Yo estoy como los arriba firmantes: Frank Herbert se centró mucho más en la descripción de usos y costumbres, así como geografía y economía de su universo de ficción que en la lógica a la hora de explicar los combates cuerpo a cuerpo.
Y en los combates en "Dune", la única novela que leí de toda la saga, sí se comenta que usan cotas de malla, pero visto que las armas blancas que usan parece que todo lo penetran y además suelen estar impregnadas de todo tipo de ácidos y venenos, pues tampoco es que valga de mucho dicha defensa.
22-04-2023, 02:19 PM
(Última modificación: 22-04-2023, 02:37 PM por Peckinpah.)
Creo que soy incapaz de responder a esa pregunta sin escribir un tochaldre, de modo que voy a intentar no enrollarme mucho, a recortar después todo lo que pueda procurando que pese a ello se me entienda, y que Crom reparta suerte.
Desde que leí Dune por primera vez a los 19 años, siempre he tenido la sensación de que, más que ciencia ficción, es una novela de fantasía con elementos de «ambientación futura» (que no «futurista»). Esa sensación no ha hecho más que reforzarse con el paso de las décadas, sobre todo después de haber leído mucho más de un género que (aprovecho para mencionar) no es mi favorito porque me parece que, por su propia naturaleza «científica», se acaba volviendo caduco en sus planeamientos mucho más rápido que la fantasía o el horror. Yo creo que, a medida que la ciencia alcanza o rebasa los planteamientos de una obra, esta se queda obsoleta. Pero es una apreciación muy personal.
Aquí no pasa como con Neuromante o Johnny Mnemonic, de William Gibson, que sí se estaba adelantando a cosas que vendrían después, por más que se quede corto en sus cálculos. Por ejemplo, en la segunda de las historias citadas, el protagonista es un traficante de datos que se ha sometido a una cirugía cibernética para que le implanten un sistema de almacenamiento en la cabeza. Debe transportar varios cientos de megabites, una cantidad tremenda de datos… en 1981, que es cuando se escribió la historia, pero hoy te vas a Mediamarkt a comprarte una memoria USB y la más pequeña tiene 64 gigas. Una buena idea, con un principio científico correcto detrás, que se ve superada por el tiempo y la realidad.
Dune no es así, porque se fundamenta sobre tres ejes que tienen mucho de misticismo y que, científicamente, no se sostienen por ninguna parte. Funcionan porque le conviene a Herbert y a la historia. Estos ejes son: los viajes interestelares, la especia y el efecto Holtzman. Las armas de este universo son como son porque la tecnología basada en este último condiciona todo lo demás. Pero, antes de explicar eso, me voy a detener someramente sobre los otros dos.
La especia y los viajes intergalácticos
Herbert plantea un método para desplazarse por la galaxia que, en 1965, era bastante original: la existencia del gremio de los Navegantes de la Cofradía Espacial. Humanos mutantes a quienes el consumo de una sustancia de propiedades místico-alucinógenas, la especia, les ha dotado de capacidades mentales extraordinarias para navegar por el espacio. La facultad de ver todos los futuros (precognición) les permite escoger la ruta más corta y segura entre todas las posibles. Sin embargo, la paradoja científica aquí está en que, si existen infinitas posibilidades, también deberían existir infinitas rutas seguras y, de hallar una óptima, el tiempo necesario para procesar esa información y encontrarla resultaría prohibitivo. Imagina una nave parada durante meses hasta que el navegante se decide. Es lo que debería pasar en las novelas, pero no pasa, tal vez porque cuando un navegante encuentra la primera ruta óptima deja de rastrear el futuro, tal vez porque «magia». En todo caso, el autor no te lo explica. Tienes que decidir creértelo o cuestionarlo, pero es decisión tuya.
Pasa lo mismo con todo este universo. Sobre todo, si, además, tenemos en cuenta que aquí no existen los ordenadores porque, siglos atrás, se llevó a cabo una cruzada contra las máquinas pensantes, incluyendo robots y computadoras, y se fijó un mandamiento que ha de seguirse por ley imperial: «No construiréis una máquina a semejanza de la mente humana». Por extensión, casi cualquier artilugio tecnológico que huela a modernidad está prohibido. Lo que nos lleva al efecto Holtzman y los escudos de fuerza, que son la razón de tu pregunta.
