Llevaba tiempo con este juego en el radar y, tras probarlo primero tirando del metodo Jack Sparrow, no tardé en comprarlo en GOG cuando vi lo mucho que me estaba enganchando. Y no me equivoqué.
Si solo ves el tráiler, parece un juego de acción directa: muchos tiros, enemigos a saco y una protagonista repartiendo estopa incluso con un monopatín. Y sí, eso está ahí, pero no es ni de lejos lo más interesante. La acción es exigente, especialmente al principio: esquivas constantes al estilo Dark Souls, gestión estricta de la resistencia y enemigos que no perdonan errores. Algunos se curan, otros se protegen, no podemos ni subestimar a los mas básicos y débiles, hasta estos tienen un as bajo la manga cuando menos te lo esperas. Aquí no hay enemigo “de relleno”: todos pueden matarte si te confías.
El control responde bien, aunque el autoapuntado es mejorable, y en dificultad normal el juego puede ser bastante puñetero. Hay exploración, revisitas zonas y los enemigos siempre reaparecen, lo que invita a farmear… aunque el botín es tan tacaño que rara vez te da lo que necesitas cuando lo necesitas. Nada de ayudas artificiales ni caridad del sistema.
A pesar de apoyarse mucho en la acción, el juego sorprende por su variedad. Cada mundo introduce ideas nuevas, como las fases en monopatín: no obligatorias, pero jodidas, procedurales (por cada intento el recorrido siempre cambia) y adictivas si te picas.
Visualmente no busca realismo ni músculo técnico, pero artísticamente es una gozada: estética de cómic underground, colores tirando a pastel muy bien usados y una banda sonora que encaja como un guante. El tema del tráiler, además, es de los que mas me han gustado, de esos que se te quedan pegados sin pedir permiso.
Y luego está la historia, que es donde el juego realmente nos llega a calar. Bien escrita, con una protagonista que conecta desde el minuto uno y un tono que, aunque tiene humor puntual, es claramente oscuro. Hay momentos de auténtica angustia, incluso cercanos al terror, uno de los mayores aciertos narrativos del juego es cuando deja claro que el verdadero horror no reside en los monstruos o criaturas fantásticas, sino en las cosas más grotescas y terribles de la vida cotidiana, esas que pueden surgir en los lugares más inesperados. En este sentido, Silly Polly x Beast brilla como un diamante en bruto, demostrando que una buena historia puede elevarlo todo cuando el resto de apartados cumplen con solvencia..
Cabe aclarar que el juego nos hace tomar decisiones: aquí importan. No hay múltiples guardados ni marcha atrás. Lo que eliges, lo cargas hasta el final. El juego no te protege de ti mismo. En este sentido os quiero avisar de ciertas "trampas" que se dan en cierto momento, curiosamente la parte mas terrorífica de la historia, como caigáis en una de estas, no vais a morir pero os aseguro que os dejara con mal cuerpo, al menos conmigo lo logro. Evitadlas a toda costa!!!
Por suerte, al jugar en PC tuve la ventaja de poder hacer copias de seguridad manuales… lo cual dice bastante de lo involucrado que estaba con la historia, hasta el punto de investigar dónde se guardaban las partidas.
Volviendo a lo que es la historia en general, la narrativa tiene dobles lecturas y detalles ambiguos para que el jugador saque sus conclusiones. Algo que a mi en lo particular me gusta, sobretodo cuando se hace tan bien. Esto es lo que hace que tras terminar un videojuego o termines de ver una película o serie, termine dejándote cierto poso.
En definitiva, para mí ha sido un juegazo en toda regla, muy recomendable para cualquiera que busque algo diferente a lo que suelen ofrecer los videojuegos AAA. Una prueba más de que la escena indie puede ser más arriesgada, imaginativa y sorprendente incluso cuando, en apariencia, solo promete acción arcade desenfrenada.

