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El cine como instrumento para influir en nuestras conductas
#1
Hoy por la mañana después de salir de trabajar bajaba las escaleras y me encontré la típica escena cotidiana de todos los días: delante mía hay una chica/ señora de la limpieza barriendo/fregando las escaleras. Tras asegurarme de que ha acabado con ese escalón me acerco a su lado diciendo "Buenos días. Perdone". En el 90% de los casos la respuesta suele ser "Buenos días/ No pasa nada/ Pasa/e " acompañada de una pausa para cederme el paso. Supongo que esta es una situación que no requiere demasiadas vueltas de cabeza: primer curso en clase de educación y urbanidad básica. De todas maneras hoy he recordado por enésima vez que tuve un refuerzo positivo para esta actitud con esta película:
[Imagen: 20360214.jpg]
    "Solas" era un drama costumbrista que destacaba por la labor actoral de las dos protagonistas (madre e hija, encarnadas respectivamente por María Galiana y Ana Fernández) en la cual hay una escena que por razones que aún ahora no tengo 100% claras se me ha quedado grabada. Hay un momento en que la personaje interpretada por Ana Fernández está de trabajadora temporal de la limpieza y después de estar fregando pasan 2 hombres encorbatados y le dejan el suelo de nuevo sucio sin dedicarle una mirada o un "Disculpe". Ella se cisca en sus muertos y una compañera la agarra para que no vaya detrás de ellos para agredirlos como mínimo verbalmente. Cada vez que me encuentro en una situación similar lo mínimo que hago es parar, saludar y pedir disculpas por anticipado porque esta escena me sale al encuentro en la cabeza . Así de poderoso puede ser el arte para sugestionarnos en nuestras actitudes.


    Otro ejemplo de como el cine puede alterar nuestras actitudes está en relación con esta película.
[Imagen: 307097.jpg]
    Soy el primero en admitir que es una de las películas más falaces y tramposas que uno se pueda echar en cara y que también que en el momento que la vi era demasiado pequeño y por tanto fácilmente impresionable. Pero tengo clarísimo que desde que visioné este panfleto aparte de lo más o menos incómodo que me resulte volar (no tengo ninguna clase de fobia, simplemente percibo que viajar en avión es una de las formas de trasladarse más incómoda que he probado), tengo una genuina aversión por ir a sitios en los cuales tenga la más mínima duda de como me tratarían si me cachan en un renuncio o una casualidad desafortunada. Así se da la circunstancia que flipo en colores cuando sale en los medios que hay peña que se va a Afganistán o a la frontera ruso-ucraniana como Perico por su casa cuando para mí los lugares más exóticos a los que ha viajado fueron Heidelberg o Bolonia.

    Pues lo dicho, creo que no ha surgido en el foro el tema de cómo nos afecta el cine como forma de arte (y por tanto también como posible influencia en nuestra vida diaria) pero me parece que puede dar para un debate interesante. ¿Vosotros que opináis?
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#2
Quería haber respondido antes a este hilo, pero se me ha ido quedando descolgado y he tenido que buscarlo. Venía por aquí a decir que a mí la película que me ayudó a modificar mi comportamiento, siendo bien criajo y después de verla en la tele, fue Solo ante el peligro. Por no caer en historietas de abuelo Cebolleta, lo voy a dejar en que, para mí, en ella se encierra una valiosísima lección sobre el miedo y cómo afrontarlo. Esa lección sigue hoy vigente.

Siempre que he tenido miedo a algo (un miedo de estos profundos y viscerales, de los que si los dejas ahí se te enquistan y te van comiendo poco a poco desde dentro), lo he afrontado y he descubierto que no era para tanto. Epicteto tenía razón cuando dijo aquello de que el hombre no se preocupa tanto por problemas reales como por sus ansiedades imaginadas sobre los problemas reales. Y las jodidas son esas. 

Una vez lo sabes, llevas la mochila un poco más ligera.

Soy una puta, pero una puta muy cara.
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#3
Mira, he estado dándole vueltas al asunto, porque de verdad me parece un tema muy interesante. Pero es que no caigo, caramba. Y me da rabia, porque sin duda yo soy quien soy en buena parte por la ficción que he consumido. De hecho, tengo poco que ver con mi familia, ni en carácter ni en ideología política ni en nada, y todo el mundo parece estar de acuerdo en que, en realidad, a mí me crió la tele, los libros y los cómics.

Fíjate, igual los putos cómics. Con su repetición machacona de que los buenos son buenos precisamente porque no recurren a los métodos de los villanos. Esa visión idealizada de que las cosas solo tienen sentido si se consiguen de una forma limpia. Los putos superhéroes. Hay que joderse.

No sé. Intento buscar algo con más glamour, pero sigo sin recordar nignuna peli. Mmmmmm, ¿quizás "Senderos de gloria"? Pero, caramba, creo que eso es tirar de tópico, porque esa peli está diseñada para transmitir un mensaje y cambiar mentes influenciables.

Mirad, justo ahora me viene a la cabeza un relato de Ursula K. Leguin titulado "Los que abandonan Omelas". Tengo el recuerdo nítido de sentir cómo su lectura me golpeaba. Tendría unos catorce años, que creo que es la edad idónea para leer este relato, y recuerdo cerrar los ojos al terminarlo y prometerme muchas cosas que, claro, he ido incumpliendo una por una, pero que, aún así, de alguna forma, son importantes para mÍ.
Si no lo habéis leído y os entra la curiosidad, ahí lo tenéis (aunque la traducción es un poquito asin):
https://primaduroverales.wordpress.com/w...omelas.pdf
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#4
@Peckinpah "Sólo ante el peligro" es junto a "La diligencia" un ejemplo de Western clásico que para mí no es realmente una del Oeste sino una película psicológica donde desfilan toda una galería de personajes que son arquetípicos a más no poder y por tanto intemporales. Lección de vida de principio a fin sin duda.

@Sabandija asquerosa Leído el relato, muy chulo. Me ha recordado una conversación que he tenido recientemente con un colega y llegamos a la conclusión de que toda sociedad (sea del tipo, ideario político o convicción moral que sea) siempre tiene sus vergüenzas y sus "zonas sur" que perpetuamos entre todos. 


     Sin ningún género de dudas, la influencia cultural es determinante en nuestra vida y mencioné las películas arriba señaladas porque como si fuese un perro de Pavlov cualquiera, me surgen de forma habitual cuando veo los telediarios (hay que rescatar un tik-toker que decidió que era una buena idea hacer tiburoning en las aguas de los piratas somalíes) o cuando bajo las escaleras y están haciendo limpieza.

     Gracias al cine se entiende que una costumbre nefasta como el fumar se le hubiese añadido una pátina de molonidad:
[Imagen: tumblr_plf7umvFn71y1j7pro1_500.gif]
       Gracias al cine nos ponemos todos locos si vemos una aleta en el agua aunque curiosamente los tiburones no son precisamente los bichos que más atacan a los humanos.
[Imagen: tumblr_ns5lqi5tw11rp0vkjo1_500.gif]
     Y no olvidemos a los colectivos que antes nunca aparecían en las películas y si aparecían en papeles era con connotaciones negativas, actualmente están presionando para tener una representación en tono positivo en los productos cinematográficos:

     Y la cantidad de cosas de las cuales ahora estoy obviando porque están metidas a calzador en mi subconsciente. Es lo que me interesa al abrir este hilo. Esas cosas que todos damos por asumidas y sin embargo están metidas a calzador gracias al cine y las artes en general.
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