Efecto Holtzman, escudos de fuerza y suspensores gravitatorios
En el Duneverso, el uso de artilugios arcaicos (como espadas y demás) para darse de leches obedece a la ley anteriormente mencionada, pero no puede entenderse sin el efecto Holtzman, una teoría científica relacionada con la fuerza repelente de las partículas subatómicas, cuyo efecto sobre la humanidad se sentirá durante decenas de milenios y funciona como catalizador de todos los procesos tecnológicos importantes para las novelas.
Incluso la iluminación de las estancias depende de este efecto, pues existen unas lámparas que producen «luz autoalimentada por baterías orgánicas y flotantes, alimentadas por un pequeño generador de suspensor de campo Holtzman». ¿Alguien entiende cómo cojones funciona esto a nivel científico, basándose solo en esta explicación? Yo no, pero nunca he sido el más listo de la clase. Y es que, con Herbert, a la hora de la verdad, estás solo ante el peligro. ¿Ciencia o magia? Tú decides.
Pero me centro en los escudos de fuerza. Estos generan un campo alrededor de cuerpo del portador que repele cualquier objeto que se mueva rápidamente, pero que permite el paso de los lentos: «La daga penetra lentamente el escudo». Con semejante protección, los proyectiles balísticos resultan inútiles. Se podría recibir un disparo de un rifle Gauss (una de las armas más tochas y destructivas del inverso Battletech, basada en tecnología de propulsión magnética) sin que el escudo se viera afectado, de modo que, para mantener intacto el espíritu militar, y aprovechando que tenemos restricciones tecnológicas por ley que nos obligan a cierto «medievalismo» porque a Herbert le mola que sea así, se vuelve al armamento clásico de mano.
Y aquí nos tenemos que tragar otro aspecto que no resiste mucho análisis, porque en el Duneverso existen las armas láser, pero su uso está restringido porque «provocan explosiones cuando el haz se cruza con un escudo», según reza en el apéndice de la novela. Eso te puede llevar a preguntarte: «¿Y eso es un problema?». Quiero decir, si mi objetivo es hacer tanto daño al enemigo como sea posible, las explosiones alrededor de su escudo me benefician, más que perjudicarme, ¿no? De nuevo, todo queda abierto a tu interpretación. A lo mejor no las usan más por miedo a que el láser interfiera con el propio escudo del tirador, pero te lo tienes que responder tú.
Eso da como resultado que, cuando un cuchillo ha traspasado un escudo de fuerza, los combatientes dependan de una sencilla y simple cota de malla de las de toda la vida. Superada toda defensa tecnológica, por mucho láser y mucho viaje interestelar que haya, lo que se interpone entre la vida y la muerte es la tecnología medieval. Una, que, además, como resalta @Raziel Monsalud, no sirve de mucho porque las hojas suelen estar impregnadas de venenos y ácidos.
Y aquí vamos a la médula de tu pregunta.
¿Por qué los combatientes no complementan la protección del escudo vistiendo algún tipo de traje con protecciones o armaduras para que cuando el cuchillo o espada atraviese el escudo no toque y seccione la carne?
Algunos sí que lo hacen, pero depende del momento, la situación y el lugar. Los sardaukar, por ejemplo, llevan en su equipo habitual armadura y yelmo (no se especifica de qué material, ni nada que vaya más allá del color o si es un uniforme de combate), y emplean armas láser, además de espadas y kindjales. Pero la cuestión no está tanto en si llevan armadura o no como cuándo y dónde lo hacen. Ten en cuenta dos cosas:
1. En Arrakis, el planeta, hace un calor de tres pares de cojones. Las armaduras son un engorro y solo con destiltrajes refrigerantes se puede uno mover con ciertas garantías de supervivencia. Llevar armadura aquí (al menos de día) es cocerse por dentro.
2. Los diseños de las películas son como son y se suelen hacer más para que queden bonitos que para que resulten funcionales. En la foto que muestras, por ejemplo, el cuchillo se porta al aire y la hoja queda desnuda, no solo para que pueda dañar a su portador o a cualquiera que se le acerque, sino para que se dañe ella misma con la arena, los roces metálicos y todo tipo de cosas que puedan mellar un filo del que depende tu vida. No es un diseño que yo llamaría inteligente. Además, la armadura se ve plasticosa de cojones. Más que nada porque es de plástico rígido chunguelas y se nota. Es un aspecto de la peli de Villeneuve que no me ha gustado nada, gustándome casi todo lo demás.
Al margen de eso, como digo, y volviendo a la novela, al final la tecnología de Dune no resiste un análisis sesudo. Por ejemplo, el efecto Holtzman es también el responsable del mecanismo antigravitatorio que, entre otras muchas cosas, permite al maléfico barón Viktor Harkonnen elevar su voluminoso corpachón por encima de todo el mundo. Es una cosa muy molona, pero, científicamente, la gravedad es una fuerza atractiva, así que en la realidad no existen ni materiales ni artilugios «antigravitatorios» como tales. Existe la propulsión, un medio que te permite contrarrestar en cierto modo una ley científica, pero no negarla. ¿Me explico? La definición queda chula y ya.
Esto mismo es extrapolable a muchos de los elementos más icónicos que rodean al Duneverso.
Incongruencias varias y final del ladrillo
¿Es posible plegar el espacio-tiempo y recorrer distancias intergalácticas en tiempos razonables, humanamente hablando? Parece que no es imposible, dado que la teoría de la Relatividad General admite que el espacio-tiempo se pueda curvar, doblar o deformar, quizás hasta plegarse o comprimirse. Otra cosa es cómo conseguirlo. ¿Los navegantes y la especia? Cuestionables. Pero muy molones.
¿Y el ecosistema de Arrakis? También adolece de ciertas incongruencias. El desierto arrakiano es un entorno hostil. Nunca llueve, hay temperaturas de hasta 70 grados centígrados que obligan a cualquier bicho viviente a buscar la sombra y soplan vientos devastadores de 700 km/h. Pero la fauna aquí parece reducirse a un solitario ratoncillo y unos impresionantes gusanos de arena, sin que aparezca ningún tipo de espécimen intermedio.
¿Y los propios gusanos de arena? Pueden alcanzar los 400 m de longitud y 80 de diámetro. Son los gigantes alienígenas de mayor envergadura de la ficción. Por eso mismo, adolecen de graves problemas. Su masa, tomando como modelo una lombriz (10 cm de longitud y 1 g de masa; factor de escala 4.000), sería de 64.000 toneladas. Comparable a la de un superpetrolero. Difícil que estas estructuras se sostengan en tierra o puedan moverse a través (y por debajo) de ella con soltura. Nada que objetar si sus corpachones están hechos de un material alienígena resistente y ligero. El tamaño, no obstante, limita la reacción rápida y efectiva a estímulos externos: puede pasar tiempo antes de que el animal detecte, por ejemplo, que un aborigen fremen le está pinchando por un extremo. En cambio, su notable sensibilidad a los sonidos rítmicos les permite detectar el caminar lejano de un humano. ¿Se sostiene si lo piensas? Joder, no. ¿Ciencia o magia? Tú decides.
Y así con todo.
Lo que no se puede rebatir es que Herbert hace un esfuerzo acojonante por dotar a su mundo de un trasfondo social y político curradísimo (sobre todo, para los estándares de los años 60, pues Dune sale a la venta un año antes de que Star Trek, la serie, vea la luz), que también implica ciertos aspectos científicos en sus planteamientos, pero que, a la hora de la verdad, se acaba explicando más con un «lo hizo un mago» que con otra cosa. Y, pese a todo lo dicho, Dune sigue siendo una de las mejores novelas que se puedan leer, porque su autor no está interesado en mostrarte cómo funcionan las cosas (ni en si funcionarían de verdad o no), sino en la intriga, los personajes y hacerte sentir dentro de un mundo que no existe y que seguramente no podría existir de ningún modo, pero que acaba siendo muy la polla. Está tan bien escrita, con un estilo tan inmersivo y desde dentro de la narración, que el cabrón lo consigue.
