Ya bien comienza el año con la ida de uno de los directores mas personales que ha dado el cine y que nos dió obras tan inclasificables como El hombre elefante, Mulholland Drive, Cabeza Borradora o Dune y que además nos dio esa gran obra seriéfila como fué Twin peaks.
Al parecer ha fallecido rodeado de su familia debido a un enfisema pulmonar tras revelarlo él mismo este pasado verano en redes, debido a sus años de fumar descontroladamente.
D.E.P Gran maestro.
Confieso que sólo he visto "Dune" y "Mulholland Drive", siendo un artista pendiente siempre en lo que a mí respecta. Su "Dune" no me gustó demasiado, pero "Mulholland..." me flipó lo suyo aún no entendiendo apenas un carajo. Sin duda un director con el que me tengo que poner al día. DEP en cualquier caso a uno de los directores más importantes del cine de los últimos 50 años.
¡Estúpido hombre sabio!
16-01-2025, 09:37 PM
(Última modificación: 16-01-2025, 10:48 PM por manuwar.)
Joder qué mierda. Joder qué mal y qué bajón. Era uno de mis directores favoritos, uno de los que más, y he visto casi todas sus películas varias veces, incluso en el cine.
Siempre tuve la esperanza de que volviese a dirigir un largo, tras aquella inclasificable 'Inland Empire' de 2006 (y digo largo porque después en tv nos regaló esa obra maestra absoluta que fue la secuela de Twin Peaks), pero él parecía feliz con sus vídeos de partes meteorológicos, su tutoriales de reparación de aparatos eléctricos raros, y algún cortometraje absurdo sin más significado que el de sus permanentes ganas de divertirse y experimentar.
Os aseguro que me ha dolido en el alma.
Por cierto, comunicado de la familia:
Cita:"Con profundo pesar, nosotros, su familia, anunciamos el fallecimiento del hombre y artista David Lynch. Agradeceríamos un poco de privacidad en este momento. Hay un gran agujero en el mundo ahora que ya no está con nosotros. Pero, como él decía, 'Mantén la vista en la rosquilla y no en el agujero. Es un hermoso día con sol dorado y cielos azules todo el camino".
Adiós a uno de los mayores titanes de la historia del cine. Uno irrepetible.
"Silencio, silencio, silencio: no hay banda, no hay orquesta. Silencio, silencio, silencio: todo está grabado. Silencio"
Esta fue la primera vez que fui consciente de que existía un señor que se llamaba David Lynch y realizaba películas inclasificables....hasta que se salía de su propio universo particular para hacer "rarezas" dentro de su estilo como "Dune" (a mi me gusta) y "Una historia verdadera" (también me gusta).
D.E.P.
16-01-2025, 11:32 PM
(Última modificación: 17-01-2025, 12:37 AM por PUNKRUNNER.)
No era un gran fan suyo pero me gustan bastante "El hombre elefante"(Aunque su visionado me deprime de cojones y por eso se me hace dura revisitarla) y "Una historia verdadera", aunque quizás esta me gusta porque deja de lado sus habituales "marcianadas" surrealistas (Salvo algún pequeño detalle como la señora atropelladora de ciervos) para contar una historia sencilla, pequeña y llena de corazón.
Confieso que al día de hoy no he visto aún la muy aclamada "Mullholand Drive" (Habrá que ponerse a ello). "Blue Velvet" reconozco que, a pesar de lo conseguido de su atmósfera y personajes sórdidas y malsana no me dice gran cosa, y con "Twin Peaks" en su momento tuve el problema de que la señal aún no llegaba a mi zona cuando Telecinco emitió la primera temporada y tuve que empezarla viendo el resumen que Telecinco hizo de esta para los que estaban en mi situación y luego empezar directamente con la segunda y entre lo marciano de la trama y lo mal explicado que estaba ese resumen de la primera trama no me enteré una mierda de que iba la cosa y desistí enseguida. "Dune", oye pues a nivel visual y de diseño de producción es fascinante, pero en lo narrativo es algo desastrosa y es que entre que a Lynch la novela le importaba entre un carajo y nada, lo imposible de condesar esta en un solo largometraje, y la injerencia en el montaje de la familia De Laurentiis, pues salió lo que salió, una película fallida, pero como he dicho, fascinante en lo visual.
En fin, podrá gustar más o menos pero es innegable que hacía un cine único y diferente y eso en estos tiempos de tanto blockbuster y cine franquiciado prefabricado y precocinado no venía mal, aunque a veces significase no enterarnos de que coño iba su película.
Eso sí como se haya cruzado en la otra vida con Carlos Pumares el momento no habrá tenido precio:
17-01-2025, 08:50 AM
(Última modificación: 17-01-2025, 08:50 AM por SERGIOPUCELA.)
Como decía el otro: se está muriendo gente que no se había muerto antes.
La verdad es que no he visto demasiado de su filmografía, más allá de Mulholland Drive que creo que la vi una mañana en mi Erasmus y me resultó rara de narices y de la que recuerdo muy poco (no estaría yo para muchos trotes además). Tengo ganas de ver "El hombre elefante" y "Una historia verdadera", de las que he oído hablar bastante y creo que no tienen algunas de las marcianadas que le caracterizaban, o al menos no tantas, y las tenía en mi lista (la primera vi hace tiempo que estaba en Prime Video).
Me gustaban sus intervenciones en redes sociales en los últimos tiempos: una mezcla entre locura, diversión y positivismo. Todo el mundo coincide en que se va un genio con mayúsculas. Descanse en paz.
Era de estos fallecimientos que sabías que iba a doler. Aún así, me ha sorprendido lo triste que me ha puesto esta noticia, porque además de ser un director de cine excepcional parecía ser buena persona de verdad y no solo una pose. En estos últimos años tenía un aura como de abuelo o tío excéntrico pero sabio, con una gran curiosidad intelectual y un pelazo absolutamente envidiable.
Un autor y un ser humano absolutamente irrepetible, y un tío tan influyente como para que haya cosas que definimos como Lynchianas.
Sus pelis las he visto todas menos la primera y la última, y aunque no todas las recuerdo con el mismo nivel de detalle, de todas tengo un gratísimo recuerdo. Twin Peaks no pude verla en su época y llevo desde que saco la tercera temporada con el propósito de ver toda la serie.
Nos queda su obra, que no tengo dudas va a resistir perfectamente el paso del tiempo, pero lo voy a echar muchísimo de menos.
Otro grande que se nos va.
Es una de mis grandes cuentas pendientes, espero ponerme al día con su obra en algún momento.
Descanse en paz. Echaremos de menos una voz independiente y única como la suya.
Quaranta putes sagrades...
17-01-2025, 01:24 PM
(Última modificación: 17-01-2025, 02:38 PM por Peckinpah.)
Sabía que estaba jodido, pero, por alguna razón, no esperaba que el desenlace fuera a venir tan pronto. Nos esperan años duros.
Edito con palabras de Kyle MacLachan:
"Hace cuarenta y dos años, por razones que escapan a mi comprensión, David Lynch me sacó de la oscuridad para protagonizar su primera y última película de gran presupuesto. Claramente vio algo en mí que ni siquiera yo reconocía. Debo toda mi carrera, y mi vida en realidad, a su visión. Lo que vi en él fue un hombre enigmático e intuitivo con un océano creativo que brotaba de su interior. Estaba en contacto con algo que el resto de nosotros desearíamos poder lograr.
Nuestra amistad floreció en Blue Velvet y luego en Twin Peaks y siempre me pareció la persona más auténtica y viva que he conocido. David estaba en sintonía con el universo y su propia imaginación a un nivel que parecía ser la mejor versión del ser humano. No le interesaban las respuestas porque entendía que las preguntas son el motor que nos hace ser quienes somos. Son nuestro aliento.
Mientras el mundo ha perdido a un artista extraordinario, yo he perdido a un querido amigo que imaginó un futuro para mí y me permitió viajar a mundos que nunca podría haber concebido por mi cuenta. Ahora lo puedo ver, de pie para saludarme en su patio trasero, con una cálida sonrisa y un gran abrazo y esa voz que suena como la de las Grandes Llanuras. Hablaríamos de café, de la alegría de lo inesperado, de la belleza del mundo y nos reiríamos. Su amor por mí y el mío por él surgieron del destino cósmico de dos personas que vieron lo mejor de sí mismas en el otro. Lo extrañaré más de lo que los límites de mi lenguaje pueden expresar y de lo que mi corazón puede soportar. Mi mundo está mucho más lleno porque lo conocí y mucho más vacío ahora que se ha ido. David, sigo siendo diferente para siempre, y para siempre tu Kale.
Gracias por todo."
Soy una puta, pero una puta muy cara.
Martin Scorsese sobre el fallecimiento de David Lynch:
“Hoy en día escucho y leo mucho la palabra 'visionario'; se ha convertido en una especie de descripción general, otra pieza del lenguaje promocional. Pero David Lynch realmente fue un visionario; de hecho, la palabra podría haber sido inventada para describir al hombre y las películas, la serie, las imágenes y los sonidos que dejó atrás. Creó formas que parecían estar al borde del desmoronamiento, pero de alguna manera nunca lo hicieron. Puso imágenes en la pantalla que no se parecían a nada que yo o cualquier otra persona había visto antes; hizo que todo fuera extraño, misterioso, revelador y nuevo. Y fue absolutamente inflexible, de principio a fin. Es un día muy, muy triste para los cineastas, los amantes del cine y para el arte del cine. Pero 'Eraserhead', 'The Elephant Man', 'Blue Velvet', 'Wild at Heart', las dos series de 'Twin Peaks' y la película 'Fire Walk with Me', 'Lost Highway', 'The Straight Story', 'Mulholland Drive', 'Inland Empire'… a medida que pasen los años y las décadas, seguirán creciendo y profundizándose. Tuvimos suerte de haber tenido a David Lynch”.
David Lynch estaba trabajando en una miniserie para Netflix que “habría sido su último proyecto”, dice Ted Sarandos.
Era el proyecto conocido como Wisteria se supone que con Naomi Watts y Laura Dern .
David Lynch estaba en medio de la creación de una nueva serie limitada para Netflix cuando falleció esta semana , según Ted Sarandos .
El codirector ejecutivo de la plataforma de streaming publicó el viernes en Instagram un emotivo homenaje al visionario cineasta, en el que se incluía la revelación. Dice que años después de su primera reunión, durante la cual Lynch proyectó una versión preliminar de Mulholland Drive para Sarandos, "se acercó a Netflix para proponer una miniserie, y nos encantó".
“Fue una producción de David Lynch, llena de misterio y riesgos, pero queríamos emprender este viaje creativo con este genio. Primero el Covid, luego algunas incertidumbres sanitarias hicieron que este proyecto nunca se produjera, pero dejamos en claro que tan pronto como pudiera, todos estaríamos involucrados”, agregó Sarandos.
Otro proyecto , este cancelado, en Netflix:
En una entrevista con Deadline en abril, Lynch reveló que Netflix había rechazado su proyecto animado poco conocido Snootworld y que estaba buscando financistas para ese proyecto.
“ Snootworld es una historia un tanto anticuada y la animación actual se basa más en chistes superficiales”, dijo en ese momento, reflexionando sobre las razones del rechazo de Netflix. “Los cuentos de hadas anticuados se consideran una tontería: aparentemente la gente no los quiere ver. Ahora es un mundo diferente y es más fácil decir no que decir sí”.
Como ya mencione por el grupo de telegram, para mi siempre tendra un hueco en mi estanteria su version de Dune, que ya se que el salio muy molesto de esa pelicula porque nunca tuvo la posibilidad de hacer un corte del director, pero a pesar de ser una adaptacion un tanto irregular supo imprimirle una ambientacion muy genuina y diferente de todo lo que se hacia en ese entonces dentro de la ciencia ficcion.
20-01-2025, 05:43 PM
(Última modificación: 20-01-2025, 05:45 PM por Naxeteeee.)
DEP a un director tan personalísimo y con un evidente talento visual a pesar de que muchas de sus películas sean ejercicios automasturbatorios para satisfacer a fans y aficionados a buscar simbolismos y metáforas a cualquier aspecto de la vida.
