• 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Dave Filoni reemplaza a Kathleen Kennedy como nuevo presidente de Lucasfilm.
#21
(17-01-2026, 09:39 PM)rafaelgg escribió: ¿Y tú crees que la gente de 40 años por encima sí están por el cine?.


Pues... De hecho, no.  Blush Creo que el cine le importa ya a muy poca gente. Yo mismo tengo días en los que miro hacia delante y me veo invirtiendo mi tiempo en aficiones que prometen ser más estimulantes. Y veo más pelis del pasado que del presente con mucha diferencia.

Pero, en realiad, nosotros somos agua pasada. Los que tienen que decidir si el cine va a ser o no sostenible son los chavales, el público del futuro. Y esos, de momento, apenas están y no sé si se les espera.

Un ejemplo de la diferencia generacional:

En las pasadas fiestas, estuve con uno de los hijos de una prima mía. 13 años. Enganchado al teléfono como un  heroinómano, hasta el punto de que le tenían que insistir para que lo dejase mientras comía. Me estuvo enseñando el Minecraft. Según me explicó, un juego con una profundidad acojonante.

No entendí nada.

No vi más que construir cosas y romper bloques en un bucle infinito, sin un propósito claro. Me pareció un juego construido para mantenerte ahí eternamente. No vi reto. No vi objetivo.

Me he criado con los primeros juegos de MSX. He pasado por las consolas de 8 y 16 Bits a las diferentes Plays (todavía me resisto a la 5, aunque Ghost of Tsusima 2, cagonmivida, y no sé si acabaré cayendo, pero esa es otra historia). He vivido el paso del vinilo y la cinta de casete al CD, y de eso al MP3 y al "en Spotify está la única verdad". Del "me lo compro todo" al "comprar físico es de pollaviejas".

Quiero decir que mi vida no ha dejado de ser una adaptación constante a diferentes formatos, situaciones, formas de entender la vida.

Y te juro que no entiendo lo que viene.

No sé qué quieren los chavales, qué les gusta, cómo piensan. No les pillo el pulso. A veces, creo que ni siquiera tienen pulso. Me veo tan ajeno al mundo que parecen estar construyendo que me siento hasta marciano, y me pregunto si mis abuelos o mis padres sintieron alguna vez una brecha igual de grande entre sus generaciones y la mía.

Ahora mismo, si me preguntas por el futuro del cine, creo que va a acabar siendo algo muy parecido al teatro: una propuesta de exhibición minoritaria. Por pura comodidad.

Pero qué sé yo, si solo sé que no sé nada.
Soy una puta, pero una puta muy cara.
  Responder
#22
Peckinpah me siento totalmente identificado con tu post.

   Eso a pesar de que mi principal referente en cuanto a como son los jóvenes de hoy en día es mi son mis sobrinos y aunque, he conseguido que aprendan a valorar otras cosas como las películas, los comics y los libros, les veo enganchados al móviil, y en el caso de él a los videojuegos de una forma alucinante.
  Es más incluso aunque en algún momento quieran probar otras cosas, es necesaria la colaboraciond e su círculo de amigos y si estos no ven más allá de las pantallas, por eso se da la circunstancia de que cuando él propone a sus colegas jugar a juego de mesas, estos se niegan, impidiéndole así ahí dar en otro hobby alternativo.
  Responder
#23
Mi opinión personal respecto al tema de las nuevas generaciones es que no es les interesen menos cosas que a nuestra generación es que directamente producimos menos cosas para ellos. O por lo menos menos en los medios tradicionales. Y si quieres que se enganchen a alguna aficción hay que tirar de hemeroteca.

La televisión entre la gente joven está muertísima y la verdad es que con motivo, independientemente de que se hayan pasado a youtube es que directamente las televisiones tradicionales se han olvidado de los niños. Te pones a comparar la oferta televisiva infantil de mi época de los 90 con la de ahora, tanto en animación como en imagen real y es que no hay color. En televisión yo viví ya hace mucho como los contenedores infantiles desaparecían para ser sustituidos por programas del corazón.
¿Que ejemplos de animación infantil popular reciente se os ocurren? Porque a parte de Bluey, La patrulla canina o Ladybug, prácticamente no se me ocurre nada. Sobretodo falta más acción y aventuras tradicionales para los chavales.

