Iron Maiden"/ "Killers" con una hacha.... o Margaret Thatcher con una porra. Por que esto es lo que va a ser "Run for your lives": un recorrido desde su album homónimo de debut hasta "Fear of the dark". ¿Y que tal le sienta la IA al recorrido nostálgico? Para mi el resultado es dispar: hay segmentos que son tan "artificiales" que descolocan, pero no hay ninguna duda que ver un Eddie gigantesco observando amenazante al público acojona lo suyo... ¡Y se ve cojonudo!
Tras atacar con "The Idus of March" rápidamente nos ponemos con "Murders of the Rue Morgue" y el delirio es total nada más empezar. A partir de ahí toca una orgiástica concatenación de clásicos imperecederos, si bien se omitieron canciones del "No prayer for the dying" y del "Seventh son of seventh son" se incluyó una selección... curiosa.
Ahora que todos (incluídos futuros conversos) estamos convencidos que "esto es la hostia" (palabras textuales de los chavales que tenía al lado) llega el turno de los bises con "Aces high", "Fear of the dark" y "Wasted years".
¿Después del concierto ha habido el milagro exigible a los Santos de esta religión? Bueno, hay una cosa que es innegable: todos vamos viejos. Nico no está a la batería, Steve Harris no salta tanto como antes y Bruce Dickinson en su último segmento abusa del "Sing it for me". Y lo peor soy yo: llego al hotel a las 2 y pico de la madrugada como si estuviese resacoso sin beber y roto por varios lados. Me duele la cabeza, las agujetas de brazos y piernas hacen que moverme sea un puto suplicio y tengo que ducharme para que mi pelo canoso no sea un amasijo capilar pegoteado por porrismo pasivo. Pero que que queréis que os diga: durante unas horas me quité 25 años de edad, fui feliz y me olvidé del mundo. Si eso no es un milagro, ya me contareis qué lo es.

