(14-06-2023, 08:23 AM)Coco escribió: Qué pena. Era un escrito fantástico. De él he leído La carretera, Meridiano de sangre y No es país para viejos, y las tres me parecen fantásticas.
Cuando tenga tiempo continuaré con su obra, que es el mejor homenaje que podemos hacerle.
Descanse en paz.
Soy un fan total de McCarthy y de su escritura excesiva, bíblica incluso, que se mea en las convenciones literarias y en lo que las escuelas de escritura recomiendan hacer. Frente la tendencia actual de homogeneizar la literatura, confundiendo una prosa limpia con una nada aséptica, el tito Cormic se dedicó a vomitar un adjetivo reverberante tras otro, levantando libro a libro un universo propio. En sus libros, el cielo siempre es más grande y amenazador; la naturaleza, salvaje y hermosa; la humanidad, una caterva de hijos de puta. Yo lo siento como un hijo bastardo y cabrón de Jack London. O quizás, mejor, como un Faulkner con menos ínfulas y más afán de aventura.
Recomiendo, para quien no lo haya leído, su
Trilogía de la frontera, sobre todo el primer libro:
En la frontera. Conociendo un poco vuestros gustos (así, en general), estoy seguro de que os puede chanar cosa mala. Os voy a lanzar la premisa, a ver si os pica la curiosidad: un lobo cae en una trampa, y el hijo del trampero decide que, en lugar de matarlo, lo llevará a un lugar lejos de los hombres donde pueda liberarlo sin que haga daño ni le hagan daño. Si os animáis a leerlo, tened en cuenta, eso sí, que a McCarthy la trama siempre se la trae al pairo (excepto, quizás, en
La carretera) y que esto va de dejarse llevar, de entrar casi en un estado de alucinación provocado por las descripciones exhaustivas y tremendistas.
Bueno, lo dejo, porque creo que estoy poniéndome un poquito intenso. Pero vaya, es que no se puede hablar de McCarthy sin que te entren ganas de escribir como McCarthy.
¡Abrazar!