Estas navidades he estado visitando mucho los centros comerciales por tener una sobrina de año y medio y me sorprendía ver tan pocas novedades en cuanto a juguetes e IPs.

En literatura era muy fácil encontrarte en tu tienda del barrio colecciones de las saga de Pesadillas que luego fueron sustituidas por Harry Potter y demás sucedáneos de literatura juvenil, pero si existen ejemplos actuales no los conozco.

Comics, pues si en mi época ya la llegaba tarde recuerdo que en mi época había colecciones de comic europeo con papel malillo en las que te mezclaban comic español con Tintín y más ejemplos europeos. La única vez que he visto recientemente comics son en el Game y es manga y americano. Miento, veo a Paco Roca a diario porque tiene un contrato de ilustrador donde trabajo, pero ya.

Luego los videojuegos o bien se han vuelto 100% experiencias colectivas o de pago con trucos para sacar dinero que rozan la manipulación y la ilegalidad, o son juegos con historia pero que tienen un aire tan gris y cinematográfico que estoy seguro que de niño los habría evitado. Uno de los juegos de mi infancia fue el JAK III y ves a lo que se dedica Naughty dog y ves que los videojuegos pretenden ser cine a un nivel y de una manera que no me extraña que los chavales los eviten. Recuerdo que hae unos años Sony decidió hacer una imagen promocional de sus icones y era la cosa más gris y occidentalizada posible, siendo todo sucio yultrarrealista. Luego nos extrañamos que se enganchen a Fortnite si esa es la alternativa.

Lo que quiero decir es que en el fondo los hemos abandonado. Tomando de ejemplo Star Wars. La trilogía secuela es 100% dependiente de una generación anterior. tanto el episodio VII como el IX pretendiendo apelar a la nostalgia como el VIII siendo una deconstrucción, ambas cosas son dependientes de lo que estaba detrás. Cuando vi las precuelas de pequeño sí que sentías que veías algo creado de nuevo, y no es nostalgia porque la dirección artística de la Amenza Fantasma es un giro radical con respecto a la trilogía original a posta. Las secuelas son plenamente deudoras.

En el fondo la mayoría de franquicias se han anquilosado en una especie de demografía milenial, cosas genuinamente para niños cada vez hay menos.

Y ese hueco lo han cubierto el Skibidi Toilet y demás chorradas de youtube (brainrots los llaman creo) que prefiero no saber que son exactamente.
  Responder
#24
Buenas, @mike2112 Iba a escribir que "lamento mucho disentir", pero creo que, en el fondo, me alegro mucho de disentir, porque me alegra pensar que el mundo del entretenimiento infantil-juvenil es mucho más amplio y maravilloso que el que planteas.

Incluso diría más: nunca jamás de los jamases ser niño moló tanto. Quiero decir: nunca existieron tantos contenidos adaptados a las diferentes etapas de maduración de un enano, y nunca la calidad fue tan alta. A ver, sí, es verdad: la mayoría de los peques están ahí enganchados a La patrulla canina y otras mierdas similares, pero eso es porque sus padres son unos vagos y unos inútiles, y no les proponen alternativas de calidad. Porque haberlas, haylas. Y son maravillosas, oigan.