Un director al que durante mucho tiempo aborrecí porque tenía una legión de seguidores de esos que se habían visto 4 películas en su vida y que alucinan con todo lo que sea novedoso pero con el que hay que ser justo se apruebe o no su cine más abstracto: no importa que Inland Empire sea una de las mayores chorradas de la historia del cine, bastarían dos obras maestras como El Hombre Elefante o Una historia verdadera para justificar filmografías enteras.
Y personalmente por lo que me toca, muy pocas veces estuve tan fascinado y enganchado a un producto audiovisual como las 18 semanas que me dio David Lynch de su tercera temporada de Twin Peaks en un momento de mi vida que estaba bastante jodido y en el que la serie me dio el refugio que necesitaba. Además, en ese 2017 en el que las series y el cine estaban ya dentro de la dictadura de la fórmula y el algoritmo, ver algo con tanta libertad creativa, tanta imaginación y tan rompedor, supuso un oasis muy disfrutable.
La lástima es que un director que gozó de tanta popularidad por su peculiaridad y extravagancia ya ni siquiera disfrutara del candor de las nuevas generaciones para el que ya era un completísimo desconocido, como bien se pudo comprobar en su visita a un instituto de Coslada en Madrid sin que ningún alumno supiera quién era ese señor mayor tan simpático o que ningún cosladeño descubriera que tenían a una mismísima celebridad del cine norteamericano paseando por su ciudad tranquilamente:
https://www.20minutos.es/cinemania/notic...a-1242304/
25-01-2025, 11:42 AM
(Última modificación: 25-01-2025, 11:42 AM por PUNKRUNNER.)
David Lynch, un mundo extraño por Rodrigo Cortés.
Vive y muere David Lynch, el cineasta circunspecto, animado (y drenado) a base de nicotina y Coca-Cola, que sólo aceptó parecerse a sí mismo.
En el mundo subterráneo, burbujeante de humedad e insectos, no caben las explicaciones, sólo el significado, y de las raíces más retorcidas y oscuras brotan, siguiendo la lógica del sueño, las flores más bellas.
Sin haber visto una sola de sus obras, fue tal vez David Lynch el único hijo legítimo de Buñuel, no por réplica u ósmosis, no, por tanto, por herencia (a Lynch, Buñuel le daba igual, o así habría sido de haberse topado alguna vez con sus hormigas mudas, sus santos encaramados, sus burgueses circulares, sus bellas cojas), sino por haber renunciado ambos al gobierno de lo descriptible para zambullirse, insensatos, en la inefabilidad del inconsciente.
Con látex y hambre y determinación y pegamento, se inventó la película de los modernos que no habían llegado a tiempo a 'El topo', de Jodorowsky (menos buñuelesco que Lynch por querer, precisamente, serlo), pero que fumaban las mismas cosas y con igual fruición: 'Cabeza borradora', una sinfonía ingobernable que reclamaba el concurso de la percepción, no del sentido, y la renuncia al entretenimiento; la sensorialidad como mensaje y la perturbación como fin, pura fascinación para espíritus henchidos o faltos, según, hasta que, tres años más tarde (la mitad de los que le llevó parir su bebé mutante), se sometiera al corsé de dos plumas primerizas para que su sensibilidad y vuelo se revelaran inesperadamente narrativos. A través de 'El hombre elefante', su segundo monstruo en blanco y negro, el cine convencional le hacía hueco y trataba por primera vez de absorberlo.
Hay escamante consenso sobre el borrón que fue 'Dune', la-película-que-sobra, también la más importante para su reafirmación como artista inflexible y, en adelante, dueño de sí. A despecho de su reivindicable calidad, se comprende que el autor abjurara de la industria y sintiera, con la convicción de los iluminados, que no había venido a este mundo a encontrar trabajo, sino a reconocerse. ¿Habría sido 'Terciopelo azul', primera de sus obras magnas, tan libre y propia sin el dolor infligido por las arenas? Poco importa. «Es un mundo extraño», le dice Kyle MacLahlan a Laura Dern –mecidos ambos por Angelo Badalamenti y Julee Cruise, compañeros de compás entonces y de vida y muerte hoy–, y con ella a todos nosotros, arrobados, confundidos, fascinados, turbados, inexplicablemente satisfechos.
'Twin Peaks' agrandó con su arrebato los límites del televisor –que cambian cada año, parece– haciendo del interrogante el inopinado nuevo plato de la mayoría. El bajo de Badalamenti percutía las nuevas pesadillas de un espectador que no sabía que no necesitaba entender nada, aunque lo reclamara; sediento, en realidad, de opacidad. 'Corazón salvaje', segunda obra magna de tres, fue su cegador regreso a Oz, también su último puente con el impensado gran público. En ella cupo Elvis como cupieron las hadas buenas, los sesos hechos puré, las manos en las fauces de los perros, la llama (extinguible) de los amantes. Cannes tiembla, las salas bullen, las jóvenes serpientes cantan, las nubes se levantan... Lynch no transige, más cerca cada vez del frenazo que la realidad le tiene reservado y que tendrá extraña prefiguración en 'Twin Peaks': Fuego camina conmigo, criatura con misterio y sin textura, sobrada acaso de autoconciencia, rasgo que en general esquiva. «¿Por qué tendría un director que aceptar las imposiciones de nadie?», dice. «¿Quién es nadie, nadie en absoluto, para interponerse entre un artista y su obra?». Sólo Barry Gifford, pluma reincidente en su inventario –'Corazón salvaje' los unió–, se interpone amable entre él y 'Carretera perdida', la tercera de las magnas y el último animal esencialmente cinematográfico de Lynch, imponente en cada encuadre, mirada, jirón de luz, sonido, uno de los organismos palpitantes más hipnóticos de su legado y, por tanto, de siempre; antes de abrirle la puerta (no pueden ponérsele al campo) a 'Una historia verdadera', tan profundamente lynchiana que se diría de otro, la única, quizá junto a 'El hombre elefante', que admiran de verdad quienes no admiran a Lynch.
¿Es David Lynch –lo fue– un orate abstracto y experimental, caldo de adhesiones y repulsas, mucilaginoso y simplemente estético? ¿O más bien fue –es– un narrador sorprendente, exultantemente indescifrable, pero también preciso y sabio? Cuando en 'Mulholland Drive' hace que Justin Theroux –que encarna a un director de cine– le explique a su protagonista cómo abordar una escena, nos pasmamos ante el dominio exacto, casi didáctico, de su oficio, sin malditismo ni abstracción pictórica que valgan, ritmo y gestualidad sólo; Lynch trasciende al viejo brujo que empapa de tinieblas las paredes y las pone a respirar.
Prematuramente condenado al culto, el ahogo financiero de sus proyectos postreros lo devuelve al taller del experimentador. Hacer es hacer, después de todo, se mida con millones de almas o sólo seis, consigo mismo o los ojos curiosos de su nieta. Se lamenta de la dificultad irracional de obtener una respuesta pronta de productores atados a productores atados a otros productores, incapaces de leerse nada antes de tres meses, colgados del teléfono del yate, siempre en las islas griegas, o de dar un no o un sí –que siempre es no– antes de un año, que en un solo parpadeo es ya la década que sigue al parto de 'Inland Empire' –videoarte narrativo, y al revés–, antes de reempadronarse en Twin Peaks, en el Great Northern Hotel, rodeado de bosques y cascadas, insobornablemente hermético, aunque con inferior músculo, dispuesto a arrojar al lago al menos una piedra más: un episodio maestro que siga dibujando ondas años después de su impacto. Lo logró, naturalmente.
Vive y muere David Lynch, el cineasta circunspecto, animado (y drenado) a base de nicotina y Coca-Cola, que sólo aceptó parecerse a sí mismo; el improbabilísimo referente de una generación entera que, cuando lo hizo mal, intentó copiar sus modos, y, cuando mejor lo hizo, se inspiró en su actitud y compromiso, que asumía limitaciones, pero nunca órdenes. Vive y muere David Lynch, el bluesman de pelo tallado, maestro sin escuela ni discípulos, el único residente, trompeta en mano, de su metro cuadrado. Vive, porque muere, David Lynch. Es un mundo extraño. Un mundo extraño...
Un video-homenaje a David Lynch en su faceta de pintor:
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