Espero haber respondido a la pregunta medio bien. Y perdón por el mamotreto. El tema me encanta y quizá se haya notado demasiado.
Soy una puta, pero una puta muy cara.
Joder, lo de los viajes intestelares está descrito de manera tan vaga en los libros (y me he leído cuatro), que yo siempre creí que los navegantes de la cofradía usaban sus facultades psíquicas para realizar los viajes interestelares doblando el espacio, o creando agujeros de gusano. Más que nada porque nunca hablan de viajes a la velocidad de la luz, y los transportes llegan a los diferentes planetas bastante rápido a pesar de estar situados a lo largo de la galaxia. Si su facultad se limita tan solo a elegir la ruta más segura y rápida, me resulta un poco mierder
En cuanto a las explosiones de los escudos al ser alcanzadas por un láser, yo siempre entendí que la detonación produce una deflagración extremadamente violenta, tanto que destruiría tanto a la víctima como al agresor (y probablemente a cualquiera que esté a varios metros a la redonda).
Y es verdad que Herbert no explica casi nada. Esto está hecho de plastiacero. ¿Qué coño es el plastiacero? Patata.
La descripción de planetas como Hosnian Prime, Caladan o Selusa Secundus es mínima, cuando no inexistente. Yo al planeta de los Harkonnen me lo imaginaba como una pesadilla brutalista por la película de Lynch. Porque en el libro no sueltan prenda.
Y así con cualquier elemento tecnológico o de transporte que aparezca en las novelas. Eso por no mencionar las elipsis brutales que mete. La megabatalla final por el control de Arrakis....en la novela lo que es salir, no sale. Y eso es algo que se va acentuando con cada libro.
@ Peckinpah, tu mamotreto me ha resultado una lectura muy entretenida y sobre todo me ha recordado a un compañero de habitación que tenía cuando era niño que era un absoluto fanático de Tolkien. Saco este recuerdo juvenil por que el chaval controlaba todos los libros (incluido el Silmarillión) y también largaba grandes parrafadas cuando se apasionaba y racionalizaba los eventos de un evento lleno de magia y fantasía medieval.
Y por otro lado sacas un tema curioso que no me había planteado hasta que te leí. Vaya por delante que "La fundación" y los ciclos de "Los robots" son mis únicas lecturas respecto a una gran saga de la ciencia ficción y por esta razón tengo bastante claro que "Dune" (sólo la novela inicial) es fantasía con una gran carga de misticismo y la ciencia es escasa. Los personales de Asimov son opuestos a los planteados por Herbert: usan conceptos como la psicohistoria o las 3 reglas de la robótica, mientras que en "Dune" de principio (la iniciación de Paul Atreides a manos de una "bruja/ sacerdotisa") a fin (combate final con el antagonista a cuchilladas) y todo lo que pasa en el medio (concepto de "mesías/ elegido") está basado en mitos religiosos y épicos de muy larga evolución.
¿Ciencia o magia? Lo tengo clarísimo: magia, así todas las explicaciones que ahora le intentamos dar al universo de Dune su propio autor se las pasó por el forro desde el principio, vamos que ni se planteó dar fundamentos racionales y/o sesudos.
Gracias a todos por vuestras respuestas, en especial a Peckinpah cuya disertación es tan extensa y profunda como amena.
Mola leer un comentario así de vez en cuando @ Peckinpah, que algunos nos hemos vuelto vagos y ya no se ven mucho.
Tenga su reputación, buen hombre.
22-04-2023, 07:37 PM
(Última modificación: 22-04-2023, 07:50 PM por Peckinpah.)
@manuwar, no te falta razón al tener esa idea metida en la cabeza, porque lo que tú dices se muestra en las precuelas del hijo de Herbert. No recuerdo en cuál de ellas era, porque fui leyendo las demás novelas del ciclo con interés decreciente hace muchos años y no las he revisitado como a Dune, pero sí estoy relativamente seguro (digamos que en un 70 %) de que es Brian Herbert quien establece que Norma Cenva, intentando crear un medio seguro de plegar el espacio usando los generadores Holtzman y tras exponerse a una dosis brutal de melange, descubre la manera de plegar el espacio sin maquinas, usando solo la mente, y se convierte así en la primera navegante de la historia. Es decir, que sí, los navegantes doblan el espacio-tiempo con la mente (de nuevo, magia), pero esto no se aclara en Dune, sino en las precuelas. Por eso esta gente vive dentro de cápsulas llenas de melange, que les deforma el cuerpo hasta el punto de hacerles parecer una especie de reptiles primitivos (de nuevo, más magia que ciencia). Y es que con el Duneverso pasa lo mismo que con cualquier otra franquicia que se alarga durante décadas: el que viene detrás va añadiendo elementos que en la obra original no se explicaban. Si, como consumidor, te lo empapas todo, pillas los detalles. Si te quedas por el camino, hay cosas que nunca ves explicadas. Lo mismico que Star Wars, vaya.
El tema de los láseres y los escudos es más difuso, porque si todo lo del párrafo anterior se explica en alguna novela, aquí ya como que no, que yo recuerde (puede no ser así, porque estoy viejo y se me olvidan las cosas). Quizá la explosión al cruzar haces y escudos sea demasiado potente como para volverlos peligrosos, como dices, o quizá sea perjudicial para el tirador, como dije yo por decir algo. Pero el problema sigue estando ahí, porque en la primera novela los sardaukar los usan a troche y moche en cierta batalla y no se muestra nada de todo eso. Tal y como está reflejado, da como para hacerse mil preguntas si uno está por la labor. Yo no suelo estarlo, por mucho que el wordlbuilding, que se llama ahora, me divierta. No obstante, ahí está el poder narrativo de Hebert padre. Cuando piensas el trasfondo en frío, te surgen preguntas. Cuando estás leyendo, estás dentro y no te preocupa una puta mierda nada de todo esto. ¿Qué es el plastiacero? Patata, pero suena bonito y se sobrentiende que es un material duro, resistente, flexible y ligero. Tira millas.
@Raziel Monsalud, tú en esto eres de mi equipo. Dune es más magia que ciencia y más fantasía que otra cosa, claro que sí. Quizá por eso sea mi obra de ciencia ficción favorita, porque, para leer, me gusta más la fantasía o el género negro. Y esto último me lleva también al cyberpunk, que vienen a ser novelas de hard boiled con elementos megatecnológicos, así que también se explica mi gusto por William Gibson.
@rafaelgg, me alegro de que, como mínimo, te haya parecido entretenido. El miedo de haber escrito un tocho infumable estaba presente, no lo niego.
@gunzalobill, asias. Yo también me estaba (me estoy, qué cojones) volviendo vago, pero anoche dormí bien y el tema me despertó las, por otro lado, perjudicadas y envejecidas meninges. Me temo que necesito melange. Los años y la tontería no perdonan.
Soy una puta, pero una puta muy cara.
(22-04-2023, 04:12 PM)Raziel Monsalud escribió: Y por otro lado sacas un tema curioso que no me había planteado hasta que te leí. Vaya por delante que "La fundación" y los ciclos de "Los robots" son mis únicas lecturas respecto a una gran saga de la ciencia ficción y por esta razón tengo bastante claro que "Dune" (sólo la novela inicial) es fantasía con una gran carga de misticismo y la ciencia es escasa. Los personales de Asimov son opuestos a los planteados por Herbert: usan conceptos como la psicohistoria o las 3 reglas de la robótica, mientras que en "Dune" de principio (la iniciación de Paul Atreides a manos de una "bruja/ sacerdotisa") a fin (combate final con el antagonista a cuchilladas) y todo lo que pasa en el medio (concepto de "mesías/ elegido") está basado en mitos religiosos y épicos de muy larga evolución.
¿Ciencia o magia? Lo tengo clarísimo: magia, así todas las explicaciones que ahora le intentamos dar al universo de Dune su propio autor se las pasó por el forro desde el principio, vamos que ni se planteó dar fundamentos racionales y/o sesudos.
Es cierto, pero por ejemplo al concepto de mesías/elegido se le dota de un trasfondo plausible al ser el resultado de miles de años de selección genética de la Bene Gesserit (aunque no les saliese como querían). Igualmente las partes más fantasiosas (como la visión de múltiples posibles futuros y el contacto con el pasado genético) se debe a ese mismo concepto, y al entrenamiento del cerebro humano durante generaciones para comportarse como una computadora, ya que estas están prohibidas.