Mi peque tiene seis años y está adentrándose en estos momentos en el maravilloso mundo de la lectura, pimplándose un cómic y un libro detrás de otro. Lecturas que yo mismo devoro con emoción, y que son objetivamente mucho mejores que los Mortadelos que me tragaba a su edad, y que pertenecían (ya entonces) a una época casposa y como de hace treinta años. Porque, aunque es verdad que en los grandes almacenes hay mucha mierda prefabricada, también es cierto que brillan infinitas joyas, y que si tienes un poco de criterio y paciencia no puede sino salir flotando. Desde los típicos "Superpatata" a "Geronimo Stilton" hasta cualquier libro de Iban Barrenetxea (recomiendo mucho "La musaraña que robó una montaña") o la saga espada y brujería macarra de "Barbara" (esto lo hiperrecomiendo si os apetece una ración de pura aventura desenfadada) o "Lightfall" (qué belleza de dibujos) o "El capitán Calzoncillos" (qué despolle) o "Aurora y el orco" (Lewis Trodheim metido a cómic infantil, ¿que más le puedes pedir a la vida?) o "El lobo de arena" (pura poesía) o "La pequeña genia" o "Avni" o "El método Chof"... madre mía, la lista es interminable. Y soy consciente de que, a medida que crezca, se vendrán cosas todavía mejores: Atelier of Witch Hat, Mouse Guard, Imbatible (no confundir con Invencible), y por supuesto también los clásicos: Harry Potter, los libros de Michael Ende, Astrid Lindgren y Roald Dahl (alguno ya ha caído), la saga comiquera de Bone... Y ya cuando entré en la adolescencia, pues a saco con los mangas del momento, el comic-book y la BD que le venga en gana probar.

Y en cuanto a series de televisión, buf, para que te voy a contar. La racha de series cojonudas que le puedes poner a tu peque tirando de plataformas es de un nivel que hace sonrojar a los animes baratuchos que veíamos nosotros. Ahí va mi Top 5 para un niño de 5 a 8 años: Steven Universe, Hilda, El mundo de Craig, El mundo de Gumball y Phineas y Ferb. Además, piensa que los peques ahora, y si los padres le ponen un poco de amor, tienen a su disponibilidad no solo las series de moda sino también las de antaño. Mi peque, por ejemplo, se enganchó como un loco a Ben 10 (una serie de hace 15 años), que por edad todavía no le correspondería, pero que precisamente por eso le gusta tanto: porque sabe que está viendo algo un poco más violento y terrorífico de lo que debería ver. Y no solo el crío se lo ha pasado pipa con sus maratones de monstruos alienigenas, sino que, además, a mi permitió comprar juguetes de segunda mano: por Wallapop encontré una oferta de una señora que vendía una caja con 15 muñecos de Ben por 40 pavos, y ahí estamos, dosificando la compra entre Navidades, cumpleaños y Ratoncito Pérez. Vamos, que el niño es absurdamente feliz.

Lo que quiero decir es: la calidad de entretenimiento nunca ha sido igual. Y si alguien tiene al peque viendo mierdas es porque, simplemente, no le preocupa que así sea y no dedica un poquito de tiempo a cribar y elegir. La culpa, en definitiva, no es los contenidos: como mucho, la culpa será de los padres.
  Responder
#25
@Peckinpah "Ahora mismo, si me preguntas por el futuro del cine, creo que va a acabar siendo algo muy parecido al teatro: una propuesta de exhibición minoritaria. Por pura comodidad."

Me parece una posibilidad de lo que se nos viene tan brillante y acertada como terrible a la par que triste.
GAÑÁN, TRAVIESO, BALA PERDIDA, INMADURO A MÁS NO PODER, TIPO ENTRAÑABLE.
  Responder
#26
(18-01-2026, 07:22 PM)mike2112 escribió: Mi opinión personal respecto al tema de las nuevas generaciones es que no es les interesen menos cosas que a nuestra generación es que directamente producimos menos cosas para ellos. O por lo menos menos en los medios tradicionales. Y si quieres que se enganchen a alguna aficción hay que tirar de hemeroteca. 

La televisión entre la gente joven está muertísima y la verdad es que con motivo, independientemente de que se hayan pasado a youtube es que directamente las televisiones tradicionales se han olvidado de los niños. Te pones a comparar la oferta televisiva infantil de mi época de los 90 con la de ahora, tanto en animación como en imagen real y es que no hay color. En televisión yo viví ya hace mucho como los contenedores infantiles desaparecían para ser sustituidos por programas del corazón.
¿Que ejemplos de animación infantil popular reciente se os ocurren? Porque a parte de Bluey, La patrulla canina o Ladybug, prácticamente no se me ocurre nada. Sobretodo falta más acción y aventuras tradicionales para los chavales.

