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Tenemos que hablar de Bojack Horseman
#1
[Imagen: MV5BNmQ4N2Q4NDYtYjcyZC00YTdmLThlNWItNmI4...00_AL_.jpg]

Yehey. Pues me sorprende sobremanera el poco ruido que está despertando el fin de la que ha sido para mí una de las series más importantes de la década. Bojack Horseman debutó en Netflix en 2014 con poco revuelo y ha terminado en este inicio de 2020 con su segunda tanda de 8 capítulos con menos bombo del esperado y quizá antes de lo que merecía. La serie creada por Raphael Bob-Waksberg se convirtió temporada a temporada y capítulo a capítulo en toda una serie de culto, dentro de esta edad de oro de las series de animación que estamos viviendo. Sin embargo, esto no ha impedido que Netflix haya decidido poner punto y final a la serie en su 6ª temporada, dejando a numerosos fans huérfanos, y a un creador tan singular como Bob-Waksberg muy tocado (también cancelaron Tuca & Bertie, otra serie de animación nacida al albur de Bojack en la que participó). Todas las informaciones apuntan a que el creador no estaba planeando aún su final, pero la realidad es que ha llegado y ahora toca digerirlo.

Ahora toca un poco de autoconmiseración sorry, pero el cuerpo me pide desahogarme. Intentaré ser breve, pero si te da palo o no quieres aburrirte con mis miserias te recomiendo que te saltes este párrafo. No me voy a ofender, de verdad XD Son pocas las producciones que a lo largo de una existencia dejan realmente una marca indeleble en uno, espectador distraído, que se sienta frente al televisor con el vulgar y mundano objetivo de entretenerse un rato. Cuando yo me senté a mediados de 2015 dispuesto a empezar la serie del caballo antropomórfico no sabía cuánto y en qué grado una producción en apariencia tan superficial iba a poder conmoverme. Por aquel entonces acababa de estrenar Netflix y tras un mes de frenesí en el que me puse al día de unas cuantas series de moda, empecé ya con más calma a bucear en el extenso catálogo con la esperanza de encontrar una joya. Y aunque entonces no lo sabía, vaya si lo hice. 2015 fue un año duro, y al mismo tiempo clave en mi corta existencia. Por primera vez en mi vida me enfrentaba a un enemigo invisible más grande que yo. Un enemigo perpetuo e implacable que hasta entonces desconocía por completo: la ansiedad. Apareció repentinamente (algún aviso podría detectarse en mi adolescencia) coincidiendo con el fin de mi carrera universitaria y el primer contacto con el mercado laboral. Por aquel entonces aún no sabía qué me pasaba, lo cuál era ciertamente aterrador, pues empecé a experimentar episodios cada vez más frecuentes y preocupantes en los que mi cuerpo se rebelaba contra mí. No pretendo dramatizar, pero créedme cuando os digo que un ataque de ansiedad es una cosa muy desagradable que no se la deseo a nadie. Cualquiera que lo haya sufrido lo sabe bien. Y los que no, de corazón os deseo que sigáis así. Una vez que te enfrentas al hecho de saber qué te está pasando la cosa no mejora demasiado, más bien al revés. Los episodios se hacen cada vez más habituales, incontrolables e incapacitantes. Digamos que el proceso que pasas hasta que tu cabeza entiende y procesa que la ansiedad está ahí y que somatizarla hasta extremos absurdos no ayuda a controlarla, es largo y costoso. En mi caso concreto han sido años de pasar muchos malos ratos alternando épocas buenas, malas y regulares. Para que alguien que no la ha sufrido lo entienda es como una alargada sombra, difusa al principio, pero siempre acechante, que eventualmente y sin previo aviso se opaca y te envuelve consiguiendo taparte por completo. 

