14-09-2025, 11:21 PM
Yo soy de los que piensan que la guerra civil y los años de la dictadura en nuestro cine están sobreexplotados, sin necesidad de ser el típico tio de derechas que le molesta que nuestro cine hable de lo cabrona que fue la derecha en esos años (Que lo fue) pero "se olvida" de que la izquierda tampoco es que fueran ejemplo de luz y y bondad extrema (Que no lo fue en absoluto). Que sí que no se hacen docenas de películas sobre el tema en España, se hace 3 ó 4. Pero es que da la casualidad es que 3 ó 4 son el número de películas sobre nuestra historia que nuestra industria cinematográfica realiza al año. Dicho de otro modo: La guerra civil y la posguerra representan el 90-100% del cine histórico que se hace anual, y por eso soy de los que piensan que sí que son muy pesados con el tema. Son 3000 años de Historia registrada en este país pero nuestro cine se limita, prácticamente en exclusiva, a un periodo de 40 años. Que alguien me diga si este fenómeno se da en otros países o solo en el nuestro.
Si además se da la circunstancia de que se estrenan dos películas sobre la guerra civil, el viernes 10 de octubre de 2025, y la siguiente, el 17 de diciembre de 2025, pues la sensación de "Joder, esto ya es obsesión cansina", es inevitable. Pero aún así he de reconocer que las dos apuestas en un principio me resultan atrayentes hasta el punto de que me interesa verlas, sobre todo porque son propuestas que se salen de los tópicos panfletarios y maniqueos, tanto de sesgo izquierdista, como derechista (Que también los hay aunque no consiguen menos eco) se suelen estrenar sobre el tema.
La primera "La tregua", sobre como veteranos españoles de ambos bandos de la guerra civil, confinados contra su voluntad por las autoridades soviéticas en un campo de concentración, los republicanos para ejercer de guardas, los franquistas para ejercer de prisioneros, han de unir fuerzas para escapar juntos de allí y de paso aprender a ver al ser humano que hay detrás de quien defiende un ideario opuesto al propio. Una película que cabreará tanto a Pablito, como Santiaguito, al primero porque considerará que se demoniza a los soviéticos, y porque odiará la idea de uno de izquierdas confraternizando con un franquista, al segundo también le cabreará esto último y además le parecerá que se blanquea a los rojos soviéticos porque no los pintan devorando niños en misas satánicas. Tampoco gustará a gran parte de sus respectivos rebaños. Dirige Miguel Angel Vivas, veterano de series como "La casa de papel":
La segunda que se estrena una semana más tarde, la dirige el mucho más conocido Agustín Díaz Yanes, basada en "La cena de los generales", la exitosa y aclamada obra de Jose Luis Alonso de Santos, que protagonizó Sancho Gracia (Su último gran éxito antes de fallecer), sobre las desventuras del metre del hotel Palace de Madrid (Gracia en el teatro, Alberto San Juan) y un oficial franquista (Mario Casas) que han de preparar, dos semanas terminada la guerra, una cena de gala para Franco y sus generales, debiendo bregar con unos camareros y cocineros, que han sido excarcelados para servir en dicho acto, ya que todos ellos son acérrimos militantes de izquierda, lo que convierte la cena en cuestión en un auténtico polvorín. Comedia clásica de enredos de la que le gusta a Yanes, con un puntito berlanguiano. Me mola porque puede ser sano tomarse el momento más negro de la España del siglo XX, con un poco de humor que ayude a superar traumas y pasar página (Por eso mismo esta no gustará a Pablito y a Santiaguito que sacan mucho rédito político de eternizar el conflicto). Ya podrían irse a tomar por culo los dos cogiditos de la mano.
Si además se da la circunstancia de que se estrenan dos películas sobre la guerra civil, el viernes 10 de octubre de 2025, y la siguiente, el 17 de diciembre de 2025, pues la sensación de "Joder, esto ya es obsesión cansina", es inevitable. Pero aún así he de reconocer que las dos apuestas en un principio me resultan atrayentes hasta el punto de que me interesa verlas, sobre todo porque son propuestas que se salen de los tópicos panfletarios y maniqueos, tanto de sesgo izquierdista, como derechista (Que también los hay aunque no consiguen menos eco) se suelen estrenar sobre el tema.
La primera "La tregua", sobre como veteranos españoles de ambos bandos de la guerra civil, confinados contra su voluntad por las autoridades soviéticas en un campo de concentración, los republicanos para ejercer de guardas, los franquistas para ejercer de prisioneros, han de unir fuerzas para escapar juntos de allí y de paso aprender a ver al ser humano que hay detrás de quien defiende un ideario opuesto al propio. Una película que cabreará tanto a Pablito, como Santiaguito, al primero porque considerará que se demoniza a los soviéticos, y porque odiará la idea de uno de izquierdas confraternizando con un franquista, al segundo también le cabreará esto último y además le parecerá que se blanquea a los rojos soviéticos porque no los pintan devorando niños en misas satánicas. Tampoco gustará a gran parte de sus respectivos rebaños. Dirige Miguel Angel Vivas, veterano de series como "La casa de papel":
La segunda que se estrena una semana más tarde, la dirige el mucho más conocido Agustín Díaz Yanes, basada en "La cena de los generales", la exitosa y aclamada obra de Jose Luis Alonso de Santos, que protagonizó Sancho Gracia (Su último gran éxito antes de fallecer), sobre las desventuras del metre del hotel Palace de Madrid (Gracia en el teatro, Alberto San Juan) y un oficial franquista (Mario Casas) que han de preparar, dos semanas terminada la guerra, una cena de gala para Franco y sus generales, debiendo bregar con unos camareros y cocineros, que han sido excarcelados para servir en dicho acto, ya que todos ellos son acérrimos militantes de izquierda, lo que convierte la cena en cuestión en un auténtico polvorín. Comedia clásica de enredos de la que le gusta a Yanes, con un puntito berlanguiano. Me mola porque puede ser sano tomarse el momento más negro de la España del siglo XX, con un poco de humor que ayude a superar traumas y pasar página (Por eso mismo esta no gustará a Pablito y a Santiaguito que sacan mucho rédito político de eternizar el conflicto). Ya podrían irse a tomar por culo los dos cogiditos de la mano.