Así que yo creo que algo de ciencia ficción sí tiene, a todo se le intenta dar una explicación científica, por muy rocambolesca que sea.
Lo de transformarse en un gusano mutante gigante, ya tal.
@ manuwar, sí, algo de ciencia ficción tiene, por eso dije "tiene más de fantasía" y no "es solo fantasía". Aprovecho para mencionar que todo el tema de las bene gesserit me parece muy la polla, a nivel de creación de trasfondo. Son una facción muy pero que muy chula y que da mucho juego para bichear en wikis y demás archivos de la red. Llega un punto en que la cosa se va de madre, sobre todo cuando Brian y acólitos meten ya mano sin asomo de vergüenza, pero ahí detrás hay una creación sólida a la que merece la pena echarle un vistazo. Sobre todo, si eres aficionado a los "cómo se hizo".
Soy una puta, pero una puta muy cara.
Para mí son las que verdaderamente parten el bacalao en la galaxia, al menos hasta la llegada del Dios Emperador, y aún así siguen conspirando y bicheando.
En teoría la serie de las Bene Gesserit de HBO debería llegar antes que la segunda peli, aunque con todos los problemas de producción que está atravesando lo dudo bastante. La serie se llama 'The Sisterhood', supongo que estás enterado del proyecto.
Veremos qué hacen, y si cogen del lore de los libros o van más por libre.
Lo último que he leído sobre la serie de TV, creo que hará un mes o así, es que se han quedado sin showrunner y sin directores. Creo que la cosa ha quedado en stand by, probablemente a consecuencia del chocho que se tienen montado dentro de Warner. Espero que salga adelante de buena manera, porque hay potencial para seriaza comparable a La Casa del Dragón o The last of Us. Habrá muchos que ladren sobre feminismo, matriarcalidad y demás mandangas, pero es que esto ya era así en 1965, cabronazos. Si las tías lo parten, pues lo parten y ya está. Coño.
Soy una puta, pero una puta muy cara.
Yo considero Dune ciencia ficción, por mucha bruja, yihad y cosas sin explicación que tenga. Al fin y al cabo, como dijo aquel ( no me acuerdo quién): La ciencia-tecnología desconocida es indistinguible de la magia.
"Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia."
Arthur C. Clarke
;-)
(22-04-2023, 07:43 PM)manuwar escribió: (22-04-2023, 04:12 PM)Raziel Monsalud escribió: Y por otro lado sacas un tema curioso que no me había planteado hasta que te leí. Vaya por delante que "La fundación" y los ciclos de "Los robots" son mis únicas lecturas respecto a una gran saga de la ciencia ficción y por esta razón tengo bastante claro que "Dune" (sólo la novela inicial) es fantasía con una gran carga de misticismo y la ciencia es escasa. Los personales de Asimov son opuestos a los planteados por Herbert: usan conceptos como la psicohistoria o las 3 reglas de la robótica, mientras que en "Dune" de principio (la iniciación de Paul Atreides a manos de una "bruja/ sacerdotisa") a fin (combate final con el antagonista a cuchilladas) y todo lo que pasa en el medio (concepto de "mesías/ elegido") está basado en mitos religiosos y épicos de muy larga evolución.
¿Ciencia o magia? Lo tengo clarísimo: magia, así todas las explicaciones que ahora le intentamos dar al universo de Dune su propio autor se las pasó por el forro desde el principio, vamos que ni se planteó dar fundamentos racionales y/o sesudos.
Es cierto, pero por ejemplo al concepto de mesías/elegido se le dota de un trasfondo plausible al ser el resultado de miles de años de selección genética de la Bene Gesserit (aunque no les saliese como querían). Igualmente las partes más fantasiosas (como la visión de múltiples posibles futuros y el contacto con el pasado genético) se debe a ese mismo concepto, y al entrenamiento del cerebro humano durante generaciones para comportarse como una computadora, ya que estas están prohibidas.
Así que yo creo que algo de ciencia ficción sí tiene, a todo se le intenta dar una explicación científica, por muy rocambolesca que sea.