Y en esas estaba cuando Bojack entro a mi vida. He de reconocer que no fue un flechazo instantáneo. Porque la evolución de esta serie ha sido espectacular y la primera temporada de este universo alternativo en el que el mundillo del showbiz está habitado por animales antropomórficos no auguraba lo mucho que esos personajes iban a crecer, y lo certero que iba a resultar su análisis de las personas adictas, depresivas, ansiosas, codependientes... No deja de tener su gracia que haya sido una serie protagonizada por un caballo una de las producciones que de forma más lúcida y conmovedora ha hablado de las personas y sus defectos. Y todo esto se lo debemos a su creador y a su nutrido grupo de guionistas, que se han abierto en canal y nos han dado una lección magistral de escritura de personajes. Han sabido otorgar la gravedad justa a temas ciertamente graves y espinosos. Aligerando las tramas con las siempre bienvenidas locuras de ese universo, las idiosincráticas bromas sobre animales y la abismal cantidad de gags visuales por minuto, llevadas a cabo por un no menos talentoso departamento de animación. 

Ha sido una serie muy especial para mí, y muchos otros, por muy distintas razones. Cada persona que en algún momento de su vida ha sufrido las consecuencias de un trauma, una maltrecha salud mental o una adversidad se ha visto reflejado en mayor o menor medida de forma irónica, pero compasiva, en alguno de los personajes. Y junto a ellos ha sabido reconectar consigo mismo, dejar de juzgarse tan severamente y empezar a construir un futuro con menos miedo y más esperanza. Suena muy fuerte que una serie de dibujos haya conseguido todo esto, pero los ejemplos se acumulan, y yo pues... soy uno más. Para mí Diane, la escritora fantasma que contrata Bojack en la primera temporada, ha sido el espejo en el que me he visto reflejado constantemente. Sus inseguridades, sus miedos, sus vaivenes han sido en gran medida, los míos. Y mientras en el mundo real todavía resulta difícil hablar de estos temas con la gente, pues existen aún grandes tabúes especialmente entre los hombres, viendo Bojack podías repantigarte en el sofá, echar unas sanas risotadas y al mismo tiempo sentirte un poco menos solo y un poco más acompañado. Porque eso es lo que han conseguido ni más ni menos. Esta serie ha gritado al mundo durante 6 años: "Haya dónde estéis y seáis quienes seáis, si estáis sufriendo, que sepáis que no estáis solos". No es poca cosa. Para los afortunados que la hemos disfrutado y nos hemos emocionado con ella y con sus personajes ha sido mucho. 

En fin, no quería enrollarme y como siempre aquí sigo XD Estaré encantado de comentar los capítulos finales con cualquiera que la haya seguido. Pero para empezar quería decir esto, y decirlo bien alto. Me da igual que lo lea una persona o mil. Porque gracias a series como esta pienso que conseguimos entre todos entendernos mejor, perdonarnos más y levantarnos de la cama onemoretime, y escribir estas palabras es lo mínimo que puedo hacer. Se lo debo a Bojack, a Diane, a Princess Carolyn, a Mr. Peanutbutter y a Todd. Y se lo debo a Raphael y a su equipo de guionistas. Porque se abrieron en canal para ofrecernos esta serie desde lo más hondo de su ser. Y qué menos que hacer yo lo propio en agradecimiento.

P.D. También agradezco a cualquiera que haya llegado hasta aquí por su paciencia y comprensión. Espero no haberme puesto muy pesado Smile

"This aggression will not stand, man"
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#2
Fantástico texto Dave. La serie no la he visto pero creo que es la mejor crítica positiva que se le puede hacer. Espero que todo te vaya bien y sigas con la cabeza bien alta. Eres un grande.
¡Estúpido hombre sabio!
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#3
He de reconocerte, @davesanchoo, que abandoné la serie justo a la mitad de la tercera temporada. No por nada en concreto. Quizás la falta de tiempo por estar preparándome unas oposiciones o el hecho de priorizar películas que tenía en mi interminable lista de pendientes hicieron que la dejara apartada y nunca la volviera a retomar. Eso sí, mi impresión sobre la misma es que estaba viendo algo único e irrepetible. Quién lo iba a decir tratándose de una serie de animación donde el protagonista era un ¡¡caballo!! Con tu comentario (se nota que lo has escrito desde el corazón) has hecho que desee ponerme nuevamente con ella.

Por cierto, afortunadamente no he padecido lo que relatas de forma directa, pero tuve una pareja que sufría de ansiedad y depresión, y fue algo verdaderamente durísimo, hasta el punto de que fue responsable de la ruptura posterior. Gracias a Dios esa persona ya está recuperada.



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#4
(02-02-2020, 11:25 PM)davesanchoo escribió:
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Yehey. Pues me sorprende sobremanera el poco ruido que está despertando el fin de la que ha sido para mí una de las series más importantes de la década. Bojack Horseman debutó en Netflix en 2014 con poco revuelo y ha terminado en este inicio de 2020 con su segunda tanda de 8 capítulos con menos bombo del esperado y quizá antes de lo que merecía. La serie creada por Raphael Bob-Waksberg se convirtió temporada a temporada y capítulo a capítulo en toda una serie de culto, dentro de esta edad de oro de las series de animación que estamos viviendo. Sin embargo, esto no ha impedido que Netflix haya decidido poner punto y final a la serie en su 6ª temporada, dejando a numerosos fans huérfanos, y a un creador tan singular como Bob-Waksberg muy tocado (también cancelaron Tuca & Bertie, otra serie de animación nacida al albur de Bojack en la que participó). Todas las informaciones apuntan a que el creador no estaba planeando aún su final, pero la realidad es que ha llegado y ahora toca digerirlo.

Ahora toca un poco de autoconmiseración sorry, pero el cuerpo me pide desahogarme. Intentaré ser breve, pero si te da palo o no quieres aburrirte con mis miserias te recomiendo que te saltes este párrafo. No me voy a ofender, de verdad XD Son pocas las producciones que a lo largo de una existencia dejan realmente una marca indeleble en uno, espectador distraído, que se sienta frente al televisor con el vulgar y mundano objetivo de entretenerse un rato. Cuando yo me senté a mediados de 2015 dispuesto a empezar la serie del caballo antropomórfico no sabía cuánto y en qué grado una producción en apariencia tan superficial iba a poder conmoverme. Por aquel entonces acababa de estrenar Netflix y tras un mes de frenesí en el que me puse al día de unas cuantas series de moda, empecé ya con más calma a bucear en el extenso catálogo con la esperanza de encontrar una joya. Y aunque entonces no lo sabía, vaya si lo hice. 2015 fue un año duro, y al mismo tiempo clave en mi corta existencia. Por primera vez en mi vida me enfrentaba a un enemigo invisible más grande que yo. Un enemigo perpetuo e implacable que hasta entonces desconocía por completo: la ansiedad. Apareció repentinamente (algún aviso podría detectarse en mi adolescencia) coincidiendo con el fin de mi carrera universitaria y el primer contacto con el mercado laboral. Por aquel entonces aún no sabía qué me pasaba, lo cuál era ciertamente aterrador, pues empecé a experimentar episodios cada vez más frecuentes y preocupantes en los que mi cuerpo se rebelaba contra mí. No pretendo dramatizar, pero créedme cuando os digo que un ataque de ansiedad es una cosa muy desagradable que no se la deseo a nadie. Cualquiera que lo haya sufrido lo sabe bien. Y los que no, de corazón os deseo que sigáis así. Una vez que te enfrentas al hecho de saber qué te está pasando la cosa no mejora demasiado, más bien al revés. Los episodios se hacen cada vez más habituales, incontrolables e incapacitantes. Digamos que el proceso que pasas hasta que tu cabeza entiende y procesa que la ansiedad está ahí y que somatizarla hasta extremos absurdos no ayuda a controlarla, es largo y costoso. En mi caso concreto han sido años de pasar muchos malos ratos alternando épocas buenas, malas y regulares. Para que alguien que no la ha sufrido lo entienda es como una alargada sombra, difusa al principio, pero siempre acechante, que eventualmente y sin previo aviso se opaca y te envuelve consiguiendo taparte por completo. 

Y en esas estaba cuando Bojack entro a mi vida. He de reconocer que no fue un flechazo instantáneo. Porque la evolución de esta serie ha sido espectacular y la primera temporada de este universo alternativo en el que el mundillo del showbiz está habitado por animales antropomórficos no auguraba lo mucho que esos personajes iban a crecer, y lo certero que iba a resultar su análisis de las personas adictas, depresivas, ansiosas, codependientes... No deja de tener su gracia que haya sido una serie protagonizada por un caballo una de las producciones que de forma más lúcida y conmovedora ha hablado de las personas y sus defectos. Y todo esto se lo debemos a su creador y a su nutrido grupo de guionistas, que se han abierto en canal y nos han dado una lección magistral de escritura de personajes. Han sabido otorgar la gravedad justa a temas ciertamente graves y espinosos. Aligerando las tramas con las siempre bienvenidas locuras de ese universo, las idiosincráticas bromas sobre animales y la abismal cantidad de gags visuales por minuto, llevadas a cabo por un no menos talentoso departamento de animación. 

Ha sido una serie muy especial para mí, y muchos otros, por muy distintas razones. Cada persona que en algún momento de su vida ha sufrido las consecuencias de un trauma, una maltrecha salud mental o una adversidad se ha visto reflejado en mayor o menor medida de forma irónica, pero compasiva, en alguno de los personajes. Y junto a ellos ha sabido reconectar consigo mismo, dejar de juzgarse tan severamente y empezar a construir un futuro con menos miedo y más esperanza. Suena muy fuerte que una serie de dibujos haya conseguido todo esto, pero los ejemplos se acumulan, y yo pues... soy uno más. Para mí Diane, la escritora fantasma que contrata Bojack en la primera temporada, ha sido el espejo en el que me he visto reflejado constantemente. Sus inseguridades, sus miedos, sus vaivenes han sido en gran medida, los míos. Y mientras en el mundo real todavía resulta difícil hablar de estos temas con la gente, pues existen aún grandes tabúes especialmente entre los hombres, viendo Bojack podías repantigarte en el sofá, echar unas sanas risotadas y al mismo tiempo sentirte un poco menos solo y un poco más acompañado. Porque eso es lo que han conseguido ni más ni menos. Esta serie ha gritado al mundo durante 6 años: "Haya dónde estéis y seáis quienes seáis, si estáis sufriendo, que sepáis que no estáis solos". No es poca cosa. Para los afortunados que la hemos disfrutado y nos hemos emocionado con ella y con sus personajes ha sido mucho. 

En fin, no quería enrollarme y como siempre aquí sigo XD Estaré encantado de comentar los capítulos finales con cualquiera que la haya seguido. Pero para empezar quería decir esto, y decirlo bien alto. Me da igual que lo lea una persona o mil. Porque gracias a series como esta pienso que conseguimos entre todos entendernos mejor, perdonarnos más y levantarnos de la cama onemoretime, y escribir estas palabras es lo mínimo que puedo hacer. Se lo debo a Bojack, a Diane, a Princess Carolyn, a Mr. Peanutbutter y a Todd. Y se lo debo a Raphael y a su equipo de guionistas. Porque se abrieron en canal para ofrecernos esta serie desde lo más hondo de su ser. Y qué menos que hacer yo lo propio en agradecimiento.

P.D. También agradezco a cualquiera que haya llegado hasta aquí por su paciencia y comprensión. Espero no haberme puesto muy pesado Smile

Poco ruido sera por aqui, en Youtube estan saliendo muchos analisis y criticas sobre la serie en general y su desenlace

EDIT: En mi opinion la serie tenia que haber tenido menos temporadas, es decir en un primer momento me gusto lo que veia pero creo que a partir de la cuarta temporada este drama se empezaba a alargar demasiado. A partir de cierto punto la serie empezaba a parecer una montaña rusa en donde solo habia subidas y bajadas, subidas cuando Bojack parecia tener un progreso logico como personaje y bajadas cuando esa evolucion parecia esfumarse y el personaje volvia a recaer en su depresion. La gente tiene recaidas en muchas etapas de su vida, pero en una ficcion si toda la historia se reduce a un personaje que tiene recaidas cada temporada empieza a resultar repetitivo y cansino. Pero weno a lo tonto acabe animandome a ver el resto de temporadas cuando me entere que la sexta temporada seria el final definitivo de la serie.