Estas navidades he estado visitando mucho los centros comerciales por tener una sobrina de año y medio y me sorprendía ver tan pocas novedades en cuanto a juguetes e IPs.

En literatura era muy fácil encontrarte en tu tienda del barrio colecciones de las saga de Pesadillas que luego fueron sustituidas por Harry Potter y demás sucedáneos de literatura juvenil, pero si existen ejemplos actuales no los conozco.

Comics, pues si en mi época ya la llegaba tarde recuerdo que en mi época había colecciones de comic europeo con papel malillo en las que te mezclaban comic español con Tintín y más ejemplos europeos. La única vez que he visto recientemente comics son en el Game y es manga y americano. Miento, veo a Paco Roca a diario porque tiene un contrato de ilustrador donde trabajo, pero ya.

Luego los videojuegos o bien se han vuelto 100% experiencias colectivas o de pago con trucos para sacar dinero que rozan la manipulación y la ilegalidad, o son juegos con historia pero que tienen un aire tan gris y cinematográfico que estoy seguro que de niño los habría evitado. Uno de los juegos de mi infancia fue el JAK III y ves a lo que se dedica Naughty dog y ves que los videojuegos pretenden ser cine a un nivel y de una manera que no me extraña que los chavales los eviten. Recuerdo que hae unos años Sony decidió hacer una imagen promocional de sus icones y era la cosa más gris y occidentalizada posible, siendo todo sucio yultrarrealista. Luego nos extrañamos que se enganchen a Fortnite si esa es la alternativa.

Lo que quiero decir es que en el fondo los hemos abandonado. Tomando de ejemplo Star Wars. La trilogía secuela es 100% dependiente de una generación anterior. tanto el episodio VII como el IX pretendiendo apelar a la nostalgia como el VIII siendo una deconstrucción, ambas cosas son dependientes de lo que estaba detrás. Cuando vi las precuelas de pequeño sí que sentías que veías algo creado de nuevo, y no es nostalgia porque la dirección artística de la Amenza Fantasma es un giro radical con respecto a la trilogía original a posta. Las secuelas son plenamente deudoras. 

En el fondo la mayoría de franquicias se han anquilosado en una especie de demografía milenial, cosas genuinamente para niños cada vez hay menos.

Y ese hueco lo han cubierto el Skibidi Toilet y demás chorradas de youtube (brainrots los llaman creo) que prefiero no saber que son exactamente.
  Pues lo siento pero disiento.
 
   Para empezar, cuando hablamos de "los más jóvenes" no nos limitamos a los preadolescente, sino de un rango de edad que llega hasta bien entrado los veintitantos.
 
   Luego no estoy de acuerdo conque no se les ofrezca nada a los niños, y menos en el cine, donde lo que más se prioriza es atraer al público de menos de 25 años, con superhéroes, adaptaciones de sagas literarias juveniles o videojuegos, por no hablar del cine animado como el de Pixar, que resulta muy atractivo para estudios como Disney porque atraer a familias enteras, lo que implica más entradas vendidas, es más para estas películas son los niños los que suelen presionar a sus padres para acudir al cine.
 
   Eso de que no hay una oferta literaria para ellos......En mi época no había sagas tipo Harry Potter, como máximo había algún fenómeno aislados como el de Michael Ende con "La historia interminable" o las primeras impresiones en España de Tolkien, pero no hacía falta que las hubiese, porque no teníamos ningún problemas en leer a Jules Verne, a a Alexandre Dumas, a Emilio Salgari, a Robert Stevenson, a H. G. Welles, a Walter Scot.....de hecho, al igual que entonces, había montones de ediciones de esos autores orientadas para ser disfrutadas por el lector juvenil (Como por ejemplo la colección "Tus libros" de Editorial Anaya que todavía existe hoy en día), el problema están en ellos, por pensar que esos libros no son disfrutables porque se escribieron en el siglo XIX. Afortunadamente nosotros no éramos tan gilipollas a la hora de juzgar la literatura.
 