Lo de transformarse en un gusano mutante gigante, ya tal.
La verdad es que ponerle a "Dune" la etiqueta de "ciencia-ficción" (cosa que comparto) se debe más a los elementos que pone Herbert encima de la mesa: viajes interplanetarios, rayos láser, razas humanoides extraterrestres y criaturas alienígenas... Si no fuera por estos detalles donde se ambienta la acción tengo muy claro que de ciencia-ficción tendría más bien poco, porque explicaciones plausibles también las escribía Tolkien en su "Tierra Media" y otros autores antes y después de él sin que hubiese problema ninguno (quiero decir, dar explicaciones racionales (o intentarlo) sobre un mundo de fantasía no es exclusivo de la ciencia-ficción).
Con esta pequeña puntualización no pretendo crear una polémica inútil (todos coincidimos en que "Dune" es ciencia-ficción por temática), sino simplemente resaltar que si Frank Herbert hubiese explicado varios elementos de su universo de otra manera y no hubiese escogido determinados ingredientes en su relato probablemente estaríamos ante una historia de género distinto (y tal vez hubiese perdido también parte de su encanto y fuese menos recordado).
De hecho, y por no ser hipócrita, añado que tengo mi ejemplar ilustrado de Dune en la balda de ciencia ficción. XD
Soy una puta, pero una puta muy cara.
Es que imagina que algún libro de cifi explicara de verdad como viajar en el tiempo o hacer viajes intergalácticos. Pues sería el mayor descubrimiento desde el fuego, premio Nobel y a tomar por culo. Vamos que el otro día le explotó el cohete a Elon Musk y lo del viaje a la Luna me lo creo cada vez menos.
Luego sí hay pelis como Ex Machina, que trata sobre algo que puede pasar en muy poco tiempo si es que no ha pasado ya. Cómo sabes que tú no eres una IA.
(23-04-2023, 02:57 PM)gunzalobill escribió: Es que imagina que algún libro de cifi explicara de verdad como viajar en el tiempo o hacer viajes intergalácticos. Pues sería el mayor descubrimiento desde el fuego, premio Nobel y a tomar por culo. Vamos que el otro día le explotó el cohete a Elon Musk y lo del viaje a la Luna me lo creo cada vez menos.
Luego sí hay pelis como Ex Machina, que trata sobre algo que puede pasar en muy poco tiempo si es que no ha pasado ya. Cómo sabes que tú no eres una IA.
Es que @ gunzalobill, tal como yo lo veo la esencia de la ciencia ficción está ahí: Julio Verne se rompió la cabeza para explicar como podría ser un hipotético viaje a la Luna, cuando la sola idea era fantasía pura y dura, Isaac Asimov no conoció el nivel al que ha llegado la robótica en el momento actual pero sí planteó pautas de como se podían programar a los autómatas.
Y en cuanto a lo de ser una IA hago como todo el mundo, asumo que no lo soy y arreando palante.
Comprado con motivo de Día del Libro
![[Imagen: 51RT+y1yGQL._SX346_BO1,204,203,200_.jpg]](https://m.media-amazon.com/images/I/51RT+y1yGQL._SX346_BO1,204,203,200_.jpg)
Solo he leído de momento los primeros parrafos. Promete.
(23-04-2023, 02:57 PM)gunzalobill escribió: Es que imagina que algún libro de cifi explicara de verdad como viajar en el tiempo o hacer viajes intergalácticos. Pues sería el mayor descubrimiento desde el fuego, premio Nobel y a tomar por culo. Vamos que el otro día le explotó el cohete a Elon Musk y lo del viaje a la Luna me lo creo cada vez menos.
¡En Caballo de Troya de JJ Benitez explica cómo viajar en el tiempo! Además, todo el mundo sabe que lo que se cuenta en el libro es VERDAZ.
Hostias, el Benítez. Un crack. Llegó a presentarse a sí mismo como la reencarnación del propio Verne en uno de sus libros, así como quien no quiere la cosa. ¿Cuántos caballos lleva ya? Se va a acabar él antes que la saga...
Soy una puta, pero una puta muy cara.
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