16-09-2025, 04:11 PM
Esta serie la seguía en su momento en YouTube y, aprovechando que ahora está en Prime Video, me ha dado por retomarla. Helluva Boss transcurría “sí y no” en el mismo universo que Hazbin Hotel. Cuando esta última fue adquirida por A24 y estrenada en Amazon Prime Video, Helluva Boss parecía haberse quedado en una especie de limbo en el que no estaba claro si pertenecía al mismo canon. Sin embargo, parece que la situación ya se ha aclarado y, de cara a la segunda temporada de Hazbin Hotel, habrá crossovers entre personajes de ambas series.
Ambas comparten ambientación en el infierno, humor negro y números musicales con letras llenas de dobles sentidos. Lamentablemente, gran parte de ese ingenio no se traslada del todo bien a las traducciones al castellano. La principal diferencia está en el enfoque: Hazbin Hotel plantea cuestiones sobre quién merece ir al cielo o al infierno, mientras que Helluva Boss apuesta por un humor más desmadrado al seguir las peripecias de unos sicarios que viajan al mundo de los vivos para ajusticiar a personas que, según sus contratistas, también merecen condena.
En realidad, esa premisa funciona más como excusa para lo que realmente interesa: humanizar a los demonios. Esto también ocurre en Hazbin Hotel, pero en Helluva Boss se acentúa con el paso de los capítulos. De hecho, en la segunda temporada el tema de los asesinatos en el mundo de los vivos queda relegado a un segundo plano. Y funciona. Empecé la serie esperando simple diversión —palabrotas, sexo de todo tipo, violencia y casquería— y acabé emocionándome, llorando y empatizando con unos personajes que poco a poco revelan muchas más capas de profundidad de la que aparentan.
La clave es que todos ellos son, en el fondo, pobres diablos destrozados por dentro. Sí, también hay villanos arquetípicos, pero incluso estos tienen motivaciones que explican por qué son así. La mayoría, sin embargo, resultan ser fachada: fingen ser duros y crueles cuando en realidad son frágiles, más humanos y desdichados que muchos de los monstruos de carne y hueso que existen en nuestro mundo.
Esto es lo que más me ha fascinado. Conviene señalar, eso sí, que prácticamente todos los demonios de la serie son bisexuales: aparecen parejas hetero y homosexuales indiscriminadamente, y la norma es que a los personajes les da igual el género o la identidad de sus amantes. No me molesta en absoluto; de hecho, me parece un acierto que la serie se centre en mostrar personajes cada vez más creíbles y trágicos, sin caer en el dramatismo exagerado. Lo que sí echo en falta es un mayor desarrollo de los personajes femeninos. Aunque tienen su trasfondo y momentos importantes, la segunda temporada ha priorizado el romance masculino, y estaría bien que en la tercera también se diera espacio a historias románticas entre mujeres XD.
En definitiva, es una serie que recomiendo a quienes no tengan prejuicios, disfruten del diseño de personajes con aire furro y busquen romances bien escritos, sin caer en cursilerías y con independencia del género de los protagonistas.
PD: Igual que en Hazbin Hotel, el doblaje castellano arrastra un problema técnico: el audio en ocasiones no se escucha bien, y se vuelve especialmente difícil de seguir en los números musicales. Lastima, porque hay voces muy competentes detrás, pero la mezcla no está a la altura. Diría incluso que algunos fandubs en castellano logran un resultado más claro en este aspecto:
Ambas comparten ambientación en el infierno, humor negro y números musicales con letras llenas de dobles sentidos. Lamentablemente, gran parte de ese ingenio no se traslada del todo bien a las traducciones al castellano. La principal diferencia está en el enfoque: Hazbin Hotel plantea cuestiones sobre quién merece ir al cielo o al infierno, mientras que Helluva Boss apuesta por un humor más desmadrado al seguir las peripecias de unos sicarios que viajan al mundo de los vivos para ajusticiar a personas que, según sus contratistas, también merecen condena.
En realidad, esa premisa funciona más como excusa para lo que realmente interesa: humanizar a los demonios. Esto también ocurre en Hazbin Hotel, pero en Helluva Boss se acentúa con el paso de los capítulos. De hecho, en la segunda temporada el tema de los asesinatos en el mundo de los vivos queda relegado a un segundo plano. Y funciona. Empecé la serie esperando simple diversión —palabrotas, sexo de todo tipo, violencia y casquería— y acabé emocionándome, llorando y empatizando con unos personajes que poco a poco revelan muchas más capas de profundidad de la que aparentan.
La clave es que todos ellos son, en el fondo, pobres diablos destrozados por dentro. Sí, también hay villanos arquetípicos, pero incluso estos tienen motivaciones que explican por qué son así. La mayoría, sin embargo, resultan ser fachada: fingen ser duros y crueles cuando en realidad son frágiles, más humanos y desdichados que muchos de los monstruos de carne y hueso que existen en nuestro mundo.
Esto es lo que más me ha fascinado. Conviene señalar, eso sí, que prácticamente todos los demonios de la serie son bisexuales: aparecen parejas hetero y homosexuales indiscriminadamente, y la norma es que a los personajes les da igual el género o la identidad de sus amantes. No me molesta en absoluto; de hecho, me parece un acierto que la serie se centre en mostrar personajes cada vez más creíbles y trágicos, sin caer en el dramatismo exagerado. Lo que sí echo en falta es un mayor desarrollo de los personajes femeninos. Aunque tienen su trasfondo y momentos importantes, la segunda temporada ha priorizado el romance masculino, y estaría bien que en la tercera también se diera espacio a historias románticas entre mujeres XD.
En definitiva, es una serie que recomiendo a quienes no tengan prejuicios, disfruten del diseño de personajes con aire furro y busquen romances bien escritos, sin caer en cursilerías y con independencia del género de los protagonistas.
PD: Igual que en Hazbin Hotel, el doblaje castellano arrastra un problema técnico: el audio en ocasiones no se escucha bien, y se vuelve especialmente difícil de seguir en los números musicales. Lastima, porque hay voces muy competentes detrás, pero la mezcla no está a la altura. Diría incluso que algunos fandubs en castellano logran un resultado más claro en este aspecto:

