Tim Felhbaum, director del film de ciencia ficción futuro distópico "The Colony" (2021) abandona el género fantástico para sumergirse en una historia basada en hechos reales, en una producción germana a cargo de la poderosa Constantin Film, pero con participación norteamericana a través de Paramount, que distribuirá la película.
Se trata de un nuevo film sobre el terrible secuestro y posterior asesinaot, por parte de un comando palestino, de varios deportistas de la delegación israelí que participapaban en los juegos olimpicos de Munich celebrados en 1972, y que tras permanecer varias horas retenidos por los terroristas, fueron ejecutados por estos, cuando las fuerzas de seguridad alemana intentaron un fallido intento de rescate en el aeropuerto donde los asesinos habían ordenado ser transportados junto con sus rehenes para abordar un avión.
Aunque el tema ya fue abordado por Steven Spielberg en su magistral "Munich", película en la que el director de "Tiburón", pese a ser judio, mostró una admirable neutralidad a la hora de retratar el conflicto entre israelíes y palestinos, otorgando voz a ambas partes, y granjeándose por ello los ataques y críticas de ambos bandos (Ya sabeis, en política y en la guerra el principal axioma es "Si no estas incondicionalmente conmigo es que estás contra mí"). Aquí a diferencia de aquel film no se centra en las consecuencias posteriores a dicho atentado y las represalias tomadas por el Mossad.
Por contra, este film, con un reparto anglsajón encabezado por Peter Saarsgard y Ben Chaplin, se centra en un grupo de periodistas, que destinados a cubrir lo que en principio era un meramente deportivo, se dan de bruces con el hecho de que, a pesar de ser periodistas deportivos son ellos los encargados de informar al público sobre el golpe terrorista, poniéndose en énfasis en el dilema moral sobre donde está el límite ético y moral a la hora de mostrar de forma explicita los terribles actos violentos que están sucendiendo. Un evento que prácticamente marcó la moderna era del terrorismo internacional, cuyas consecuencias fueron claras en muchos aspectos, con un mayor énfasis en los dispositivos de seguridad de los eventos deportivos y también en el tráfico aereo internacional, y también sirvió para que el público internacional tomara consciencia del problema palestino.
Pinta a película que en los 80 y 90 podría haber tenido una buena carrera comercial (Recordemos el eco y la expectación que tuvo el esterno film de Ron Howard sobre el periodismo "The Paper" en 1994), pero que en estos tiempos, de cine franquiciado a base de superheroes, terror fantasía, comedia de sal gruesa y acción descerebrada como lo único que funciona en taquilla(Y no siempre) que esto va a ser un film destinado a la cada vez más escasa audiencia que se molesta en ir a las salas de cine a ver cintas de tramas adultas (Adultas. entendidas como de temática madura, no algo tipo "Deadpool vs Wolverine"):
Se trata de un nuevo film sobre el terrible secuestro y posterior asesinaot, por parte de un comando palestino, de varios deportistas de la delegación israelí que participapaban en los juegos olimpicos de Munich celebrados en 1972, y que tras permanecer varias horas retenidos por los terroristas, fueron ejecutados por estos, cuando las fuerzas de seguridad alemana intentaron un fallido intento de rescate en el aeropuerto donde los asesinos habían ordenado ser transportados junto con sus rehenes para abordar un avión.
Aunque el tema ya fue abordado por Steven Spielberg en su magistral "Munich", película en la que el director de "Tiburón", pese a ser judio, mostró una admirable neutralidad a la hora de retratar el conflicto entre israelíes y palestinos, otorgando voz a ambas partes, y granjeándose por ello los ataques y críticas de ambos bandos (Ya sabeis, en política y en la guerra el principal axioma es "Si no estas incondicionalmente conmigo es que estás contra mí"). Aquí a diferencia de aquel film no se centra en las consecuencias posteriores a dicho atentado y las represalias tomadas por el Mossad.
Por contra, este film, con un reparto anglsajón encabezado por Peter Saarsgard y Ben Chaplin, se centra en un grupo de periodistas, que destinados a cubrir lo que en principio era un meramente deportivo, se dan de bruces con el hecho de que, a pesar de ser periodistas deportivos son ellos los encargados de informar al público sobre el golpe terrorista, poniéndose en énfasis en el dilema moral sobre donde está el límite ético y moral a la hora de mostrar de forma explicita los terribles actos violentos que están sucendiendo. Un evento que prácticamente marcó la moderna era del terrorismo internacional, cuyas consecuencias fueron claras en muchos aspectos, con un mayor énfasis en los dispositivos de seguridad de los eventos deportivos y también en el tráfico aereo internacional, y también sirvió para que el público internacional tomara consciencia del problema palestino.
Pinta a película que en los 80 y 90 podría haber tenido una buena carrera comercial (Recordemos el eco y la expectación que tuvo el esterno film de Ron Howard sobre el periodismo "The Paper" en 1994), pero que en estos tiempos, de cine franquiciado a base de superheroes, terror fantasía, comedia de sal gruesa y acción descerebrada como lo único que funciona en taquilla(Y no siempre) que esto va a ser un film destinado a la cada vez más escasa audiencia que se molesta en ir a las salas de cine a ver cintas de tramas adultas (Adultas. entendidas como de temática madura, no algo tipo "Deadpool vs Wolverine"):