  ¿Qué no hay animación para niños?. Tienen lo que no tenía mi generación en los 80: Canales como Boing destinados a emitir las 24 horas del día animación y contenidos creados específicamente para ellos, por no hablar lo que pueden encontrar en el streaming o  navegando en internet, en lo que son unos hachas.

   Y eso de que las franquicias se han anquilosado en el pasado y no mirando en las generaciones actuales, ¿Qué pasa de cosas como "Star wars: Rebels"?. ¿Qué pasa con cosas que cabrean al fan clasicista porque se hacen pensado en la mentalidad de una audiencia joven como "Los anilos de poder", la secuela de "Willow" o "Star wars: Skelleton crew"?.

   Lo siento pero las nuevas generaciones no pueden ampararse en las excusas que expones.
  Responder
#27
He estado reflexionando sobre este tema del entretenimiento para las nuevas generaciones. Y creo que, a lo ya dicho, me gustaría añadir un matiz:

Si bien no tengo duda de que los críos y chavales de hoy en día viven una era dorada del entretenimiento (e incluso de la educación, pero eso implica abrir un melón todavía más gordo), sí tengo dudas respecto a los actuales veinteañeros.

Y no porque la industria les dejara de lado (aunque puede que así fuera), sino por algo tan simple como el desconocimiento que se tenía del poder atrapante de las pantallas. Está claro que hoy en día hay muchos padres que dejan a los niños enganchados al móvil a la menor ocasión, pero si lo hacen no pueden argumentar ya desconocimiento: a su alrededor los medios, la escuela, la sociedad le repiten una y otra vez que, si hablamos de niños menores de diez años, las horas que deben pasar sujetando un smartphone es igual a cero. También existe una tendencia (que yo, como soy optimista, creo que va a ir a más) que consiste en retrasar la edad en la que un chaval consigue un móvil propio. Incluso cada vez hay más gente (me incluyo) que está abandonando las puñeteras redes sociales, y reclamando un tiempo que el smartphone le absorbía: y si creéis que exagero, solo tenéis que hacer una búsqueda rápida acerca de los gurus que cobran por la "desintoxicación digital" o por crear un "jardín digital".

Ojo, no estoy diciendo que de pronto la gente vaya a abandonar las redes sociales en masa. Lo que estoy diciendo es que por lo menos ahora sabemos que existe un problema, y por tanto vamos con un poquito más de cuidado (al menos concededme eso: un poquito nada más).

En cambio, los chavales de hace 15 años vivieron una infancia donde no existían esos reparos. Fueron conejillos de indias de un mundo nuevo. En las casas había self service de pantallas, e incluso en los colegios se peleaban por instalar pizarras digitales y dar clase con tablet. Todo eso no puede ser inocuo. De hecho, todos los estudios dicen que no lo fue, que no lo es: la capacidad de concentración se ve mermada y la irritabilidad y la ansiedad aumentan.

Por decirlo de una manera simple, y retomando el tema inicial: tengo esperanza en los chavales del mañana, que están disfrutando de un entorno digital un poco más autoconsciente (¡un poco por lo menos!) y que disponen de una industria del entretenimiento acorde y abundante. Pero, al mismo tiempo, me sumo a ese estupor respecto a los actuales adolescentes que mencionaba @Peckinpah al inicio, y sí creo que sus cabezas no funcionan exactamente como las nuestras.
  Responder
#28
Lo vuelvo a decir sabandija asquerosa, no creo ni lo más mínimo que los veinteañeros de hoy en día sufra de oferta de entretenimiento pensado para ellos, es que son la generación de veinteañeros que más oferta tienen. En mi época con esa edad, los blockbusters, que siempre han estado orientados haca la gente joven eran 9 anuales, ahora hay casi uno por semana. Hay tanto que la temporada veraniega y navideña no puede dar acomodo a todos y se estrenan durante todo el año.

  Desde finales de los 90, gracias al éxito de "Harry Potter", se ha instaurado el fenómeno de las sagas literarias para el público preadolescente, adolescente y veinteañero, un fenómeno que no existía en la primera mitad de los 90 y en los 80.

  ¿La televisión?. En la convencional los canales se han multiplicado vertiginosamente, con la aparición de muchos de corte temático que pueden apelar a ellos. Luego está el "streaming" donde la cantidad de contenidos es enorme. Contenido que siempre puedes encontrar sin necesidad de que en casa paguen la correspondiente suscripción y que ellos, como grandes conocedores de internet, no tienen problemas en encontrar si los buscan.

  Luego está el fenómeno de los videojuegos, que ha desplazado a cine, tv y música como principal fuente de ocio de la gente joven. Una industria del entretenimiento que en los ochenta no existía y en los primeros 90 aún estaba en pañales.

  También está el fenómeno de las redes sociales, un fenómeno que en muchos aspectos ha sido pernicioso, porque demasiadas veces sustituyen en lugar de complementar  al contacto directo en las relaciones interpersonales. Por no hablar de que frente al teclado la gente se desprende de sus barreras morales y pierde los miedos y muchas veces se cae en conductas y forma de expresarse reprobables.
  Responder
#29
(18-01-2026, 10:16 PM)Sabandija asquerosa escribió: Buenas, @mike2112  Iba a escribir que "lamento mucho disentir", pero creo que, en el fondo, me alegro mucho de disentir, porque me alegra pensar que el mundo del entretenimiento infantil-juvenil es mucho más amplio y maravilloso que el que planteas.

Incluso diría más: nunca jamás de los jamases ser niño moló tanto. Quiero decir: nunca existieron tantos contenidos adaptados a las diferentes etapas de maduración de un enano, y nunca la calidad fue tan alta. A ver, sí, es verdad: la mayoría de los peques están ahí enganchados a La patrulla canina y otras mierdas similares, pero eso es porque sus padres son unos vagos y unos inútiles, y no les proponen alternativas de calidad. Porque haberlas, haylas. Y son maravillosas, oigan.

Mi peque tiene seis años y está adentrándose en estos momentos en el maravilloso mundo de la lectura, pimplándose un cómic y un libro detrás de otro. Lecturas que yo mismo devoro con emoción, y que son objetivamente mucho mejores que los Mortadelos que me tragaba a su edad, y que pertenecían (ya entonces) a una época casposa y como de hace treinta años. Porque, aunque es verdad que en los grandes almacenes hay mucha mierda prefabricada, también es cierto que brillan infinitas joyas, y que si tienes un poco de criterio y paciencia no puede sino salir flotando. Desde los típicos "Superpatata" a "Geronimo Stilton" hasta cualquier libro de Iban Barrenetxea (recomiendo mucho "La musaraña que robó una montaña") o la saga espada y brujería macarra de "Barbara" (esto lo hiperrecomiendo si os apetece una ración de pura aventura desenfadada) o "Lightfall" (qué belleza de dibujos) o "El capitán Calzoncillos" (qué despolle) o "Aurora y el orco" (Lewis Trodheim metido a cómic infantil, ¿que más le puedes pedir a la vida?) o "El lobo de arena" (pura poesía) o "La pequeña genia" o "Avni" o "El método Chof"... madre mía, la lista es interminable. Y soy consciente de que, a medida que crezca, se vendrán cosas todavía mejores:  Atelier of Witch Hat, Mouse Guard, Imbatible (no confundir con Invencible), y por supuesto también los clásicos: Harry Potter, los libros de Michael Ende, Astrid Lindgren y Roald Dahl (alguno ya ha caído), la saga comiquera de Bone... Y ya cuando entré en la adolescencia, pues a saco con los mangas del momento, el comic-book y la BD que le venga en gana probar.

Y en cuanto a series de televisión, buf, para que te voy a contar. La racha de series cojonudas que le puedes poner a tu peque tirando de plataformas es de un nivel que hace sonrojar a los animes baratuchos que veíamos nosotros. Ahí va mi Top 5 para un niño de 5 a 8 años: Steven Universe, Hilda, El mundo de Craig, El mundo de Gumball y Phineas y Ferb. Además, piensa que los peques ahora, y si los padres le ponen un poco de amor, tienen a su disponibilidad no solo las series de moda sino también las de antaño. Mi peque, por ejemplo, se enganchó como un loco a Ben 10 (una serie de hace 15 años), que por edad todavía no le correspondería, pero que precisamente por eso le gusta tanto: porque sabe que está viendo algo un poco más violento y terrorífico de lo que debería ver. Y no solo el crío se lo ha pasado pipa con sus maratones de monstruos alienigenas, sino que, además, a mi permitió comprar juguetes de segunda mano: por Wallapop encontré una oferta de una señora que vendía una caja con 15 muñecos de Ben por 40 pavos, y ahí estamos, dosificando la compra entre Navidades, cumpleaños y Ratoncito Pérez. Vamos, que el niño es absurdamente feliz.

Lo que quiero decir es: la calidad de entretenimiento nunca ha sido igual. Y si alguien tiene al peque viendo mierdas es porque, simplemente, no le preocupa que así sea y no dedica un poquito de tiempo a cribar y elegir. La culpa, en definitiva, no es los contenidos: como mucho, la culpa será de los padres.

La verdad es que algunas de las cosas que comentas me suena e incluso había oído hablar bien. No eres la primera persona que me recomenda Hilda por ejemplo. 

También es que pensándolo mucho es un problema de distribución y de saber buscar. No creo que sea un problema de que no no existan ejemplos con calidad si no de que hay que ponerse a buscar.  Me daba la sensación de que antes las cosas eran más accesibles. No digo que no haya ejemplos muy buenos, pero si tienen el nivel de difusión que tuvo Harry Potter en su día lo desconozco. Creo que sí que he oído que el capitan Calzoncillos vende muy bien. 

Luego en temas de animación me refería casi exclusiva a animacción occidental en la infancia. Lo que creo que sí que falta es el equivalente a acción para chicos chavales jóvenes. Me refiero a algún equivalente a Gárgolas, o creo que en general Marvel y Dc no tienen el nivel que tenían en los 90, que puede ser cosa mía, pero aún así el ejemplo más parecido que has puesto Ben 10, pues ya tiene sus años.

Soy consciente de que Mortadelo ya era algo pasado para mi época, pero los encontraba muy accesibles. También me encantaba Tintín y tenían alguna cosa un poco pasada, aunque creo que han envejecido mejor.

No he hablado de anime por 2 motivos: Para empezar que creo que quitando algún ejemplo concreto, es mejor empezar con ello mucho más tarde, no lo veo algo recomendable para menores de 16 o incluso 18 años e incluso a esa edad si tuviera hijos me lo pensaba.  Y además porque buen material infantil puro y duro pues te tienes que ir a la generación de mis padres con las series del "Teatro de las obras maestras del mundo" que me parece algo añejas pero muy encomiables, aún así no se las pondría a un niño actual, a lo mejor el Sherlock Holmes perruno de Miyazaki y Katabuchi que parece más movidito. Coasa posteriores para niños que se les puedan poner existen, pero mas aisladas.  Inlcuso de pequeño no tenía un buen concepto de las serires vendejuguetes de los 90, empecé a pillarle el punto al anime con los reportajes que hacían en Cuatrosfera donde hacían reportajes especiales en diferentes estudios y me dio por investigar, pero en internet y seleccionando mucho con más edad, no tan joven y eran cosas para una edad muy superior. 

Seguramente sea el caso de que no me he puesto a investigar. 

De todas formas lo que hecho de menos es la existencia de los contenedores infantiles que te presentaban mejor la programación ahora esta todo perdido en un mar de infromación, a lo mejor es por ese motivo por lo que he tenido esa impresión.
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)