18-02-2021, 08:57 PM
(Última modificación: 18-02-2021, 09:00 PM por davesanchoo.)
![[Imagen: 1200px-The_Father_2020_poster.jpg]](https://d25nlln9isiu5y.cloudfront.net/wp-content/uploads/2020/09/24131154/1200px-The_Father_2020_poster.jpg)
No sé porque me ha dado por escribir unas líneas sobre esta peli aunque ya hace más de un mes que la vi. Pero bueno dadas las circunstancias es posible que aún este pululando por muchos cines, aquí al menos es así. Pero bueno como llevo bastante sin aportar al foro voy a ir al grano. Adaptación del dramaturgo Florian Zeller de su propia obra de teatro en lo que es su debut en el cine. He de decir que yo vi la obra allá por 2017 con Héctor Alterio en el papel titular y ya entonces me percaté de la potencia del texto y la puesta en escena. Lo que no podía imaginar era la brillantez con la que esta obra sería llevada a la gran pantalla.
Cuenta la historia de un jubilado inglés que debe mudarse a casa de su hija debido al implacable avance del Alzheimer. Cada día que pasa la capacidad de Anthony para cuidar de sí mismo mengua y sus preciadas rutinas se ven invadidas por extraños individuos e imprevisibles acontecimientos. Sus recuerdos se convierten en trampas que siembran su apacible vida de obstáculos. Su hija Anne debe tomar una decisión: su padre, un hombre antaño encantador pero cada día más alterable, deberá arreglárselas con una cuidadora o de lo contrario no le quedará otro remedio que internarlo en un asilo.
Como podréis imaginar la historia es real como la vida misma, y por ello resulta tierna en ocasiones, y terriblemente amarga casi todo el tiempo. El declive de este hombre se nos narra ante nuestros ojos de forma cruel y continua, no hay respiro ni asidero. No esperéis un final feliz ni una guía para el tratamiento de personas con demencia. La dirección de Zeller nos hace ponernos en la piel del enfermo como pocas veces se ha visto en la gran pantalla, con un montaje preciso y asfixiante, rodado íntegramente en interiores transmutables y cambiantes baja la percepción de nuestro protagonista, y por tanto, la nuestra. La interpretación de Hopkins es prodigiosa, completamente concentrado en todo momento en cómo moverse y de qué forma actuar para reflejar las complejidades de un enfermo entrando en la fase crítica de esa putada que es el Alzheimer. Vemos a un actor en pleno dominio de sus facultades interpretativas, pasando por una amplia gama de matices y mostrando todas las facetas imaginables: divertido, interesante, frágil, colérico, embaucador, iracundo, indefenso... por encima de todo confuso. Esa confusión se hace palpable desde el principio y nos sumerge en una espiral de angustia e impotencia que no deja respiro al espectador. Olivia Colman está espléndida también interpretando a la desesperada hija del hombre, superada por los acontecimientos. Dos actores absolutamente maravillosos que se complementan a la perfección. Pasan por ahí también Imogen Poots, Mark Gatiss y Rufus Sewell.
En definitiva, una peli de las que te encogen el corazón y de las que sales de la sala conmocionado rezando a los dioses en los que no crees para que eso no te toque a ti. No debe tocarle a los tuyos. Pero a veces toca joder, la vida es así de puta y no habrá más cojones que tirar para adelante. Fuerza a todos y todas en estos tiempos oscuros que nos a tocado vivir. No todo está perdido. Y para muestra un botón.
"This aggression will not stand, man"