Cuando retome la serie a partir de la quinta temporada vi como en efecto la serie ya habia caido en esa tendencia de buscar situaciones para que Bojack volviese a recaer, pero bueno para mi fue grato saber que eso se acabaria porque la sexta temporada estaba a la vuelta de la esquina, por lo que esto de algun modo se me hizo hasta cierto punto ameno. Creo que esta vez una cancelasion ha sido algo mas positivo que negativo para una serie, forzado o no, el final que se ha dado aqui es el mas acertado para Bojack y el resto de personajes, alargar este drama no llevaba a ninguna parte
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#5
Yo la he disfrutado mucho pero soy de los que cree que una serie tiene su vida útil y es mejor que muera en lo alto a lo habitual (y comprensible desde el punto de vista empresarial) de que mientras la gente la vea, toma más y más y más, aunque ya no sea como era. Por supuesto contra esto está el argumento inapelable de "de si ya no te gusta, nadie te obliga a verla", pero dentro de mi se crea cierta pena de que algo que ha sido glorioso luego se arrastre por el fango. Las series de animación son especialmente propensas a esto porque los personajes no envejecen asi que se elimina ese factor (sí, Springfield, te miro especialmente a ti y a todos tus habitantes).

BoJack creo que ha terminado cuando debía terminar o quizá incluso un pelín tarde. Y con un cierre perfecto para lo que pedía el personaje, o más bien los personajes, sin ser ni mucho menos el cierre que sería el camino fácil para los guionistas. Hasta al final han sabido llevar la serie por ese camino un poco incómodo de los temas que ha tratado.
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#6
@Leto83 Gracias compadre. Aquí sigo dando la tabarra, así que todo bien.

@Budialen80 Te animo de verás a que la retomes. Las temporadas 4, 5 y 6 son muy top. No te arrepentirás.

@hunk39 @Derdhal Bueno como todo es para gustos. A mí particularmente no me habría importado otra temporada más, o incluso otras dos. Es obvio que Bob-Waksberg ha tenido que estirar esta temporada para cerrar las cosas como es debido, de modo que entiendo que había material para más. Yo de un tío que me ha dado tanto confío en que sepa acabar cuando toca. Y si bien ha acabado en alto, lo ha hecho cuando Netflix lo ha exigido. Pero vamos entiendo que haya gente que no la vaya a echar de menos. En mi caso, pues todo lo contrario. De hecho, si algo tengo claro es que este repentino final va a hacer que valore mucho los revisionados futuros. Cosa que no me pasa con series agotadas.

"This aggression will not stand, man"
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#7
(04-02-2020, 10:43 PM)davesanchoo escribió: @hunk39 @Derdhal  Bueno como todo es para gustos. A mí particularmente no me habría importado otra temporada más, o incluso otras dos. Es obvio que Bob-Waksberg ha tenido que estirar esta temporada para cerrar las cosas como es debido, de modo que entiendo que había material para más. Yo de un tío que me ha dado tanto confío en que sepa acabar cuando toca. Y si bien ha acabado en alto, lo ha hecho cuando Netflix lo ha exigido. Pero vamos entiendo que haya gente que no la vaya a echar de menos. En mi caso, pues todo lo contrario. De hecho, si algo tengo claro es que este repentino final va a hacer que valore mucho los revisionados futuros. Cosa que no me pasa con series agotadas.

Precisamente por eso valoro que una serie acabe en su cumbre. Se la echa de menos pero eso te da ganas de revisionarla y verla en todo su esplendor, porque dices "joder, qué buena es". Otras, por alargar demasiado el chicle, te quitan las ganas hasta de verlas terminar porque lo que al final te queda es el "meh, cómo ha decaído esto".
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#8



Dejo esta magnífica despedida del equipo detrás de Bojack. La herida sigue abierta, pues se les va a echar mucho de menos. Pero joder, el viaje mereció la pena. Vaya que sí.

"This aggression will not stand, man"
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