Es una pena que dentro del género de acción, la excesiva tendencia del público aficionado a este género a subir a los altares a los títulos que suelen denominarse "de sudor y cerveza" haga que en la lista de las mejores cintas de los 80 de este género, se suela recordar y poner entre las más valoradas a la típica película de acción de tono macarra y protagonizado por personaje chulopolla que encarne las fantasias de virilidad bastante básicas(Casi adolescentes).
Eso explica que a la hora de nombrar títulos siempre salten los de siempre: "La Jungla de Cristal", "Arma Letal", "Depredador" y sin embargo casi nadie se acuerde de la que fue, dentro del género, una de las películas más aplaudidas: "El Tren del Infierno" de Andrey Konchalovsky;
![[Imagen: 46295861.jpg]](https://cloud10.todocoleccion.online/cine-posters-carteles/tc/2014/11/18/18/46295861.jpg)
Pero claro aquí no hablamos de una película que retrate fantasias macariles masculinas, sino de un film que partía de un guion del mismísimo Akira Kurosawa, concebido para que fuera su incursión en el cine made in Hollywood en los años 60, y que mezcla las secuencias de acción más trepidante con lecturas filosóficas e introspección de los personajes.
Porque esta película sobre dos reclusos de un penal de alta seguridad de Alaska que tras escaparse acaban atrapados junto a una empleada del ferrocarril en un tren de mercancias desbocado hacia una muerte segura, no está protagonizada por los típicos "macho men" altivos e invencibles que encarnaban Stallone, Schwarzenegger Willis o Gibson, sino por personajes perdedores cuyas vidas han sido un viaje hacia la degradación moral y social mientras se autongañaban creyendo ser los amos de su propio destino, viviendo precisamente en la creencia de que eran hombres altivos e invencibles. En ese aspecto Eric Roberts nunca ha estado tan bien como en esta película encarnando a "Buck", el joven delincuente que ingenuamente ve en su compañero de fugas: Manny: Un maduro y veterano recluso famoso por su condición de individuo violento y duro, un rol de conducta a admirar y al que aspirar.
Pero con todo lo muy bien que está Eric Roberts, no puede competir con una John Voight en la que posiblemente es, junto a la de "Cowboy de Medianoche" el papel de su vida: Manny, un hombre curtido por una vida de violencia y privación de libertad en los entornos penitenciarios más duros, como los demuestran las cicatrices físicas de su rostro, pero bajo las cuales se encuentran las cicatrices internas de un hombre cansado de una vida marcada por la violencia y la dure y cansado de enfrentarse a un mundo y una sociedad en la que sabe que no tiene otro papel que ocupar que el de bestia rabiosa que ha de ser perseguida y encerrada permanentemente para evitar que haga más daño.
También destacar a John. P Ryan como Ranken, el sádico y brutal alcaide obcecado en dar caza a los fugitivos a cualquier costa. Rebecca de Mornay como la empleada de ferrocarril compañera involuntaria de aventuras de los dos fugitivos tiene un papel más lúcido, pero sirve para introducir un personaje "ordinario" y "cotidiano" en una trama en que los demás pesonajes tienden a ser más operísticos y "bigger than life".
Una rareza única, un film de acción "de prestigio", de la que sin duda tomó inspiración Bong Joo-ho para su "Snowpiercer", sobre todo a la hora de imitar esa fotografía de Alan Hume de paleta reducida al blanco de la nieve y al gris del tren, con unas tonalidades desaturadas muy lejos de lo que se estilaba en el cine de acción de los 80.
En fin una joyita única que merece ser más recordada, un filme de acción y al mismo tiempo una muestra de "Art House Cinema", no en vano viene de Kurosawa y además era un proyecto del Hollywood de los 60, cuando se sabía combinar espectáculo con ínfulas artísticas, a diferencia de ahora.
Aquí lo teneis completito con subtítulos:
Eso explica que a la hora de nombrar títulos siempre salten los de siempre: "La Jungla de Cristal", "Arma Letal", "Depredador" y sin embargo casi nadie se acuerde de la que fue, dentro del género, una de las películas más aplaudidas: "El Tren del Infierno" de Andrey Konchalovsky;
![[Imagen: 46295861.jpg]](https://cloud10.todocoleccion.online/cine-posters-carteles/tc/2014/11/18/18/46295861.jpg)
Pero claro aquí no hablamos de una película que retrate fantasias macariles masculinas, sino de un film que partía de un guion del mismísimo Akira Kurosawa, concebido para que fuera su incursión en el cine made in Hollywood en los años 60, y que mezcla las secuencias de acción más trepidante con lecturas filosóficas e introspección de los personajes.
Porque esta película sobre dos reclusos de un penal de alta seguridad de Alaska que tras escaparse acaban atrapados junto a una empleada del ferrocarril en un tren de mercancias desbocado hacia una muerte segura, no está protagonizada por los típicos "macho men" altivos e invencibles que encarnaban Stallone, Schwarzenegger Willis o Gibson, sino por personajes perdedores cuyas vidas han sido un viaje hacia la degradación moral y social mientras se autongañaban creyendo ser los amos de su propio destino, viviendo precisamente en la creencia de que eran hombres altivos e invencibles. En ese aspecto Eric Roberts nunca ha estado tan bien como en esta película encarnando a "Buck", el joven delincuente que ingenuamente ve en su compañero de fugas: Manny: Un maduro y veterano recluso famoso por su condición de individuo violento y duro, un rol de conducta a admirar y al que aspirar.
Pero con todo lo muy bien que está Eric Roberts, no puede competir con una John Voight en la que posiblemente es, junto a la de "Cowboy de Medianoche" el papel de su vida: Manny, un hombre curtido por una vida de violencia y privación de libertad en los entornos penitenciarios más duros, como los demuestran las cicatrices físicas de su rostro, pero bajo las cuales se encuentran las cicatrices internas de un hombre cansado de una vida marcada por la violencia y la dure y cansado de enfrentarse a un mundo y una sociedad en la que sabe que no tiene otro papel que ocupar que el de bestia rabiosa que ha de ser perseguida y encerrada permanentemente para evitar que haga más daño.
También destacar a John. P Ryan como Ranken, el sádico y brutal alcaide obcecado en dar caza a los fugitivos a cualquier costa. Rebecca de Mornay como la empleada de ferrocarril compañera involuntaria de aventuras de los dos fugitivos tiene un papel más lúcido, pero sirve para introducir un personaje "ordinario" y "cotidiano" en una trama en que los demás pesonajes tienden a ser más operísticos y "bigger than life".
Una rareza única, un film de acción "de prestigio", de la que sin duda tomó inspiración Bong Joo-ho para su "Snowpiercer", sobre todo a la hora de imitar esa fotografía de Alan Hume de paleta reducida al blanco de la nieve y al gris del tren, con unas tonalidades desaturadas muy lejos de lo que se estilaba en el cine de acción de los 80.
En fin una joyita única que merece ser más recordada, un filme de acción y al mismo tiempo una muestra de "Art House Cinema", no en vano viene de Kurosawa y además era un proyecto del Hollywood de los 60, cuando se sabía combinar espectáculo con ínfulas artísticas, a diferencia de ahora.
Aquí lo teneis completito con subtítulos:

