Tras ver la película este fin de semana voy a “abrir el melón”.
Entendiendo que estamos hablando de la primera película de la quinta fase, he de decir que me ha sorprendido tanto para bien como para mal.
Para bien en el sentido de que se trata de un metraje cuyo estilo es más cercano al del soldado del invierno, con un mayor grado de seriedad (hay bastante pocos chistes en especial si lo comparamos con las Marvels), pero para mal porque a pesar de ser una historia de espionaje, su tono es bastante más ligero que la antes nombrada y están mal balanceada la acción con el desarrollo de la historia, lo cual le resta bastante dinamismo.
Para bien porque a pesar de ser una continuación directa de la intranscendente serie “Falcón y el soldado del invierno”, es al mismo tiempo, un cierre de los acontecimientos finales de la película de Hulk, con Edward Norton, que da origen del nuevo villano de función dándonos una especie de despedida al general Ross. Sin embargo, me chirría esa conversión de un militar, hasta ahora intransigente, a un político que se convierte en nada menos que el presidente de EEUU. Me resulta una vuelta de tuerca difícil de asimilar porque al final sus motivaciones se desarrollan de forma muy superficial, y creo que daba para mucho más.
Para bien, porque le da un sentido/continuación los acontecimientos de la película “eternos” pero para mal porque al mismo tiempo no supone ningún avance notable en relación a lo que debería de ser esta quinta fase.
Esta vez, el villano de turno tiene algo más de desarrollo, se entienden sus motivaciones, no actúa como un tonto y la historia de venganza que se encuentra detrás, mezclado espionaje y política, es lo mejor de la película.
Lo que quizá más me fastidia de esta película es que si bien el personaje del capitán América era inicialmente el vengador que menos me interesaba, tras su segunda película, acabó siendo probablemente el mejor construido y desarrollado de todos con las mejores historias de las tres primeras fases. Sin embargo, que sea ahorra San Wilson el nuevo capitán América es un jarro de agua fría, porque sencillamente lo que tenemos es una especie de Iron Man con un traje Wakandiano de Falcón. Aquí se pierde el hecho que el suero no solo convirtió a Steve Rogers en un super hombre mejorando sus condiciones físicas, sino también en un instrumento de rectitud, amplificando sus principios morales. Todo esto se pierde con Sam: al igual que en su serie, es un personaje con demasiadas dudas (se suponía que esto ya estaba superado), y en los combates que lleva a cabo, si bien hay momentos en los que se muestra su fragilidad física, en muchas otros parece que justamente es un superhombre. Concretamente en el combate contra el Hulk rojo no debería de haber aguantado ni 10 segundos, pero parece que tiene la agilidad de un felino, en algunos momentos la fuerza de Steve y eso no me funciona.
También me parece que Marvel comete demasiados errores:
- con excepción de San Wilson, que ya era un héroe secundario, casi todos los demás personajes son figuras menores de sus anteriores historias, lo cual te obliga a saber lo que pasaba en la serie de Falcón y acordarte de algunos de los acontecimientos del increíble Hulk (aunque esto es quizá el menor de sus problemas);
- Nos introducen también una nueva viuda negra, pero sin dejar claro si este personaje vendrá a competir, complementar o sustituir a la hermana de Natasha;
- Prácticamente no se recuperan ninguna figura personaje principal y ni tan siquiera la presencia del soldado del invierno, ahora convertido en político,resulta estimulante por ser anecdótica.
- El final de la película es sencillamente anodino…
Me parece que es una historia con poca trascendencia, que de haber sido encajada como eje final de la serie de Falcón y el soldado del invierno , esta hubiera dejado un mejor sabor de boca a la misma.
Me han sorprendido negativamente los efectos especiales, que, una vez más, llegan a ser cantosos. No creo que ahora se pueda achacar a la falta de tiempo, ya que la película se retrasó bastante pero acostumbrado a lo que vimos en la tercera fase, me resulta incomprensible el acabado de la mayoría de las nuevas películas que ha hecho Marvel desde entonces, con excepción de Doctor Strange y la locura del multiverso.
En regla general, todos los actores se esfuerzan bastante, en especial Anthony Mackie y Shira Haas, pero el cambio de William Hurt a Harrison Ford me parece absolutamente fallido, y no porque el segundo sea mal actor, sino porque el primero le daba una intensidad y sobriedad al personaje que Harrison no es capaz de darle. De hecho el nuevo general Ross hasta parece un personaje sin tablas, lo cual no encaja con su historial.
En definitiva, es una película que me ha gustado bastante más que la mayoría las de la cuarta fase, lo cual ya es un avance. Tiene la virtud de recuperar muchos elementos anteriores pero como la historia es menor, con demasiados personajes menores, me parece que fracasa a la hora de intentar atraer a nuevos espectadores, sin obligarles a conocer lo anterior.
Le doy un 6,5
Entendiendo que estamos hablando de la primera película de la quinta fase, he de decir que me ha sorprendido tanto para bien como para mal.
Para bien en el sentido de que se trata de un metraje cuyo estilo es más cercano al del soldado del invierno, con un mayor grado de seriedad (hay bastante pocos chistes en especial si lo comparamos con las Marvels), pero para mal porque a pesar de ser una historia de espionaje, su tono es bastante más ligero que la antes nombrada y están mal balanceada la acción con el desarrollo de la historia, lo cual le resta bastante dinamismo.
Para bien porque a pesar de ser una continuación directa de la intranscendente serie “Falcón y el soldado del invierno”, es al mismo tiempo, un cierre de los acontecimientos finales de la película de Hulk, con Edward Norton, que da origen del nuevo villano de función dándonos una especie de despedida al general Ross. Sin embargo, me chirría esa conversión de un militar, hasta ahora intransigente, a un político que se convierte en nada menos que el presidente de EEUU. Me resulta una vuelta de tuerca difícil de asimilar porque al final sus motivaciones se desarrollan de forma muy superficial, y creo que daba para mucho más.
Para bien, porque le da un sentido/continuación los acontecimientos de la película “eternos” pero para mal porque al mismo tiempo no supone ningún avance notable en relación a lo que debería de ser esta quinta fase.
Esta vez, el villano de turno tiene algo más de desarrollo, se entienden sus motivaciones, no actúa como un tonto y la historia de venganza que se encuentra detrás, mezclado espionaje y política, es lo mejor de la película.
Lo que quizá más me fastidia de esta película es que si bien el personaje del capitán América era inicialmente el vengador que menos me interesaba, tras su segunda película, acabó siendo probablemente el mejor construido y desarrollado de todos con las mejores historias de las tres primeras fases. Sin embargo, que sea ahorra San Wilson el nuevo capitán América es un jarro de agua fría, porque sencillamente lo que tenemos es una especie de Iron Man con un traje Wakandiano de Falcón. Aquí se pierde el hecho que el suero no solo convirtió a Steve Rogers en un super hombre mejorando sus condiciones físicas, sino también en un instrumento de rectitud, amplificando sus principios morales. Todo esto se pierde con Sam: al igual que en su serie, es un personaje con demasiadas dudas (se suponía que esto ya estaba superado), y en los combates que lleva a cabo, si bien hay momentos en los que se muestra su fragilidad física, en muchas otros parece que justamente es un superhombre. Concretamente en el combate contra el Hulk rojo no debería de haber aguantado ni 10 segundos, pero parece que tiene la agilidad de un felino, en algunos momentos la fuerza de Steve y eso no me funciona.
También me parece que Marvel comete demasiados errores:
- con excepción de San Wilson, que ya era un héroe secundario, casi todos los demás personajes son figuras menores de sus anteriores historias, lo cual te obliga a saber lo que pasaba en la serie de Falcón y acordarte de algunos de los acontecimientos del increíble Hulk (aunque esto es quizá el menor de sus problemas);
- Nos introducen también una nueva viuda negra, pero sin dejar claro si este personaje vendrá a competir, complementar o sustituir a la hermana de Natasha;
- Prácticamente no se recuperan ninguna figura personaje principal y ni tan siquiera la presencia del soldado del invierno, ahora convertido en político,resulta estimulante por ser anecdótica.
- El final de la película es sencillamente anodino…
Me parece que es una historia con poca trascendencia, que de haber sido encajada como eje final de la serie de Falcón y el soldado del invierno , esta hubiera dejado un mejor sabor de boca a la misma.
Me han sorprendido negativamente los efectos especiales, que, una vez más, llegan a ser cantosos. No creo que ahora se pueda achacar a la falta de tiempo, ya que la película se retrasó bastante pero acostumbrado a lo que vimos en la tercera fase, me resulta incomprensible el acabado de la mayoría de las nuevas películas que ha hecho Marvel desde entonces, con excepción de Doctor Strange y la locura del multiverso.
En regla general, todos los actores se esfuerzan bastante, en especial Anthony Mackie y Shira Haas, pero el cambio de William Hurt a Harrison Ford me parece absolutamente fallido, y no porque el segundo sea mal actor, sino porque el primero le daba una intensidad y sobriedad al personaje que Harrison no es capaz de darle. De hecho el nuevo general Ross hasta parece un personaje sin tablas, lo cual no encaja con su historial.
En definitiva, es una película que me ha gustado bastante más que la mayoría las de la cuarta fase, lo cual ya es un avance. Tiene la virtud de recuperar muchos elementos anteriores pero como la historia es menor, con demasiados personajes menores, me parece que fracasa a la hora de intentar atraer a nuevos espectadores, sin obligarles a conocer lo anterior.
Le doy un 6,5



