24-08-2025, 03:06 PM
Muy buenas a todos,
Hoy me he llevado una alegría tremenda al descubrir que Alesya Makarov ha regresado al canal de Youtube de Sensacine para seguir deleitándonos con más vídeos de No es como las demás. Ahí lo dejo para vuestro disfrute:
Estoy convencido de que la mayoría de vosotros ya sabéis a qué sección me refiero y fijo que conocéis la buena labor de Makarov, pero voy con un breve resumen por si queda algún despistado: Sensacine es una web española sobre cine y series, que se apuntó a esto de Youtube y le fue bastante mejor que a la competencia, gracias sobre todo al carisma de nuestro amigo Alejandro G. Calvo. Pues bien, hace ya un tiempo que abrieron una sección nueva titulada No es como las demás, donde analizan la producción de algunas de las pelis más míticas de la historia. La sección comenzó a petarlo gracias al desparpajo y el buen criterio de una chavala asquerosamente joven llamada Alesya Makarov (por fin nos vamos acercando al tema).
No tengo muy claro qué pasó, pero el caso es Makarov dejó de publicar contenido, y en su lugar se fueron sucediendo otros chavales de Sensacine como Fatty Martín. Y qué os voy a contar: no era lo mismo para nada. Os dejo aquí un vídeo a cargo de Fatty para que podáis comparar:
Y es que, joder, donde Alesya Makarov pone corazón y una visión particular, Fatty Martín se dedica a enumerar los distintos sucesos y cotilleos que rodean la peli sin más. ¿La cosa funciona y el vídeo se deja ver? Sí, por supuesto, sin ninguna duda. Pero, ¿qué me aporta a mí ese vídeo que no me aporte una búsqueda concienzuda por internet?
Me ha dado por pensar, y creo que este es un muy bien ejemplo de la diferencia que existe entre que un autor haga algo (lo que sea: escribir un libro, dirigir una peli, montar un vídeo para Youtube) y que lo haga un funcionario, un currela, un algoritmo. Y, de pronto, me he sentido relativamente optimista respecto a la Inteligencia Artificial. Porque igual sí que hay cosas que, al final, la IA no podrá nunca hacer, y esas cosas son precisamente las que marcan la diferencia.
PD: Ya os aviso que mañana volveré a sentirme igual de pesimista ante la IA y sus consecuencias.
PPD: Releyendo me acabo de dar cuenta del varapalo que le doy a Fatty Martín. Que no tiene culpa de nada, el pobre. Y que de verdad le deseo lo mejor. Pero es como comparar el Laocoonte con las figuritas de porcelana que venden en el chino.
Hoy me he llevado una alegría tremenda al descubrir que Alesya Makarov ha regresado al canal de Youtube de Sensacine para seguir deleitándonos con más vídeos de No es como las demás. Ahí lo dejo para vuestro disfrute:
Estoy convencido de que la mayoría de vosotros ya sabéis a qué sección me refiero y fijo que conocéis la buena labor de Makarov, pero voy con un breve resumen por si queda algún despistado: Sensacine es una web española sobre cine y series, que se apuntó a esto de Youtube y le fue bastante mejor que a la competencia, gracias sobre todo al carisma de nuestro amigo Alejandro G. Calvo. Pues bien, hace ya un tiempo que abrieron una sección nueva titulada No es como las demás, donde analizan la producción de algunas de las pelis más míticas de la historia. La sección comenzó a petarlo gracias al desparpajo y el buen criterio de una chavala asquerosamente joven llamada Alesya Makarov (por fin nos vamos acercando al tema).
No tengo muy claro qué pasó, pero el caso es Makarov dejó de publicar contenido, y en su lugar se fueron sucediendo otros chavales de Sensacine como Fatty Martín. Y qué os voy a contar: no era lo mismo para nada. Os dejo aquí un vídeo a cargo de Fatty para que podáis comparar:
Y es que, joder, donde Alesya Makarov pone corazón y una visión particular, Fatty Martín se dedica a enumerar los distintos sucesos y cotilleos que rodean la peli sin más. ¿La cosa funciona y el vídeo se deja ver? Sí, por supuesto, sin ninguna duda. Pero, ¿qué me aporta a mí ese vídeo que no me aporte una búsqueda concienzuda por internet?
Me ha dado por pensar, y creo que este es un muy bien ejemplo de la diferencia que existe entre que un autor haga algo (lo que sea: escribir un libro, dirigir una peli, montar un vídeo para Youtube) y que lo haga un funcionario, un currela, un algoritmo. Y, de pronto, me he sentido relativamente optimista respecto a la Inteligencia Artificial. Porque igual sí que hay cosas que, al final, la IA no podrá nunca hacer, y esas cosas son precisamente las que marcan la diferencia.
PD: Ya os aviso que mañana volveré a sentirme igual de pesimista ante la IA y sus consecuencias.
PPD: Releyendo me acabo de dar cuenta del varapalo que le doy a Fatty Martín. Que no tiene culpa de nada, el pobre. Y que de verdad le deseo lo mejor. Pero es como comparar el Laocoonte con las figuritas de porcelana que venden en el chino.

